viernes, 30 de abril de 2021

ASESINOS DE LA JUVENTUD

 

Si te ves,
con ambos ojos cerrados,
sin necesidad de un espejo,
si te ves,
levanta la mano
y salúdame a lo lejos.

Tienes miedo,
de lo que te has convertido,
marioneta del destino,
hilos de hueso,
labios que esbozan la sonrisa,
tuya, tenida con sangre,
tuya, cercana a mi corazón,
tienes miedo,
por lo que has perdido,
no tiene sentido,
si aun bebes de la fuente.

Vamos despacio,
con este dolor unido en el estómago,
si te ves,
todavía eres horrible,
cuanto más enaltezcas tus actos,
cuanto más desprecies tus sentimientos,
porque todo parece lo mismo,
obra de carne, nervios,
cierra los puños,
apaga tus ojos,
aprecia el silencio,
nada hay por decir,
estás en la oscuridad.

Sólo un nombre,
piezas y apellido,
un conjunto de nada,
ondas que se alejan sobre el agua,
un susurro que dice algo,
tiempo de sobra para enajenarse,
un mundo abierto,
cubierto por luz,
y temo, porque mis ojos
también están cerrados,
y caemos,
en la misma trampa 
de siempre.

Somos tú,
yo y la soledad.



Ilustración: "Barba Azul" por Gustave Doré

miércoles, 28 de abril de 2021

DELIRIO DE NADA


Tu rostro finge su vida
frente al espejo,
hablando por horas
como un racimo de aire,
color que existe sólo en
delirio de la nada,
hablas sin voz,
engañándote a ti mismo.

Transmitiendo fuera del planeta,
minutos perdidos,
cruzando el globo,
comercializando tu alma en Japón,
eres azul, negro, un molde nuevo,
animado por la juventud,
bailando entorno al sol,
pura ficción,
segundos antes de conocer la vejez.

Ay, de tus acciones comunistas,
un circo fuera de la realidad,
actos de amor en las calles,
amantes de lo propio,
deseosos por lo ajeno.

Sueños que no tienen nombre,
salvajes a pesar del silencio,
maquillaje, un truco de magia,
aquí vienen, son aviones,
son nubes y resplandor,
a tus ojos, un señuelo,
presagio de destrucción.

Arrebatas sin permiso tu nombre,
expresando la cavilación de ayer,
lóbrego suburbio de tu cuerpo,
imperio desesperado,
quedas fuera de la lengua,
entorno a una historia magra.

Escapando de tu inocencia,
rompiendo el molde con tus años,
comunista, en cara hacia occidente,
cortando con el ruido en tus venas,
ahora, brinca conejito,
ahora, baila rimel caliente,
ahora, desenfunda samurái,
a tu máscara,
a tu salud,
a tu mundo 
y televisión.

Después que termine el día,
tu corazón es la victima,
tu vida es la vergüenza,
cortando por el cuello la noche,
sonriéndole al espejo,
ojos blancos y negros,
pies que nunca dejarán de correr.



Ilustración: "Are you really serious?" por Leonora Carrington 

MUNDO PERDIDO

 

Nada parece tener solución,
en este mundo perdido,
esta idea desolada,
romper con el tiempo,
ambas piernas en un brinco,
no parece matar,
es aire, luz, nada.

Quebrándose el mundo,
te pierdes de ti mismo,
televisión, ondas que supuran
vejación, rodando bajo tus pies,
cortando tu cabeza.

Nada parece ser real,
salvo las peores palabras,
problemas que retan la naturaleza,
algo explota por debajo,
hojas que se queman,
un libro que nadie más leerá.

Se quiebra, se rompe,
el mundo, su vida,
soportando sus bisagras
con aliento y manos vacías,
subhumanos en pos del futuro,
un terruño de esperanza,
el sueño de la misma vergüenza.

Tratando de resolver,
este dolor que se entierra,
profundo en el pecho,
muy dentro en la mente,
este mundo ha partido,
en dos, en cuatro, seis, nueve,
explotando en medio de los ojos,
un peso encima de los hombros,
arena que hunde el cuello.

***

Sígueme al desierto,
llena con oro tu boca,
un deseo descarnado,
piel, huesos, consecuencias,
bebiendo el vino prohibido.

Aquí se termina, 
mirando tras la ventana,
el sol ha caído,
es la noche más oscura,
¿Alguna vez rezarás?
Es buen momento.

Porque el impulso viene y va,
respira lo que jamás tendrás,
un pensamiento sobrenatural,
tibio, transparente,
beber del vaso hueco,
una fotografía blanca del cielo,
minutos que se pierden,
todo lo que alguna vez existió.

Sucede como un ritual,
amanecer con el eco por voz,
tus pensamientos,
envueltos en celofán,
lustres, maravillosos,
tras un acto donde intervienes
desnudo, inerte, sin ojos,
quiero sepas,
esto que se acerca,
es el fin de la inocencia.


lunes, 26 de abril de 2021

HOMBRE CLAVE


Encaminado por la ruta
de rostros que parecen piedras,
el privilegio no viene gratis,
sangre y vísceras son el tributo,
una danza de canciones tristes.

De frente al enemigo,
un intercambio de tropas,
hostiles que someten su destino
a sufrir como mártires,
a gozar como millonarios.

Son testigos en este mundo,
mirándose a través de una pantalla,
enalteciendo al hombre clave
y su palabra sin alma.

Ciego en este juego sin nombre,
esperando tener los números,
de balas por cabezas,
enaltecen su colapso nervioso,
tan cerca de no respirar,
cuan veloz sucede la vida,
ensangrentando el papel.



sábado, 24 de abril de 2021

PESADILLA SIN NOMBRE

 

Voy dentro del auto negro,
en mis ojos,
gafas pintadas como la noche, 
arropándome del brillo,
mi cuerpo está muerto,
entre dimensiones,
divaga mi mente.

Aquí vamos, 
después de escribir una obra con marionetas,
pintar el calor que abraza mis huesos,
de colores fuertes,
ánimos sufridos,
ambas manos esbozando perdición,
tela sobre encaje,
el color blanco del eterno vacío.

Es momento,
un brindis para satisfacernos,
el secreto replegándose tras el eco,
mil preguntas rozándome el cráneo,
desde que fui niño,
una caída en reversa,
mirando de arriba hacia abajo,
¿Cuántas posibilidades tienes de morir
 repitiendo un sueño?

 Aquí vas, 
corazón de poeta,
no convence ni al viento,
cortando el mundo a la mitad,
esta piel se va secando lentamente,
para ti ninguna palabra suficiente,
fanfarrón sin nombre,
huyendo de tu legado,
un secreto que ocultas de la sangre,
hablado con insultos,
ay corazón,  
las noches significan 
siempre lo mismo.

Y sufre de la intemperie el auto,
carroza que yace lenta,
un golpe, algo que no recibo,
el fulgor de una calentura,
rojo, rojo es ahora el destino.

Tanta suerte es increíble,
nunca pensaste que sucedería,
después de un rato,
el tiempo cruza sin que lo mires,
el auto se incendia,
estoy muerto,
negro como el día,
aquí vienen las pulsaciones,
los terrores nocturnos,
la pesadilla sin nombre.


MANIA

 

Abrí los ojos,
mirando de frente la nada,
un color blanco,
un sueño, una realidad,
el miedo, su sabor, la soledad,
impotencia por mil, 
en mis manos,
la llegada de un irreductible destino.

¿Por qué se congelan mis huesos?
Carente de vida.

¿Qué es esto, dominando mis pensamientos?
Adiós, mi libre albedrío, 
dueño de mis manos, 
tan vacías, 
llenas de vergüenza.

He roto la ventana,
con el filo de mi edad,
con estos deseos sin freno, 
entreteniéndome solo,
imaginando un poco de destrucción,
la caricia tibia del fuego,
todo lo que necesito,
un momento de lastima,
lanzándome pedazo a pedazo
hacia un hueco en la noche.

Pensar es una jaula,
el cuerpo necesita liberación,
convertido en cegadora luz,
yendo por distinto camino,
justo antes de morir.

Y se repite,
este destino como las palabras,
única puerta que deviene en mil pasillos,
tenues y en claroscuro,
como caminar por calles solitarias
de madrugada,
quiero saber,
lo que antes hice,
donde estuve
y nunca jamás regresaré.



Fotografía: "Blurface" por Lasse Hoile

viernes, 23 de abril de 2021

CAYENDO POR LA ORILLA DEL MUNDO

 

El mundo en una ventana,
un mar que se extiende con la luz del día,
apresurando el paso hacia su filo,
será el de mis palabras,
empujando los deseos,
fuera de cada pensamiento.

Este mundo se va muriendo,
cansado de soportar,
una especie que luce perdida,
supurando toda su culpa,
sus acciones que culminan
siempre en locura.

Es la vida,
un conjunto de eslabones,
la cadena de oro que ata,
este deseo por desaparecer,
el sonido crudo cuando cae,
rabia que nunca termina.

Quiero soñar,
con los astros dormidos,
sobre un suelo que no lastime,
quiero soñar,
con un cielo que llamas destile,
quiero una muralla,
que proteja mi alma,
el mando de mi propio barco,
a la deriva en ningún lugar.

Este mundo cabe fuera de la ventana,
basta un brinco para hundirse en el agua,
rompiendo cada hueso,
liberándose de la prisión de carne,
anhelos, con velas izadas, 
cayendo por la orilla del mundo,
muerto en una carcajada.

Cada noche,
un ruido hunde su filo en mi pecho,
son los días,
devenir de frustraciones,
la vida es una,
contenida para siempre 
en este mundo de tierra y cristal.

Tantas cosas que jamás comprenderé,
es momento de abandonar estas manos,
despegar ambos pies,
en el centro del universo,
permitiendo que mis ojos se derritan,
suplicando la caricia de una estrella,
y es cuando las palabras
se vuelven silencio,
el sueño definitivo,
explotándome en la cara.

Como los edificios más altos,
como los planetas sin orbita, 
como la culpa sobre los hombros,
como la muralla en mi cabeza,
cayendo por la orilla del mundo,
hacia otra dimensión,
de lluvia ácida y tardes rojizas.

Aquí, la voz es una con las flores,   
una visión distinta,
que mezcla colores,
tras una piel fantasma,
plenitud más grande,
el murmullo que nadie habita.


ELEFANTE

 

Leí los capítulos,
con intención de no extraviarme,
pero, olvidé cuando nací,
y donde culminaré. 

Seguí el rastro,
entre líneas, como hormigas
marchando sobre la hoja en blanco,
hilarantes versos sin forma,
inaugurando la sonrisa en mi cara.

Todo lo que exijo,
es una gota de lluvia,
para solapar este drama, 
el de mi propia miseria,
confieso que he portado un disfraz,
mi obsesión,
porque en mis sueños,
soy millonario y cargo mil joyas,
un tesoro sobre mi cuello,
una maldición elegante,
la historia da igual, 
mi nombre es, elefante.

Soñé con una oferta final,
por mis colmillos y piel,
desvestirme bajo la boca del cielo,
entretener a otros en un circo,
esa voz que da la bienvenida,
mía, de nadie más.

Quizá no esté perdido,
por este camino, 
existen abejas y ángeles,
confundiéndose por igual,
vociferación de la libertad,
incitando el destino,
es mi sueño,
lo que pretendo volver 
realidad.



Ilustración: El Elefante Sagrado por Gustave Moreau

sábado, 17 de abril de 2021

INEFABLE

 

¿Cuál es la expectativa de felicidad?

Serán estos días mis últimos,

quizá los más felices,

los mejores,

los definitivos.


Podría estar aun más enamorado,

de este cielo parco,

mientras los días continúen llegando,

será mi vida patrimonio perdido,

posando la mirada,

en un mar de negros arbustos.


Creo haber enloquecido,

resaca de este dolor,

buscando más días como estos,

diferentes, irrepetibles,

acelerando el latido frío,

pero nunca serán suficientes,

mientras la luna continúe sonriendo,

mis sueños se volverán realidad.


Ilustración: "Las Voces" por Gustave Moreau

SEMANA DESMEJORADA

 

Tú vas y vienes,
por las mismas calles,
cada día,
con una canción distinta en los labios,
aunque las palabras se repitan.

Vengo, siempre bajo el rayo del sol,
desganado, sin ninguna sonrisa 
en la cara,
porque en mis ojos,
tal como entiendo la vida,
es una secuencia que se repite.

Dejando que estos tiempos 
malos sucedan,
anotando sus movimientos,
atrapado en el bucle,
es mi esfuerzo sobrehumano.

Busco un motivo,
para continuar mirando
hacia el horizonte,
donde se erigen edificios altos,
una sombra avanza en el cielo,
la misma duda que siempre
asalta, golpea, paraliza.

Pareciera imposible escapar,
no sin perder los ojos,
ardiendo entre el polvo 
y la entera oscuridad,
un rigor que cae sobre los hombros,
tu sonrisa no puedes borrar,
jamás lo pediría. 

Semana sinsabor,
perdiéndose tan rápido,
todavía espero 
el acontecimiento,
quizá el fin de la vida,
premio que nunca llegará...

Y peleo contra un delirio,
el mundo y mi cabeza,
sigo esperando,
muerto de sed,
esperando cinco días,
cualquier cosa,
una señal.



Ilustración: "Chica tracia sostiene la cabeza de Orfeo en su lira" por Gustave Moreau

jueves, 15 de abril de 2021

AQUÍ VIENE LA LLUVIA

 

He olvidado,
aquellos momentos de diversión,
sosteniendo el tallo de
las rosas en mis manos,
palabras que van sobrando,
en mis poemas.

He esperado,
andar mil veces por calles vacías,
un deseo que siempre será mío,
mirar de frente la vida.

Aquí viene la lluvia,
bajo un cielo gris,
mejor vivir que desear,
olvidando la pena,
ese agujero en el corazón.

He soñado,
con mil mundos aparte,
afuera donde nadie observa,
entre el fulgor de estrellas,
he buscado,
mil esperanzas por romper,
bajo una cascada lejana.

He imaginado,
un futuro distinto,
percibiéndome con otra mirada,
frente al espejo,
ojos azules y fríos,
escapando de la mancha pegajosa 
en el suelo.

Aquí viene la lluvia,
como lágrimas del paraíso,
lavando mi cuerpo,
esperando la señal
y acometer mi destino.
Mi destino.

Los días son noches,
porque confundí la realidad,
este dolor se disfraza,
respira, come y se mueve,
desprendí mis alas,
no tuve alternativa,
nunca sufrí igual.

Aquí viene la lluvia,
cayendo sobre mi,
congelando mis emociones,
nada tengo por hacer,
cae sobre San Cosme,
en sus banquetas grises,
estoy listo para la ópera.

Sí.

Aquí viene la lluvia.


DÍA BLANCO

 

Hoy, el cielo está despejado,
la gente anda buscando su destino, 
sobre la calle blanda,
un trotamundos aborda un taxi,
una chica pasa en su bicicleta,
me siento a escribir esto,
condensando mi vista en el movimiento
de una palmera, porque baila, baila
manejada por el viento, es alta, robusta,
hoy, hace calor y es blanco.

Las nubes tiene rostro,
brazos y amantes,
enlazándose, allá donde es lejos
y no lo parece,
muy arriba, siempre indiferentes,
es otra su astucia, 
volcándose sobre sí mismas,
blancas y volviéndose transparentes,
sus rostros lento desaparecen,
igual sus brazos y amantes.


sábado, 10 de abril de 2021

FUTURISMO

 

Los días de mi juventud se fueron,
derretidos como un copo de nieve,
como una joven promesa,
la figura luminosa que muere,
tras perderse en las palabras.

A mis 20 años, 
tuve sueños, 
imaginé un mañana diferente,
tuve esperanzas,
fui defensor de la humanidad,
inseguro, con un millón de 
pensamientos a la vez.

Hoy, este mundo es distinto,
comprimido en una pastilla,
divagando sin rumbo,
apostando en un rumor del cielo,
girando entre nubes parcas,
ninguna jamás responde.

El futuro es una fortaleza abierta,
de puertas rotas y manos cruzadas,
hemos desperdiciado el tiempo,
asumiendo lo que siempre estuvo mal,
navegando con bandera de idiotas,
y cayendo directo en 
el estómago de la nada.

Los pobres son tratados como animales,
criaturas sin culpa ni delito,
oh, de los oprimidos,
conectados a la misma vena,
frente a su teclado,
puente magnánimo al ciberespacio,
esta vida tiene contado su tiempo.

¡Vamos!
Organicemos una guerra,
de géneros, razas y clases,
tal como en el inicio de los tiempos,
un rebelde cayó del cielo,
condenado por su traición,
nada indica que nos dará bendición,
salvo un manojo de rosas,
marchito y colmado de pestilencias.

¡Vamos!
Vayamos a nuestra propia guerra,
imágenes que no son verdaderas,
destello sucumbiendo al oleaje negro,
vamos a nuestra guerra,
rayos láser, transhumanismo,
somos lo que tememos,
y yo,
soy una astilla que sucumbe al dolor,
soy la vena que grita y sangra,
la navaja que corta directo la garganta.

Quiero subir a una nave,
salir disparado muy lejos de aquí,
estrellarme para morir,
Moscú, París, Groenlandia
cualquier destino parece mejor,
para olvidar
y quemarse.

Hoy, nuestros sueños pertenecen a la
computadora central,
somos peones divertidos,
con el ánimo destruido,
nuestras vidas fueron
patentadas por el diablo,
son marcas en la carne. 

¿A dónde llegué con mil preguntas en la mente?

¿Sabré quién soy al mirarme en un espejo?

El mundo continúa girando,
frío e indiferente, 
silencioso, vacante,
porque hoy, nada sé,
salvo que somos inventos
en la imaginación de una máquina,
y todo lo que podríamos tener, 
es un paraíso yéndose
al infierno. 



ARDIENDO

 

Ardiendo en cenit de mi desamparo,
de pie, junto a una estrella extraña,
igualando su virtud,
soltando un grito ahogado,
el silencio y sentencia de su final.

Ardiendo,
divulgándose como un eco,
todas las noches,
disperso en el ruido
de mis huesos,
es demasiado tarde,
pero no me arrepiento. 

Dentro del útero,
seleccioné mis miedos,
protegiéndolos como retoños
de un árbol,
pertenecen todos a este mundo,
y soy tan vano,
sin más opción que sostener
mi último aliento.

Toda esperanza se cae,
veloz como el relámpago,
bajo un abismo con agua,
y ahora deseo navegar,
siempre, para siempre,
por este océano de sentimientos.

Ardiendo,
sin lugar para escapar,
sobreviviendo la tormenta,
la misma condena,
con lo que queda del paraíso,
grillete y cadena.

Nada queda

Nada basta 


lunes, 5 de abril de 2021

REALIDAD

 

Las formas de la realidad,
son un entrepaño mezclado con otro,
libros con letras quemándose,
mi mano coteja su textura rugosa,
mi pluma escribe formas y lenguas,
chorreando la sangre de mi corazón.

En soledad,
las noches parecen fulgores tras mis parpados,
soñando con mil colores,
un auto negro, un sombrero morado,
mi nombre en un gafete dorado,
aquí hay algo,
guardando silencio en el aire,
amaneciendo junto a mi almohada.

Somos un rayo que viene del futuro,
transportando materia líquida, 
supercolisionador de carne y hueso,
nunca envejeceremos,
tomemos de nosotros,
una palabra, una broma,
descargando nuestra herencia
en miles de sueños,
para conservar la especie.

Construimos nuestras vidas,
buscando algo nuevo por hacer,
cavilando las páginas que se desprenden,
antiguas, resecas, 
como iris de un ojo muerto,
color universal,
sufrimiento que permuta
nuestra realidad.

Una lucha carente de final.



Ilustración: "The Dance" por Rassouli

jueves, 1 de abril de 2021

SEGUIDOR DE CRISTO



Esperé tanto por inspiración,
escribir con esta sinceridad,
decantar mi orgullo,
resucitar de entre los muertos,
este mundo es una boca de lobo,
preparándonos para ser insignificantes,
carne desnuda,
asesinada.

Y quiero deshacer la desesperación,
porque he dispuesto mi corazón 
en Cristo,
mi destino en lo que designe,
otorgándome leve visión,
para enderezar mi camino,
forjar la mejor decisión.

En tus salmos,
encontré consuelo,
gracias Señor,
por ampararnos en tu amor,
dicen las escrituras,
que llegarán momentos malos,
cielos nublados
y justo antes del final,
las horas se quebrarán. 

Y quiero reencontrarte todos
los días de mi vida,
tal como Saulo se convirtió en Pablo
y fue seguidor de Cristo,
predicando tu amor, Señor,
porque sin importar el pecado,
eres el camino, la verdad y la vida.

Y aquí estoy Señor,
atento a tu llamado,
puedo sentirte en cada porción 
de mi cuerpo, abrazando mi alma,
enseñándole a perdonar a mi corazón,
y quiero restablecer mi fe,
todos los días que me queden por andar.

Estás en mi, Señor,
podré confrontar la adversidad,
gracias por tu bondad, 
por cada una de las enseñanzas,
en ti creo y amo,
Señor,
contigo a mi lado,
nunca más vacilaré.

Dispongo toda mi fe,
en Ti, en tus manos,
todo lo que soy,
a todos quienes amo,
bajo tu precaución.

Aquí estoy, Señor,
atento a tu llamado.

En tu infinita misericordia, 
mi señor Jesucristo.

Amén.