viernes, 28 de junio de 2024

FICCIÓN ESPECULATIVA

 

No urge conocer a los ángeles,
esos que se manifiestan en las luces del cielo,
y las voces, fuera o lejos de mi cabeza,
el cantar de los que llegan sin avisar.

Sube a mi máquina del tiempo,
hoy cuando los éxitos de la radio 
a nadie competen,
ahora, el ruido y el caos son reyes, 
luces rojas que anuncia el camino,
la llegada del reino en una promesa
de imaginaciones huecas,
dale motivo de ser,
dale "enter" a los jodidos fantasmas.

Morir es derramar sangre fría,
un cuento de nunca terminar,
sueño diario con máquinas y sus lágrimas,
heladas como mis manos antes de tocar la suelo,
preguntándome en dónde estoy, en dónde podría estar,
y llamando por teléfono sin motivo,
sin mensaje o dirección.

Dale me gusta a las naves que bajan,
si llegan y derraman muerte con sus luces,
seré tonto de no creer,
escribiendo la eternidad en una broma,
en la breve libertad antes de existir,
escribir es forma y el triunfo,
cuando la voz es pobre e insistente.

Aquí, el mañana es divino,
la oportunidad para romper todo sin arrepentirse,
aun con las manos en formol,
con los pies clavados en el suelo,
despiértame si la vida se trata de un tormento,
con mil vergüenzas por recibir.

Cuánta fantasía hay en la paz,
y sangre en la guerra,
cuánta verdad en las injusticias diarias,
una cruz de cabeza derribando el sol,
ahora el futuro y el pasado son la misma vibración, 
sin tema o muerte,
dale enter, dale rewind, dale borrar
curando la pena con el sabor magistral de la cebada, 
hoy, cuando todo hace falta y nada,
es el hecho comprobado de esta realidad.



jueves, 27 de junio de 2024

POEMA

 

Cada día es un cambio,
de rostro, de mano, de sueños por cumplir,
andando sin temor y con un secreto,
en labios sellados, con la vista en blanco,
a punto de compartir la emoción,
con la pluma retenida en la mano,
sangre en el tintero,
y en la piel, nace toda la historia.

A la par, salimos de cacería,
con tantos corazón aun por romper,
cuando las estrellas brillen tan hermosas,
este cuerpo tiritará en la noche,
en una suave trampa,
necesitando alguien que brinde 
cobijo a la desesperanza,
la misma inútil tragedia,
el rostro sobre la mano,
la mano en el pavimento.

Cada día es un destino,
condenado o descrito,
por un tercer ojo que nada ve,
en el centro del vientre vacío,
quiero saber lo que se inventa en tus sueños,
lo que sufres cuando empapas la almohada,
somos cazadores, somos un suspiro,
igualando la inmensidad ufana de las horas,
así de pronto nos vamos,
dejando lento de escribir,
escribir para mi o para tu fantasma,
aquí está mi inspiración,
en un poema,
un poema con tu nombre.


INTRIGA

 

Qué es,
lo que muerde mi cuello,
y sigue los pasos que deje ayer en el pavimento,
qué es,
la fina sensación de miseria,
qué es,
este deseo que ningún sabor tiene.

Me explota en el pecho,
el peor de los momentos,
chocan planetas frente a mis ojos,
este cuerpo arde y no anda a hurtadillas,
grita desde lo más hondo,
tan inerte, en medio del sueño,
quiero caos, quiero el desorden,
este corazón lentamente se derrite,
debería saberse sano,
pero nunca más, 
hoy, el ruido es motivo,
vocación y sustento.

Más que un capricho,
vivir en el eco es acción anímica, 
creyendo siempre por delante,
en el transcurso de la mente hacia otras direcciones,
le falta nombre a esta pesadilla,
recurrente con sonidos y colores fatuos,
inmersos en la orilla, a un paso del abismo,
en mirada ajena que devuelve un lamento,
algo espiritual que todavía no sucede,
la necesidad irrefrenable de vivir,
de comerse a puños este mundo.

Y termina como un susurro,
masticándose en la noche,
sin motivo desaparece,
cuando nadie más lo oye.

 

martes, 25 de junio de 2024

EN UN RASCACIELOS

 

Vas a dedicar tus horas,
tus días completos,
a medicarte contra la realidad,
corriendo e intentando escapar lejos,
tan desnudo como naciste,
tan perdido en tu destino.

Maletín en mano,
corbata oscura y camisa blanca,
cabello relamido y sonrisa transparente,
de aquí a la luna en tus ojos,
un merecido descanso a poco del gatillo,
todos esperan en la sala,
por la fiesta a la que nadie invitaron,
y tú, aun respirando.

Ahora, el reloj grita,
la clase termina,
el juego jamás,
cuán profunda es la noche,
reflejando las estrellas en el fondo 
del vaso, yéndose por tu garganta,
y arde, arde hasta convulsionar,
aun cuando todos se fueron,
aun con la vista hacia todo este planeta,
la pregunta es siempre la misma...

Cómo se mide la vida...

Agita con tus manos el fuego,
es gloria, es acoso, es exceso,
soñando con tan pocas posibilidades de sobrevivir,
es el momento del triunfo,
levanta tus brazos,
una sierra de los cortará,
sirve en las copas toda la sangre caliente,
y brindemos entonces por tu victoria,
de cara al reloj,
en el momento más crepuscular,
es todo y nada,
nunca y ahora.

Y disfruta tu momento,
balanceándote en la cima del mundo,
el aire, las nubes, todo el blanco infinito delante,
con la cara tan cerca de la tierra,
jugando una partida imposible con tu destino,
los zapatos boleados, el corte sastre de tu pantalón,
un golpe tras otro en la ventana,
salpicada con el rojo de tus lágrimas,
ay, de todos los pendientes,
de lo que dejas atrás,
tanta energía,
el calor disuelto en un momento.

Y ahora, 
corre lejos,
libre y tan ciego,
desnudo como naciste,
perdido en la corola de tu destino.


lunes, 24 de junio de 2024

SOY UNA ROCA

 

Cuan distante quedan el gozo,
de esos días de calor que no incineraba,
de la grata compañía y las risas,
de las pocas obligaciones que ahora estrangulan,
cuan distante quedaron los racimos de la inocencia,
marchitos de ahora en adelanta.

Esta piel es tan fría,
y pesado este corazón,
los días y las noches pasan temblando,
nada puedo sentir como verdadero,
da lo mismo estar o no,
cuando los pájaros parecen nunca más cantar.

Aquí sólo la poesía parece solución,
en mi vida tan insípida,
una receta maravillosa que ahora noto,
es todo una mentira que sabe a gloria,
porque hoy, la roca soy yo,
y tanto o igual me da lo que suceda.

Qué de aquel sol de entonces,
de la frescura de los parques,
de libertad semejante, altiva y auténtica,
ahora la penumbra desciende,
permitiendo un sendero nada más,
tan falto de alguna emoción,
de algo que avive la intensidad.

Cada promesa a mi mismo, una traición,
es la caída de la luz en cada amanecer,
esperanzado de conmoverme otra vez,
cuando fluyen lágrimas,
son cálidas, intensas y relucen,
tan vivas como el latido 
en corazón ajeno.


domingo, 23 de junio de 2024

RATAS

 

Embarnece el día,
con el sol a media asta,
e irrumpen en el mar, 
deslavados navíos con lenta marcha,
yendo a la conquista de un nuevo mundo,
tripulados por codiciosas ratas,
quemando su pasado en un papel.

Y cubren con ceniza su alma,
sin ocultar la erección que les provoca,
imaginan devorarse la riqueza en un bocado,
chupar de otros su inocencia.

Son manzanas podridas,
apestando conforme avanza el día,
se dicen cazadores de oro y gloria,
son ladrones sin monta,
es el momento de la verdad,
cuando la lengua se transforma en versos,
en reclamos para para amarrar el convencimiento.

Pero antes de la calma, está la tormenta,
bramando la culpa, la responsabilidad compartida,
el deseo de matar tras la marea,
y las ratas van a ciegas, 
cayendo sin medir su peso,
sin mediar palabra que no sea algo perverso,
soñando que no son ellos,
donde no son saqueadores.

Y espero, reciban puños de misericordia,
en el fondo del infierno donde pertenecen,
porque en la tierra no recibirán perdón,
o pena, cuando la muchedumbre los condene al olvido,
asquerosos reyes del engaño,
mercaderes de las corruptelas,
que sus lenguas, patas y gritos,
colgados queden en lo alto, 
como hocicos de puercos sangrando.


martes, 18 de junio de 2024

ELIMINADO

 

A segundos de chocar contra el pavimento,
pensé en todos los objetos, en todas las pertenencias,
las fronteras de un país,
las mil flores rosas y amarillas de un prado verde,
las inmensas ojeras del sol cuando amanece,
cayendo de cabeza como cualquier tipo,
tan ordinario y fuera de control,
con una cinta alrededor de todo el cuerpo,
"eliminado", dice, como siempre debió ser,
contando los detalles como si fuese un dedo más,
cortado y arriba,
rodando calle abajo, 
devorado por hormigas grandes y rojas,
todas gritan al oído,
aun cuando saben que estás muriendo,
despavoridas por el pavimento,
se van directo al infierno,
bajo el cuerpo tapado con las cintas,
"eliminado", con una sola ley por cumplir,
cuando el cuerpo resulta frágil 
dejando los años de juventud,
reyes de la desgana, reyes de la indiferencia,
todo lo que siempre quisiste,
arrastrado de cielo a suelo,
los sueños tan de repente impugnados,
cartas de amor a nadie,
desveladas erecciones sin cumplir adeudo,
aquí y donde sea, andando contra el pavimento,
con la cinta en el cuello o entre las manos,
días tan grises, sucios y fríos,
así es morder la nalga de la mortalidad, 
el sabor más rancio, haciéndote vomitar,
"eliminado" vitorean los pájaros hasta dormirse 
en un sueño que no es de ellos,
cuando sus colores son iguales en sus plumas,
majestuosos chocando con la pupila,
andar contra y por el pavimento,
estrenando nombre de pila,
una muy mala broma,
en donde todo siempre termina.



Ilustración: Richard Teschner

lunes, 3 de junio de 2024

SIMULAR

 

Un corte, una edición,
nadando entre la evocación de risas,
a salvo de lo que nadie desea,
tanta diversión sin encanto,
el horror convertido en comedia.

Escribe sin medir lo que desea tu mano,
es un secreto, una mentira de arrabal,
o esa verdad que jamás de brillar termina,
mientras más deseas, el transcurso se detiene,
esperar nunca fue revelador,
la quintaesencia del reposo sin remitente.

El costo son los días,
entrelazando una trama que podría o no funcionar,
una broma parida en medio de la discreción,
preguntas y deudas que fluyen sin ayudar,
ahora, en lugar de victoria,
la tinta y papel son una encuesta sin nombre.

Atendamos el apagón,
cada célula de lo que triunfa y nombramos luz,
a vista de cada letra que no se empeña en perdonar,
un escarnio y tiempo que no llevan a ningún lado,
ah, qué fue de tantos recuerdos ejercitando el pudor,
estelas perdidas en el panteón del cuerpo.

¿En quién se puede confiar?
Arremetiendo contra lo invisible y 
la falta de más palabras,
cada instante es un angustioso reclamo,
queda simular tranquilidad auténtica.

Simular una vida de sabor sea dulce y no aciago,
simular que ojo por ojo no es beneplácita revancha,
entrada al éxtasis y agonía que sucumbe al mito,
a la controversia soluble de una mentira sin víctimas.



Ilustración: Nicola Samori