Cuida de ti,
de tu inspiración,
andando en calidad de idílico
por este mundo ensombrecido,
cuida de ti,
ahórrale facilidad a la desaparición,
vive para pintar atardeceres.
Sea donde naciste o donde te lleve
tu alegría de vivir,
esperando caiga por siempre la noche,
y describir la sonrisa de la luna,
¿es grande o miníma?
¿pálida o morada?
Lo sabrás y aquel secreto,
el que tus ojos murmuren a tu sueño,
será el más grande tesoro.
No lo ocultes eternamente,
sea tu momento de brillar,
no lo conviertas en osamenta empolvada
por vetusto silencio,
si lo que buscas es cantar,
hazlo para que llegue al cielo,
tras el sol y manto melado,
vuélvelo orquesta de ángeles tras
las nubes amponas,
cuida de ti para disfrutar la gloria,
suprema o corta,
tu nombre será uno y nada más.
Cuida de ti,
en lo que creas y a donde vayas,
atravesando a ciegas una borrasca
o en goce de soleadas fechas,
prepárate para vivir a plenitud,
con tu corazón fuerte, por escudo,
la virtud natural de quien eres,
vuelta portentosa espada,
y canta o pinta o escribe o baila,
cuida de ti,
llega a la cumbre del mundo,
toca con tus yemas, con tu palma entera,
el triunfo y cuida,
por favor,
cuida de ti.
Ilustración: "Los preparativos" por Jehan Georges Vibert
.jpeg)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario