jueves, 23 de abril de 2026

OSCURIDAD

 

Desperté de cabeza,
despedazado,
en mil filamentos 
que descendían lento,
derretido,
estirado,
cortado.

Soñé lo que no quería,
ay, de esta luz,
un nuevo camino,
reflejando lo que fui,
el cause divino, 
como un espejo,
asqueado,
sin pies
ni 
ojos
cabeza.

Y fue tu voz llegándome 
como una flecha,
punzante, sedienta,
un sueño,
tuyo o contigo,
estabas ahí,
acariciándome 
los dedos,
el cabello, 
las mejillas,
salvando mis lágrimas,
antes de caer
sobre torsos y muslos
desnudos

que van y vienen, 
aullándole a una luna roja,
como la carne en 
nuestros hocicos, 
en los pedazos que caen,
jugosos y apestando,
y con mi 
aliento salido,
te nombro
en 
la 
oscuridad



Ilustración: "En la oscuridad nadie puede ver lo que sucede" por Ray Frederick Coyle

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