En tus últimas palabras,
qué será de este mundo,
andando sobre el mismo patio
congelado, con las piernas rotas,
porque desde una botella rota,
tu sangre gotea despacio.
Ahora, todos los días son grises,
quedan los recuerdos
de tu pie al borde del abismo,
tan a punto de caer,
y mordiendo una pastilla,
siempre el mismo sueño
que jamás se cumple,
una pastilla para conciliar
leve descanso,
una pastilla para no pensar
en morir.
De frente a un palacio de paredes
roídas, ahí donde una derrota
significó el resto de tu vida,
la eterna caída de tu pluma,
comandante, tus últimas palabras
celebrando el fin de este juego,
eres el nombre de la vergüenza,
a tu salud, el último trago,
no habrá otro amanecer,
tan sólo permanece
este infinito sabor amargo.
Ilustración: "Gustavo Adolfo Bécquer en su lecho de muerte" por Vicente Palmaroli

No hay comentarios.:
Publicar un comentario