sábado, 31 de diciembre de 2016

SEÑOR, TEN PIEDAD


La tierra con su cielo,
con sus mares y montañas,
el universo con sus planetas y estrellas,
podrían poseer un infinito lamento,
desconcertante para todas las vidas,
animales, vegetales,
humanas.
Señor, ten piedad de nosotros,
el destino no es religión,
eres Tú, nuestro principio
y en tu misericordia,
nuestro final.

Señor, ten piedad,
en tus favores y bendiciones,
cerrando el ciclo de los años y
protegiéndonos del mal,
en el momento más oscuro,
recurriendo a Ti en una oración,
es nuestra consciencia una hoja en blanco,
protege a tus hijos de la tinta de la muerte,
muerte que alcance sus almas,
ten piedad,
en Tu Nombre,
en Tu amor más grande.

Señor, ten piedad,
conserva en nuestros corazones Tu guía,
a los que amamos bríndales Tus enseñanzas,
un camino maravilloso y eterno de bienaventuranza,
plenitud en su estancia sobre las planicies,
navegando por los mares,
soñando bajo el lecho de Tu gracia,
en la piedad mostrada por Cristo,
gracias,
gracias por toda adversidad,
gracias por mantener la fe en el latido de este corazón,
gracias por la guía todas las noches cuando la oscuridad
 sucede más cerrada,
cuando el mundo luce abandonado,
cuando todas las criaturas inocentes lloran,
gracias por toda Tu compasión,
por brindarnos cobijo y el camino hacia Ti,
ampara nuestro corazón de la turbación,
de la violencia y la mala sangre,
Señor, no hay error en Tu gloria,
en Tu designio,
en la gravedad conciliadora de Tu Amor.

Señor, ten piedad,
es tuyo el tiempo,
que toda creación tuya encuentre salvación,
en la magnificencia de la ascensión,
entre Tus manos,
en la gloria hermosa de Tu Fe,
Señor, ten piedad,
ilumina nuestros pensamientos,
salva nuestro amor,
en la pasión de Cristo,
guarda el designio de la vida en la felicidad de tenerte siempre,
así rodeado por leones,
así en el interior del estómago de la ballena,
así en la miseria,
así detestado por nuestros hermanos,
así en el peor desamparo,
en la pena más difícil,
Señor, ten piedad y extiende Tu mano,
bríndanos tu libertad,
tu entera misericordia,
a todos tus hijos,
a todas tus hijas,
salva, salva sus corazones,
en Tu Nombre.

Señor Dios,
Padre,
pan de vida,
imagen más preciosa,
sentimiento infinito,
corazón del que todo pende.



Ilustración: Daniel y los leones. 

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