Blog dedicado al espacio de la escritura, a la incisión proscrita del alma y su reconocimiento desesperado.
miércoles, 7 de diciembre de 2016
SUSURRO DE FANTASMAS
En la profundidad de este silencio,
donde yace el pensamiento inocuo del amor,
dentro y fuera de este miedo,
un racimo florido de perdición,
reflejo del tiempo olvidado...
Un sentido nocturno,
una línea que perdura,
guía de la tristeza,
el fuego regresa,
muerte cariñosa,
bajo todas las estrellas que se burlan,
caminando por rumbo invisible,
ojos vacíos,
boca seca,
manos perdidas,
corazón muerto...
Amor consumido por la noche,
augurio de penitencia,
pulcro delirio encerrado,
otro tema destrozado,
sumisión, desamparo,
tierra negra y sangre que hierve,
estos pasos arrastran las cadenas,
una mancha de tabaco,
olor penetrante de orina,
sutura el conocimiento antiguo,
una colección desmedida de vivencias,
sonido de todos los muertos,
sus huesos ponderados y galantes,
un golpeteo continúo bajo el suelo,
concreto, arena, madera,
importa tanto el miedo,
siendo real y predestinado a fracasar,
aliento helado,
muerte cariñosa,
miseria corriendo a través de las venas,
en el sueño mismo que decae,
todos los suplicios,
todas las caricias,
el color carmesí sucumbiendo desde los labios...
Espíritu que flota,
libre por toda la atmósfera nocturna,
último golpe antes de caer dormido,
en la eternidad,
en un peldaño doblado,
en la infinidad,
tal como todos los restos enterrados,
silencio que no pretende romperse,
espíritu que flota,
experimento de un demonio,
vuelo embelesado de un ángel,
nadie y todos,
un hueco que parece no deformarse,
tan sólo la mente es impostora,
espíritu que corrompe,
sí, es el miedo...
Dentro de las fauces de otra noche,
suena tal como si nunca existiese,
un lamento que se dice enamorado,
llorando sobre el cuerpo ensangrentado,
ensangrentado del amor mismo,
un susurro parido por un ave,
llegando desde la última estrella que se apaga,
¡Cuánta belleza!
Se quiebra la esperanza tal como este corazón de cristal,
un sentimiento asesino,
el arma definitiva,
vida concebida en la ceguera,
llega entonces aquella fatalidad,
¿Cuánto has llorado?
Siendo nadie,
frente a un espejo roto,
con el ansia homicida para descargar,
mintiéndole a los ojos de la misericordia,
es una impresión devastadora,
color azul,
color destruido,
palabras que se escapan,
brincando de un ánimo a otro,
fingiendo felicidad en situación de suicidio,
enrollando los últimos momentos de esta
respiración dedicada a la desesperación,
el horror,
la felicidad...
Donde toda esperanza va,
el país de la aberración,
inundando esta vista,
flotando yacen todos los temores,
recuerdos que se transfiguran en remordimientos,
el miedo superficial de la carne,
raro sustento que nadie hubiese imaginado,
inspiración activa que concluye al filo de esta oscuridad,
recordado el susurro de tantas voces,
el lento avanzar de esos pies sin dedos,
el eco de un corazón desahuciado,
es esta una pena que todavía sangra,
el vacío crece y es imposible detenerlo,
no tiene tanta importancia,
todos los que alguna vez se consideraron amados,
permanecen en su angustia sellada en la tumba,
¿Dónde quedaron todas las esperanzas?
¿Dónde termina la noche?
¿Por qué murieron todos los sueños?
No tiene tanta importancia...
No existe la ira,
tan sólo perpetuidad en este momento solitario,
contemplando el detalle oscuro y elegante
de todas las miradas que se vuelven una,
tal como si fuesen voces fundidas en la misma locura,
un silencio que pretende jamás romperse,
mencionando un pasado verdadero,
no existente para las demás vidas,
es un derrumbe completo,
perdiendo por siempre lo ganado,
mereciendo migajas,
boronas de esta ceniza,
el resultado cruel de toda infamia,
se mueven las ondas,
el aire cortado,
la sonrisa trasnochada,
una alucinación,
una caricia que repite su dolor:
no puedo ayudarte,
no puede ayudarte...
Viento helado que sopla en el corazón,
escupitajo tras escupitajo,
rostro transparente,
último sollozo vuelto hacia el cielo...
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