viernes, 21 de julio de 2023

LEVIATÁN

 

Mirar de frente la oscuridad,
es un modo libre de vivir,
esperando una eternidad lo peor,
yendo de frente, pisando a fondo el acelerador,
soñando con lo más terrible,
una calavera de cuencas rojas...

Este es un estilo de vida,
recogiendo las mentiras que tanto eleva la humanidad,
como flores amarillas en un campo sin sol,
buscando las respuestas correctas,
la cura definitiva del cáncer,
enfrentando el mismo demonio hasta matarlo,
aquí, en el centro del universo
o postrado en una cama de sábanas húmedas.

Y es siempre lo mismo en esta espera,
como un descenso sin fin,
encadenado a la rabia y su nombre,
qué más podría decir,
me he quedado sin voz,
aquí no hay llaves o puertas,
girando ciento ochenta grados mi cabeza,
en el espejo como una persona normal
con los ojos desorbitados.

Ahora, autos y aviones y personas
rodean mi espacio negativo,
cuando el día sucede con su aire limpio
y la noche es un río contaminado,
una promesa de regresar de la muerte,
son las once y media y todavía no guardo equipaje,
a minutos de olvidar cómo se cuenta en reversa,
un eco estalla desde mis dientes,
da lo mismo saber,
que nada importa en realidad.




ANUNCIANDO LA RUINA

 

Si estás lágrimas son el ocaso

de un refugio sin nombre,

el miedo mismo, 

su rostro es conocido tras las paredes,

susurrando con mi voz,

la misma pregunta y mil otras...


Este cielo gris e impenetrable

podría ser destino o coincidencia

lastimando a los ciegos en su corazón,

muros altos como las olas en el mar

yendo sin rumbo

con ambos pies amarrados...


Y temo por la destrucción

el fuego que todos llevamos en mente,

la muerte por venganza

lastimando cada poro en mi piel,

y hay poco por hacer

si la rueda gira en mi cuello.


Una vida silenciosa es mera pretensión, 

aun cuando este mundo gira sin preguntar

si estás de acuerdo o necesitas algo más

desesperanzado con las manos rotas,

la pérdida cae en nuestros hombros

el momento cuando parece detenerse el tiempo...


Desaparece la justicia

un rasgo desconocido para cualquiera,

si la verdad es la última mentira

somos esclavos de nunca conocer nada

salvo el polvo en nuestros labios,

tela roja que lentamente se quema,

derrumbándonos sobre un campo de rosas negras...


Temo por lo que yace esperando tras la esquina

los destrozos concedidos en un deseo,

malsano como la sonrisa que pretende bondad

y si el tiempo lo permite,

el naufragio no será mortal,

ahora cuando miedo es verdad

y la cuerda espera sedienta

por un lugar.



Ilustración: "Pieza para cuatro manos" por Marcel Roux

miércoles, 19 de julio de 2023

EL FIN DE LOS DÍAS

 

Sudaste tu última gota,
comprendiendo el fin de los días,
tras la resolana roja en el cielo,
tus recuerdos se disuelven lento.

Andando por debajo de la tierra,
esta vergüenza no parece morir,
no vengas nunca más,
este pedazo de carne es sólo para mí.

Limpia de tus labios cada lágrima,
en un grito que todos escuchen,
ahoga lo poco que aun te queda por huir,
escondiendo en un agujero negro
cada lastimosa intención.

Es momento de ahogarnos,
olvidando las metas concedidas al amanecer,
la pobreza o el odio,
promesa de un día negro como ninguno,
sabemos lo que nadie,
desconociendo nuestros nombres antes de morir.

Las oraciones van al cielo,
donde las torres detienen el ocaso,
pertenecemos al sueño de lo imposible, 
a las preguntas que se niegan a conocer respuesta.

Y es parte de la misma condena,
yendo de mal en peor,
un bosque incendiado,
limo rojo corriendo en cada maltrecha vena.

No tendría que ser mentira,
si miraste los cadáveres flotar,
aludiendo las necesidades en tu vida,
el agua por siempre estará sucia,
flotando por encima de cada nube,
dentro o fuera de los cuerpos,
el agua sucia,
y no logro saber,
si romper el hábito es solución
o curiosa desdicha. 


martes, 18 de julio de 2023

CREER

 

Quiero creer en algo más allá de lo humano,

en el poder curativo de los cuencos que brillan

con las esferas que resuenan en el universo,

el instante de cuando nacemos para destacarnos,

despojados en este mundo

o llorando tan indefensos.


Beber del filo de la copa por la eternidad,

algún día desocupado,

tan escasos ahora, 

yendo por cualquier calle, despejada, silenciosa,

quiero creer que no es demasiado tarde,

para cualquiera que se pronuncie roto,

en el centro de su pecho,

en la palma de sus manos.


Cerrar el ojo de la mente mientras el tiempo se desmorona,

siempre frente a nuestra cara,

de aquí para allá, esperanzados por jamás fallecer,

desviando las intenciones que no lo son,

tanta admiración no puede ser algo sano,

dedicando pasión, mente y cuerpo a cortar las palabras,

colgando de cada labio como un hecho sobrenatural,

quiero creer en algo que no involucre asesinato.


Quiero creer que puedes escuchar mientras sueño,

sin necesidad permanecer por horas sentado,

en la orilla de la cama, al borde de este mundo sin nombre,

quiero creer en algo más que la fantasía de la edad,

preguntando su precio,

adivinando su posición en mi vida,

creyendo que todo puede ser verdad,

sin tener una sola pista de cuánto dura un engaño,

cuánto dura la vida para cada uno,

mil quinientos años o un soplo del viento...


Ilustración: "Déjalo descansar" por Briton Riviere

CASTILLO DE CRISTAL

 

Conservo la calma,
mis promesas y la esperanza,
desesperando en cualquier momento,
el instante de debilidad,
tiritan mis manos,
siento el paso del mundo cayéndome
en los hombros, en mi cabeza,
sin más justificación,
lamentando los fragmentos,
curándome las heridas...

De un castillo de cristal,
elevándose más allá de las nubes,
en un susurro del aire,
sin otra defensa que la imaginación,
o las palabras más huecas,
el sol y apenas lo ilumina,
apenas y alcanza mi sonrisa...

No es el fin,
no hay víctimas en este juego,
penando horas en la oscuridad,
y puede que la luz no quede tan lejana,
sin traicionar la confianza,
la tortura ya no se permite en mi corazón...

Perder es siempre la opción,
al rendirte siquiera antes de nacer,
ironía de caminar solitario,
soltando el miedo y cada racimo de rencor,
atrás, donde el remordimiento no regrese,
acompañándome con una virtud en alto,
la fe más grande,
el amor perpetuo. 

 

Ilustración: "Paisaje lunar con una capilla" por Jan Piotr Łuczyński

lunes, 17 de julio de 2023

PERDÍ

 

Sí, yo perdí,

el camino entre el ruido tan inmenso,

cuando en este mundo lo que vale no eres tú 

sí, soy el imbécil del año

tiritando en lo más hondo del abismo.


Escuchas, es el sonido de la estática,

los días de comezón sobrehumana,

dilatan las moscas su agujero

y comienzan a lincharse unas a otras,

mira lo sucedido tras la ventana,

algo brilla e intercala las cosas:

lindas horrorosas lastimeras joviales

el sonido de la venganza, el arte de lastimar

la cara de la locura con sus dientes filosos

y mirada desorbitada.


Relativo este minutero

aquí vienen los animales y están hambrientos

los vampiros con sus millones en oro y películas embaucadoras

quieren cortar a los niños por la mitad

ser jóvenes y hermosos una eternidad

y entonces qué dirás

qué haces ahora que conoces la verdad,

sus intensiones no te beneficiarán

son ellos la bota y tú el pescuezo.


Ay, maravilloso limbo para estar penando

perdí todo lo que no tuve y dejé por capricho,

soy un mal agradecido pedazo de apestosa cagada

libérame, no quiero la consagración,

basta de advertencias,

libérame de este cortejo de lunes

claro, confieso y soy pecador

claro, soy estúpido por convicción,

la decisión está tomada mientras se ejecuta mi condena,

soy un desperdicio deambulando a ciegas

apestando calles y edificios

ya basta 


Libérame de este saber

yo perdí 


domingo, 16 de julio de 2023

ESTALACTITAS

 

Por todo el tiempo que esperamos,
colgando en la oscuridad, sin respuestas,
el sueño es el mismo, una opción para escapar,
afuera, donde el mundo duerme sin remordimiento,
donde el sol parece nunca apagarse.

Que suene como un aullido en la noche,
esta denuncia de lo que sacrificamos,
más allá de paciencia y libertad,
nuestra propia sangre y esperanza,
aquellos que confiaron en nuestro silencio,
congelados por siempre tras un párpado 
inquebrantable, extrañado, sin voz ni movimiento.

Y solemos brillar,
aun cuando el agua abraza nuestro calor,
somos ángeles pendiendo de cabeza,
o los demonios en el agua salada,
tentando un corazón de piedra,
un instante que se despegue para siempre
de esta incomprensible soledad.

Somos los colmillos,
reflejando mil promesas sin cumplir,
supurando de la boca del universo,
cumpliendo el papel de sus estrellas,
una mano sufrida, una cruz sin alzarse, 
fluyendo con un capricho del destino,
el perdón es para este tiempo,
la espera indefinida sin nombre,
y pronto sin que lo pienses,
continuaremos brillando,
brillando a pesar de la inundación,
de la ausencia y el olvido.