martes, 30 de junio de 2026

DESNUDOS

 

Acostúmbrate, 
dices en la oscuridad,
tuyas las visiones en mis ojos,
colores escurriendo por la pared,
sillas de patas rotas,
una misma sílaba,
tu aliento en mis labios.

Arrastrándonos de cabeza,
entre balas y cristales,
tal vez,
tú y yo tengamos un problema,
antes de tocarnos
el rostro,
las manos,
el pelo.
Ciegos.

Qué otra cosa podemos esperar,
desnudos tras la ventana,
1977,
qué otro año del Señor,
qué más se puede hacer,
si los cuartos se invierten,
llorar un poco,
dejando la puerta abierta,
tu vestido,
mis zapatos,
el clima afuera es perfecto,
infinita lluvia
en mi 
corazón.

De tu nombre al mío,
es fin de mes,
arremete con cuidado,
unas cuantas monedas
y caerá el relámpago muy cerca,
el camino iluminado,
de luces verdes y rojas,
qué quisiste decir,
antes de chocar,
sin vernos por delante,
dices en la oscuridad,
a tu tacto,
caliente 
como
el fuego.



Ilustración: "Dr. Syn" por Andrew Wyeth

VORÁGINE

 

Se avecinan días de lluvia,
dices sin respirar,
pero el cielo, 
un ser impasible,
nada responde
y jamás llora.

Esta noche,
así como todas,
hablamos de espaldas
o frente al espejo,
hoy tu voz está apagada,
como tanta gente afuera,
medianoche y después,
entre calles sin vida
ni alma.

Si del silencio naciste,
y nada tienes que ver 
con las palabras 
que recitas,
a quién le juraré
amor incondicional,
descansa en mis manos,
a un fantasma entonces,
y sobre las tuyas,
mi recuerdo,
quizá.

Levántame,
quiero habitar tus sueños,
despierto o inanimado, 
bajo toneladas de tierra
o surgiendo en tus párpados,
someto a tu decisión,
lo que esperamos
a punto 
de florecer.

Arremete cada tarde,
glacial tormenta, 
una y otra vez,
tuya la advertencia, 
mía esta necedad 
por vivir ausente,
y ahora,
da igual
si existimos 
o somos 
alucinación.



Ilustración: "La entrada de Cenicienta" por John Austen

lunes, 29 de junio de 2026

TRANSMISIÓN

 

Te veo en mis pesadillas,
esa mano que respira al darme luz,
el día, mi maldición,
como ruido de elevadores,
máquinas que van al cielo,
y donde juntos,
llegamos al infierno.

Eres testigo de irnos sin rumbo,
débiles y sin sol,
todo lo que dices es nublado,
dónde quedó vernos con gusto,
si no acaso y con excepciones,
deseándonos la muerte,
sin mover el labio.

Vetados de la transmisión,
apenas y el agua nos cubre,
llenando por cuatro pulmones, 
y quisiera tanto 
que soñar fuera nada,
fuera de la autoestima,
transmitiéndose fuera del planeta,
golpeando mi ventana,
y en medio de tus ojos.

Ahora, nos tiemblan las manos,
solapando gestos,
palabras que nos atrevemos a escupir,
sin motivo, 
y queriéndonos quemar,
cuántas respuestas 
deseamos vetar,
cuántos recuerdos abandonar,
pero cabalgamos 
emociones distintas,

mirando planetas 
siempre contrarios,
la distancia 
es una y larga,
solapando caprichos,
latidos que nacieron muertos,
y un cielo tan grande
como para escapar 
uno del otro.


Ilustración: "La novia deslumbrada por los faros" por John Brosio

domingo, 28 de junio de 2026

FIERAS

 

Es todo
una canción,
la hoguera,
en tus ojos, 
tanta libertad,
locura,
insatisfacción.

Sentimos el arrebato en la piel,
extendiéndose como veneno,
y tal vez, sea la mejor mentira,
indagar sobre tu pasado,
profundo, lejano,
así, hundido
en tus entrañas.

Un mundo nos espera,
derritiendo el horror
en sus días,
un hambre que no mitiga,
cuántos vástagos más,
antes de sabernos fieras,
al fondo 
del abismo,
tendidas,
muertas.



Ilustración: Franz Stassen, basado en El Crepúsculo de los Dioses de Richard Wagner

miércoles, 24 de junio de 2026

DISOLUCIÓN

 

Deja tu pena y esperanza
en la entrada,
atestigua tu amanecer próximo,
una copia limpia de ayer,
de cada oportunidad perdida,
de la revancha perfecta.

Deja lo que no necesitas,
aquí, es salón de fantasmas,
muebles rotos,
cortinas cerradas,
toma un vaso con agua,
mi rostro,
sucede como el tuyo 
en el fondo.

Dialoguemos en el exilio,
desiertos blancos,
valles nocturnos,
por qué nos atacamos así,
si bien eres yo,
de nombre y cuerpo,
temerosos de no despertar,
atorados infinitamente
en el sueño de los inmortales.

No volveremos a vernos,
sabes cuan verdadero es,
peleando a muerte,
sin embargo,
tendremos tiempo de más,
para reponer el tiempo,
de un lado a otro 
en este mundo.



Ilustración: "Aurora" por Jan Toorop 

martes, 23 de junio de 2026

UNA AGUJA EN LA MENTE

 

Puedes leer mentes,
los deseos recónditos del corazón,
nada le pertenece a nadie,
salvo el sueño tuyo,
de un mundo mejor.

Sin piel para proteger,
aquí es la tierra,
de agua y piedras,
ningún miedo prevalece, 
salvo las voces
y sus palabras.

Héroe, 
te dicen,
gritan al espejo,
un loco de manos rojas,
y conciencia verde,
sucio esperpento, 
héroe.

Arropado,
desmembrado,
el mismo sueño de miles,
que osan nombrarte 
con mi nombre,
un demente anhelo,
de matarte lento,
si tanto sabes,
cómo podrás salvarte.

Así de rápido 
sucede la vida,
un marica sin más derecho,
renunciando a la vida,
héroe de fantasmas,
porque nada existe
y nacimos solos,
muriendo
congraciados.



 Ilustración: "Pierrot muerto" por Bruno Piglhein

PLUMA

 

Cuán inocente,
e inexperto,
presumiendo tu libertad,
un dote prestado,
de la juventud,
en aquel entonces,
cuando pusimos 
distancia a todo,
y daba igual la vida.

Jamás imaginé los golpes,
cayendo duros,
precisos,
pero deseé mucho sobrevivir,
aunque no como quise,
y este día,
lo que soy,
es mera inspiración.

De qué sirve la empatía,
salvo para sentir
y nunca soñar,
una nota triste,
una pluma suelta
en el viento.

Solo de madrugada,
los mismos poemas
llegan una y otra vez,
colores perpendiculares
de irreconocibles estrellas,
cascada de latidos
y el recuerdo,
de cada lágrima
de inocencia perdida.



Ilustración: "La sonámbula" por Ivan Mykolayovych Kramskyi