miércoles, 30 de abril de 2025

Y2K

 

Apaga la luz,
esta noche y para siempre,
sigue la dirección en mi voz,
encuentra el camino de regreso,
cuántos años habrán pasado,
cuando llegues a ningún lado.

Cuáles vidas podrás salvar,
y de quienes te despedirás,
abre y cierra tus ojos,
quizá regreses al vientre,
e incluso más allá,
recitando en el cielo
como un ángel,
mientras el mundo se niega 
a sobrevivir.

Toma mi mano,
escoge la pastilla,
azul o roja, 
primera regla, 
no hables si vas a luchar,
es mejor matarse a golpes,
a perder muchos de billetes,
no importan los ceros,
no importa el color del dinero,
va cayendo el año 2000,
somos inocentes, pero no tanto.

Corazón y dedos en la pantalla,
siempre hubo un virus detrás,
encendiendo y apagado tus sentidos,
gustoso de conocerte,
labora los domingos también,
tiempo completo,
arremolinando miles 
de imágenes en tu cerebro,
sólo crisis y mentiras.

¿A quién vas a seguir?
Dice el conejo blanco,
si todavía no tienes nombre,
derechos o antigüedad,
si no despiertas morirás,
todo se vale si gritas,
cuando nadie te escuche, 
felicidades, 
no hay salida.

Borra lo que sabes,
borra lo que sientes,
abraza el fuego
encadena tu cuello,
pierde tu cuerpo,
estás en la pantalla,
en el servidor,
doble cero otra vez,
y cuenta los pasos de regreso.

10
Tus amigos te hacen compañía
9
En esta ciudad de luces y cristal
8
Copa tras copa velando hasta el amanecer
7
Vitorean, gritan sin pensar
6
No me sueltes de la mano
5
Aprieta bien los párpados
4
Apaga todas las luces
3
Sigue las instrucciones
2
Apunto de caer las doce
1
Feliz año nuevo
0
1900



domingo, 27 de abril de 2025

EL ESPEJISMO

 

Me estuve riendo,
concentrado en un sueño,
la tierra donde todavía conozco felicidad,
afuera cae nieve negra,
lo contrario a la razón,
conocida y aún por conocer,
dentro de lo que digo cuerpo, mente y espíritu.

Encontré en el trayecto,
pedazos de un espejo roto,
vi en su reflejo todo el sol que hube perdido,
y supe quien lo quebró a discreción,
no podría ser otro sino yo, 
fastuosa sombra que inunda con palabras,
intentos de anhelo y envidiosa virtud.

Cuán pendenciero hay que ser,
para colmar la vida con arbitrariedad, 
cayendo como la lluvia,
sin gozo ni ilusión,
andando con el rumbo perdido,
y me sobran dedos,
para contar aun las alegrías,
este es el único destino,
cruel, será alguna opinión.

Espero una bocanada para sangrar,
de la tristeza que de pronto ahoga,
una tregua duradera cobrar,
libre a cualquier tentación,
el triunfo de la carne ante el prójimo,
la mosca existiendo a raíz de un hombre,
tantita pena antes de morir.

Armé de regreso la vida,
mía en carne y progreso,
en el centro de este paraíso soñado,
bajo toneladas de tierra gris,
apenas un dejo de luz cayó directo a mi,
sentí como la luna miraba sin 
prestar atención,
hubo una estampida de gritos,
y ningún mapa fue mi llave de salida.

Qué podría hacer
si nunca logro despertar de esta ficción,
del círculo que guarda con llave sus respuestas,
amanece y la pesadilla continua,
de mi boca supura sangre amarilla,
estas manos son instrumentos,
oxidados, punzocortantes,
y por más que huya del cáncer,
es una promesa que todavía se arrastra,
porque es de mi médula un grito, 
si alguna vez me reí muy fuerte,
hace cuánto no disfruto 
de hacerlo en esta realidad.

Cuán negativo puede ser,
este espacio de música sorda,
al punto de tanto insistir en desaparecer,
ay, de milagros por seguir si la noche
accede a contagiarme con sus secretos,
quién especula sino yo,
atrapado en jaula de oro y sonrisas,
qué pasa, quién llama,
si la hora no es la indicada,
si acaso, la voz es otra,
si soñar es el mayor peligro,
en mis fantasías,
cuánto sofoco hay que aguantar.

Y tras la puerta,
estoy mirando,
tan quieto y soñando,
inerte sobre la cama mojada,
la voz es la misma,
es momento,
imbécil,
todo lo que tengas que decir
te comerá vivo,
despierta ya,
dice la voz, porque es la misma,
me alegra que ya no estés vivo.



Ilustración: "El corazón delator" por Virgil Finlay

jueves, 24 de abril de 2025

QUIEBRE

 

Bebiendo a favor de la suerte,
ocultando la cabeza,
hay un mundo muy hermoso
allá afuera y es un sueño,
faro de todas las sensaciones,
de batallar tanto en la vida.

Nada en lo que crees es verdad,
salvo el deseo, la antorcha,
una estaca clavada en el corazón,
desangrándolo en un loco impulso
por borrar todo con un soplo,
aún después que la voz ya no sirva.

Bebiendo una taza diaria de café,
para las amarguras,
humo de cigarro ajeno,
una promesa que no se dice,
a favor de la salud mental,
un último trago delicatessen.

Apostaría todo,
incluso la vida,
por este mundo de descomunal belleza,
pertenecer a sus días en un rocío de lluvia,
en un reflejo de mortecina luz,
brotando quizá entre el pasto seco,
algo que no sea materia vana.

Ojalá fuese sencillo testificar,
lejos de los muros que
siempre se derrumban,
intentando no perder la cabeza,
panóptico de la continua desgracia,
se van los dientes,
se muere la lengua,
las palabras fueron erróneas, 
no queda mucho por salvar.

Aquí termina,
en donde consagraron los ángeles
su caída crepuscular,
quiebre de todas las intenciones,
así se decreta,
así se rompe con todo,
creando ilusiones de la ceniza,
especulando cada posible destino,
yendo para abajo,
con todo el peso quemado.



Ilustración:  Zdzisław Beksiński

OH, VIDA

 

Si acaso voluntad significa algo todavía,
recordar lo que dijiste a mi corazón,
el tiempo adecuado,
ese que nunca llega.

Cuánto hube equivocado,
de camino, de día, de estación,
estos días son de lluvia más que nunca,
nebulosa que arriba con tanta violencia,
tan hermosa, no la quiero olvidar,
cuando de mis manos,
nada puede ser verdad,
si acaso, una promesa aun por existir.

Oh, vida, que templada y sin emoción,
dónde quedaron, dónde,
tus acciones tan valientes,
tus retoños en el vacío entre palabras,
tan errado en seguir mis sueños,
fenecidos, antes de romper el cascarón.

Qué eres, voluntad,
un deseo en párpados fríos,
una oscuridad que rechaza el día,
canturreo que conmueve la piel,
un tirón en las vísceras,
quizá mirar de frente este cielo,
con los brazos abiertos,
sin miedo a fracasar por siempre.

Cuántas mentiras concebiré, 
sin intenciones de salir,
equivocarse es real,
una y otra vez en esta vida,
mientras el tiempo huye sin decir nada,
es la edad una cicatriz,
ojos abiertos incluso al momento de morir.

Partiré a una isla sin nombre,
cuándo podré tardar,
recuerda entonces, vida, 
lo que dijiste a mi corazón,
aquel tiempo que nunca fue,
dime si acaso, fue una más
de mis/tus mentiras.



Ilustración: "El Bebedor" por Erich Plontke

OBSERVADO

 

Es lo mismo cada día,
andar con arena en los zapatos,
así como si nada,
pesados y sin ideas para escapar,
cuando las opciones son las mismas,
ir, vagar, regresar.

Una carta de motivos,
si acaso no sabes,
es algo frío que baja por tu espalda,
evidencia clara,
nada malo te mereces,
en este cuerpo que no es tuyo,
afuera, en los pasillos de carne y hueso.

Corre, corre entre los autos,
distrae nuevas miradas,
piel de colores extraños,
empujando la piedra,
bajo las luces pálidas,
pensando siempre en lo peor,
cuando las horas,
ocurren sólo para callar.

¿Cuál es la urgencia?
Siempre serás observado,
tú miras la televisión
y recibes una llamada de regreso,
cuál es la urgencia por desaparecer,
malhumorado,
tan lleno de vida,
inseguro,
toda la noche perdido.

De este ojo no te escapas,
no es broma,
quizá es un designio celestial,
un control remoto,
chatGPT,
skyNET
como te digan mañana,
eres sin ser,
un vampiro,
la novedad y ya.


domingo, 20 de abril de 2025

EL VERANO ESTÁ AQUÍ

 

Lunes, sentado frente a la ventana 

con mil cuentas por hacer, por pagar

mirando el reflejo que brota del cristal

y todo este ruido saliendo por mis dedos.

Son intenciones perdidas

el sonido de los minutos que resbalan

desde la mesa postrada bajo un rayo de sol

así se siente cualquier verano

alter ego de ánimo confinado.

Es la pequeña duda

filtrada en las palabras

de un correo, de una enmienda

tras largas horas que se dicen fácil

se consume en un suspiro

nada más alejado del peligro

cada día, el verano parece alejarse 

más en la piel, ocultando

sueños e intenciones.

Y nadie podrá mejorar la postura

intercambiar dientes u opiniones

las hojas no se llenan solas

en la isla de calles vacías

el verano está aquí 

y bailamos bajo el sol 

llenando los pies con cálida arena

antes de acabar un día más

antes de registrar la salida al ocaso

como si la vida fuese infinita

como si la luz nunca fuese a desaparecer

bajo el agua cristalina

soñando con oficinas complicadas

de gritos y consultas abarrotadas 

el trabajo nunca es vida

salvo por los lunes tan aburridos

salvo por romper con todo 

y viajar de repente a nunca jamás

ya no será lo mismo

porque el triunfo negado

sólo llega una vez

y conforme la juventud se marchita

la derrota es definitiva.


DISGUSTADO

 

Otro día más a la cuenta,
brotando directo en la vena,
arden en silencio como la peor resaca,
pernicioso juego donde perder es la regla,
una o dos veces,
el tiempo es el mismo.

Te suplico.

Abre para mi el cielo,
tras un crisol negro,
mal sana diversión entre botellas,
es la misma cacería de ayer,
el enemigo no muere allá afuera,
no está huyendo o escondiéndose,
se llama euforia, tan confusa,
y lo mejor es matar a golpes,
a quien porta el par de ojos,
quien ríe y goza en el espejo.

Arrástrate, ven a jugar sin aliento,
nada necesitas, salvo un cuerpo torcido,
es momento de pensar lo peor, 
llena con sangre la copa,
ahora, la vida es ocaso,
es la infinitud al cerrar los ojos,
belleza que brota en la pupila, 
el fallo elocuente con el 
que fenecen los días.

Ven, arrastra tu voluntad,
tan disgustado al despertar,
es apenas mediodía,
hierve el agua para beber sin restricción,
el nudo en la garganta nada dice,
tanta es la necesidad,
volviéndose un par de colmillos en la garganta,
lacerando, degollando,
esta cabra es materia de sacrificio,
es la noche con su ojo de sangre,
pesebre coludido con la culpa.

Se trata de terminar antes de volverse víctima,
eres la prueba, la necesidad,
de una vida que se quema a voluntad,
si no terminas, los ojos terminan contigo,
son el ruido, la vorágine, el hambre, la sed,
sobriedad, 
la sonrisa,
debilidad,
cada día es la misma tortura,
quemando la piel por dentro,
el vértigo intestinal,
la prisión sexual.

Qué será de mi,
sin voluntad para aferrarme a lo que creo,
proyectando la sombra que sigue y sigue,
cada paso hasta el ocaso,
cuando se vuelve una promesa diferente,
ambas manos, los dedos del diablo,
la madre de los vicios propio,
soñando con un mejor mañana,
imposible de realizar,
imposible de conocer,
y la botella mentirosa cae hasta
volverse polvo en el centro de este 
perverso universo en el espejo,
corta la garganta,
y disfruta de sangrar la eternidad.

¿Es pose o enfermedad?

Ojos cerrados, 
tanto lastima así despertar,
la picazón de colmillos duros,
otra vez perdiendo,
este juego es invencible,
una conciencia que nada detiene,
libérame antes de brincar,
libérame de estos días tan iguales,
de la caja de hierro en la cabeza,
dame un respiro que sea diferente
al vacío, al sabor corrosivo,
un puño apestoso,
la verdad al romper con el cristal,
de mil botellas con un solo ojo.

Y tal como los perros sin alma,
de percudida piel por dormitar en montones
de sucia nieve, andamos en círculos
persiguiendo nuestra cola,
ahogo que no cesa,
la última verdad siempre resulta mentira,
escozor en labios, en parpados, en los pies,
cayendo en el fondo de la botella,
el sabor maldito de uno mismo,
la esencia corporal y su pestilencia,
nadando de regreso en el sueño,
para despertar con el corazón exaltado,
 otro día más a la cuenta...




Ilustración: "Perro salvaje (estudio del día de la marmota) por Andrew Wyeth

jueves, 17 de abril de 2025

LA ALEGORÍA

 

Van y viene nuestros días,
como el aire que respiramos,
un momento, este y ahora, 
si acaso escrito está 
donde reposan las estrellas,
y la conciencia superior, 
apenas resulta imaginada.

En ausencia de prioridades,
el movimiento no se sobrepone
a palabras que sólo dañan,
nuestro cuerpo ya no lo es,
volviéndose una mente en blanco,
en desaparición voluntaria.

Lo hecho está,
sobre una página desprendida,
ya sea de la memoria,
línea quemándose a la distancia,
y son tantos los ojos que nada ven,
frente al mensaje de letras fluorescentes, 
escritas sobre el camino,
atravesando el mismo pasillo,
de un lado a otro.

Y resulta verdad, resulta un parpadeo,
esta puede ser una vida tan solitaria,
incluso cuando las voces tan iguales
estallan en una multitud,
el precio de este dolor,
lo poco que duran los días,
nada sugiere alguna inmortalidad,
salvo vivir sin remordimiento.

Atados al tiempo,
a las promesas de aquí y ahora,
palabras fáciles que siempre vienen y van,
acomedidas en destruir
la intemperie de este mundo,
unidos a la piel, 
a un mismo pensamiento,
perdido tras la horda de polvo,
tras las páginas caídas de la imaginación
de quien nace para morir.



Ilustración: "Alegoría de la vida humana" por Johfra Bosschart

jueves, 10 de abril de 2025

DISCUSIÓN

 

Qué haremos,
si el silencio crece,
qué diremos a los demás,
si quieren en la historia intervenir,
hondeando una bandera al revés,
con sus buenas intenciones,
con su hablar correcto,
con su política que mata.

El planeta gira y gira,
alimentándose con los días,
son los nuestros,
qué haremos entonces,
más allá de contemplar lo obsceno,
con los pies por delante,
morir tiene otro costo.

A dónde nos trajo,
marchar en reversa a lo prometido,
pregonando la violencia,
víctimas de un profundo sueño,
y con la pesadilla a cuestas,
oligarcas que hacen dinero de los huesos.

Estos días pueden ser los últimos,
para hablar con total libertad,
apreciamos más el dinero que la vida,
nuestra lengua ahora es verde,
púrpura, azul o dorada,
no abras tus ojos,
el mundo es una pila de huesos.

A dónde nos llevó idolatrar el futuro,
cuando vivir sin fe es lo fácil,
qué haremos si no logramos matar el miedo,
es verdad, valen más las acciones
ante cualquier palabra elegante,
hagamos el bien y el mal,
la gran revolución nacida para perder,
una y otra vez hasta lograr,
que esta discusión ya no sea
pura política destinada a matar.



Ilustración: "Los tres cuervos" por Edward Frederick Brewtnall

jueves, 3 de abril de 2025

SUPISTE LO QUE SERÍA...

 

Escucha si aun no lo arreglas,
las reglas del juego es un dolor insoportable,
ganarlo es tener excedente de efectivo,
perder, amerita sobrevivir la caída de bombas.

Más vale desperdiciar la vida,
en millones de papelitos que compren otra,
aquí sacude un demonio su chistera,
o le firmas su contrato,
o nada eres en este mundo, 
salvo una piedra que siempre andará en reversa.

Y desearía saber todo,
lo que sucedió en realidad,
lo que vendrá mañana 
y pronto se quemará,
este poder exuberante, 
sacándome cada noche de la tumba.

Supiste lo que sería,
jugar a esta ruleta en carne y hueso,
ganando la posibilidad de olvidar tu pasado,
perdiendo la vanidad en tu futuro nonato,
siempre supiste,
y apostaste cada ficha,
cada litro de sudor y sangre,
a corazón de las jeringas,
ojalá fuera sencillo desperdiciar el tiempo,
cuando eres un simio 
sin monedas en el bolsillo.

Apuesta intenciones, deseos,
malas experiencias y preciosos recuerdos,
la vida es lo que vale,
un cofre de tesoros,
las personas que conociste,
la tumba negra donde caerás.

Más vale ganar,
aunque es valioso perder,
desperdiciando las malicias,
olvidando los rencores,
siempre supiste lo que sería,
jugar en este concurso sin nombre,
apostando el cuello cada día.