lunes, 14 de agosto de 2023

EN LA VIDA MORTAL

 

Tienes las mil preguntas
que no pueden tener respuesta,
una vergüenza aun por indagar,
todo el tiempo del mundo 
y tantas cartas por quemar.

Eres un buen hijo,
compartiendo las pupilas y la misma sangre,
un instante descolorido,
capturado por la eternidad para su olvido,
y nada puedes decir para contener el aliento.

Pregúntame una sola vez,
si la hija única fue una realidad,
el amor de tu vida,
presa del miedo y la ira,
la favorita de tu padre,
luz de la mañana aun por llegar.

Vamos arrastrando las palabras,
un tercio de amistad,
lo que digan los papeles,
este sentimiento de odio por serenarse,
la voz es sonido,
tus pupilas pueden ser las mías,
eco y los cortes en la carne,
el silencio aun por suceder.

Promesas escritas a mano,
manchas equivaliendo a sombras,
estamos aun por encontrarnos,
si el número es indicado,
sucederá todo a la vez.

Y eres el mal hijo,
buscando preguntas imposibles,
evadiendo la mirada a los recuerdos,
al hogar de antes,
intentando tu vida y el camino,
escribiendo las horas y días,
que aun faltan para conocer lo divino.


Ilustración: Karl Wilhelm Diefenbach

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