Encaminado por la ruta
de rostros que parecen piedras,
el privilegio no viene gratis,
sangre y vísceras son el tributo,
una danza de canciones tristes.
De frente al enemigo,
un intercambio de tropas,
Son testigos en este mundo,
una danza de canciones tristes.
De frente al enemigo,
un intercambio de tropas,
hostiles que someten su destino
a sufrir como mártires,
a sufrir como mártires,
a gozar como millonarios.
Son testigos en este mundo,
mirándose a través de una pantalla,
enalteciendo al hombre clave
y su palabra sin alma.
Ciego en este juego sin nombre,
esperando tener los números,
de balas por cabezas,
enaltecen su colapso nervioso,
tan cerca de no respirar,
cuan veloz sucede la vida,
ensangrentando el papel.
ensangrentando el papel.

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