lunes, 30 de mayo de 2022

EVASIÓN

 

Un momento en solitario,
imaginando el futuro en un cristal,
con ambas manos abiertas,
realizando un surco en el tiempo,
espacio para mi consciencia.

A tus ojos puedo ser una guía,
puedo ser el amor,
inventando la incandescencia 
en todas las estrellas sin voz,
colocadas aleatoriamente en 
el universo lejano,
a punto de despertar,
puedo ser una sombra sin cuerpo,
puedo ser nada absorbiendo la vida.

Este pensamiento está condenado,
a realizarse como un deseo incompleto,
reconociendo el sufrimiento
de un corazón que todavía
espera alejarse,
de este vacío,
de esta consternación.

Y cuáles podrían ser los límites,
de una victoria final,
decepcionarse de esta evolución sin rostro,
la fastuosa majestad sin trono,
caer para jamás regresar,
los días, la soledad, la expectativa,
cada palabra que se pierde,
entre las ramificaciones oscuras del ayer.

A tus ojos,
puedo ser el rey de todo lo que existe,
puedo ser migajas de pan,
un vuelco desconocido de susurros
que parten el cielo, 
desvistiéndose como nubes
antes de llover,
a tus ojos hirviendo,
absurdo cósmico y desilusión.

Con los parpados abajo,
ambas palmas emergiendo,
el olvido parece más cerca,
amenazante, la insuficiencia,
obra inconclusa del tiempo,
capricho de estas ruedas
por respirar luz,
abrazar el sonido,
no es suplica,
no es testimonio,
no es lo que imaginas.

Comprendo la raíz,
querida evasión,
transitando por el pasillo
de los días,
paralizado, cómodo,
solo,
con el rostro marchito,
el cuerpo y sus crímenes 
destruidos,
qué hacer cuando los pensamientos,
los dibujos, las palabras, 
los deseos y sus colores,
son ahogados por arena,
qué hacer,
cuando el eco diluye 
para siempre 
tu voz.



jueves, 26 de mayo de 2022

CORAZÓN NEGRO

 

Cuán trivial resulta vivir por vivir,
despertando sin estar agradecido,
alucinando con las voces y cuerpos,
afuera donde el sol apenas y asoma,
donde el mundo poco asombra.

Atrapado en las circunstancias,
mirando tras la misma ventana,
se congela el aire que nadie respira,
mirando dos amantes anónimos,
mil pensamientos se revuelven
sin alcanzar ningún camino.

¿Qué está sucediendo?
En aquella vereda donde dominan
las armas, cada vez más cercano
es el destino de manos rojas,
reconocible para la masa,
auténtico y esperando,
por beberle a la inocencia 
toda su sangre.

Y late, late con fuerza,
este corazón negro a punto de explotar,
inercia de los días que llegan sin nombre,
¿Por qué es realidad lo que antes
imaginábamos mera ficción?
Un rotundo imposible.

Difuminada y lóbrega esperanza,
cruzando frente a ojos que aún no pierden 
brillo, buscando refugio que pronto
se derrumbará, la inocencia 
está marcada para pronto morir,
un silencio que precede la desaparición.

Un disparo tras otro,
visiones de un futuro percudido,
piel que se rompe,
sueños de un corazón negro
que late y late,
hastiado de saber nada
en el planeta de la 
triste incandescencia.



Ilustración: "San Francisco " por Michelangelo Merisi da Caravaggio

domingo, 15 de mayo de 2022

EL INSTRUMENTO

 

¿Estás listo para creer?

Levanta tus manos,
miremos en nuestras manos,
qué podemos arreglar,
ahogando toda la furia,
trayendo la agonía hacia la superficie
de nuestra petrificada lengua.

Escribí acerca del mundo,
un adefesio que jamás conocí,
este es el negocio,
la virtud, el desconocimiento,
tantos libros, tanto ciber espacio,
trascender es para valientes,
para los inocentes que 
parten primero.

Es la vida una jaula que no brilla,
promesa de aquello que eventualmente
se perderá,
posesiones y amantes,
juventud y alegría,
amigos y padres.

¿Qué significa la fortuna
   en medio de este drama horroroso?

Una mezcla memorable,
amarga como la decisión 
de blasfemar sobre un trono dorado,
ilusiones que comprometen la bondad,
y dejan a discreción, 
un estallido en la cara.

No importa cuánto escribas,
cuánto pronuncies o tengas que callar,
la belleza es para los vivos,
suscritos a una caja oscura sin aire,
con un picor incontrolable.

¿Estás listo para creer?

Encontré los versos,
toda mi fe pertenece a Cristo,
conté los minutos,
los espacios en blanco y negro,
tras la pantalla donde 
los perros van libres,
contando una broma sin gracia.

Miré de cerca la lluvia,
cada tarde antes de llorar,
en esta historia,
soñé la inspiración besando
los labios de lo imaginario.

Es acaso,
otra imposible pregunta:

¿Dónde quedó el futuro de gloria
   que tanto prometieron?
 
Morir en éxtasis,
durmiendo sin soñar,
eso queremos para nuestro final,
pero la línea no es para todos igual,
buscamos sobrevivir a la peor tormenta,
seis, siete u ocho,
cuándo se revelará a nuestros ojos,
algo que no sea desgracia.

Peligrosa es la mente cuando divaga,
no tiene remordimiento,
no extiende misericordia,
escribir puede ser un acto 
solemne o suicida,
grandioso de vez en vez, 
matando gratis 
las palabras.

¿Estás listo?

Cuando todo deje de ser verdad,
las tupidas veredas,
guiarán al patíbulo, 
y el sueño será uno,
un cielo que apenas despierta,
cargando con la voz a cuestas,
y estas preguntas, 
quién es la voz...

¿seré el instrumento?


CON LOS OJOS VENDADOS

 

Siguiendo el brillo de las luciérnagas,
el bosque tiende a ser más frío,
en medio de la noche,
antes de cometer suicidio.
 
Es cierto,
los años no han sido gratos,
mirándolos de frente,
en el vacío gris de sus ojos,
esperando caer en algún abismo,
temiendo vivir...

Son los cuerpos de los fallecidos,
quienes hablan sin comprender,
cascarones con alma difusa,
como rayones negros
sobre una hoja.

Qué significa este miedo,
esperanza de la bella eternidad,
yendo con toda confianza por 
este mundo comprimido,
cuando la oscuridad cubre todo
el espacio entre los cuerpos,
el mundo,
el mundo 
ya no es tan grande...

Y soy quien ha cometido el error,
un silencio exhausto,
cayendo en los brazos del sueño,
andando a oscuras,
sin evidencia de lo que vendrá,
sosteniendo una verdad que quema,
luciérnagas,
luciérnagas
muertas.



Ilustración: "Indovina" por Nicola Samori

INVENTANDO EL FIN DEL MUNDO

 

Cuan falto de auténtico techo,
salvo por la vista de mil estrellas,
iluminando los pasos que dejé atrás en el lodo,
en el completo abandono.

Afuera es árido salvo cuando llueve,
a cantaros hasta ahogar la noche,
qué será de los pájaros que duermen,
de su sonido cuando sueñan,
aquel constante silbido,
el incendio en el centro de la ciudad,
el inicio de la revolución.

Me sangra la nariz,
gota tras gota,
cayendo sobre mis manos 
como si llorarán,
escribiendo el silencio,
un amanecer incandescente,
escribiendo antes que ría
y mi pecho sangre,
como una boca tras cuatro o cinco golpes,
es un canto,
es melodía y ritmo,
es llave para la inspiración,
la destrucción inevitable.

Cuánto hube olvidado,
bajo el cielo rutilante, 
la imagen frente a mis ojos,
Ay, perdición,
los años, el toque, la juventud,
el trino de los pájaros cada noche,
cuando en mis sueños,
una tarántula gris
marca el camino con su paño,
un destino,
la calle silenciosa,
un pasillo deslucido.

Inventando el fin del mundo,
en cada latido del corazón,
miedo y asco,
manifiesto con letra en la oscuridad,
inventando la marcha incontenible,
la protesta que galope de vida en vida.

Y pareciera que estoy solo,
dentro del progreso de la sociedad,
afuera y en medio de la noche,
hay un vacío en mi estómago,
porque el secreto revela su estafa,
no existe revuelta
y no tengo refugio...

para guardar este soplo
que aprieta mi mente,
sofoca toda alegría de vivir
numen volcado descolorido,
sobre una pileta de cristal,
es un sol tardío,
aquello que destruye 
y se bebe frío...



Ilustración: "Negative Man" por Richard Case

SOMOS DIBUJOS

 

Imagina materializar cada palabra,
granulosas y putrefactas,
advertencias arrastrándose por tu piel,
visiones que ciegan a la primera.

Aparta la cortina carmesí,
camina por la calle vacía,
aun a oscuras, aun congelada
por el frío silencioso de la mañana.

Imagina que los segundos no mueren,
perduran en un punto desconocido
en la consciencia,
bajo tu almohada,
sus enseñanzas se ahogan,
son una cicatriz profunda,
descalzando el paso de los años,
rompiendo el tallo de cada flor.

Quién esperará una eternidad
hasta saciar lo que desea,
celebrando cuando llega la oscuridad,
derramando el interior de una copa,
foráneo en tierra extraña,
tan apartado,
tan desamparado.

Imagina el otro lado de la vida,
punto al cual cruzar,
vía alterna de lágrimas, 
la debilidad, 
un tiempo inamovible, 
la nada dice 
"imagina materializar tus fantasías",
temiendo que te muerda el destino.

Pretendiendo vivir, reír, soñar,
sesgo de inocencia que un se aferra,
un lugar muy cómodo,
todavía no se rinde,
sin embargo, calla,
porque es una vida imaginaria,
una mano que niega su ayuda...

Toma lo que tengas a la mano,
ocupa su filo y desaparece,
juega a las cartas,
reta el azar, 
imagina materializar lo que deseas,
imagina volver a comenzar tu vida,
usa la tinta,
los contornos,
las risas, los sueños,
uno en el infinito
compartiendo la mesa 
con los trazos.



Ilustración: J.J. Grandville

viernes, 13 de mayo de 2022

¿QUÉ VAMOS A LEER?

 

Dame una pista para continuar,
un momento a solas,
para pensar,
imaginando lo que existió
o resulta imposible,
aquí donde nadie vive,
un espacio en blanco
entre palabras.

¿Qué vamos a leer?
Un sueño lúcido en la palma 
de tu mano,
un misterio antiguo,
en catacumbas encerrado,
un vuelo nocturno en medio
del cielo, cientos de voces
hablando al mismo tiempo,
mientras las horas se extienden,
los momentos son uno,
el papel siempre corta.

Dime qué pensar,
cómo actuar,
qué decir,
cuál pieza mover,
estos pies ya no responden,
las manos se burlan,
un insulto menos,
el costo de leer a medianoche,
pretendiendo soñar con 
otras realidades,
pero siempre es la
misma angustia. 

Uno en total,
prisionero del cuerpo,
entidad cósmica y nada más,
lejos de saber qué significan los colores,
se erigen pasiones, todo es igual,
una plaza comercial atestada 
con fantasmas, una sensación
desoladora y añoranza fantástica,
un dolor insulso,
es un cuerpo y ya.

¿Cuáles serán las mejores palabras?
Acomodarlas según jerarquía,
acaso son antiguas,
acaso valen menos que un sueño,
por qué nadie respeta ahora 
las palabras,
cuando alguna vez,
quemaron los libros,
quemaron todos juntos
la última esperanza.

Nunca olvidamos desaparecer,
darle vuelta a la página,
anticipar el dialogo,
un final cardíaco,
el definitivo suicidio,
escondido antes de concluir,
cien o mil páginas,
la emoción es la misma,
la pregunta permanece,

es un eco que explota
rebotando en las paredes
de tu consciencia,
uno con las páginas,
con las palabras,
eres letra,
la pregunta:

¿Qué vamos a leer?


miércoles, 11 de mayo de 2022

DIALECTO NATIVO

 

Si conozco el paraíso antes de alcanzar el tren,
quizá mi nombre sea Evelyn,
despertando sin recordar el sonido de mi voz,
el contorno de mi sombra,
girando en círculos como en un limbo,
mirando en el espejo de mis uñas,
las llamas del infierno.

Advertí las imágenes,
sobrepasando mi traslucido cuerpo,
desencanto, impaciencia,
edificios abandonados y trozos de comida,
vuelan moscas encima,
una tumba de arena muy cercana al mar,
no es la orilla,
no es el paraíso que prometieron.

No mires atrás,
cambió el color del agua,
no cuentes los pasos,
el calor durante las horas del día,
parece salvaje bestia,
el trabajo es demasiado,
y la ganancia resulta pura desilusión,
no mires atrás,
no habrá notificación,
tus amigos habrán muerto
y mi nombre ya es otro.

No es lugar para enamorarse,
el borde de un barandal,
dice frágil, peligroso,
qué dicen las horas, las escaleras,
pedazos que viene y van,
concibiendo otro miedo,
la vida ya no es segura.

Quizá nos entendamos,
tras escurrir en el pasillo,
donde el brillo existe por siempre,
moviendo las manos,
caminando a ciegas,
puedes ver a través de mi corazón,
di cuál es mi nombre,
en círculos flotando,
el paraíso es un tren sin rumbo,
puedes encontrarlo,
antes de acabar este día...

...durmiendo por siempre.



Ilustración: "Fired On" por Frederic Remington

viernes, 6 de mayo de 2022

EL COFRE DEL TESORO

 

Durante años busqué
no soltar una sola patada,
única que condujera al fondo
de un abismo sin luz,
dediqué horas de sueño,
momentos oníricos,
el sudor de las experiencias,
para un cofre localizar,
aferrándome a su madera
mientras caía por el borde,
solté una patada,
inevitablemente caí...

Supe que todo cambiaría,
un instante para recordar
flotando a la deriva,
de cualquier río congelado,
o en lo profundo de la memoria,
no supe cuánto dolería,
descender por aquel deseo,
sucumbir antes de vivir,
llenando mis días,
el estupor maligno 
de la impaciencia.

Solté una patada,
el cofre del tesoro se abrió,
cayeron entonces los sonidos,
gritos callados, zumbidos 
como atorados tras un muro,
gris de piedra porosa,
solté la patada,
única, definitoria,
entre el eco de mis soledades,
como un sueño convertido
en realidad mundana.

Muerde el arrepentimiento,
a la deriva en el pantano,
piel, cabello, colmillos y saliva,
cuerpo de nada,
raíces que nacieron torcidas,
resbala por su contorno,
el sudor espeso que huele 
metálico, sangre de las especies
que exhortan el deseo,
mil monedas de oro,
quizá agua fresca,
el limite del precipicio, 
los años perdidos
en busca del vaso
sin fondo...