lunes, 31 de agosto de 2026

LOS NUEVOS AMOS

 


alas de sus nuevas creaciones:
un sonido de flauta,
de guitarra, de marimbas,
somos la sabiduría,
de lo imposible,
lo inaudito,
creyendo en la juventud
de los primeros días,
una leve llama,
se ahoga en sus lágrimas.


SIRENAS O PECES

 

Es la vida un tesoro,
guardado en el océano de tu alegría,
opaco y perdido,
qué más puedes hacer,
dejarte llevar hacia la luz,
hundirte más y más
en ti mismo.

Somos el espejo
de un drama cotidiano,
el futuro pretendiendo existir,
aún si hay lágrimas en el camino,
respira,
toma aire,
busca otra vez.

Qué ha pasado,
tras años de silencio,
cargando tu corazón vacío,
es momento de ser libre,
repite después de mi...

Hermanos y hermanas,
tanto es mi deseo,
y arde como una herida furiosa,
demne su fuerza,
denme su vida,
sólo quiero volver a soñar.

Sirenas o peces,
somos la caída de una civilización,
nadie sabrá,
de cuántas batallas huiste,
fuera del agua,
toda la vida 
recibe treinta monedas.

Oculta profundo el tesoro,
nada regreses,
nada digas jamás,
sea carbón cayendo del cielo,
brillante como la luna en lo alto,
una noche de verano
y largos oleajes
por sobrevivir.



Ilustración: "La sirenita" por Nika Goltz

domingo, 23 de agosto de 2026

DÍAS DE LA SEMANA

 

Todos hacen su trabajo,
cada día sin abrir los ojos,
son muy buenos en ello,
décadas de esforzarse,
días nuevos vendrán,
así se contruyen castillos
y empresas, cohetes a la luna
y minas con joyas de verdad,
portafolios, herramientas,
computadoras, lápiz y papel,
números que son monedas
o quizá personas,
libres, sueltas en la pradera,
como caballos escondiéndose
al atardecer, todo es tiempo,
todo significa algún cambio,
de nombre, de ciudad,
de oficio o amistades,
pero las semanas son iguales,
la misma naturaleza,
este mundo avanza
como un mapa sin final,
qué buscamos o a quién,
si en un sueño nos basamos,
el mar, el desierto,
los palacios y rocas amotonadas,
deseos retenidos en el pecho,
olvidados al envejecer,
un buen trabajo sin más,
despertar lunes,
imaginándose batallar 
con arco y flecha,
bajo la metralla,
martes mirando el abismo,
miércoles sin voz,
jueves resentido,
viernes hasta desaparecer,
vendrán nuevas modas, 
nuevos productos,
nueva gente,
en el mismo horario,
los mismos días,
el mismo trabajo.



Ilustración: "Una semana de bondad" por Max Ernst

EL LOCO

 

Sabes de excesos como ningún otro,
de vivir entre el frío y la basura,
calles de días grises,
violencia, guerra, tumores,
el daño siempre estuvo aquí,
y el mundo es un arma,
esperando disparte en la cabeza.

De tus sueños nacieron pesadillas,
moretones en tu cuerpo,
de tu destino haces un estandarte,
maldiciones al cielo e infierno,
cuando tu alma no pertenece a ninguno,
y haces una espada con tus brazos, 
tan lejos de sentir amor,
cerca del abismo,
cada día es lo mismo.

Para ti el miedo ya no existe,
el dolor es pan y manifiesto,
un colgije de huesos y polvo,
yendo por algunas monedas,
si la muerte es promesa,
la vida es un juego que nadie gana,
dónde queda la fe,
en ramitas rotas,
secas como el sudor en tu cuerpo sucio,
cualquier palabra es nada,
y tampoco tu memoria.

Está ese momento,
enfrascado en gritos y explosiones,
tu tragedia y derrota,
el inicio de tu depresión nerviosa,
cuando vinieron las lágrimas y
jamás partieron,
todo lo intentaste,
quién eres, 
a tantos años cuando naciste,
tras una puerta cerrada,
mirando por las ventanas,
hubo nadie,
nadie que tu nombre dijera.

Qué fue del orgullo,
tu escudo contra los peligros del mundo,
contra la marcha de nubes quebrandose,
ángeles caídos que ansían la venganza,
cuántas veces te hablas 
con la misma negativa,
imposible que existan las calamidades,
golpeando la banqueta,
cuando caes,
cuando recuerdas,
cuando eres tú
y a nadie le importa,
hasta todo romperte.



Ilustración: "El loco" por Michele Melcher

viernes, 21 de agosto de 2026

NACE UN COCODRILO

 

Eres quien eres,
creciendo en un sueño verde,
veo tu extremidades acercándose,
pequeñas, oscuras,
sin forma que no sea la mía,
un espejo para la rabia,
para la ternura,
explotando bajo 
agua estancada.

Oh, madre,
una banda de rock n´roll,
aludiendo en sus letras la oscuridad,
son jóvenes, son visionarios,
un tercer ojo en la copa,
sufriendo en tres minutos y medio,
melodías duras,
rítmos cadenciosos,
se besan bajo el escenario,
el ruido nace en un estallido,
en sus voces mezcladas,
oh, madre,
soñaste con esta perdición,
la advertencia fue tuya,
una canción perdida 
matando las estrellas.

Cuál es el costo del orgullo,
aullándole a la luna en el agua,
en el fondo de una palabra,
dura como las piedras,
sus colmillos emergen primero,
de tu carne y la mía,
cadenas de esta vida
y nos vuelve bestias,
las escamas,
 y ojos pequeños.

Estoy mirando la tierra, 
la música suena tan fuerte,
haciendo un agujero para mi cabeza,
golpes con la guitarra, golpes a los platillos,
veo mis ojos hundidos en el fondo,
gritos al micrófono, golpe tras golpe,
felices de no permanecer secos,
una cuenta interna,
felices están los muertos,
felices de bailar y no saber nada más,
felices los muertos,
en fauces de quien nace primero,
y mastica sus almas al azar.

Qué tendríamos en común,
tal vez la música
o la devastación,
estamos preparados,
escamas y hocico,
me reconocerías por ser feliz
o un objeto más,
elegante en tu nombre,
saliendo del agua negra.


martes, 18 de agosto de 2026

SOBRENATURAL

 

Es normal,
la inspiración en los libros,
en el nitrato del celuloide, 
son los salvajes 70,
el sueño espeso
de la mente fantasma.

Sobrenatural.
Quién recita ahora,
tras una hora convertido
en flor, aroma o abeja,
nuestras almas 
se despojan de su carne,
muertas.

Un espacio como ningún otro,
cabidades entre los ojos,
sólo la música logra 
lo que nadie,
un testamento
inconfesable entre manos,
tal vez mañana,
mañana podamos 
ser millonarios.

Escrito con sangre,
vino, saliva, orina,
moviéndose en la vibración
de la voz, cuando aislada,
es desesperación,
un amigo,
un extraño,
la frontera del cuerpo,
que nunca llora
su partida.

Es normal vacilar
antes de saberse vivo,
cortejando la pobreza 
en este mundo,
un ojo sobrenatural,
elevado como el amanecer
destroza la noche,
y resbalando por las mejillas frías 
del sufrimiento.



Ilustración: "Shallow Bower" por Devin Leonardi

domingo, 16 de agosto de 2026

ENSOÑACIÓN

 

Bailé conmigo toda la noche,
atrapado por el tejido de tu aliento,
brilló la luna en tu sonrisa,
tan fría y ausente
como calor de tus ojos,
nos pertenecemos en
un vaso, un tarro,
un sorbo, una copa,
una bocanada,
un poco más 
de nosotros
o nada.

Qué fría es la lluvia
entre lágrimas sin sabor,
perdiendo la cabeza 
tras la sombra de tu nombre,
si te pregunto mi remedio,
no sé si contestarás con la verdad,
donde quiera que estés,
en la calle sin testigos,
en una cama hirviendo,
lejos o quizá,
en medio de mis labios,
en la ensoñación 
de mis deseos.

Eres la estrella cuya luz
se filtra por el cristal gélido,
una ventana cual mis ojos,
empañados y tristes,
ansiando volver a días felices,
cuando la miseria no era tal,
qué puedo hacer para desaparecerme,
no preguntar a nadie
por ti,

nunca más.



Ilustración: "En fuego fatuo" por Frans De Boever

sábado, 15 de agosto de 2026

PRACTICANDO

 

Soporta las mentiras,
este mundo las escupe gratis,
sobrevive cada humillación,
como si fuese la primera.

Estoy practicando lo que sé,
demasiado o tal vez nada,
un sermón de imágenes falsas,
idolatría, es la música del diablo.

No puede existir otro final,
cuando las decisiones se vuelven una,
y luchar, es la mejor manera
de ir siempre a la contra.

Puedes creer tus historias,
las voces en tu cabeza,
muy distinto es predicar 
con el ejemplo,
nadie lo hace sincero,
la verdad no tiene dueño.

Y este tiempo es el correcto,
ahora o nunca,
tal vez mañana el sol muera,
este planeta desaparezca,
la vida de por sí, 
es una condena,
fácil o relativa,
complicada e inmersiva,
si el tiempo viene en cascada,
tú qué harás.

Yo practico a mi conveniencia,
una sola voz en el aire,
ya me escuchaste,
una conversación con nadie,
si las preguntas son muchas,
siempre habrá un nombre 
para la locura.



Ilustración: "Fausto en su estudio" por Carl Gustav Carus

TÓTEM

 

Me despierto contemplando lo oscuro
de mis párpados,
soñando conmigo,
para arrastrarme fuera de la cama,
hirviendo planes en el agua del café,
momento permitido para respirar,
antes que mis ojos sucumban
a tu luz y sabiduría alabanciosas,
en otro día que se repite
estupidamente,
intentando compreder la lógica
de una vida que nada explica,
mi silencio es premeditado,
a propósito de las calles
cenicientas y largas,
jornadas de hastío que me provocan
vómito y laceraciones,
una imaginación que sangra,
y qué hay de tus opiniones sagradas,
tótem impasible que guarda apariencias,
nada permites, salvo tus bromas,
y tanto me asquea siquiera pensarte,
en algún encuentro, 
alguna opinión encontrada,
palabras que luchen a muerte
y sea el destino de ambos,
algo que sacie mis ánimos,
algo distinto que camine bajo el sol,
una ruptura en el concreto,
un árbol partido por un rayo,
un incendio en el corazón,
carbonizando este sueño de asperezas,
el día repitiéndose sin cansancio,
la maldición de tu vida maravillosa,
tótem de absurdos,
te ciega tu luz 
de inmensa negrura,
tu castigo,
tu vida.



Ilustración: "Despertar" por Morgan Sorensen

martes, 4 de agosto de 2026

CARA PINTADA

 

Sosten las escudras,
ve cortando despacio,
tu mirada fija en la mía,
sigue en marcha la guerra,
un acto perpetuo,
de silencio y sin escape.

Ensambla mi cara con tu piedad,
rompe las reglas,
inicia otra historia,
destrúyeme de otra manera,
junta tus colores,
ponlos en mi cuerpo inerte,
y píntame con tu victoria.

Labios inflados,
ojos deslavados,
nariz y mejillas nuevas,
amorosas mentiras,
soy nuevo,
alma vieja,
cuál es el motivo
de morir por siempre.

No más amargura,
exquisita la visión,
cualquier espejo es mi amigo,
narciso de mentira,
nadie detiene tu trabajo,
ahora, hagamos el pacto,
en las manos
sangre del otro,
y estas palabras susurrando

Visteme con tus ojos,
llevame muy lejos,
conoces mi verdad,
un ritual con tu figura
y la mía,
aboliremos juntos 
este sol y mi deseo,
mis semillas blancas
en toda la tierra.

Vámonos,
embebidos por el destino,
incierto, gris o en llamas,
a rastras o cual nacimos,
hiciste de mi cara 
una obra de arte,
dices antes de quemarte,
antes 

de abandonar este mundo.



Ilustración: Zdzisław Beksiński