No podré mirar el horizonte cuando anochezca,
hay sudor frío en mis ojos,
es desamparo, es un filo lastimando
el centro de mi corazón,
si pierdo tu fe en mi,
no quisiera vivir en este mundo,
saber que las olas rompen
cuando alcanzan la playa.
Si pierdes tu fe en mi,
morirían mis razones para respirar,
el abrazo con el que demuestras tu afecto,
tu mirada equivale un ramo de esperanza,
si no recibo tus palabras,
será como perder mi aliento.
Aunque no parece importarme,
no quiero romper tu corazón,
estaré perdiendo la eternidad,
no quiero decepcionar tu confianza,
no podría volver a soñar.
Si pierdes tu fe en mi,
no sabré a dónde ir,
mi vida se volverá un desierto,
escaso de alegría, solitario,
no valdrá ninguna acción,
futura o pasada, lágrimas o el amor,
si pierdes tu fe en mi,
¿Cómo podré recuperarla?
Mira, escucha y en mi confía,
no te apartes,
dame una pizca de tu bondad,
la guardaré como un tesoro,
con mucha estima,
para siempre,
mía,
tu fe,
en mi.
Ilustración: "Jacobo pelea contra un ángel" por Gustave Doré

No hay comentarios.:
Publicar un comentario