Los días de mi juventud se fueron,
derretidos como un copo de nieve,
como una joven promesa,
la figura luminosa que muere,
tras perderse en las palabras.
A mis 20 años,
tuve sueños,
imaginé un mañana diferente,
tuve esperanzas,
fui defensor de la humanidad,
inseguro, con un millón de
pensamientos a la vez.
Hoy, este mundo es distinto,
comprimido en una pastilla,
divagando sin rumbo,
apostando en un rumor del cielo,
girando entre nubes parcas,
ninguna jamás responde.
El futuro es una fortaleza abierta,
de puertas rotas y manos cruzadas,
hemos desperdiciado el tiempo,
asumiendo lo que siempre estuvo mal,
navegando con bandera de idiotas,
y cayendo directo en
el estómago de la nada.
Los pobres son tratados como animales,
criaturas sin culpa ni delito,
oh, de los oprimidos,
conectados a la misma vena,
frente a su teclado,
puente magnánimo al ciberespacio,
esta vida tiene contado su tiempo.
¡Vamos!
Organicemos una guerra,
de géneros, razas y clases,
tal como en el inicio de los tiempos,
un rebelde cayó del cielo,
condenado por su traición,
nada indica que nos dará bendición,
salvo un manojo de rosas,
marchito y colmado de pestilencias.
¡Vamos!
Vayamos a nuestra propia guerra,
imágenes que no son verdaderas,
destello sucumbiendo al oleaje negro,
vamos a nuestra guerra,
rayos láser, transhumanismo,
somos lo que tememos,
y yo,
soy una astilla que sucumbe al dolor,
soy la vena que grita y sangra,
la navaja que corta directo la garganta.
Quiero subir a una nave,
salir disparado muy lejos de aquí,
estrellarme para morir,
Moscú, París, Groenlandia,
cualquier destino parece mejor,
para olvidar
y quemarse.
Hoy, nuestros sueños pertenecen a la
computadora central,
somos peones divertidos,
con el ánimo destruido,
nuestras vidas fueron
patentadas por el diablo,
son marcas en la carne.
¿A dónde llegué con mil preguntas en la mente?
¿Sabré quién soy al mirarme en un espejo?
El mundo continúa girando,
frío e indiferente,
silencioso, vacante,
porque hoy, nada sé,
salvo que somos inventos
en la imaginación de una máquina,
y todo lo que podríamos tener,
es un paraíso yéndose
al infierno.

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