sábado, 31 de diciembre de 2016

SEÑOR, TEN PIEDAD


La tierra con su cielo,
con sus mares y montañas,
el universo con sus planetas y estrellas,
podrían poseer un infinito lamento,
desconcertante para todas las vidas,
animales, vegetales,
humanas.
Señor, ten piedad de nosotros,
el destino no es religión,
eres Tú, nuestro principio
y en tu misericordia,
nuestro final.

Señor, ten piedad,
en tus favores y bendiciones,
cerrando el ciclo de los años y
protegiéndonos del mal,
en el momento más oscuro,
recurriendo a Ti en una oración,
es nuestra consciencia una hoja en blanco,
protege a tus hijos de la tinta de la muerte,
muerte que alcance sus almas,
ten piedad,
en Tu Nombre,
en Tu amor más grande.

Señor, ten piedad,
conserva en nuestros corazones Tu guía,
a los que amamos bríndales Tus enseñanzas,
un camino maravilloso y eterno de bienaventuranza,
plenitud en su estancia sobre las planicies,
navegando por los mares,
soñando bajo el lecho de Tu gracia,
en la piedad mostrada por Cristo,
gracias,
gracias por toda adversidad,
gracias por mantener la fe en el latido de este corazón,
gracias por la guía todas las noches cuando la oscuridad
 sucede más cerrada,
cuando el mundo luce abandonado,
cuando todas las criaturas inocentes lloran,
gracias por toda Tu compasión,
por brindarnos cobijo y el camino hacia Ti,
ampara nuestro corazón de la turbación,
de la violencia y la mala sangre,
Señor, no hay error en Tu gloria,
en Tu designio,
en la gravedad conciliadora de Tu Amor.

Señor, ten piedad,
es tuyo el tiempo,
que toda creación tuya encuentre salvación,
en la magnificencia de la ascensión,
entre Tus manos,
en la gloria hermosa de Tu Fe,
Señor, ten piedad,
ilumina nuestros pensamientos,
salva nuestro amor,
en la pasión de Cristo,
guarda el designio de la vida en la felicidad de tenerte siempre,
así rodeado por leones,
así en el interior del estómago de la ballena,
así en la miseria,
así detestado por nuestros hermanos,
así en el peor desamparo,
en la pena más difícil,
Señor, ten piedad y extiende Tu mano,
bríndanos tu libertad,
tu entera misericordia,
a todos tus hijos,
a todas tus hijas,
salva, salva sus corazones,
en Tu Nombre.

Señor Dios,
Padre,
pan de vida,
imagen más preciosa,
sentimiento infinito,
corazón del que todo pende.



Ilustración: Daniel y los leones. 

OCÉANO DE MIS PENSAMIENTOS


Océano huérfano,
sacudiendo a los niños,
una y otra vez,
dentro de su misma oscuridad,
decidiendo por miles de circunstancias,
trayendo consigo una estrella,
un momento de diversión,
todo su brillo.

Con el viento en popa,
surcando en la profundidad del espejo del cielo,
querida y otros muchos días iguales,
recolectando la experiencia,
olvidando el miedo y aguardando por las gaviotas,
salvando las islas,
dejando muy atrás el pavimento frío,
rocas que bajan desde los montes perdidos,
el viento sopla y nos dejamos llevar.

Y es resultado de un sueño,
corriendo por encima del puente,
es este mismo viento,
saliendo como aroma de las flores,
agradeciendo siempre,
un nuevo día,
la nueva bendición,
es el mar de toda la vida,
el mar precioso de nuestros deseos,
ilusión sin enajenación,
los días que dejaron escapar el trueno,
gracias una vez más,
mar que agua va!

Es así esta confusión,
encuentro de cenas y meriendas,
buceando y enamorándose,
en el terso azul,
con todo el destino devorándose los labios,
reyes de la profundidades,
escribiendo equivocadamente en el mismo diario,
son otras las páginas por decorar.

A media luz,
encontrando los mismos medios para respirar,
esta orilla que luce en un leve brillo,
despertando todos los días donde el calor es nupcial,
celebrando íntimamente el nacer de este año,
nuevo que recita algunas palabras de aliento.


SUITE PARA EL FIN DE AÑO...


Ojos que deslumbrados caen,
en cuenta de los minutos veloces,
un anochecer que se vuelve infinito,
sangrando desde el agujero resucitado en el cielo,
último instante de todos los años,
continúa y viene de regreso,
parece que el fin no existe sobre esta línea.

En un brillo que repliegue inconformidad,
es el amor un peso agradable,
superior en palabras sin sonido,
sofocando la duración de una reclusión,
el juramento mejor logrado,
el latino salvador entre la niebla del olvido.

Si los segundos proceden atorados,
una alucinación en el fin del mundo,
textura de piel y aroma a olivo,
el sufragio del miedo,
tiritando hasta morir después del amanecer.

Al cabo de los años y sus sombras,
yendo y viviendo con diferente mirada,
nadie se dice perdido,
manejan monedas tan brillantes,
tal como los recuerdos desaparecen,
describiendo lo que nunca estuvo ahí.


***

Una respiración u otra,
manteniendo la esperanza dorada,
aprendizaje de media noche,
una o dos personas estuvieron ahí,
observando el mundo llorar,
los edificios arder,
las voces comenzando una y otra vez,
hoy son ruinas de tiempos mejores,
no, fuera de todo escándalo,
los sueños continúan brillando.

Detrás del libro del miedo,
velas cuyo fuego carece de calor,
un dejo de poca esperanza,
el dolor no es amor,
el amor es prueba de supervivencia,
millones de circunstancias,
todas son reales,
tal como el amor,
el amor.


***

Cabeza abierta con vista a los sentimientos,
tal como son todas las noches,
supurando dentro de esta,
una respiración difícil,
sintiendo debatir esta expectativa,
perteneciendo a un rumbo lóbrego,
una y otra vez apartado,
conociendo el origen de los santos,
millones de guerras,
el deseo por identificar el vacío.

Cabeza abierta llegando junta,
con vista definitiva a lo que se mueve,
culpando sensaciones,
escapando de las percepciones,
ocultando la verdad a través de un engaño,
fatal ahora que la levedad ha muerto,
ahora que la levedad ha muerto,
ha muerto.

Cabeza de segundos,
de ideas y brillos,
manteniendo su latido conforme,
convertida cabeza en sombra,
un corte solemne,
único e irreparable.


***

Amontonando lejos,
muy lejos los huesos,
enterrando las llaves en el jardín,
¿A dónde vamos?

Ojos que no ven,
sienten y se inclinan,
no es prueba de ser alimentado por ángeles,
opciones existen,
son campanas.

Son campanas.

Es sonido.

Todo sucede más allá del cristal...


16 DE MAYO, 1966


atraído por el desenfreno, un éxtasis eléctrico dominando la punta de cada sentido, tal como bajan las arañas por su red de neón, tal como estos insípidos sueños se vuelven de carne y hueso y hablan y triunfan y se buscan un trabajo, comen y cagan y se buscan una vida mejor. real. la voz dirá y repetirá muchas veces: "yo sí te escucho", no puedo obedecer a quien no comprendí desde el primer día cuando plantó su raíz, si jamás ha fumado cannabis no pudo llamarse adolescente o estúpido, no pudo ser más que un invento de alguna inteligencia artificial desperdiciada, la persona si acaso se puede llamar realmente persona nunca hizo pacto con la poesía, no conoce de sus colores y magnificencia durante las mañanas de domingo, no tengo intención de señalar a los traidores ni tampoco evidenciar mi furia contenida desde los 25 hasta los 50 años, es un duro peregrinar. y hablando nuevamente de la poesía, si no fuese el cauce y razón de amar a una sola mujer entre todas las demás como si se tratasen de flores opacas en un jardín de roca, creo que estos sentimientos serán milenarios, deben serlo, puesto que es poesía y sólo la poesía rescata vidas, rescata mentes en erosión y demás poesía que se haya en erupción, todos los días desvistiendo el sol y volviéndolo luna, un sabor diferente al de la leche y un sonido superior tal como el matrimonio de la guitarra y la pandereta, filo y crucifijo, carta escrita con ansiedad y cristales de auto patrullas desfilando sobre el concurso de popularidad barato, la poesía puede sentir desesperación y también la desesperación ajena, labor incansable del poeta sobrellevar el pesar de los malos días que suelen ser muchos, traficando con el amor de un corazón blanco sumido en la oscuridad espesa y transistores para lobotomizar a los obtusos, el despecho y amenizar las fiestas con alcohol recogido de la cañada pardusca, lanzando fuegos artificiales desde el cielo cruzando la tierra y devorando el agua dulce de corazones que no se conocen a sí mismos y prefieren redactar cartas suicidas interminables, sufriendo carcajadas agrias de un reloj con rostro de arena con manos sin comas y con pies en lugar de orificios nasales. mi tu cuerpo frente al espejo por bandera de una entidad abstracta que modela complejidad sobre las calles que son ahora nombre del fuego y transfieren su clave hasta desiertos arábigos de califas y recuerdos moratorios. sí, la poesía revuelve y construye en las nubes, transforma en ricos a los pobres y vocifera alarma antes de llegar en taxi al circuito de los poetas, de los héroes que no están, de aquellos que cantan olvidados todavía.

sábado, 17 de diciembre de 2016

AMOR QUE RESCATA


Llegada a mi vida una noche,
vestida con satén blanco,
ojos oscuros, profundos,
mírame  a la pupila,
permite saber que no es este cualquier sueño,
no eres una extraña,
tan sólo el ángel que nunca esperé,
amor, el amor que rescata...

Aquí contigo,
ahora mismo en el centro del universo,
mediando nuestro aliento,
en tanto las estrellas brillan con su fulgor rosa,
sellando nuestro encuentro con un beso,
eterno, completo,
húmedo y supremo,
una caricia sobre tu cabello terso,
descendiendo hasta tu frente de crema conquistar,
hasta tus ojos admirar,
hasta tu suspiro añorar,
dame pues tu mano,
pon la mía delante del país de tu corazón,
ríndeme a tus latidos,
hoy creo en el amor,
más allá de todas las realidades posibles,
si la casualidad no existe,
el destino late con tanta fuerza,
un brillo hermoso que refleja el tuyo propio.

Llegaste con el aroma del día,
en la suavidad de un sueño,
quedándote en mi corazón,
el amor, tu amor,
la más hermosa flor,
un sueño vuelto realidad,
eres tú,
eres tú,
el amor, el amor que rescata...



Fotografía: Alfredo Chávez Villanueva.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

AMANECER


En un camino de soledad,
guía este destino,
guíame más allá del perdón,
velando cada noche por mi alma,
disfrazando la desesperación con una sonrisa,
elevando el sol a tu altura,
comenzando de nuevo toda la vida,
en el lujo de las manecillas de caoba,
el camino puede ser largo,
la pasión diminuta,
tan sólo deseo consuelo,
tan sólo una mano que me auxilie,
es tan grande el rechazo,
es la paz...

...un sueño que muere al despertar...

Realiza todos los días en un suspiro tuyo,
muéstrame el derecho redentor,
la paciencia más abrupta,
el solsticio incorruptible,
velando con el último destello del día,
cada una de estas angustias,
el vuelo de estas alas que se rompen,
coloca entonces en el centro del reino,
una veladora que sobreviva toda la noche,
un amor que soporte la tempestad,
alumbra mi sendero de enajenación.

Permíteme entregar mi corazón,
que no sea al mismo sufrimiento del pasado,
permíteme respirar desde tus pulmones,
aliento insurrecto del limite de cualquier universo,
atado de manos,
cegado en un fugaz momento,
por favor, muestra piedad,
es muy fácil tocar la profundidad del dolor,
son palabras solamente.

Anhelo un camino que amanezca cada noche,
un racimo florido de pasión,
un abrazo lleno de bondad,
anhelo me mires por vez última y para siempre,
coloca tu raíz en mi corazón,
vaya creciendo grande,
la más hermosa,
a pesar de los años distantes,
del silencio que se pronuncia en un grito,
trae contigo el calor que me regrese a la vida,
quema la vía láctea,
libérame en tu compasión,
tan sólo puedo prometerte amor,
de un instante a otro,
en la orilla de este mundo que se quema,
beberé a sorbos el tiempo,
dame tu mano,
un pedazo eterno de tu corazón,
dame tu compresión,
un momento pleno donde vivamos por siempre entonces...


martes, 13 de diciembre de 2016

QUÉDATE CONMIGO


Recolecta los últimos pedazos de mi alma,
sea con la yema de tus dedos,
sea con tu preciosa lengua,
no me abandones sobre los escombros,
el mundo ha dejado de ser hermoso,
la realidad es un espejo de miseria,
no me dejes ahora,
no me dejes sin cobijo,
sin aquel racimo florido del color de tus ojos,
tu mirada...

Cayéndome a pedazos,
en tanto el cielo parece una muralla infranqueable,
en todas las palabras que se escuchan como una
 desesperada suplica,
esperando encontrar la salida de este laberinto,
la salida de esta pesadilla vuelta realidad,
olvido o suicidio,
sin derecho a considerar un instante de alivio,
duele este cerebro,
susurro de calumnias,
duele este corazón,
remediar mediante un suspiro todo el daño,
este daño que cuesta media vida y mucho más,
existe un paraíso fuera de este mundo,
¿Debería estar perdido?

Necesito de tu guía,
hacia el jardín de las delicias,
hacia el principio del edén,
lamentando mis acciones,
como prisionero de este mundo,
regálame una vez más,
tu caricia,
toma mi mano,
brinda luz a mis ojos,
cegados por la oscuridad del abandono,
toma mi mano,
respira por ambos esta noche,
ríe, por este momento y para siempre,
baila una eternidad en el placer de nuestros días,
prométeme una nueva estrella,
te daré miles de rosas convertidas en poemas,
quédate conmigo,
en un murmullo,
en un suspiro,
debajo de la cripta
 y muy por encima de las nubes,
quédate conmigo...

No existe el miedo,
una mentira deslucida más allá de todas las realidades,
el momento supremo cuando nuestros cuerpos decidan
 morir, abandonando la pantomima,
no existe el dolor,
después de la vida,
compartamos la caridad,
juntemos nuestra sangre,
separando las manecillas,
descansando en paz,
pertenezcamos a la esencia de un solo perfume,
nuestra es la noche con todas sus luces,
mismas que nunca cansaré de recitarte,
bailando encima de vidrio,
amémonos hasta morir,
toda la vida,
solamente.


lunes, 12 de diciembre de 2016

VAGABUNDO


Quedé sentado en el desierto,
sobre la roca que es ahora mi corazón,
antes vigoroso,
furtivo,
deseoso por conocer el amor,
mirar directamente los ojos de la vida,
en cierto momento desafiar la muerte,
cabalgar todos los días hacia el horizonte.

En algún lugar distante,
se pronunció fugaz el destino,
como una centella cruzando el cielo,
un sueño tan lúcido,
bebiendo sangría todas las noches,
en un tiempo diferente,
viviendo a través de las venas de este planeta,
en el mismo destello de los ojos de las estrellas,
bruma sobre el camino,
toda mi deslucida alegría.

Es el amor prodigio,
es el amor sacrificio,
viviendo en instantes,
respirando sensaciones,
el vino cayó derramado en el suelo,
el acontecimiento resucitado,
ayer fue otro día,
hoy es el inicio del futuro,
sin llanto ni demonios,
sin otra ocasión para escapar,
no es la misma vida,
no es la otra muerte,
maneras diferentes de convenir,
ganando la pelea,
ganando todos los días la pelea.

Andanzas bajo el sol,
este corazón rebosó por conocer lustre amor,
escuchando sin equivocación,
respirando esta libertad,
tantos son los caminos,
tantas son las palabras,
no existe ánimo equivocado,
contando con los dedos convertidos en huesos,
pronunciando hambre,
alumbrando con este sueño la oscuridad,
persiguiendo la ironía de las viejas historia,
ahora todo el pasado finalmente se ha ido,
se ha terminado,
el mundo continúa girando,
el cielo no se ha derrumbado,
vagando a través de las ciudades de estaño,
de platino y bronce,
surcando lóbregos mares,
hablando horas perdidas con las constelaciones,
un sonido divertido dentro de mi cabeza,
estos ojos están desorbitados,
suelto carcajadas desde la torre más apartada,
es como cualquier otro día.

Poseo amistadas raras,
un leopardo en mi frente,
saltan ranas desde mi boca,
tipos distintos de animales,
continúo burlándome de todo lo que cae con la lluvia,
un sin número de colosales estragos,
montañas que mencionan amor,
amor y sólo amor,
nadie podrá salvarme,
un día en silencio,
mi regreso nunca fue anunciado,
el tiempo parece todo,
tan sólo los salvajes aplauden mi progreso,
un juicio contante de lágrimas,
animales imaginarios,
este fuego contribuyendo a mantener la esperanza dormida,
paciente en tanto mis ojos parecen derretirse,
servirá quizá,
el movimiento de todas las sombras,
irradiando la respuesta a las preguntas,
olvidando para siempre el veneno de los secretos,
millones de presentimientos,
forma elevada de locura,
oh, mi pobre consciencia arrastrada,
esta barba y el tumulto,
ángeles que dicen mentiras,
en el viaje a través del universo,
la noche brilla y palpita,
danzando en mi propia y deslucida apariencia,
imaginando que todo en la vida es divertido,
abriendo y cerrando con milagros,
cabalgando hasta desaparecer en el olvido,
vagabundo de la nueva tierra,
ganando la pelea,
ganando la pelea cada día,
irradiando los preciosos minutos,
finales para contar otra historia,
una cabeza que se ha quedado varada en una isla,
el desierto contiene sólo arena...

Desperdiciado el tiempo,
aquellos momentos que no vuelven,
sean libres,
rompan ya las cadenas,
una despedida campirana,
donde el alma deje de importar,
donde el cuerpo deje de vivir,
andando sin rumbo,
sufriendo por la inclemencia de la humanidad,
nunca más,
el tiempo no debe ser desperdiciado,
los momentos especiales no vuelven,
sean libres entonces,
libres para siempre,
rondando por ahí,
despidiéndose en un gesto único,
rondando por ahí...

Voy a libre vivir...

sábado, 10 de diciembre de 2016

FESTEJO DE LOS DESENFRENADOS


Durando una eternidad en el trance,
debajo de la mesa,
cruzando entre las piernas,
saliendo detrás de la falda,
sometiéndose ante una realidad temerosa,
estos ojos necesitan alimentarse,
esta ansiedad parece un día interminable,
el baile del diablo presente,
los movimientos de la muerte,
un futuro que promete llegar,
una mentira figurándose así misma nada más.

Un día,
volviendo sobre los pasos,
intentando comprender estos sueños,
donde el sol ha dejado de brillar,
donde la tierra no es la misma,
viviendo en un espacio sin alma,
desconociendo este y cualquier otro cuerpo,
perdonando lo suficiente,
muriendo cada día más,
amando sin corazón,
un día,
esperando por toda desaparición.

Reversa en contra de todas las emociones,
mejor que ninguna expectativa,
ruina de la civilización,
supurando esta verdad entre las piernas,
mejor que el ocaso,
mejor que el amanecer,
rigiendo sobre la cima de un mundo en llamas,
dentro del palacio de las constelaciones olvidadas,
arrastrándose yace la negrura,
el rincón secreto de esta trampa,
el acto heroico es tan sólo un mito,
una secuela explicita de ignorancia colectiva,
paseo silencioso por los pasillos de la lujuria,
mente de serpiente,
ojos insaciables,
lluvia devastadora,
poseyendo la extrañeza,
liberándose de esta humanidad propia,
comenzando por la vieja amenaza,
dejan de funcionar los sentidos,
el tiempo permanece congelado,
perdido,
una derivación explicita,
tanto como esta carne expuesta,
quemando sus momentos,
liberando un vaho sin aroma,
esencia de los colores,
sangre, fuego, horror,
erigiendo el cuello,
última salida,
ambas manos atadas,
piernas sujetas al designio de un mar enloquecido,
en su nombre tan sólo,
un instante donde el temor ya no existe.

Victimas anónimas del salvajismo,
esta noche durmiendo para no amanecer,
salvando el mundo de su delirio,
esta noche muriendo para renacer con esplendor.

Última oportunidad,
esta enfermedad y satisfacción,
el hambre y todo lo demás que sobra,
pendiendo de un hilo dorado,
a punto de romperse,
tal como la cordura,
la cordura,
definitiva gota que sacie esta sed.

Un clavo directo al corazón.


miércoles, 7 de diciembre de 2016

LA SEÑORA DEL DÍA


Observando por fuera de la ventana,
en el interior espera ella,
tal como apareció por vez primera en el mundo,
con tenue luz,
perdiendo la cabeza,
hoy la música suena muy fuerte,
en su mente,
debajo de sus parpados,
dentro de sus manos,
en todos sus sueños,
un deslice lento de fantasía,
es lo mismo que su toque celestial,
rodea su piel este sentimiento,
profundo y fuerte,
palpitante deambula en mis deseos,
sabe cuan observada es,
colocando la mirada de la humanidad entera
 desde la fotografía deslucida de un periódico nacional,
siempre sobre sus hombros,
no importa lo que mencionen mis labios,
lo que accionen mis piernas y brazos,
es ella tan sólo,
es ella y nadie más.

Oh, si las calles fuesen más frías,
la vida ningún sentido pertenecería,
contemplando un par de pupilas desvanecidas,
quizá mi lengua su encanto perdería,
quizá mi imaginación ha de morir,
el olor de las rosas, del café caliente,
todo parece emparentarse a un significado singular
 de paraíso, tan semejante, tan lejano a la vez,
serán las alturas otro dejo de impertinencia,
todas las noches cuando el alma sufra,
hay hombres cuya fortuna es real,
cuya suerte es inaudita,
permanecen congelados fuera de su ventana,
esperan por su aparición,
es ella,
tan sólo ella,
asoma su rostro, el consuelo mismo,
asoma su figura inmortal,
le sonríen,
son hombres de vasta fortuna,
son hombres de suerte interminable,
esperan jamás llorar,
jamás morir,
parece que no poseen importancia,
pero son una ofensa verdadera,
comenzando por el delirio,
rechazando el abandono,
es cosa sencilla su valentía,
esperan jamás caer,
ridículo es alguna cosa distinta pensar,
son hombres cuya pobreza no se compra,
son hombres perdidos,
congratulándose en sus mentes oscuras dentro de la cama con ella,
congratulándose por su fastuoso martirio,
ninguna estrella alumbra sus sueños,
ninguna estrella sus pecados concebirá.

Perdónalos,
perdónalos a todos,
con clavos debajo de sus parpados,
muestrales la salida más cercana,
enséñales a vivir.

Eres tú,
en la que mi crueldad encuentra rendición,
eres tú,
un sueño eterno,
un sueño sólo mío,
eres tú,
todos mis días,
todas mis noches,
el suplicio y alegría,
la vanidad y su costo,
eres tú,
mi depresión entera,
la reina encantada de este palacio abandonado,
la flor más hermosa hallada en algún continente,
mi taciturno placer,
eres tú,
la señora de la música a medianoche,
el amor que hube esperado antes de mi suicidio,
porque, ¿Cómo crees que se siente?
Yacer enterrado bajo toneladas de olvido,
ahogado bajo un hielo amarillo,
encadenado con la amargura más filosa,
acelerado, confundido, perdido,
¿Cómo crees que se siente?
Temer y soñar contigo,
eres tú,
mi amor y castigo,
la aproximación a un séptimo cielo,
algún condominio de lujo,
la pesadilla más peligrosa,
¿Cómo crees que se siente?
ser castrado,
ser un héroe inculpado,
hace tanto frío,
eres tú.

Éxtasis colmado,
cada vez que tocas tu cuerpo,
repasándolo en tu lista inmoral,
tus manos circulando en tus pechos,
entrando por tu entrepierna,
realizando un vuelco en mi sistema,
no existe entonces el odio,
no existe nada más,
tan sólo tú, mi señora del día,
una droga especial,
la carta con bellas palabras rota,
preferiría no morir,
en un acto de ausencia,
en un momento de impertinencia,
la señora del día no conoce mañana,
no conoce este miedo,
¿Qué hay más allá?

Perdónalos,
perdónalos a todos,
tan sólo por amarte,
tan sólo por desearte lo mejor,
la vida no podría ser más miserable,
perdónalos,
no conocen otro tipo de viaje,
todos son amigos tuyos,
perdónalos por ser su loca fascinación,
mis puños son dolor,
mis puños arrebatan vidas,
no me olvides,
señora del día,
si sucede,
preferiría morir muy lejos,
morir muy lejos entonces.


ALMA DE MEDIANOCHE


Debiendo apartar un tiempo,
un sustento para relajarse,
en el silencio que todo lo puede,
integrando poesía a los sueños,
todo el esplendor de un cuerpo femenino desnudo,
brindando la orilla a este mundo redondo,
sofocando toda experiencia,
de este revés tan pronto la derecha desista de su temblor.

Bendigan a todas las criaturas,
civilizadas y salvajes,
paroxismo de las opciones que no conocen consagración,
el mundo parece imposible de sustentar,
mirando aquella luz que rompe con la oscuridad,
sea quizá alguna bendición,
sea entonces ponderada contradicción,
ojalá las criaturas tuviesen voz,
tuviesen libertad para expresarse,
ahora que la tormenta concluyó.

Divinidad en sonetos,
remedio para la depresión insipiente,
estos ojos vengadores han capturado la orilla,
el buen Señor conoce la respuesta a tal rendición,
oh, el día de hoy todos los pastores se lamentan,
testarudos cayeron por debajo de sus túnicas,
continúan supurando lágrimas inútiles,
narrando letra por letra el lado externo de esta justicia,
es solitaria, es implacable,
vamos de nuevo por el camino errado,
con todo deseo perdido,
con la mente encerrada por un inefable eco,
pero ahora todos parecen saberlo,
resolución auténtica procreada,
acto amatorio necesario,
en el proceso nocturno de la intimidad,
una o dos huellas sigilosas,
amparando silaba tras silaba,
el verbo que conmueve el corazón.

Dicen aquellos que conocen el amor,
cambiar podría ser un largo lamento,
perderlo, sin embargo,
es conferirle a la muerte,
el absoluto control,
es el terror,
el error,
una o dos veces más,
sumergidos bajo del mar de seda,
sábanas que mojan todos los rostros,
mujer,
habrás de decir la verdad,
guarda tus manos,
tus caricias y todos tus besos,
todos saben de la consternación,
sus ojos se cierran,
prefiriendo imaginar antes que actuar,
lamentándose antes que la herida sanar,
mujer,
monta de nuevo el iracundo viento,
tan sólo espera,
espera la señal,
nunca más tendrás que velar hasta tarde,
nunca jamás.

Suceso extraño e inimaginable la vida,
un instante que de pronto se evapora,
dirigiéndose por regiones demenciales,
no se rinde,
no sería lo mismo si acaso sus manos doblara,
si perdiese lo último de su soberanía,
perder todo su amor entonces,
es tarde, pero no demasiado,
todos lo sabrán,
olvidar no les funciona,
la vida no se rinde,
molestarse no es parte de su plan,
tal vez un racimo de flores regalar,
tal vez un suave oído adular,
llevándose a la virgen detrás de la montaña,
es maravillosa esta vida,
posee nombre y apellido,
conoce de distracciones,
conoce de suspiros y varios latidos,
dueña eterna de las emociones,
tal vez sea este un ridículo delirio,
recordando lo enorme que es la vida,
perteneciendo a la pluma de las estrellas,
a la tinta de la luna,
al pergamino dorado del sol,
no puede sucederse equivocado,
es tarde,
es tarde,
pero jamás lo será demasiado.

Esperando por lo peor,
la absoluta destrucción del universo,
sabrán todos que el amor más asombroso
 es la única salvación,
yacen las hormonas más allá del olvido,
es una promesa que no teme,
son las horas del descanso eterno,
nombre de la desesperación,
mientras el tango y su romance declamado
 continúen flotando,
virando hacia un cielo rosado,
en la expectación más hermosa de todas,
palabras que se dicen enamoradas,
juego que no teme remediar,
las reglas yacen perdidas,
ahora son otros los sueños,
debiendo pagar su precio,
el amor y su salvación,
mujer preciosa,
esperando sin merecer otra cosa.


SUSURRO DE FANTASMAS


En la profundidad de este silencio,
donde yace el pensamiento inocuo del amor,
dentro y fuera de este miedo,
un racimo florido de perdición,
reflejo del tiempo olvidado...

Un sentido nocturno,
una línea que perdura,
guía de la tristeza,
el fuego regresa,
muerte cariñosa,
bajo todas las estrellas que se burlan,
caminando por rumbo invisible,
ojos vacíos,
boca seca,
manos perdidas,
corazón muerto...

Amor consumido por la noche,
augurio de penitencia,
pulcro delirio encerrado,
otro tema destrozado,
sumisión, desamparo,
tierra negra y sangre que hierve,
estos pasos arrastran las cadenas,
una mancha de tabaco,
olor penetrante de orina,
sutura el conocimiento antiguo,
una colección desmedida de vivencias,
sonido de todos los muertos,
sus huesos ponderados y galantes,
un golpeteo continúo bajo el suelo,
concreto, arena, madera,
importa tanto el miedo,
siendo real y predestinado a fracasar,
aliento helado,
muerte cariñosa,
miseria corriendo a través de las venas,
en el sueño mismo que decae,
todos los suplicios,
todas las caricias,
el color carmesí sucumbiendo desde los labios...

Espíritu que flota,
libre por toda la atmósfera nocturna,
último golpe antes de caer dormido,
en la eternidad,
en un peldaño doblado,
en la infinidad,
tal como todos los restos enterrados,
silencio que no pretende romperse,
espíritu que flota,
experimento de un demonio,
vuelo embelesado de un ángel,
nadie y todos,
un hueco que parece no deformarse,
tan sólo la mente es impostora,
espíritu que corrompe,
sí, es el miedo...

Dentro de las fauces de otra noche,
suena tal como si nunca existiese,
un lamento que se dice enamorado,
llorando sobre el cuerpo ensangrentado,
ensangrentado del amor mismo,
un susurro parido por un ave,
llegando desde la última estrella que se apaga,
¡Cuánta belleza!

Se quiebra la esperanza tal como este corazón de cristal,
un sentimiento asesino,
el arma definitiva,
vida concebida en la ceguera,
llega entonces aquella fatalidad,
¿Cuánto has llorado?

Siendo nadie,
frente a un espejo roto,
con el ansia homicida para descargar,
mintiéndole a los ojos de la misericordia,
es una impresión devastadora,
color azul,
color destruido,
palabras que se escapan,
brincando de un ánimo a otro,
fingiendo felicidad en situación de suicidio,
enrollando los últimos momentos de esta
 respiración dedicada a la desesperación,
el horror,
la felicidad...

Donde toda esperanza va,
el país de la aberración,
inundando esta vista,
flotando yacen todos los temores,
recuerdos que se transfiguran en remordimientos,
el miedo superficial de la carne,
raro sustento que nadie hubiese imaginado,
inspiración activa que concluye al filo de esta oscuridad,
recordado el susurro de tantas voces,
el lento avanzar de esos pies sin dedos,
el eco de un corazón desahuciado,
es esta una pena que todavía sangra,
el vacío crece y es imposible detenerlo,
no tiene tanta importancia,
todos los que alguna vez se consideraron amados,
permanecen en su angustia sellada en la tumba,
¿Dónde quedaron todas las esperanzas?
¿Dónde termina la noche?
¿Por qué murieron todos los sueños?
No tiene tanta importancia...

No existe la ira,
tan sólo perpetuidad en este momento solitario,
contemplando el detalle oscuro y elegante
 de todas las miradas que se vuelven una,
tal como si fuesen voces fundidas en la misma locura,
un silencio que pretende jamás romperse,
mencionando un pasado verdadero,
no existente para las demás vidas,
es un derrumbe completo,
perdiendo por siempre lo ganado,
mereciendo migajas,
boronas de esta ceniza,
el resultado cruel de toda infamia,
se mueven las ondas,
el aire cortado,
la sonrisa trasnochada,
una alucinación,
una caricia que repite su dolor:
no puedo ayudarte,
no puede ayudarte...

Viento helado que sopla en el corazón,
escupitajo tras escupitajo,
rostro transparente,
último sollozo vuelto hacia el cielo...


domingo, 4 de diciembre de 2016

MÁRTIR ELÉCTRICO


1967

Manejando esta vida como si fuese la última,
una oportunidad demoledora,
placer por todos y cada uno de los poros,
manteniendo suave el rostro más salvaje de la juventud,
himnos de amor,
soluciones de paz,
gran derrame de esta sangre,
el último racimo de estrellas,
todo es pulcro y hecho de cristal,
manos clavadas,
una guitarra destrozada,
sobrevive la pluma a la hoja,
las tijeras al papel,
esta vida y ningún otra,
orilla de este mundo y su siguiente mitad,
bailando en el lado oscuro de la luna,
no puede ser mínima esta muerte repentina.

Es fácil idearse como un extraño,
ante la edad que parece nunca regresar,
ante una sociedad simulada,
en el baile de los caídos,
en los movimientos de cadera,
revelada sexualidad,
cientos de miles de pensamientos distintos,
la piel de color distinto,
ojos que lo pueden ver todo,
escribiendo versos completos,
proyectando fantasías sobre parecer deslucidas,
colores que se escapan,
un doblez que pueda ser el nuevo escaparate del universo,
en el pantalón,
en la última esquina de esta ciudad,
noche y día,
amor y todas las pasiones,
una vida y sus maltrechas generaciones,
rostro de saciedad,
rostro precioso,
flemático individuo próximo a la postergación,
sea saliva o miles de lágrimas,
sangre o sudor o fuego,
manteniendo le trono en el abandono,
el tiempo resulta ser el asesino,
vistiéndose con el sombra,
adornado con el polvo,
sanándose como el hijo de nadie,
bebiendo directamente de la boca del humo,
no puede ser una broma,
el más grandioso sonido,
es acaso demasiado tarde (?)

Oh Dios,
puede parecer una expectativa diferente la oportunidad,
de condenarse o salvar media humanidad,
una explosión surgida en el éxtasis que se multiplica,
estos ojos parecen nunca callarse,
esta respiración parece nunca renunciar,
Oh Dios,
el latido es ensordecedor,
mentalmente perturbado,
benefactor y estimulante,
parece que hemos siempre de morir,
en silencio,
en el país más apartado,
en el momento del azote,
con los clavos clavados en cada parpado,
con este rastro de miseria como definitivo legado,
Oh Dios,
el sonido siempre será ensordecedor,
dentro de los muros que se lamentan,
en la espalda del destino,
una visión nunca antes aparecida,
la sensación ha comenzado,
el sonido siempre será ensordecedor.

En un instante como cualquier otro,
presentándose está el fin del mundo,
son los elementos cuarzos antiguos,
aparecen la palma de la mano,
un disturbio,
el mismo baile que no termina,
el fin del mundo renovado,
reflejando las mentiras de la religión,
arrastrando un ego que pertenece a la nada,
carne quemada,
ilusión de bondad contrariada,
es este el fracaso secular,
desaparece el mártir eléctrico,
con sus dientes de diamante,
con su cielo teñido de rojo,
con sus suplicas,
con su color fluorescente,
su esencia equivoca,
su mensaje evasivo,
su expresión de ser humano asustado.


1991

¿Pudiste conocer alguna vez la distinción?
Un mal habito llegado de un sueño distante,
sintiendo hambre y frío,
declamando un mundo de sufrimiento,
cuanta regresiva que no se menciona,
adueñándose del bienestar que alguna vez fue,
en los días comprometidos,
realizados en un vacío sumiso,
ojos que ofrecen tratos,
un retazo colgado de por vida,
malgastando la lengua correcta,
este pan nuestro de cada día,
nada por perder en el juego de la confusión,
por siempre mirando por debajo de la ventana,
nada logrando salvo morir de risa,
una complicación que brilla por sobre todos los árboles,
no existen valientes,
tan sólo un desvariado que canta y no reconoce el respeto,
despierta cada día apedreado.

Tomando el arma y disparando,
en la propia cabeza y sobre la superficie del río,
todas las naciones necesitan una fuerza policial,
el mártir es la menor autoridad,
una bolsa de papel sobre la cabeza,
viviendo de un nuevo artículo de dorada posesión
 derribado por los ángeles en coalición con el marfil,
su pluma con la cual se rasga las venas,
yéndose de las ciudades,
nunca será suficiente y los super poderes lo saben,
en calidad de quien,
en los supuestos palacios que derrochan el amor,
pasillos longitudinales y sumidos en espesa oscuridad,
muren los secretos,
el azar y la lujuria,
siglos que encierran tramar de horror,
el mártir conoce lo que es deambular carente de vida,
desperdiciando el tiempo y volviendo sobre el mismo camino,
el mártir ha sido nuevamente arrastrado.

La máquina no se detiene,
falta por despejar sus ánimos,
su importancia es escasa,
las circunstancias se hayan escritas en verso,
el final de toda la irascible humanidad,
transcurso fallido en velocidad luz,
un poco sustentable inicio de vida,
manejándola tal cual el vicio no logre pronunciar palabra,
un espejo inmenso que se rompe,
suele suceder la misma broma por siempre,
una lluvia ácida que lloran los infames,
disparando sus cartas sobre la mesa,
un diario cuyas páginas son de oro con letras de plata,
largo escrito,
larga distancia,
una metáfora sin sustancia,
violenta reacción de corte fino,
uno solo para que toda víscera escape,
argumentos sobre protegidos,
no, nunca será suficiente entonces,
apaga la guerra en el próximo brillo,
pregúntate por el tiempo de los reyes para expirar,
sus voces resonando en el eco que duerme,
un espeso vapor,
una idea tan pasajera,
deseando nunca haber nacido,
un disparo,
uno solo y nada más,
intentando acariciar la ráfaga,
ese destino que termina con la vida del mártir eléctrico,
último viaje,
última llegada.


1994

Sentado en el borde del mundo,
presumiendo felicidad en la taza de té,
estas risas y otro albor ante un milenio ciego,
suspirando fuera de la idea,
en un soplido, en una reverencia,
el sufrimiento propio u ajeno,
todos lo dirán con las exactas palabras,
en un sustento falso,
en un pasado casi olvidado,
siempre será fúnebre la respuesta,
en un instante encaminado ha rebajarse,
el sol nunca más podría salir,
morirá el alba,
un cuerpo deteriorado,
una mente suspendida por la capa invisible
 de una trascendencia repetitiva,
un momento más,
un sonido que apagarse jamás tal como este fuego,
a través de la noche,
dispersando la niebla,
volviendo para nunca más escapar.



COMO UN NIÑO BAJO LOS PIES


Esta mente ha pedido percepción,
inmersos sentidos debajo de la ilusión de una calle iluminada,
es esta noche,
última salida,
mostrando el filo del cuchillo,
gotearán las palabras carmesí,
naciendo enfermos,
enclaustrando el alma en oficinas y bodegas,
más allá de la mentira de los mejores recuerdos,
es el lodo,
es la mugre,
es el rechazo,
otro racimo que se ha perdido,
es el hambre.

Una vida más allá del suelo,
bajo los pies de los desposeídos,
inocencia que ha muerto,
el horror comenzando,
mentalidad contrariada,
cerrando los parpados,
mirando a través de la bruma y supurando
la saliva de la corrosión.

Rompiendo la superficie de un deseo vuelto en nada,
razón que no existe,
un grito que requiere su libertad,
sucede lo mismo cada día,
hace años que la vida luce descolorida,
hace tanto que el corazón de esta ciudad parece otro,
remplazado con pedazos de frío y oscuridad,
dislocado por lamentos peores,
la queja esencial no parece lógica,
la respuesta equivocada es la solución,
resultado llegado a través de esta infección,
esperando con las manos torcidas,
todo lo realizado,
es la culpa,
es otra patada,
directo en el estómago,
en medio de los ojos,
la locura de dormir bajo el rigor de un sistema tan desestimado,
es la desesperación de mirar nuevamente el amanecer,
vuela esta mente,
vuelan estás vísceras,
vuelvan para no caer en otra conocida fatalidad.

Cruel, cruel remordimiento.

Vida,
eres caridad,
un sonido culpable,
una batalla interminable,
eres demasiado corta,
un posterior lamento que proviene de la tumba,
vida,
eres tú solamente,
cómplice de todos los desperfectos,
algún día cuando todo termine,
por misericordia suplicarás,
es un juramento,
desvaneciéndose están los ánimos,
los edificios, las visiones,
los temores, las soluciones,
la luz milagrosa y todos nuestros amores.

Un instante desesperado,
todas las cicatrices se abren,
dañándote a ti mismo,
un brillo se apaga,
en los días cuando niño debajo del cielo,
si toda la belleza se ha ido,
permanece cerrado el porvenir,
lentamente resbalando hasta convertirse en despojo,
si toda circunstancia especial cruza desapercibida,
inevitable es percibir la fila interminable de nubes grises.

Este país es como un niño bajo los pies de los temerarios,
durmiendo con un arma bajo la almohada,
destinado al suicidio,
siguiendo los pasos desaparecidos de los extraviados,
nadie llegará entonces,
salvo los que se fueron entre los ecos de estos años,
marchitándose hasta perecer.

Voluntad de los vulnerados,
sangrando en placer de este delirio,
es profunda la herida,
calles que pueden parecer laberintos,
fases inútiles que sirven para distraer,
silenciando la carne,
corrompiendo la voz que duerme con quietud,
descalabro constante por someterse a la sobrevivencia,
la muerte espera con una sonrisa que no puede ser tal,
pesadilla que manifiesta su temblor,
encontrando una mirada real,
llevándose las mañanas hacia su fúnebre reclamo,
el mismo y viejo sentimiento egoísta,
suspiros ocultos que dictan la fantasía,
es oscuro el sueño,
es deforme,
cabezas y alucinaciones,
manos y un mundo al revés,
pies y todos los pájaros que ríen,
el toque de una esperanza...
...muerte por vejación.

Mañana se apagará el sufrimiento,
de aquellos con almas devastadas,
no hay infierno más allá,
contemplando lo negro en los ojos de la miseria.


jueves, 1 de diciembre de 2016

CAMPOS QUEMADOS


Instante solemne que corre por toda la vena,
se queda ciego un corazón manchado,
una pena, un agujero negro,
en el papel resbala el lápiz,
una voz queda atrapada,
viene y va en cualquier sensación,
a cualquier hora,
para todos una búsqueda de verdad y devoción,
no podría ser cualquier idea errada,
tendría entonces que suceder para no volver jamás.

Cuatro instancias,
en vital huida de esta mortandad,
los fantasmas animados,
los usuales castigos,
un día aburrido,
todo lo que se diga nunca será.

"Golpeame debajo de las luces,
rompe cualquier barrera,
mata este momento,
brinca en el fuego."

Los días se terminan,
en un instante que parece distinto,
los pasos no podrían variar demasiado,
en un suspiro,
en un parpadeo,
el remordimiento que se disipa,
un grito desesperado,
el encuentro triunfa sobre el destino,
marcando toda piel con sangre,
así de pronto golpea,
golpea el relámpago el suelo.

Punto ciego de la vida,
ruido construido de los huesos,
reclamando la justicia,
todas las palabras redactadas sobre el papel,
parca velocidad que supura el ardor,
son los árboles lamentos que permanecen,
una historia que no suena tan diferente,
peleando contra la corriente,
aumentan los cadáveres,
no hay otro auxilio,
no hay más posibilidad de sobrevivir,
un último racimo caído hacia el mar,
caído del cielo,
momento de mover el alma,
nadie lo menciona,
pretenden no saber,
en un destello que incinera,
es el alma y solamente,
el arma suprema.

"Somos los perdidos,
los dirigentes y borregos,
carne que yace muerta en el asador,
muere el sonido de las campanas."

Todo lo perdido,
escándalo.
Finalmente el destino habla,
una ráfaga directa en el corazón,
liberando la mente hacia el canto de los ángeles,
se terminan las necesidades,
una tumba,
aposento.
Destruyendo todas las emociones,
abandonando el cerebro bajo el hielo,
voluntades encontradas,
la ayuda jamás llegará,
el camino es uno,
es fatal solución.

Dejo solitario,
evasión de todos los sueños,
ninguna apariencia es consecutiva,
avanzando a través del mapa en deceso,
el horror será más grande,
las grietas temporales prometen ser,
estos ojos están ciegos,
la hoja permanece quieta,
es lóbrego su pronunciar,
todo y nada convergiendo para ser reales,
culmina este reclamo de libertad.

"Confiando en lo que no existe,
es la vergüenza de este dolor,
todas las palabras borradas,
todo lo que falta por destruir..."