Blog dedicado al espacio de la escritura, a la incisión proscrita del alma y su reconocimiento desesperado.
jueves, 25 de junio de 2020
APATÍA MOTORIZADA
Quisiste apreciar el mundo,
siendo apenas un retoño,
cuando la vida era desconocida,
una promesa para la eternidad.
¿Qué aprendiste al crecer?
Ideando tus tardes en soledad,
aquellos alegres cumpleaños,
tardes llenas de sol,
un trágico suicidio.
Aquí viene y va,
apatía motorizada,
tú que viajaste a la infinitud,
un día de tantos,
compartidos con la nada,
profunda en su mirada,
agridulce, el sabor de sus besos.
Si el tiempo hubiese estirado,
comprometido a detenerse,
todo lo entiendes ahora,
nuestra adultez no parece
lo que nos platicaron,
ojalá ser joven no
fuese una condena,
ojalá las sensaciones,
el placer, durasen todas
las horas del día.
Aquí vienes,
en un parpadeo te vas,
apatía que bebes directo de mi vena,
portando un vestido incomodo,
sí, aquí estás,
forzando hasta la locura,
tus ideales,
tus sueños,
sometidos a la velocidad de tu ímpetu,
superficial como marca de
llantas sobre el pavimento,
se queman como tu corazón.
Es un juego ralo,
esta vida con barniz en los labios,
rojos como sangre,
pero tus ojos,
azules como la melancolía,
adornando el cielo,
tus manos son
verdes como la vida,
destilándose de tierra,
y tus dientes,
negros como este dolor,
avanzando juntos hasta
el fin del camino.
¿Dónde caíste ahora?
Directo en el exilio,
un pequeña pradera,
tras tus años de júbilo,
aprendiendo cada segundo,
hoy es el exilio,
tras algunos años descoloridos,
no parece cruel,
porque aquí,
tras el riel del abandono,
eres nadie.
Mira,
las flores saludan,
a tu reflejo en el agua sucia,
escucha,
tu espíritu sublimando,
esta voz la reconocerás,
partiendo del suelo gris,
alcanzando ningún lugar.
domingo, 21 de junio de 2020
VIBURNUM
tercera parte de la trilogía
del hada verde.
Fui el sueño de un pájaro.
Antes de gritar.
Un ángel numerado,
vida en otro planeta,
a kilómetros de aquí,
donde late mi corazón,
pasaporte de mentiras,
cifradas en tu mirada.
Luces extrañas en el cielo.
Hoy mis ojos lo saben,
fue un plan,
para engañar este mundo,
un prodigio de palabras,
el tiempo sacrificándose,
lo supiste una vez,
y luego cada hora,
el bien común es un planeta
atiborrado con ficción.
Llámame por otro nombre,
normal de tráfico pesado,
virando en callejones,
oliendo la cloaca,
mi rostro de rata.
Sálvame con tus manos,
quema la cultura,
grita directo en mi cerebro,
míos son tus días,
los que tuve se murieron.
Parece no tener sentido,
tan diminuta consciencia,
el viento helado,
noches eternas,
así, destacando la vejez,
las ideas,
resguardando luz de centellas,
no contengas lo que quieres,
cruza un alfiler por mi ojo.
Sana paranoia,
concluyendo a tiempo,
a punta de pistola,
no tenemos sentido,
abandonamos las métricas,
completando los números en el mapa,
una serie de pistas borrosas,
el sentido contrario
a tus deseos de extinción.
Todos los problemas,
solucionados con
una lluvia de verano,
esperando no caiga
sobre la tierra el planeador,
una descarga eléctrica,
igual a tus sentimientos,
es de noche y no puedo esperar,
vamos contra el viento,
piloteando la visión.
Sobre el tablero,
un dirigible intercepta la torre,
jaque mate,
dos colores,
siete de espadas,
as de corazones.
¡Oh, que triste!
Sí, es verdad,
como una columna inclinada,
levitando como pluma al viento,
será tu sangre,
chorros de tinta,
será una masa de carne,
instrumento de supervivencia.
Imagina una respuesta,
para tu mejor test,
radical experimento,
habremos de caer,
desde el pico de la montaña,
directo en el cráter
son nuestras emociones,
maniobras torpes,
cuéntame lejos,
vestido con el agujero negro,
ay, de la vida en la tierra.
Apaga tus sueños,
no delates la extinción.
Apaga tu cuerpo,
no muevas de lugar tu anhelo.
Apaga tu mente,
no vuelvas a caer.
Caminaré,
desconociendo el miedo,
encapsulando mi voz,
bajo una leve mirada,
los días parecen no durar,
oh no...
me caí.
Ilustración: La Quimera, por Gustave Mareau
sábado, 20 de junio de 2020
EL GATILLO
Esta sensación...
hoy es un eco,
recorriendo el interior de la carne,
golpeando directamente los huesos,
pariendo un sonido...
es uno, dos...
Fortificando mi atención,
Palabras convertidas en
el aroma de la noche,
una alucinación para matarlos
a todos, en un arrebato,
abre fuego.
Busqué un cuerpo en
lugares equivocados,
el destino parecía bromear
conmigo,
descubrí las mismas personas,
en el tiempo de los vicios,
recordé el frenesí a
campo abierto,
cortando con la bayoneta,
justo en el centro del estómago.
Mi primer recuerdo:
yo disparé.
Poeta de selva blanca y cueva negra,
la noche perpetua el silencio,
dentro de los sueños,
sufren los inocentes...
son la madre...
ahogamiento...
un hermano...
con versos...
son la raíz de padre...
racimo incontenible de lujuria,
bastando para romper la razón.
Estos dedos,
deslizándose,
son rojos y arden,
a través de la suave oscuridad,
la noche no tiene cara,
sólo de amantes conoce,
resguardando sus crímenes,
prometiendo el cielo,
su enamoramiento es pasajero,
adrenalina, velocidad,
abriendo el pecho,
cerrando la mente,
matándola
en su propia paz,
enterrándola.
Tengo una crisis...
para afrontar,
el gatillo no grita,
sostenido por mi dedo,
el mundo está en mi cabeza.
y yo disparé.
Poesía.
Ilustración: "I am a Cuervo" por Kirby Sattler
jueves, 18 de junio de 2020
ENTRE NÚMEROS
Un conteo en reversa,
preparando la evacuación
del planeta,
adiós animales,
adiós sembradíos,
hola, días que no tienen nombre
y realidades alternas,
manejando diferente las palabras,
las razones, los sonidos,
adiós especie humana,
estoy dentro,
soñando con el paraíso.
Pagando el impuesto
para el oxigeno,
bajo un plato de sopa,
sorpresas para mis amigos,
niños por nacer,
impuestos por mirar el cielo,
persiguiendo el sustento diario,
algo malo ha sucedido.
Desearía un sexo unificado,
dejando el destino a la suerte,
ganar premios,
un chorro de basura tóxica,
intestinos de acero,
una placa de la CÍA,
un rostro de plástico que dure
la eternidad en las estrellas...
Personas tercermundistas,
sustento de vacas doradas,
pollos, cerveza, televisión fría,
hermanos de la extinción mundana,
en el horizonte despega un cohete,
explotando justo cuando despega,
necesitando aire para respirar,
reconociendo que no somos,
elegidos por el sacristán del diablo,
escapando de la contaminación,
durmiendo con balas de plata
bajo la almohada,
y llora el timbre de tu
teléfono portátil,
eres el licenciado,
titular sin nombre,
motivo de nuestra extinción.
Parpadean,
las pantallas en nuestros ojos,
decidiendo la emancipación,
y también prefiero ser libre
en otro lugar,
ondulando sobre un cráter,
como una bandera sin aire,
despidiendo mis emociones,
siempre falsas,
y adiós vanidad.
¿Puedes sentirlo también?
Perdimos los huesos,
son negros y son eco,
como los recuerdos,
dejos de tristezas,
acertijos sin resolver,
costumbres del siglo pasado.
¿Puedes sentirlo?
El fin se acerca,
estoy dentro,
evacuando el planeta,
ajeno para cada rostro,
chino, mexicano, inglés, coreano,
el fin se acerca,
hola estelas dulces,
cortezas rojizas de sangre,
flotando en el espacio,
cortando el sonido,
siempre asustado,
frágil y ser humano...
Un conteo,
en tu cabeza,
manecillas,
silencioso es el ocaso,
entre números cantado,
crisis de consciencia,
crisis de personalidad,
crisis intestinal,
crisis infinitas,
pasivo / agresivo,
caen desde el cielo,
los satélites,
regresando a sus casas.
***
Dame asilo,
quiero pausar mi espíritu,
dame rosas,
para adornar la tumba
de mis ancestros,
dame una calle,
para vagar todas las
tardes sin rumbo,
quiero desaparecer,
quiero duda y frustración,
dame semicírculos
girando en el opaco cielo,
dame esperanza,
ahora soy un fantasma,
dame la hora,
quiero clave para conectarme,
ser potencia mundial,
el color definitivo
antes morir por siempre,
bendíceme en un grito,
dame un espejo
con tu rostro.
miércoles, 17 de junio de 2020
LA SONRISA FURTIVA
Andando por las calles,
solo de noche,
con el latido de tu corazón
entre los dientes,
miraste lo que nunca
estuvo ahí,
una luz que nació
en tus ojos.
Mírame en la pupila,
como un animal renací,
entreteniendo el hambre,
con pesadillas,
fui humano y
mis errores jamás corregí,
fui como todos en mi especie,
la bacteria del juicio final.
Partidarios de la muerte
y nunca lo supimos,
realizando el ridículo,
divagando entre carcajadas,
tanteando una fecha,
permitimos llegar el futuro.
El amanecer no concede
otra oportunidad,
requiere un sacrificio,
luchar con uñas y dientes,
un rito peligroso,
el sol parece despierto
mientras yo agonizo.
Son las necesidades,
tan humanas como reales,
imperio de la adversidad,
invitación a la deriva,
complicando nuestras vidas,
sueños que se rechazan,
tras la sonrisa furtiva.
Quedando a solas
en la oscuridad,
discutiendo con nadie,
en mi sombra
atoré las palabras,
obtuviste un señuelo,
oportunidad para reiniciar todo,
tu camino fue vanidad y deseo.
Vana esperanza
cayendo como la lluvia,
perdiéndose entre
los charcos y huellas.
Nunca deseé reconocer,
mis fallas,
ahogaste tus lágrimas
con arena y sal,
un mito de tu anhelo,
un amor solitario
gritando en la bruma:
soy el simio,
el necio,
el hielo,
el silencio.
Ilustración: Fragmento de Alicia en el País de las Maravillas por John Tenniel
domingo, 14 de junio de 2020
BERBERIS
segunda parte de la trilogía
del hada verde.
Encontraste tus minutos de fama,
regresando en el tiempo,
cuando en 1990
disparaste un revólver.
Organizando un viaje espacial,
sólo para ti,
como un breve descanso,
fue mi voz en tu cabeza.
Describiste mi vida,
a partir del ruido,
mirando la ventana
en cada amanecer,
con tus ojos poseídos,
escuché tus dedos
oprimir las teclas,
bebimos del café cargado,
humeante,
un trampolín afuera,
cargado por el viento,
en algún lugar,
en algún momento,
preguntaste al borde,
humeante,
un trampolín afuera,
cargado por el viento,
en algún lugar,
en algún momento,
preguntaste al borde,
en la carne de mi oído:
¿Recuerdas?
¿Dónde estuviste?
¿Quién eres?
Una fantasía bajo el calor del verano...
Cuando los reflectores cesaron,
en tu casa sólo hubo lágrimas,
aunando la oscuridad de tu cuarto,
ceniza sobre las sábanas,
di lo que gustes,
fueron regadas por las calles,
abandonadas en ninguna parte.
Escribiste un poema largo,
cuando el humo se disipó,
levitando alrededor de mi cabeza,
ya no reconozco tu nombre.
¿Recuerdas?
Haber soñado con los planetas,
sometida en tus geniales ideas,
colocaste categóricamente las palabras,
aplastando mi cara en el pavimento,
besé tus suelas,
y despertaste.
¿Recuerdas?
Confesaste tu crimen cuando dormías,
un planeta rojo con anillos que giraban,
una luna blanca abarcando tu rostro,
mientras el mundo callaba,
silencioso como una rata,
apuntaste el revólver,
cargado con tu imaginación,
disparaste...
¿Lo mataste?
Sí.
Y todos mis pensamientos
te los dedico,
aún hoy,
cuando es clara la noche y
estos edificios altos parecen saludar
por siempre y jamás dormir,
¿Recuerdas?
¿Dónde estuviste?
¿Quién eres?
Una fantasía bajo el calor del verano...
Cuando los reflectores cesaron,
en tu casa sólo hubo lágrimas,
aunando la oscuridad de tu cuarto,
ceniza sobre las sábanas,
di lo que gustes,
fueron regadas por las calles,
abandonadas en ninguna parte.
Escribiste un poema largo,
cuando el humo se disipó,
levitando alrededor de mi cabeza,
ya no reconozco tu nombre.
¿Recuerdas?
Haber soñado con los planetas,
sometida en tus geniales ideas,
colocaste categóricamente las palabras,
aplastando mi cara en el pavimento,
besé tus suelas,
y despertaste.
¿Recuerdas?
Confesaste tu crimen cuando dormías,
un planeta rojo con anillos que giraban,
una luna blanca abarcando tu rostro,
mientras el mundo callaba,
silencioso como una rata,
apuntaste el revólver,
cargado con tu imaginación,
disparaste...
¿Lo mataste?
Sí.
Y todos mis pensamientos
te los dedico,
aún hoy,
cuando es clara la noche y
estos edificios altos parecen saludar
por siempre y jamás dormir,
todos mis pensamientos
te los dedico,
escribiendo a pesar del ruido,
escribiendo en tanto
el silencio besabas,
escribiendo durante siete segundos,
escribiendo a partir de una idea,
escribiendo desesperadamente,
escribiendo sobre un papel fino,
confeccionado con cáñamo,
con todos mis pensamientos...
***
¿Dónde estuviste?
A punto de comenzar una hoguera,
para quemar la angustia en tus manos,
como el frío eterno,
aquel que sucede en el espacio,
un chantaje emocional,
te los dedico,
escribiendo a pesar del ruido,
escribiendo en tanto
el silencio besabas,
escribiendo durante siete segundos,
escribiendo a partir de una idea,
escribiendo desesperadamente,
escribiendo sobre un papel fino,
confeccionado con cáñamo,
con todos mis pensamientos...
***
¿Dónde estuviste?
A punto de comenzar una hoguera,
para quemar la angustia en tus manos,
como el frío eterno,
aquel que sucede en el espacio,
un chantaje emocional,
de frente al espejo,
es ceguera para el alma,
girando alrededor del planeta,
chocando otra vez contra el suelo,
calcinando tus cartas en la hoguera.
¿Quién eres?
No lo sé,
un eco en mi garganta,
cientos de promesas que realicé,
flores grises en un jardín de piedra,
un suspiro que solté anoche,
escapando de nuevo hacia el futuro,
salvaje y determinada,
ahora no sé,
salvo por los poemas que redactaste,
a través de mis manos inquietas
y mi corazón que humeaba.
Preguntaste:
¿Cómo puedo regresar el tiempo?
Ayer quemaste el sol,
en tus dientes de diamante,
quedé ciego por mirar directo,
susurré en tu oído,
pero tus labios no se movieron,
disparaste el revólver,
creo que morí.
¿Cómo puedo olvidar y nunca más
mi júbilo sancionar?
Dediqué minutos intensos,
muy duro fue para mi,
perder otra vez la oportunidad,
incluso soñando esta vida,
nunca semejará una película
que te guste,
aun en los apuntes,
tus letras suelen volar,
y regresaste del futuro,
donde ya no existo,
es ceguera para el alma,
girando alrededor del planeta,
chocando otra vez contra el suelo,
calcinando tus cartas en la hoguera.
¿Quién eres?
No lo sé,
un eco en mi garganta,
cientos de promesas que realicé,
flores grises en un jardín de piedra,
un suspiro que solté anoche,
escapando de nuevo hacia el futuro,
salvaje y determinada,
ahora no sé,
salvo por los poemas que redactaste,
a través de mis manos inquietas
y mi corazón que humeaba.
Preguntaste:
¿Cómo puedo regresar el tiempo?
Ayer quemaste el sol,
en tus dientes de diamante,
quedé ciego por mirar directo,
susurré en tu oído,
pero tus labios no se movieron,
disparaste el revólver,
creo que morí.
¿Cómo puedo olvidar y nunca más
mi júbilo sancionar?
Dediqué minutos intensos,
muy duro fue para mi,
perder otra vez la oportunidad,
incluso soñando esta vida,
nunca semejará una película
que te guste,
aun en los apuntes,
tus letras suelen volar,
y regresaste del futuro,
donde ya no existo,
jamás lo mencionaste,
algo más se quema,
algo más se quema,
mis gritos,
se queman
sábado, 13 de junio de 2020
SI FUESE TU POLILLA
A mis párpados,
rígidos,
dedico la trasnoche,
a mis alas,
surcando el viento negro,
tu voz,
a mis alas,
surcando el viento negro,
tu voz,
la que escuché
cada vez más cerca.
En mis sueños,
naciste únicamente para mí.
Jamás esperé,
la hondura de tus ojos,
Mi creencia no fue suficiente,
En mis sueños,
naciste únicamente para mí.
Jamás esperé,
la hondura de tus ojos,
brillando a pesar
de la abisal oscuridad,
quedé condenado,
quedé condenado,
a volar por siempre,
a tu lado.
Mi creencia no fue suficiente,
tan sólo el acopio que brinda
el fuego,
nunca miré para otro lado,
sólo lo descompuesto
nunca miré para otro lado,
sólo lo descompuesto
en un gesto tuyo,
expresando
nada.
Quiero darte,
de mis alas,
Quiero darte,
de mis alas,
su polvo,
LA MUERTE ENMASCARADA
Albor de la noche y el día,
ojos que atestiguan
el amanecer rojizo,
en ciudad de los condenados,
papiros viejos donde
escrita fue la devastación,
un guardián semi-dios,
vano es su cuerpo delicado,
cuerpo concebido desde la tumba,
dedicando sus versos al
resplandor del alba.
Abraza la sombra de los tiempos,
paralizado, de pie en la hoguera,
llamarada color del féretro,
es anhelo, es pasión,
fuente de la vida,
ahí, donde beben los parias,
escúchame y no voltees,
habrán ocurrido los años,
en tu rostro de monarca mutilado,
declarando una cortina
de polvo, ceniza y sangre,
el azote los pueblos.
Es la muerte enmascarada,
peón en el movimiento de
planetas negros,
puntos suspendidos,
es la muerte,
una corona de oro,
es la muerte,
esta carne que disfraza
la soledad de mis huesos.
Habremos sufrido,
una tortura con fuego,
cuando los dioses abrieron sus bocas
y plenitud boreal concedieron,
estela guía de sus fauces,
estuve ahí,
sumiso de la oscuridad,
tumbado por la ceguera,
soñando con los
vampiros de la pirámide,
sus labios blancos,
vistiéndose con carmín.
En fingida dicha,
descansaremos en paz,
soñando con faenas,
cualquier noche de estas,
descansaremos en paz,
abrazando la muerte blanca.
viernes, 12 de junio de 2020
LOS GATOS EN EL PUENTE
Vimos la calle bajar,
juntándose pavimento y nubes,
mi amigo y yo,
un día de verano,
sin demasiado calor,
mirando una larga distancia,
no teníamos motivación,
no necesitábamos problemas,
teníamos dieciséis.
Este cuerpo no respondió,
andando entre letras e ilusiones,
creyendo en días de un futuro mejor,
antes de cubrir con basura las calles,
mirando esa larga distancia,
ambos ojos desubicados,
bebiéndonos una marejada en el aire,
escribiendo poemas sobre
las paredes de nadie.
Bajo toda esa luz,
en nuestras pupilas,
azul cielo,
barrotes de un puente,
cruzaron los autos
como manada de bestias,
leímos un versículo,
la Biblia tuvo respuesta,
a nuestro pecado,
vivir como estúpidos,
ser joven es nadar en un río
de confusiones.
Mi amigo y yo,
imaginamos el paraíso,
plantando los pies en la tierra,
descubrimos un parque
donde el sol se ocultaba,
fumando de la imaginación,
extrajimos un tesoro de los arbustos,
andando por ahí,
divagando aventuras,
Discutiendo con las aves,
mencionando el nombre de
cuatro o cinco princesas
de carne y hueso,
miramos bajo su escote,
no paramos de reír.
Vagando de aquí para allá,
transporte público,
calles desiguales,
el sudor no fue igual,
brindamos con palabras,
quiero recordar aquel día,
por siempre,
de faenas locas,
primera de tantas,
antes de amanecer a la vida,
siendo todavía muchachos.
Quiero que recuerdes, amigo,
la distancia en tu pupila,
perdiendo juntos el tiempo en el puente,
recitando versos mortales,
volando en palpitaciones,
amigo, quiero recuerdes,
aquel día fue de verano,
atorados en la mente,
un sueño,
un delirio intenso,
pasa cuando tienes dieciséis,
despiertas a la vida,
y todo se vuelve una
tuerca que gira al revés.
Asomados en el puente,
mirando la distancia,
el verano murió muy lento
martes, 9 de junio de 2020
UN DESTINO
Habremos de estar locos,
perdidos o muertos,
desde la cola a la trompa,
moviéndonos en silencio
aullando al sol en la oscuridad.
Imitando la vida humana
y perdiendo el control,
humedeciendo este sueño,
para sobrevivir entre dientes,
es insulto y es carroña,
sangrando la cosecha,
desde los colmillos,
la vida es un lamento.
Parece distante,
imaginar la redención,
el alma puede resucitar,
pero hoy,
ahogarnos es mejor opción.
Vemos en la masacre,
un hogar,
nuestras voces son cortejo,
y la sed, calumnia,
bajo el imperio de la chusma
somos los perros,
andando sueltos por las calles,
y morimos,
cuando el parpado sueña
nuestros deseos.
Iremos corriendo,
aullando afuera,
cuando el ocaso toque
la punta de nuestros dedos,
y pregunto, si habremos muerto,
dígannos imbéciles,
mocosos sucios,
ardiendo con desesperación,
vamos y vamos,
exhalando.
Terminó el verano,
le aullamos a la luna
con el sol arriba,
terminó el brillo,
revelando los despojos,
este inverno será perpetuo,
y nosotros,
los perros,
perseguimos un destino,
compartiéndolo con lágrimas
y un corazón,
que sea nuestro.
domingo, 7 de junio de 2020
AGRACEJO
primera parte de la trilogía
del hada verde.
Encontré en tu aliento,
un mapa,
señalando una ruta
muy lejos de mi casa,
comencé cualquier
noche de estas,
quiero saber si fue
realidad o un sueño.
Encontré un mono tallado en jade
de ojos negros y aureola gris,
habló conmigo,
estuve parado un rato
encima de lo que fue su alimento,
el mono dijo:
...
Tan rápido como grité,
estuve muerto un rato,
sostenido por la sábana
blanca en mi cama,
reposando en la
profundidad de un océano,
escribiendo una carta para ti.
Recordé el día en el calendario,
sábado, por la noche,
doce años atrás,
mutilé
los huesos en mi espalda,
mutilé
un poema en reversa,
para mis ánimos de muchacho,
para la calva en mis dientes.
Recuerdos de aquel entonces,
solitarios en mi cabeza,
bajando por la garganta,
estallando bajo mis pies,
hoy tuve que morir,
morir otra vez.
Apesté a los dos días,
sin necesidad por dormir,
mi mente se desvistió,
señalé paredes
y escupí en el espejo,
sonreí hasta romperlo,
de mis manos escurrió sangre,
jamás salí de mi casa,
¿Cómo pasó entonces?
Encontré el mono,
cargando una linterna roja,
un destelló en sus manos,
supurando estos agujeros
en mi cuello,
en mis piernas y estómago,
no pude soportarlo,
el mono tallado en jade
con ojos negros y aureola gris,
dijo:
...
Y ahora floto,
encima de la sangre,
en las venas de mi presente,
soy amigo o enemigo,
de mis propios deseos,
de las aspiraciones
que concebí en la juventud,
y todavía me arrepiento,
cedí un asiento,
devolví un billete,
y ahora te escribo,
este poema para que me
ayudes, no con una moneda,
sino a leer con tus labios,
darle vida en tu cabeza,
soy amigo o enemigo,
de la vergüenza,
de mantenerme vivo,
carismático y bohemio,
voy cayendo
a través del envase roto.
"Ay, casi termino..."
Me encanta este sueño,
dando vueltas en el espacio,
giro y giro hasta vomitar,
desde el centro de la ciudad,
no es ocupación de gran
calidad, es nada,
quedándome otra noche,
cuyo sabor deduzca
el camino a la eternidad,
abre los brazos,
enséñame tus labios,
casi termino...
"eres un arbusto vulgar..."
Hoy,
dormiré
todo
el
día
y
sangraré
sábado, 6 de junio de 2020
GRUNGE #3
Peleamos en la misma guerra,
contra los depravados del mundo,
somos la misma generación,
marchando en grupos de nadie,
en pos de un futuro peor,
dialogando como lo hacen
los pollos muertos,
en algún agujero del infierno.
Despertamos un día,
mediando una década,
conviviendo con los hipócritas,
ofreciendo una gota de sangre,
arrancada con dolor
pero completamente sana,
arrastramos el lápiz,
evacuamos sentimientos
y la sensación de realidad,
dejándolo atrás,
afuera en las calles,
sumergidos en la cloaca,
buscando lo que serán
nuestras vidas.
No creas todo lo que te digan,
no tienes progreso alguno,
mordimos el cuello para
compartir la enfermedad,
casera o imaginaria,
embarnecimos el abdomen,
somos gente como ninguna,
robando una manzana del árbol,
devorando nuestras manos,
respirando un fulgor blanco,
volviéndonos invencibles
a pesar del tiempo.
miércoles, 3 de junio de 2020
PARA TI...
Quisiera parar el tiempo
y tenerte por siempre,
tal cual te veo,
tan cerca de la gloria.
Te sueño,
sentada en un trono,
si te lo preguntas...
Sí, eres tú la reina.
Quisiera detener el tiempo,
conservar para siempre,
nuestro primer encuentro,
la misma imagen,
aquella noche bajo las
estrellas, cuando nos miraban
con un destello en sus ojos,
cuatro años antes,
y ahora,
cuatro después,
te materializas en la
poesía que adorna mi vida,
real en cada una
de tus sonrisas.
Reina de la luna,
eres tú,
entre un deseo de miles,
floreciendo desde los míos,
eres tú,
amor de mi vida.
Quiero eternizarte,
con mis palabras,
y quizá no alcancen,
cada día hago el intento,
más que una promesa,
un juramento que
realidad se vuelva.
Quiero darte cada
flor en el mundo,
sean tan hermosas
como tú,
como las horas en tu vida,
tuyo este cielo,
tan azul y eterno.
Me brindaste amor y libertad,
regalándome un pétalo
de la tuya,
diste color a mis ojos,
ahora veo el mundo
homenajeando tu figura,
el aroma en tu cabello,
y sólo pienso una cosa:
colmar tu rostro
como las horas en tu vida,
tuyo este cielo,
tan azul y eterno.
Me brindaste amor y libertad,
regalándome un pétalo
de la tuya,
diste color a mis ojos,
ahora veo el mundo
homenajeando tu figura,
el aroma en tu cabello,
y sólo pienso una cosa:
colmar tu rostro
con besos.
Reina de la luna,
a ti, una flor,
abre tus brazos,
abre tus ojos a esta luz,
amanece cuando despiertas,
ven a mi,
abre tus brazos y atrapa
tu alegría,
no le permitas escapar
y te confesaré un secreto:
cuando llegas tú,
se va la lluvia.
Quiero sepas,
eres un milagro precioso,
ayer y hoy,
bendecido estoy,
por conocerte y
tomarte de la mano,
y si el mundo termina,
mi fe protege
tu corazón.
Porque eres tú,
amor de mi vida,
en este y millones
de poemas,
para que te alaben,
eres una reina,
y quiero vivas
para siempre.
dedicado con excepcional aprecio
para Saydee Nogaim.
Reina de la luna,
a ti, una flor,
abre tus brazos,
abre tus ojos a esta luz,
amanece cuando despiertas,
ven a mi,
abre tus brazos y atrapa
tu alegría,
no le permitas escapar
y te confesaré un secreto:
cuando llegas tú,
se va la lluvia.
Quiero sepas,
eres un milagro precioso,
ayer y hoy,
bendecido estoy,
por conocerte y
tomarte de la mano,
y si el mundo termina,
mi fe protege
tu corazón.
Porque eres tú,
amor de mi vida,
en este y millones
de poemas,
para que te alaben,
eres una reina,
y quiero vivas
para siempre.
dedicado con excepcional aprecio
para Saydee Nogaim.
EL ATAQUE
Quieres creer que puedes caminar sobre el agua,
izar una bandera blanca,
reemplazar tus armas con racimos de flores,
estos sueños caen como lluvia,
es ceniza en tu cabeza.
Habré todavía de sufrir,
rindiendo este ánimo que arde,
habrá un día que se llame "nuevo"
contabilizando los muertos,
aquellos que avanzan conmigo.
Habrás prometido la inmortalidad,
enterrando un cuchillo en tu corazón,
tirado tus palabras por la borda,
despierta, una llama te quema los ojos,
es momento de atacar.
Y quiero me respondas,
si acaso eres libre,
cercano al límite,
cuando a este mundo lo ilumina
un sol que incinera...
Esta historia inspiró el ataque,
mi desesperación,
incentivó el conflicto,
enterrando mis dedos en el pasto,
sacrificando nuestras almas,
reyes y reinas que sueñan
con la inmensidad de su abismo.
Soy el cazador,
el sufrimiento es mi derecho,
mi razón contra el mundo,
libre como animal salvaje,
soy el manifiesto de todos,
quemándose cuando el ocaso
sucumbe a la noche.
Miraste más allá del umbral,
de la puerta del día,
encontrando un motivo para vivir
o el fundamento de morir,
contéstame y di la verdad,
si acaso eres libre,
¿a dónde irás?
Y sólo quieres ser culpable,
siempre buscando un motivo,
que sea solamente tuyo,
para conservar este mundo,
para no destruir tu cuerpo,
si acaso puedes andar sin resbalarte,
sin mirar el reloj y arrepentirte de todo.
Quieres rendirte por nada,
huir de tu miedo,
por siempre sin bajar las manos,
levanta tu ánimo y rasca
las cicatrices,
escoge lo que verás mañana,
una guerra, una protesta,
huye, entonces,
huye y ataca,
llévate mis ojos,
se queman en tu pecho.
El día llegó,
para rompernos en silencio,
encontrando un motivo para vivir
o el fundamento de morir,
contéstame y di la verdad,
si acaso eres libre,
¿a dónde irás?
Y sólo quieres ser culpable,
siempre buscando un motivo,
que sea solamente tuyo,
para conservar este mundo,
para no destruir tu cuerpo,
si acaso puedes andar sin resbalarte,
sin mirar el reloj y arrepentirte de todo.
Quieres rendirte por nada,
huir de tu miedo,
por siempre sin bajar las manos,
levanta tu ánimo y rasca
las cicatrices,
escoge lo que verás mañana,
una guerra, una protesta,
huye, entonces,
huye y ataca,
llévate mis ojos,
se queman en tu pecho.
El día llegó,
para rompernos en silencio,
para perder el control,
esto sucede de fin a principio,
capitulando cada "para siempre"
y cuando mi voz se quiebre,
frente al fusilamiento,
sabré que soy completamente libre,
libre para contraer nupcias con la inspiración,
rechazaré cada promesa,
y detendré las balas con mis dientes.
esto sucede de fin a principio,
capitulando cada "para siempre"
y cuando mi voz se quiebre,
frente al fusilamiento,
sabré que soy completamente libre,
libre para contraer nupcias con la inspiración,
rechazaré cada promesa,
y detendré las balas con mis dientes.
Ilustración: "La caza del León (fragmento)" por Eugene Delacroix
martes, 2 de junio de 2020
UN MILAGRO
Voy a escribirlo todo,
frustraciones, miedos,
y otros horrores,
quiero dibujar sus fauces,
para sentirlas mordiéndome
los parpados.
En la máquina de mi memoria,
grabaré mis últimas palabras,
no mires ahí,
mejor dime algo mejor,
también escucharás lo
último de ti.
Dejado atrás en el mundo,
el sonido de lo escrito,
tomemos lo que se nos permita,
eso que otros llaman fantasía,
un sueño del futuro,
esto que respiramos y
nunca pudimos ver,
los colores que no existen.
Alguna vez,
escuché y fue muy tarde
cuando comprendí,
adorar una máquina
te convierte en esclavo,
hoy, sólo queda la política
para continuar luchando,
pero que mundo tan devastado,
hoy, la esperanza es vana,
los héroes son silenciados,
los parias toman el control,
su cabeza es humareda,
sedientos por derribar
lo que otros sacrificaron,
un recuerdo, una satisfacción,
pero que mundo tan marginado,
porque no les importas,
ni tus sueños, ni el futuro.
Voy a escribirlo todo,
los ruidos y murmullos,
injusticias que sangran
al amanecer,
dónde estuvimos cuando
la pelea comenzó,
sobreviviendo con ambos
ojos pelados.
Voy a escribirlo todo,
una pieza decadente,
martirizando la carne,
torciendo los nervios,
arrancando los pulmones,
expiando los demonios,
dejando intacto el corazón.
El tuyo.
Conservaré tus deseos,
tus anhelos y sueños,
todos en mi cabeza,
son la inspiración.
Es mi cuerpo,
un impulso eléctrico.
Es mi alma,
un racimo de vida.
Son mis manos,
las herramientas para hacerlo
real, posible, verdad.
Escribiré tu vida.
Lo más hermoso
que jamás
conocí.
soñé con cientos de cabezas
ondeando la misma bandera
replicándose infinitamente en el aire
todas compartían el águila
destruyendo a la serpiente
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