jueves, 21 de julio de 2022

PIES

 

Algo se arrastra, 
donde nadie puede ver,
un rayo de luz que consienta calor,
muy pronto a desaparecer.

¿A dónde esperaría ir?
Cruzando el umbral más próximo,
cuando las puertas estén cerradas,
indispuestas a la caridad,
si acaso la vida es un tema recurrente,
si acaso fenecer es la respuesta.

Sin embargo,
un día de estos amanecerá,
cuando el espectro de la voz 
rompa con la superficie del cielo,
y éste llore una tormenta,
reflejo de una intención maliciosa,
pronto, algún día, 
mis pies me llevarán afuera.

Si hoy es el momento,
esta iluminación se extiende 
alrededor de mi ojo,
permanece oscuro 
y no quiero preguntar,
¿Alguien esperará todavía?

No hay evidencia o razón,
siguiendo una sombra,
sin nombre, sin forma, sin derecho,
sus pasos son el único sonido.

Tantos los caminos, 
ahora significan lo desigual,
instantes perdidos en ojos de lo divino,
cada intervención por el entendimiento,
superior o en descenso,
resultan en sufrimiento.

Un día mis pies sabrán algo más,
algo que yo desconozca,
la historia de un fantasma,
un día de estos, el ocaso será inválido,
refulgente espíritu en colores santos,
o cuerpo, movimiento, sudor, lágrimas,
lo que sea en la vida,
quizá lo indispensable.



Ilustración: "Lonely Ride" por Hans Thomas

miércoles, 20 de julio de 2022

SAFO

 

Haz matado,
aquella hoja en blanco
que reposaba en tu diario,
tan carente de voz, de sueños,
miré intentando percibir algún 
color prohibido,
algo cercano al amor,
una oportunidad para expiar
de mi vida todo el dolor.

Y tal fuera un recuerdo,
de los años que poco a poco olvidamos,
las sombras que cobijaron nuestros sentimientos,
en un tiempo cuando la castidad
parecía lo correcto,
manchamos de rojo los pasillos
con nuestro transitar vagabundo.

Subiste el volumen de la música,
siguiendo otras voces,
mirando diferentes rostros,
apuntalaste un filo directo al centro
de este universo, vacío, sin eco,
en ausencia de perdón,
en ausencia de salvación,
porque nunca las deseaste,
salvo gotas de misericordia,
por las lágrimas del diablo acaecidas. 

Jamás preguntaste quién fue el objetivo,
si acaso un muchacho perdido,
puedes mirar en su diario,
en abandono con las páginas rotas,
míralo en aquella fotografía
que tanto guardas recelosa,
pelo alborotado, ropa desgarrada,
un pobre corazón de poeta.

Supiste reconocer la postura,
supiste enamorarte,
jamás de los íntimos presentes
de un dios que jamás perdona,
sucumbiste a la intoxicada 
consciencia lunar,
ahí donde nadaron como iguales
tú y el mar,
amenazando este mundo 
aun por explorar,
medianoche en el centro del universo,

en tu vida, en tu cuarto oscuro,
medianoche, resguardando su secreto,
tuyo y mío,
temblando con ambos ojos pelados...



Ilustración: Safo por Charles Auguste Mengin

viernes, 8 de julio de 2022

MATADERO 1

 

Se repite el mismo día en estos pasillos,
cuando una voz de tono grave,
se viste de blanco o azul,
dice tu nombre con cuchillo en mano,
blandiéndolo sin consecuencia,
finiquitando los cuellos.
¿Cuál es la broma del día?
El carnicero prepara la tabla,
sus víctimas sonríen hoy,
atrapados por la enfermedad,
mientras el agua hierve y
las lenguas pierden voz,
ahora son medio millón de cabezas
que jamás despertarán,
cuando la voz pregone 
su atardecer carmesí...



Ilustración: Nicola Samori

MATADERO 2

 

Las plegarias sobreviven al tiempo,
contándose en reversa: los pasos, los dientes,
aquí no vive el silencio,
el cuchillo espera entre los labios,
como testigo, el eco entre los pasillos,
en este verano maldito,
y destella en su pupila un fulgor extraño,
piedras, carne, metal, fuego,
una o mil oraciones vueltas al padre,
somos parte del juego,
suplicando ganar,
destinados a perder,
aquí triunfa el carnicero,
esteril y contando los cuerpos...



Ilustración: Nicola Samori

CONTEMPLACIÓN

 

Hube visto, esperado y sentido,

desde lo alto de una montaña

y en el fondo del abismo en mi alma,

¿Qué fue lo que vi?

Si acaso mis ojos se acoplaron a 

la inmensa oscuridad,

¿Reconocí esa parte de mi 

que desprecié cuando nací?


Quedo fuera de la puerta,

de cada pensamiento o sueño,

contemplando un amanecer sin estrellas,

un sol anaranjado mutilando las nubes,

su brillo son cuchillas que resplandecen,

una y mil promesas que guardan silencio,

y avanzo muy lento,

en guardia por lo que venga.


Y siento flotar en el espacio sin nombre,

como un aire sin soplo,

mi esencia perdida,

existencia contándose en reverso,

decidido a nunca más esperar,

cierto, bello es el mundo,

el amor es dulce y colorido,

son recuerdos ocultos en un cuarto,

rodeado por murallas grises,

aniquilación de mi deseo,

y estoy flotando,

desarraigado de un cuerpo,

sin gravedad, sin pensamientos.


Muy lento,

resbalándose,

desde la cuchara fría,

sin nada más por contar,

palabras caminando sobre la luna,

como un despertar distinto,

el auténtico rostro martirizado,

encontrando consuelo y bendición 

en los escritos de Artaud.


Y quedo somnoliento,

en el eco de mis labios ahogado,

banal, maldito, relajado,

tendido sobre arena húmeda,

soy sin ser, 

allá, donde los bosques se queman,

allá, donde la luna no regresa,

sin vincular nuevamente los poderes

con sus intenciones,

rechazando el secreto,

exigiendo un silencio nuevo.


Por último,

rechazo el número impreso en el claro

de los huesos, caminando de frente

antes de caer abatido,

por un plomo ardiendo,

tras una cortina de plumas azules

 y naranjas, hoy cantan los pájaros

diciendo la verdad,

y miré tras la ventana,

otro mundo vuelto realidad.


Ilustración: Nicola Samori

PACTO CON EL LOBO

 

Quiero sonrías únicamente para mi,
deseando un presente distinto,
aquel donde existimos tú y yo.

Hurra, hurra al ladrón,
celebrando la caída de la civilización,
enterrando bajo tierra un grito,
con sufrido remordimiento,
aquel que nos convirtió en seres humanos,
compartiendo tu soga, mis ladrillos,
tensando nuestro cuello para no morir.

Hurra, hurra al asesino,
inmortal héroe hondeando la bandera,
siempre nuestra sangre y deseos,
a punto de hacerse realidad,
firmando un pacto con el lobo,
encontremos la eternidad
sostenida en nuestra carne,
un filo rijoso, ardiendo,
sobre nuestra carne
y en tu nombre.

No me queda más,
que mirar hacia lado distinto,
soñando que cambiamos este mundo,
la vida, el tiempo,
encaminándonos para retornar 
a la miseria que impusimos
en nuestro destino,
y sólo nos queda correr, 
huyendo de los días,
de las palabras,
de todo aquello que desaparece
tan lento y en silencio.



Ilustración: "Autoretrato" por Frederic Fontenoy

viernes, 1 de julio de 2022

LLUEVE OTRA VEZ

 

No existe en esta vida 
ruta determinada o destino escrito, 
no existe brújula en la cual apoyarte,
salvo un manojo de nubes rotas
a la deriva en medio del cielo.

Sientes el golpe,
el soplo del aire frío,
y cuesta tanto respirar,
con toda la lluvia atorada en tus párpados,
cuando el mundo se cae,
cae en tu cabeza.

Intenta adivinar,
sin detenerte a pensar,
el pasado no volverá igual,
pero la condena del tiempo
es repetirse,
intenta adivinar lo que vendrá,
a un paso de mirar los ojos
en donde yace la Gracia.

Sonríe, ambos poros están abiertos,
palmas de las manos, 
sueños maravillosos para jamás despertar,
una mañana terrible de lunes,
sin escuchar las advertencias,
anoche el mundo parecía inmenso,
hoy, sus rascacielos son arena escurriendo,
derrumbándose para cubrir tus huellas.

El dolor ya no lastima,
no arde como antes,
no petrifica el cuerpo,
fluye libre 
como ríos de bilis negra,
no eres como cualquiera,
permíteme abrir la puerta,
llueve otra vez,
mezclando el color de las pupilas,
yo, atrapado en la tierra,
tú, allá en lo profundo del cielo.