Soy un animal,
soñando con ser rey,
de todos los cielos grises,
soñando con ser príncipe,
de la naturaleza muerta,
soy lo que temes
y por eso muestras
los colmillos.
¿Cuál es la diferencia
entre tú y yo?
Di mi nombre,
soy la disidencia,
cursando el segundo año,
tras las rejas de la carne,
viviendo tus sueños,
soñando con tu vida.
Voy a la contra,
en este mundo,
Dame un momento,
para fantasear,
Si además,
no bastara la sangre,
compartimos las
¡Es mi sangre!
¡Es mi sangre!
¡Mi sangre!
soy la disidencia,
cursando el segundo año,
tras las rejas de la carne,
viviendo tus sueños,
soñando con tu vida.
Voy a la contra,
en este mundo,
de su color
y aliento,
dame un suspiro,
dame tus brazos.
Voy detrás,
de tus pasos,
esperando la colisión,
con el cuchillo para
decapitar borregos,
voy tras tu mirada,
ese momento compasivo
en tu corazón.
Dios lanzó los dados,
inventando el tiempo,
acomodando piezas
en el tablero,
dame un suspiro,
dame tus brazos.
Voy detrás,
de tus pasos,
esperando la colisión,
con el cuchillo para
decapitar borregos,
voy tras tu mirada,
ese momento compasivo
en tu corazón.
Dios lanzó los dados,
inventando el tiempo,
acomodando piezas
en el tablero,
regalándonos un suspiro.
Dame un momento,
para fantasear,
somos hermanos,
hermanas,
lo que sea para
llevar la misma sangre,
dame tus ojos
para mirar el cielo,
abre tu boca,
yo te daré mis dientes.
De todas las noches
frente al calor de una hoguera,
cuando mi rostro
fue de animal,
cuando tus manos
fueron invisibles como el aire,
dame tus ojos
para mirar el cielo,
abre tu boca,
yo te daré mis dientes.
De todas las noches
frente al calor de una hoguera,
cuando mi rostro
fue de animal,
cuando tus manos
fueron invisibles como el aire,
nuestra juventud vivimos
a través de los recuerdos,
fui tu esclavo,
un tiempo muerto,
y soñamos con quemarnos,
fui tu esclavo,
un tiempo muerto,
y soñamos con quemarnos,
cruzar nuestros pies sobre
tierra mojada.
tierra mojada.
Hoy, creo estar enamorado,
de esta vida,
de este anhelo que se rompe.
Escapar del cuerpo,
Escapar del cuerpo,
fue retar lo designado,
fui capaz de morder tu mano,
emparejar tu mirada con la mía,
moverme tal como lo harías,
dejé la disidencia atrás.
Hoy, somos un cuerpo,
mismo nombre y color,
somos la unidad,
compartiendo un
sueño bajo las venas.
Si además,
no bastara la sangre,
compartimos las
mismas palabras,
el mismo don,
tras el ardor de la hoguera,
donde el fuego se
donde el fuego se
vuelve ceniza,
nuestro último trago
nuestro último trago
fue de tu cuello,
grita fuerte en mi boca...
grita fuerte en mi boca...
¡Es mi sangre!
¡Es mi sangre!
¡Mi sangre!
Déjame ser...
Ilustración: El Cuervo por Gustave Doré

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