sábado, 25 de junio de 2022

EL SUEÑO DE LAURA PALMER

 

Parecemos estatuas en la noche,
detenidas en medio del camino 
sin umbral, sin miedo,
somos voces en la oscuridad,
criaturas dedicando cada 
suspiro, cada sueño,
al eterno vacío de plutón. 

Andando sin vergüenza, 
tan salvajes,
por un pavimento que arde,
donde una X incandescente,
ilumina las horas
que semejan la eternidad,
tras los ojos de un sol
pálido que guarda silencio.

Mira, la muñeca en el aparador,
con ambas manos reunidas en torno
a su corazón, 
carne y hueso que medita, 
piel blanca, ojos cerrados,
sus manos escriben la sentencia:
"dolor, dolor, dolor..."

De esto trata la fantasía,
viajar lo más lejos posible,
donde la luz de la luna es
más blanca en tu piel,
los sentimientos arden,
letras del placer más hondo.

¿Quién va a explicarle a los muchachos
lo que sienten por ti?
Quién meterá las manos en la mugre,
sin esperar otra luz que aparte 
el aliento de las voces,
quién golpeará las paredes,
quién soñará con los ladrillos,
con los perros que duermen,
que ladran y mueren...

Tu cara no parece tan hermosa,
salvo por la sangre que escupe,
tratando de explicar lo que se hace,
cuando el cuerpo es uno
y joven colmado de lujos,
belleza que se desviste con las 
monedas que se incrustan en los ojos,
el pago definitivo para el barquero.

Y se extrañan los días de ocaso lento,
cuando la sombra devoraba silenciosa,
las paredes y techos de este mundo,
con esa ternura melancólica de los amantes,
tan apartados, tan diferentes,
se extraña su inocencia,
en los días cuando el derrumbe
parecía imposible,
cuando la juventud era única,
cuando la amistad era verdadera,
y ahora, no bastan las palabras,
porque el remedio más cercano
es la muerte.

Qué necesidad puede tener la carne,
más allá de su carencia de espíritu,
qué dice la voz de las calles,
aun cuando nadie escucha,
cuando el desfile de luces y ojos
acecha los aparadores,
una, dos, cien veces.

¿Fue cuestión de dinero
 o vivir fuera de los límites...?

Y ahora, tras la cortina escarlata,
tus pasos resultan un eco inacabado,
cuando el tablero es uno,
el tiempo se autoconfiesa asesino,
siempre fue verdad,
todo lo que necesitas
es dolor, dolor, dolor...


REFUGIO PARA LA TORMENTA

 

Afuera llueve a cantaros,
el sonido de la noche que abraza,
un sueño cotidiano acosando tras la ventana,
la presencia de una tormenta 
respirando muy de cerca,
la perpetua probabilidad de nunca,
nunca despertar...

Cuanta desesperación y hambruna,
afuera en el mundo,
cubriendo la tierra como marejada
de agua roja sobre la costa,
realizando la misma vieja pregunta,
si acaso los años nunca habrán de terminar,
¿tendrá la humanidad un refugio?

refugio para la tormenta...

Si acaso tuviésemos que movernos,
escapar o distraer al enemigo,
si acaso todo el amor en la vida
fue en vano,
un resoplo vano, temerario,
esperando desangrarse en silencio,
en un rincón demasiado oscuro 
de la consciencia, 
donde las palabras se ahogan 
a sí mismas,
donde el único sonido viviente,
es toda el agua cayendo.

***

Déjalo siempre,
siempre en el fondo del vaso,
déjalo siempre,
como un cambio, un principio,
sangrar en la orilla del vaso,
roto directo en tus labios.

Déjalo un instante,
permaneciendo quieto y seco,
por aquellos días de juventud,
ahora perdidos, quemados,
continúas entumecido,
muy cómodo a pesar de la sangre,
conviviendo con las vísceras
y los desgarres, 
a instantes pocos de morir,
déjalo hablar y nunca más.

 

MALOGRO

 

Concédeme la paciencia,
la fórmula ritualista
para enfrentar otro día con
el rostro impasible,
de piedra, expresando el color
de la nada en la mirada,
me desespera que lances
tus cartas sobre la mesa,
me desesperan las palabras
cayendo como flechas sobre
todas las cabezas, 
y creo sentir en el pecho
que algo oprime,
fuerte y sin nombre,
me le quedo mirando a la luz 
del día que ilumina las meminas,
cierto o no,
¿Por qué se vuelven de arena
todos los días?


domingo, 19 de junio de 2022

DAME LA LLAVE DE TU VIERNES

 

Tienes la puerta cerrada,
apenas son las nueve de la mañana,
voy bajando las escaleras, 
como si mis pasos fuesen tuyos,
siempre con la luz apagada,
es piel desnuda sobre la madera,
bajando, cayendo, 
yo continúo soñando.

Déjame verte a través de la mirilla,
tienes las manos arriba,
es una oración, un rito, la reunión 
de tu rostro plateado con el de las estrellas,
parpadeé y sin avisar,
cerró la noche otra puerta,
estabas tú otras vez,
en la habitación fría.

Apenas sale el sol,
es viernes y convivimos en silencio,
sobreponiendo imágenes en papel,
mueves las palancas y el sonido comienza,
guiados por la voces,
tú en tu cuarto,
yo, afuera en el pasillo que no existe.

Quedamos mirando el mismo foco,
uno en el centro del universo,
girando nuestras cabezas y ojos
alrededor del un sol opaco,
abre el día como las flores sus corolas,
alcanzando un rocío diminuto de luz,
el sabor edulcorado de tus labios,
tan lejos, encerrados,
cerraste la puerta,
no me escuchas
aquí estoy.



Ilustración: "Night in St. Cloud"

miércoles, 15 de junio de 2022

CAYENDO DESDE LA TORRE MÁS ALTA

 

¿Qué fue lo que viste?
Tras la pantalla
y un trago de cafeína,
el futuro en un brillo,
tras las plumas de un ángel,
ayer fue la misma película...

Tantas aventuras, tantas lágrimas,
tras perder tu nombre,
los momentos más importantes
en tu vida diluyéndose como una 
pastilla en el agua.

No existe ningún orden
en la tierra de las oportunidades,
cuál es la dieta, el dogma, el color o sabor
dictado en la programación recomendada,
señalando la duración de los días,
una calada de nicotina, 
mala práctica en la rutina,
hoy, el futuro pertenece a los nazis.

Cayendo desde la torre más alta,
aquí estás, aquí te quedas,
eres distorsión en el aire,
respirándose a sí misma,
plantaste los recuerdos,
consiguiendo una cruel condena,
la vida se reduce al olor
de fruta podrida. 

Jardín de niños,
desfilando como cobardes,
soldados de plomo, de madera,
no existe ningún orden 
mientras un cuerpo se quema,
es la caída del imperio romano.
de la primavera humana.


OPONENTE

 

Perdí, perdí mi cuerpo en este mundo criminal,
aprendiendo a vivir bajo la llaga que otros
nombran depresión, soñando con los misiles,
comprando los boletos de avión,
para mi huida. 

Mi dignidad está a la venta,
posando en un escaparate sin luz,
soñando con el ruido de las explosiones,
donde las armas rigen este mundo moderno,
donde las palabras y las flores,
peligran al borde de la extinción.

Ahora recuerdo,
lo que significa ser leal, 
donde cualquier voz llama muerte súbita
el no querer suicidarse,
ahora he olvidado,
lo que tanto disfruté en vida,
a veces, tengo el presentimiento de fallar,
de ser lo opuesto a la bondad.

Y parece que no me queda otra opción,
éter que acompañas la inexistencia,
eres sustancia para las voces que todo repiten,
eres lo que conforma los días,
se queman cortando las partículas del aire,
de un lado para otro,
así como las banderas hondean en el cielo,
los fascistas encontraron mi cuerpo,
cortado en mitades
y mi nariz sangrando, 
como si fuese la última pizca 
de tinta en la pluma.

Hoy cuando los minutos
dejan atrás los pensamientos,
firmando la postal con diferente letra,
saludos a todos, amigos,
soy una criatura conformada por la sombra,
amante de los disparos, de la pólvora,
es mi nombre tallado, impreso,
da igual, sobre la lápida,
pagando la factura,
las consecuencias.


lunes, 13 de junio de 2022

CRISIS DE LA MEDIANA EDAD

 
¿Qué es la imagen en mi cabeza?
El número mortal,
me lo dijo un sueño,
apareció iluminado con neón,
un latido que lentamente se apaga.

¿Por qué este mundo enloquece?
De mi boca aparece todo su ruido,
el mal aliento e incertidumbre por el futuro,
42 minutos antes de perecer,
rescatando lo poco o mucho,
una vida feliz o 
colmada con remordimiento.

Podría ser una pequeña victoria,
respirar en el fuego,
ver nítido bajo el agua
y mantener la boca cerrada,
una pequeña victoria para todos mis poemas,
en la sombra de un cajón gastado,
y todavía me pregunto,
qué podría habitar en mi cabeza.

Si acaso no es momento
de un cambio...

Todo lo que puedo ver es el número,
estoy contando treinta y tres,
y mil páginas aun por escribir...

¿nueve años de vida me quedan
 por cortar...?