martes, 26 de noviembre de 2024

GONZO

 

Querido amigo,
tenemos una revolución entre manos,
filtrada a gritos de millones,
afuera donde el fuego brota,
en cada una de las calles del mundo,
o quizá en el fondo de una copa,
bebidos y marchando hacia
las páginas aún no escritas.

Ay, de estas pobres almas,
sin otro escarnio que vivir,
voluntarios de América sin decisión,
pero con su grito de guerra en la frente,
arriba el rock n´ roll,
flecha dorada que desciende del olimpo,
pero oye, dónde está el peligro,
dónde la revuelta,
dónde los incendios,
somos voluntarios de un nuevo caos,
es momento de alimentar el fuego.

Querido amigo, 
señor sin nombre ni rostro,
eres aquel profundo agujero
que roba planetas y miradas,
una llamada y otros sacros movimientos,
de arriba, abajo, al centro y a la derecha 
luego de regreso, 
hagamos patria en el mundo,
para los hipsters a los rockers a los beatniks,
los hippies y de los yuppies a los hipsters,
sólo pocos quedarán ilesos,
o con vida de la masacre.

Salgamos a las calles,
con los primeros rayos del sol,
con el aire, olor y sabor de un nuevo día,
uno cubierto de color rojo,
toma dictado, teclea,
no podremos trabajar mañana,
porque hoy suceden las cosas,
que dan vida a la historia.

Salgamos a las calles,
enloquecidas con destellos eléctricos,
inundadas con polvo, yerba, jeringas,
con la sangre de inocentes,
líquido maldito de la eterna juventud,
llevando su sabor en los labios,
presagio real del infierno,
y aquí la tierra suelta las llamaradas
de dragones con nueve cabezas,
el cetro pagano de penes sin filo,
alas punteagudas y mentes vertidas,
el vómito silencioso en llamas,
estos cuernos están en tu cabeza,
y pronto, a ojos de la serpiente bajo
el agua de verde fangoso,
habrás de morir sin eco,
morir sirviendo a un poder sin bandera,
regente del pecado
y la piel descarnada de tu amor
carcomida por tus mandíbulas.

Y caes, caes de nuevo bajo tu sábana sudada,
el hedor de tus peores pesadillas,
ahora conoces la verdad,
acaecida entre lodo acuoso,
escribe de esto, de destellos, de náuseas,
de chamanes que inhalan todo el humo,
no sabrás cuando parar,
porque las voces son tantas,
y las flores, 
pocas promesas.

Ahora, marchan los jóvenes al unísono,
casi puedes leer sus mentes,
redactando páginas que caen al infinito 
del pavimento una tras otra,
como soldados de plomo,
caen también y las páginas sirven 
como alfombras, tan sólo estira tu mano
y recogerás todos los cadáveres,
eres el caballero blanco,
la reina roja
y la seta de colores sin cabello,
cortando las cabezas,
ay, de aquellos que no sepan leer.

Sinceramente, 
no vives a través de un cristal,
no te conformas con mirar, 
sino tocas a manos llenas sin saber cuando parar,
actuando como un loco que disfruta la tortura,
no hablas, reaccionas a los embates,
un cigarro muere en tu boca,
el fuego revive a pesar de la tinta,
de la calidad del papel,
porque tocas, hueles y participas.

Escucha, antes de disparar a tu cabeza,
amigo, porque la vida no puede ser sólo una,
otros marchan empoderando la revolución sin túnica,
marchan mientras cantan y viceversa,
porque la sangre baja como la lluvia
y los problemas no son pocos,
"helter skelter she´s coming down fast"
pintado en las paredes y hay quienes
celebran la caída de los valores nacionales,
porque vas y vienes,
y nadie puede detenerte.

Querido amigo,
a quién le interesa la gente de todas formas,
cuando de las mañanas de parca luz,
los jóvenes desprenden sus sueños,
ahora, los periódicos arden sin excusas,
son basura que todos olvidan,
como la anécdota rara de coca en la manga,
o el hada verde haciéndote favores,
teclearás las palabras malditas,
y si los focos tienen que apagarse,
a nadie le importa de todas formas,
sí, a nadie le importa.


lunes, 25 de noviembre de 2024

EL VELO (UNA CANCIÓN)

 

A razón de tu cuerpo blanco,
mojado por la intensa luz matinal,
es un secreto envolviéndo la pupila,
a uno, dos, tres pasos antes de desperar.

Tu sonrisa rompe todo,
amante del círculo solar,
ninguna fortaleza podría contenerte,
tan sólo un cambio de piel,
mía o tal vez,
nadar en la misma pesadilla.

A partir del olvido,
imposible es regresar,
a los tibios momentos,
de la memoria caduca,
ahora, refugio de lamentos,
una amenaza para el futuro,
ahora, las intenciones son secretos,
vueltas todas en pestilencia.

Desvanece ya,
terror bajo la piel,
a mis ojos, una y otra vez,
tierra baldía, devastada, tristeza,
si tu cuerpo es resurrección,
se queda entonces en mis manos,
ya no es insulto o intento de taxidermia,
porque de mis palabras,
nada crees, nada para ti son realidad.

Y los días, son todos enfermedad,
un laberinto, una trampa,
donde la salidad es una puerta falsa,
y esta ciudad con sus calles acorraladas,
son pena, son una pequeñisíma caja,
en donde guardar aliento no satisface,
lo siento, fuiste comunión entre carne y sacrificio,
lo siento, fuiste la visión del espíritu,
fuiste una vida realizada,
y ahora, ya no.

Tu sonrisa rompe todo,
amante del círculo solar,
ninguna fortaleza podría contenerte,
tan sólo un cambio de piel,
mía o tal vez,
nadar en la misma pesadilla.

Tu sonrisa rompe todo,
amante del círculo solar,
ninguna fortaleza podría contenerte,
tan sólo un cambio de piel,
mía o tal vez,
nadar en la misma pesadilla.


PUNTO DE FUGA

 


Terciopelo,
a razón de un toque ligero,
colores encendidos en el ojo,
atrayentes en un cortejo,
tras el nombre de una bestia,
los restos de un cuerpo,
caídos con el relámpago.

Y siempre alguien observa,
con sus cuernos ocultos en la negrura,
en lo denso, en lo inconforme,
contrae las cuerdas,
en muñecas, tobillos y cuello ajenos,
colgando en lo alto del cielo,
es una capa que ríe.

Estas manos sobre la mesa,
rompen las cartas,
muy lento su cara parte
con el filo de una piedra,
vertiéndo un camino con sangre,
y es su único deseo o destino,
una carcajada o quizá mil tormentas.

Y cuando las horas de la noche
terminan incompletas,
el fuego de una veladora es guía,
fuera de la laguna del silencio,
lejos de su profundo ahogo,
sin mirar estas manos
que lento desaparecen,
que irreductible libran de la muerte.



Ilustración: "Sin título" por zdzisław beksiński

lunes, 18 de noviembre de 2024

ENEMISTO

 

No apuntes con tus dedos hacia lo infinito,
aquí y ahora, ya no es defensa,
sino última esperanza para sosegados, 
y en cada sueño equivocado,
partes en busca de lo desconocido,
a lo inhóspito en cada estrella
que brilla y grita en la oscuridad.

Cualquier ilusión de vida,
se concibe sin pudor,
última visión, espero, 
de lo que signifique sufrir,
ahora, cualquier rastro es falso,
la hermandad y la sangre,
el deseo y penitencia,
la bondad y el arrepentimiento,
lágrimas inalcanzables que aún,
solicitan romper su silencio.

Y hoy, ante la erosión de este planeta,
encontramos el mismo camino,
tal vez, un insulto sin sorpresa,
iniciando la pelea sin fin,
con el aliento sobrio,
con el alma en la punta de la lengua,
testigos de la difamación,
víctimas de la destrucción,
porque nada valdrá más que tu sangre,
llenando mis párpados,
cubriéndome los labios.

Cuánto clamor resultó
saberte mi hermano,
hijo de un padre perdido una noche
como cualquiera en la vida,
y así como no muero por las llamas,
nada sé de lo que piensas,
cuál es tu verdadero poder,
cuál mi destino al perder todas las apuestas,
mira las estrellas,
mira este reflejo de nosotros en el pozo,
si reconoces lo que viene,
sabrás que nunca quise bendiciones,
en este mundo de mentiras,
fue la soledad mi premio.

Es la lucha de siempre,
donde no existe bien o mal,
sólo el poder y la ventaja,
en este mundo de ilusión tras otra,
cuando la vida equivale a destrucción,
y el sufrimiento a olvidar,
donde ninguna estrella parpadea,
aquí, es sólo noche sin eco,
y nosotros, a la distancia,
entre la vida y la muerte.



Ilustración: "Muchacha con candelero" por Balthus

sábado, 16 de noviembre de 2024

CICATRIZADO

 

Cuál es el sentido de cuestionar,
si el miedo siempre te vence,
paraliazando tu cara,
omitiendo tu risa.

Y vamos directo,
sopesando lo perdido,
dignidad, esfuerzo, juventud,
abraza cada llama que gotea
desde la corona del sol,
probablemente podamos volver
a confiar uno en el otro.

Es momento de volver,
de este sueño solitario,
a un mundo que nada perdona,
tendidos en el suelo,
expulsando de los párpados
el deseo roto que tanto anhelamos,
expulsando de las entrañas,
el veneno que daña el corazón.

No habrá nuevos estandartes para nosotros,
salvo tibieza al movernos,
si eres de carne y hueso,
temer es natural, es acto de sobrevivir,
manifiéstate apenas regreses,
cayendo desde la luna sin cara,
hacia los brazos de este 
desazón compartido.

Mira, el cielo abre pálido,
como un par de almas gemelas
convertidas en gotas de agua,
si continúas soñando más allá del día,
será momento de romper con la sombra,
mueve tus manos y pies,
habla conmigo,
de una vez por todas.

Y cuando más aulles,
sin más impedimentos,
sin responsabilidades por obedecer,
ahora, pregunta lo que de ti salga,
intentando un poco inocencia,
eres tu peor enemigo,
el asesino que nunca verás acercarse.

Basta de confundirse,
basta del caos, 
ese que traes clavado en el pecho,
mírate, has cicatrizado,
no más cuestiones,
no más miedo que te amarre.

Desíntegrate sin pena,
allá irás con el viento de ninguna parte,
adiós entonces, sueños que concebiste 
a tu salud y necedad,
adiós para siempre.




Ilustración: "Vida y muerte". Artista desconocido.

ATRAPADO EN UN DESTINO

 

Sufres por un porvenir sincero,
el agujero en la tierra, 
tan profundo como arde en el pecho,
el breve sonido de la condena,
cualquier cosa es mejor
que saberse atrapado en un destino.

Viviendo remoto,
en un planeta congelado,
tal vez lo merecemos,
tantas oportunidades, 
tanta estúpidez,
de polo a polo,
a tus ojos se abre el infierno.

Es casi medianoche,
en la conciencia de este mundo,
paridos a razón de un martirio,
de palabras que sobran,
de motivos que son ahora, 
sangre filtrada en el suelo.

A estos ojos que guardan silencio,
carentes de vestigio de luz,
campos extensos de helada hierba,
y al aroma no podría ser otro,
soledad en el aire,
muerte para todos y cada uno alrededor.

Peor es invisible a los gritos,
tras comprar un alma pura y nueva,
desaparecida de un pasado sin dolor,
de un futuro sin dibujarse, quizá,
cuando la rabia es el odio contra lo que diga
el día a punto de suceder.

Convendría escapar,
a una nueva ciudad,
a un mar diferente,
a un contienente sin nombre,
a un planeta que no le tema,
a su resplandor último,
a esta hambre devorándose 
así misma,
vámonos a un mundo
sin más racimos,
en cada hueso de los caídos.



Ilustración: "Don Quijote con la muerte" por Theodor Baierl

VIAJE DE LA MUERTE

 

De aquí a ningún sitio,
siguiente parada,
un océano, un desierto,
más allá de lo que permita
cualquier frontera,
divagante bajo el sol,
sin nombre ni destino.

Acomoda las flores,
no dejes de mirar las estrellas,
alguien dejó sus lágrimas,
a lo largo del camino,
la encrucijada entre la carne y el hueso,
alguien dejó atrás su sangre y tripas.

Y después de todo, 
la noche es polvo bajo la lengua,
un temblor repentino sin consecuencias,
destello nauseabundo encima de los párpados,
un aullido de lobos,
sobreviviendo a pesar de la resaca en este mundo,
cuando su hogar es en las sombras.

Nada parece real,
nada es posible,
tras el estallido de planetas,
cuando chocan las galaxias,
sucedió todo en un sueño,
tropezando con las esquirlas que 
dejó la luna al morir,
y resistí como pude, 
someterme un solo camino,
sangrando gota a gota,
de aquí a ninguna parte.

Nos miramos a la cara,
enfrentando un espejo,
medianoche en la esquina,
el viento fue punzocortante,
tanto polvo entre los labios,
palabras más.

Al amanecer,
nos reconocimos extraños,
rivales, hermanos, enemigos,
con una última oportunidad para triunfar,
volviéndo al nido, a la cuna,
sin respirar bajo la corona del sol,
un viaje de la muerte,
sin respirar, con el pecado entre los ojos,
y tan solitario andar.

Sufriendo por cada instante,
el encierro discreto a estos
pasillos de la medianoche,
una visión, la misma repitiéndose,
el cansancio, los ánimos rotos,
mi viaje de la muerte,
muy arriba o muy abajo,
en la tierra plana de horrores,
yendo sin marcar destino,
sólo el solitario andar.