domingo, 29 de octubre de 2023

LA MÁQUINA DE SUEÑOS (2)

 

Medio espacio y porcentaje que impone a la mirada,

con luces fragmentando la respiración,

afuera, afuera donde conociste la virtud de lo material,

es verdad, la alucinación, el encanto, el ruido y su memoria,

un martillo negro cae frente a tus ojos,

golpeando el suelo bajo tus pies, 

dime fantasía, si eres cual amor ajeno,

un imposible en abrigo de fantasmas, 

cenobita de placeres obscenos, la máscara sonriente

de cuerpo frondoso, femenino, juvenil y arcano,

decorado con laureles dorados, coronas de rubíes y lentejuelas

con la serpiente que se devora a sí misma encima del mar

refulgente encima de la tierra, eres o soy,

una bala hirviendo en el centro de este mundo hostil, 

su manera, su intriga y luces que palmean la piel en mi rostro,

un abrazo ríspido a la carne, un viaje sin detenerse,

los informes en papel quemado y ceniza de plata,

respirando bajo un espejo helado,

en el interior de todas las deudas sin presentar,

de aquí para allá con cientos de cables incrustados en el cuerpo,

la cabeza, las manos son extensas y las piernas reducidas,

aquí soñamos con existir en realidad, 

o en otro universo parecido,

con manchas por cabellos, colmillos en lugar de compasión,

redactando lo últimos detalles y enviando el pequeño universo

de vuelta por correo, el mensaje es otro y claro:

somos humo y plástico,

somos el beodo aroma de lo que se fue,

conectando el corazón al ojo de la tormenta,

el pecho supura y despertamos girando en el mismo eje,

el mismo sitio, frente a la misma luz 

con la cual este mundo nos recibió hace tanto.


AVATARES

 

Me agobia observar el mismo cielo,
cayendo en cabeza de los demás,
el mismo rostro gastado que sonríe cada mañana,
congelado tras un cristal templado,
cientos como yo dicen "loco",
yendo por la vereda sin destino,
siguiendo los consejos,
de la máscara que abre puertas.

Es el comienzo,
de los recuerdos de una nueva vida,
ir a cualquier parte es fácil,
contando historias que son tragedias,
un golpe o dos antes de dormir,
ahora, los minutos en la pantalla son mentira.

Si no tengo alas,
mía no podrá ser la culpa,
mil avatares descompuestos y sin ojos,
plástico quebrado y códigos raros,
a punto de conciliar la hora,
los segundos rápido se acaban.

Soy yo o un espía cualquiera,
el nombre mentira que tanto perseguí en vida,
el cuerpo roto que nadie recuerda,
una vida en cubos y esferas,
y si tengo que representar a alguien más,
quiero quemar mis ojos,
manos y todo lo que me identifique,
soy un arma, un artículo para comprar.


sábado, 28 de octubre de 2023

GÓLEM

 

Cuán grande es tu decepción,
para este mundo cubierto con entrañas y sangre,
reflejo de la carne y la mente humana,
de padres a hijos,
la maldición sonriente en el cuerpo de arcilla.

Ante peligro de muerte,
latidos no retumban en tu pecho,
yendo a la deriva sin compasión,
es la belleza tu pesadilla,
de magnolias colocadas en tu frente,
retando la pira de las fobias,
del fuego sacro de los hostiles.

Cuál es la defensa,
dónde están las palabras audaces,
sueñas con arremeter mil venganzas,
y beber de una gran copa
los suspiros incandescentes,
lágrimas y almas rotas,
como un gólem de intensiones negras.

Eres quien protege lo perdido,
nacido con magia de la emancipación,
un rito de gas y huesos,
la sangre de los fieles a saturno,
como una roca pesada que resbala lento,
aplastando los gritos que escapan hacia la noche.

Si la vida sólo es una,
su flecha apunta a las llamas,
el rostro inanimado surte con sed su hambre,
en el centro de un corazón colmado con lodo,
el gusto insoportable del mismo viejo dolor.

Y yo te creé,
recordando el sudor que se vierte frío en los labios,
la maldición que escapa del cuerpo,
mudando de piel y órganos descompuestos,
la piedra más limpia y dura,
aquí la compasión es un fallo,
desde la tierra de los que viven sin soñar
hasta los que han muerto imaginando el futuro,
no hay remedio para el hartazgo,
para el desencanto,
sacrifica la verdad en pos de nuestra libertad,
de este torturado existir.


Ilustración por Eliran Kantor

jueves, 26 de octubre de 2023

LA BOCA

 

Tengo un suspiro entre las manos,
un deseo volviéndose realidad,
creyendo que todo es posible,
en esta vida o en la que sigue,
creyendo desafortunadamente,
cuando la noche alcanza su final.

Tantos golpes, tanto por redactar,
lágrimas y ceniza caen a medio consumir,
último rastro de una inspiración fecunda,
el aliento perdido que nada dice ahora,
y muy lento, después largo y rápido,
de la boca no salen palabras,
sólo vividos recuerdos.

Hablar no representan amparo,
una solución para la nostalgia,
es un sol apagado que desciende lento,
un sueño o ralo intento por captar emoción,
chorros de sangre apareciendo entre los dientes, 
bajo la lengua, mojando los labios.

Y arriba, en la oscuridad,
una campana callada pertenece al desvío,
de corazones y cuerpos en impío retrato,
retrato de la muerte y su beso,
una voz etérea sin motivos,
descendiendo con alas de fiambre,
en un hilo muy delgado,
sangre caliente con sabor a derrota.


miércoles, 18 de octubre de 2023

CONFESIONES

 

De frente al mismo rostro,
palabras en corazón del espejo,
matizando la zona de sus arrugas,
ojos negros y labios sellados,
es perpetuo silencio.

Llega a casa de noche,
una densa niebla detrás,
uno o dos pasos sin camino,
el eco de una sombra cercana,
siempre observa, siempre recita:

el cuerpo como la pintura,
desnudo en blanco y negro
bajo el reflejo desdeñoso de la luna,
su alma y venas, siempre en movimiento...

Inmóviles de rostros pálidos,
encendidos en genitales de oro,
lenguas fuera, un corazón en llamas,
rodeados por las púas de esta decepción,
nunca fue más dulce el ardor,
nunca más miséricorde el dolor.

De héroes y leprosos,
la desilusión más grande,
el nombre de un antepasado,
el rostro dibujado en el espejo,
frente a frente sin un sabor diferente,
la nada es el agujero sin rendición,
el desdén que mide los segundos y las horas.

Saber parece despropósito,
para el significado bajo los mares,
un océano de sueños y alas rotas,
tratando de emparejar el calor del desierto,
una hoja blanca es un universo apagado,
de voz carente, pero con alma altiva
que por siempre recita:

del polvo que venimos, allá cae 
silencioso en ciudades a oscuras,
por lo bajo de nuestro ánimo y la traición,
del prójimo o el porvenir, la infinitud no se detiene...


Ilustración: "Confesión de un alma muerta" por Andrew Blucha

jueves, 12 de octubre de 2023

EL SUEÑO Y LA MUERTE


Iguales son todas las noches,
sea este siglo u otro,
siguiendo cada sombra como si
fuese la tuya, un recuerdo sin ser,
cada mañana cuando anochece.

En vista de los días que se fueron,
tú hablas extendiendo tus alas,
el sonido más bello y terrible,
cada un de los gritos,
almas que habrán tomado tu mano
y dicho sea el destino,
tú sonríes.

Hoy despierto para continuar huyendo,
como un aullido que abraza la luna,
siendo otro de tantos sueños la vida,
despertar después de fallecer,
cae la tierra con el ocaso
y levanta el cielo con la mirada,
un color ajeno,
siendo un sólo sueño la muerte,
el despertar soberbio en la eternidad.


TRAE UN ARMA

 

Trae un arma,
para defender tu causa,
el hecho de quien eres, 
las palabras que sueltas por la boca,
trae un arma,
y defiende tu patria, 
el hogar donde naciste y viven tus padres,
aquel de la bandera quemada.

Sirve a ti mismo,
cada esperanza y fe impuesta,
creencias por doquier en la historia humana,
di o escribe lo que quieras,
aquí está el papel en blanco,
el aire solitario e invisible,
mueve tus pies y manos,
sobrevive a tus frustraciones y deseos,
sírvete con la cuchara grande.

De aquí no es nadie,
tierra de halos con luz opaca,
disfrutando el desierto antes de la tormenta,
el gigantesco color de la ceniza,
será que nos llegó demasiado pronto la ceguera,
la sonrisa torcida antes de sangrar,
un agujero arrastrado por el tiempo,
la explosión de nuestros músculos.

Trae un arma,
qué sentido tiene la vida,
sin el amor y la belleza,
comprometiéndose al atardecer,
descubriendo el rostro de quienes somos,
un recuerdo de lo terrible y obsceno, 
desapareciendo de la memoria
una voz sin labios, sin intenciones,
sangre escapándose de las venas,
lágrimas calientes de rabia.

Trae un arma,
no con la intención de herir,
sino para atrapar tu sombra,
un o dos intentos sin destino,
y tiembla despavorido ante la visión,
de tu propio ser devastado,
sin nombre, sin más remedio
por sobrevivir a los días
más trágicos. 


Ilustración: "El cazador fantasma" por William Blair Bruce

PAPEL Y TINTA

 

Quiero escuches,
el sonido quejumbroso de mi voz, 
en cualquier hoja al viento
o quemándose en una hoguera,
quiero recuerdes tu último cumpleaños,
una fotografía congelada en el tiempo,
perpetuándose en la entraña de mi corazón.

Escribe para mi, un manifiesto,
reserva en tus ojos, algunas horas para dedicarle,
sentados frente a frente, tras cualquier pantalla,
hundiéndonos en el océano de noche,
colmado con mil estrellas y que su refulgente luz,
sea la inspiración que te libere.

Reconoce estas calles como los pasillos,
donde el eco habita y duerme encerrado,
soñando con escapar y dejarlo todo atrás,
con el aire golpeándole la cara,
si algún día supe del final,
si algún día tuviese que llegar,
andando sin control por el pavimento,
como alma en pena sin nombre o seña.

Aquí vamos,
con el mismo sabor amargo en el labio,
tratando las derrotas con amargura,
vertidas como arena en un reloj,
aquí vamos,
desvistiendo las horas que saben eternas,
sin más poder o privilegio,
que morir en cualquier momento.

Tengamos un segundo día escribiendo,
para no rechazar los halagos, 
columpiándonos para esquivar la lluvia,
abocada, estridente, un todo que sucede afuera,
quiero escuches el latido,
de los corazones rotos y dientes sin forma,
caídos de su podio alto e incierto.

Y extraviados somos del papel y la tinta,
más allá de esta carne y sangre,
la escritura configura estalactitas 
y médulas y entrañas y el conocimiento 
de los amantes dominándose, 
estos ojos habrán dejado de ver,
por alguna causa que puedas tú creer,
que te pertenezca, tan cercana, tan propia,
que las palabras no alcancen a soportar,
el halo entre nosotros,
un rumor que brota desde el cielo,
desde la tierra de envuelve la tumba...


Ilustración: "Dos calaveras" por Julien-Adolphe Duvocelle

lunes, 9 de octubre de 2023

EL SIMIO DORADO

 

No hay voces que a sí mismas se escuchen
o mejillas rojas que otra piel deseen,
porque un beso pasa lejos de ser el cielo,
convirtiéndose en una noche sin estrellas,
encontrando la razón de ser,
la verdad última de la existencia total,
su simio dorado.

Tan cerca de Dios, ahora,
tierra ajena de entendimiento o pupilas,
el corazón mismo de la ambrosía,
cayendo de un torrente a otro
cuando se abre la carne,
y ese es el horror más vivo,
el fuego que surge de un sueño,
por debajo de los párpados
y su poder sacro.

Apostando la montura,
de brazos abiertos,
y de sus alas, consumidas por el sol,
sacrificándose para ganar,
el acto de amor definitivo, 
oculto de la vista y para siempre,
el simio dorado,
en los círculos de polvo.

Y nos queda,
la carne y sonido rompiéndose,
tras el ardor misterioso del vino,
un vapor de distintos hedores, 
esencia que nombra el olvido,
la realidad u otra cosa,
cuando aun es posible transformarse,
el primer día fuera de la tumba,
el sueño continúa,
derribando la estera de cada luz,
derribando el lecho que permite renacer.


viernes, 6 de octubre de 2023

ALTO Y ABAJO


                                                                               para Elliott Smith por la rápida inspiración


Nada encontré,
puedes verlo,
sin vista o esperanza,
el cielo se vuelve pequeño
encima de tu cabeza.

Se viene abajo,
con sus mil estrellas parpadeando,
si mis brazos no responden,
sabrás que me fui,
sin voz ni cuerpo,
blanco y negro en mis ojos,
descansando bajo tu prado.

Los colores vienen en pastillas,
donde todos parecen tener la razón,
en la puerta del viejo hospital,
ebrios de una vida tan vacía.

Alto y abajo,
sin romperse todavía,
un deseo por realizar,
estas manchas en la piel
no parecen callar,
pero tampoco responden.

Adiós entonces,
me voy mirando el punto negro
en la mancha blanca,
sin mirar de frente el espejo,
sin encarar el asesino que 
volando escapa de noche.