lunes, 18 de noviembre de 2024

ENEMISTO

 

No apuntes con tus dedos hacia lo infinito,
aquí y ahora, ya no es defensa,
sino última esperanza para sosegados, 
y en cada sueño equivocado,
partes en busca de lo desconocido,
a lo inhóspito en cada estrella
que brilla y grita en la oscuridad.

Cualquier ilusión de vida,
se concibe sin pudor,
última visión, espero, 
de lo que signifique sufrir,
ahora, cualquier rastro es falso,
la hermandad y la sangre,
el deseo y penitencia,
la bondad y el arrepentimiento,
lágrimas inalcanzables que aún,
solicitan romper su silencio.

Y hoy, ante la erosión de este planeta,
encontramos el mismo camino,
tal vez, un insulto sin sorpresa,
iniciando la pelea sin fin,
con el aliento sobrio,
con el alma en la punta de la lengua,
testigos de la difamación,
víctimas de la destrucción,
porque nada valdrá más que tu sangre,
llenando mis párpados,
cubriéndome los labios.

Cuánto clamor resultó
saberte mi hermano,
hijo de un padre perdido una noche
como cualquiera en la vida,
y así como no muero por las llamas,
nada sé de lo que piensas,
cuál es tu verdadero poder,
cuál mi destino al perder todas las apuestas,
mira las estrellas,
mira este reflejo de nosotros en el pozo,
si reconoces lo que viene,
sabrás que nunca quise bendiciones,
en este mundo de mentiras,
fue la soledad mi premio.

Es la lucha de siempre,
donde no existe bien o mal,
sólo el poder y la ventaja,
en este mundo de ilusión tras otra,
cuando la vida equivale a destrucción,
y el sufrimiento a olvidar,
donde ninguna estrella parpadea,
aquí, es sólo noche sin eco,
y nosotros, a la distancia,
entre la vida y la muerte.



Ilustración: "Muchacha con candelero" por Balthus

No hay comentarios.:

Publicar un comentario