martes, 30 de junio de 2026

VORÁGINE

 

Se avecinan días de lluvia,
dices sin respirar,
pero el cielo, 
un ser impasible,
nada responde
y jamás llora.

Esta noche,
así como todas,
hablamos de espaldas
o frente al espejo,
hoy tu voz está apagada,
como tanta gente afuera,
medianoche y después,
entre calles sin vida
ni alma.

Si del silencio naciste,
y nada tienes que ver 
con las palabras 
que recitas,
a quién le juraré
amor incondicional,
descansa en mis manos,
a un fantasma entonces,
y sobre las tuyas,
mi recuerdo,
quizá.

Levántame,
quiero habitar tus sueños,
despierto o inanimado, 
bajo toneladas de tierra
o surgiendo en tus párpados,
someto a tu decisión,
lo que esperamos
a punto 
de florecer.

Arremete cada tarde,
glacial tormenta, 
una y otra vez,
tuya la advertencia, 
mía esta necedad 
por vivir ausente,
y ahora,
da igual
si existimos 
o somos 
alucinación.



Ilustración: "La entrada de Cenicienta" por John Austen

No hay comentarios.:

Publicar un comentario