viernes, 31 de agosto de 2018

RENARD


Oriundo de la planicie, apenas perceptible en la noche,
ligero y diáfano como exhalación del viento,
conquistado la consciencia por medio de preguntas,
miles como tribulaciones que no son sencillas,
brota como sangre hirviendo desde la excitación,
a cuestas en el significado de la vida,
perdida, reconciliación, instancias nuevas y pasadas,
inundando las venas de roca en plenitud de frustraciones,
los días atañen una lucha constante,
la guerra más complicada es la que se realiza en contra
 de uno mismo cuando no hay salida,
disperso en el eco cuando el dolor es total, libre y salvaje,
dolor total, libre... salvaje.

Senderos desconocidos, reconocibles en un sueño anterior,
caminado sobre el pavimento,
como una sombra sin causa, sin sol,
reteniendo el temor contra la voluntad,
mismas palabras contenidas, "moriré esta noche",
como si fuese un cuento desperdiciándose,
estado de consciencia no reconocida en tanto el tiempo se diluye,
entre pensamientos que duermen, tersos y lentamente sofocados,
rehuyendo con pánico a su dolor, ultimada penitencia,
pánico como una mantra dañando con su repetición y su fulgor,
poros tan diminutos sobre la piel,
embelesan con su relieve, alterando el dolor,
filtrándose hasta someter cada uno de los latidos complacientes
de este demacrado corazón,
sensible como granos de arena, oscura y arrebatada
desde la grava pegajosa de la noche, y de pronto
volviéndose tan blanca, iluminada por destellos incandescentes,
sobre la vista que se escapa, sobre parpados en llamas,
duerme bien, descansa pronto, para siempre,
difícil de comprender es,
la razón de erigirse ganador con un pensamiento soñador
o decididamente nocturno para reanudar el lamento,
nuevamente perdedor, bajo la historia conocida,
los caminos son varios, se les conoce con el nombre de años,
distancias, dolencias, perdidas, parece indulgente, compasivo,
pero no podría ser tan distinto como el peso de las rocas inconscientes,
como naranjas flotantes, dulces, vivaces,
no puede ser lo mismo, no puede ser lo mismo, no puede ser lo mismo,
no lo es...

Un zorro desaparece en la noche a través de tus ojos.



VERANO DEL AMOR


Escucha,
un eco llamando,
terso y brillante,
desde la garganta del tiempo,
profundidad...

Son años,
es líquido en el cuerpo,
el sol brilla distinto,
contiene muchos nombres,
y los días son iguales,
en el verano del amor...

Sudor escamoso,
despiden las flores su perfume,
purpura, negro, blanco, dorado,
griten hijos de las andanzas,
griten ahora.

¿Quién es su mártir?

Estrellas que prometen el mundo,
todos quieren conocer,
la verdadera historia del amor,
todos quieren sentir en su corazón,
auténtico y real amor,
en música y colores,
fundiendo sus pies en la tierra...

Y lloran por siempre,
en el verano del amor,
emancipando a los niños de sus padres,
temporada que inicia y  pronto concluye,
detrás de los parpados,
en sueños convulsos,
entre las semillas,
bajo la bruma,
los colores,
el inocente se pierde.

Para siempre.

Y se quema el pasto,
con un baile sin que no conoce rival,
solapando la paz,
mientras se discute una guerra,
año de profetas y maravillas,
la visión de felices planetas,
sucede la vida en frontera ajean. 

Navaja, pareces preparada,
prometiendo una senda dorada,
cuando las bocas se llenen con ceniza,
atravesando su limite,
en cenit de su propia mente...

La primavera es hervor,
caliente como el infierno,
festejos y otras muertes,
cuando el otoño es mentira,
abre tus ojos a los colores,
rutina de  baile,
música incitando la rebelión,
esmero del arte y fragancia de flores,
jóvenes de la era,
fumando de la pipa
y repitiendo:
O M mO Moooooo...

Así,

la fiesta nunca termina.


viernes, 24 de agosto de 2018

HOGAR


Guíame a través de la noche,
detrás de una oscura fantasía,
con tan efímeros sentimientos,
una voz calla,
síntoma de las ciudades,
de los perdidos que vagan por sus calles,
con frío y sin miedo,
noche que no puede ser negada.

Es afuera, llueve,
es una sentencia,
lágrimas de la luna,
cada instante,
boca suelta de la botella,
algo surca invisible en el aire,
los que surgen de la oscuridad
buscan su respuesta para perderse,
corazón de insecto,
alma de impurezas,
sufrimiento eximo.

Un hogar,
refugio, resguardo,
autentico cuando concluya el milenio,
habitaciones cerradas,
ventanas apagadas,
una puerta abierta,
un hogar,
desde el corazón,
una campana,
su sonido…
murmullo terso.

Huellas silenciosas,
andanza que no conoce fin,
días de juventud ajenos,
reconociendo los mismos nombres,
sin más palabras,
rostros cruzando fugaces,
repitiendo las señales,
gestos en claroscuro,
montando un sueño,
esfera del deseo,
se quiebra.

Quisiera agradecerte,
si tan sólo encontrara las palabras,
de un momento a otro,
andando hombro con hombro,
ocultos bajo el suelo,
temiendo escapar,
de esta ciudad,
de nuestras vidas,
de cualquier otra,
flotando fuera de este cuerpo,
como una pluma ardiendo,
como el aire que se corta,
como el agua cuando es envenenada,
corriendo fuera del tiempo,
escapando con una pistola entre las manos,
sediento, encaprichado,
contigo,
en dirección cuando salga el sol,
cualquiera que sea la ruta,
hacia un hogar nuevo.

Un momento distinto.



HOT BLONDE BLIND


Gabinete de curiosidades,
un museo,
caridad residual,
la misma broma,
fragmentos diminutos de una vida,
optando por la penumbra.

Avanzando en círculos,
un mundo derribado en su propio suelo,
ciego…

Hot Blonde Blind,
fuego en Nueva York,
esperpento de las calles,
sin sonido, sin onda,
facciones de plástico en tu rostro.

Bala perdida,
rosas para una máscara,
arde el deseo,
una herida que sangra,
encaminado estímulos rotos,
calle de la sórdida ciudad.

Humo de cigarro,
escoriaciones,
ruidos de marte,
desesperación,
tu nombre,
huesos expuestos,
semen altanero,
los sucios recuerdos,
el plástico y su luz,
luz roja como inmensidad en el cielo,
edificio clausurado.

Retrocede,
los animales tiene hambre,
grieta moral,
sucumbiendo...

...a la voz...

...el aire...


Serpenteo,
murmullo,
si gustas de tocar la lujuria,
en un beso egolatra,
artistas espaciales,
activa tus ojos,
derrama la bebida.

Hot Blonde Blind
visión de carretera,
carne muerta,
sirviéndose el ruido,
sangre de Nueva York.


5:59

6:18


Tú.
Nadie.
Nombre.
Pose.
Erradicación.
Humanidad.
Austero.
Muerte.


martes, 21 de agosto de 2018

TU PROPIA VOZ


Encuentra tu propia voz,
trabaja en tu escritura,
todos los días,
cuando el sol nazca,
descubre tu ser,
diciéndote quien eres,
sal de donde te encuentres,
busca en ti mismo y en todas partes,
realiza las preguntas,
cuestiona todo:
-el azul del cielo
-el ardor del fuego
-la profundidad del océano
-el sabor de las manzanas el rojo de las fresas la ligereza de los vegetales
la saciedad del agua la embriaguez del vino la espesura de la sangre la calidez de un beso
-la vida que te brindaron al nacer y hoy posees
-tu derecho como ser humano
-la belleza de la juventud y la complacencia de la vejez
-la veracidad del enamoramiento
-la impaciencia del sexo
-la naturaleza cambiante
-la sabiduría
-la furia
-la serenidad
-la santidad
-el valor del trabajo
-el corazón de tu prójimo
-la muerte que se aproxima
-el caos que envuelve al mundo
-la tierra que se sacude
-el miedo que congela
-la capacidad del diablo para tentar
-el amor que Dios nos provee
-tu voz actual...

Descarta las ilusiones y observa el mundo girar,
rompe con la perla de cristal,
rompe con el latido perpetuo,
rompe con la oscuridad,
rompe tu corazón,
una y mil veces más,
regala un beso a la nada,
el aire se lo llevará,
permite al tiempo congelar tus labios,
destruyéndote cuando el tacto se corta,
comenzando desde tu espina,
desintegrando tus huesos y nervios,
desde la raíz
desde la esencia,
intensidad cuando te extingas,
ignora la silueta que proyecta tu sombra,
respira, respira y escucha,
un sonido en el horizonte tras la pantalla gris del aire,
no sabrás si amanece u es parte del ocaso,
azul cielo,
ardor del fuego,
profundidad del océano,
desmitifica el cáncer en piel ajena,
consciencia de todos tus bienes,
olvida la materia,
crea resonancia con tu voz,
encuentra su origen, el centro de su pequeño universo,
uno en un millón, posibilidades transparentes,
diáfanas como concepción de infinidad,
corta los nervios, las terminales,
soluciona con ternura u arrojo,
respira lo que necesites para resucitar,
paraliza el intervalo de los días,
cuyo tiempo se filtra entre tus dedos,
escapándose, no lo permitas, menciona lo que deseas,
contraponiéndose a lo que deseas,
aprieta tus labios por vez última,
extermina el miedo,
de todo lo que conoces,
de ti mismo,
humano, materia, carne y hueso,
sangre, esencia, alma, espíritu,
victima, culpable, cazador, gobernante,
consciencia, mente, cuerpo y nadie,
encuentra una tumba,
despoja la tierra de su descanso,
remueve tus despojos,
abre los parpados,
inmensidad,
libre,
para hablar,
encuentra tu lugar.

Es real el vacío.

Llénalo con tu voz.

Encuentra tu voz.



domingo, 19 de agosto de 2018

NOCHE DE SÁBADO


Voy de regreso a la tierra,
desde mi profundo sueño,
tierno, terrible,
mío,
de nadie más.

Regresando esta noche,
desde la luna,
tibio, enamorado,
orando, resucitado,
mirando por última vez el cielo,
oscuro, adornado con mil estrellas,
como el profundo universo,
escalando los montes,
se me erizan los cabellos,
mis manos se congelan,
observo caer polvo,
agua color de la mirada,
por última vez...

Esta es una carta,
bienvenidas las palabras,
pronunciando mi despedida,
sin negarme a nada,
un ejemplo solitario,
tendido sobre una cama de hospital,
de regreso a la vida.

Hermosa es la tierra,
con toda su vida deambulado sola,
tan diminuta y aburrida,
como si fuese otra noche de sábado,
tan vivo o desahuciado,
los edificios apagados yacen dormidos,
las calles son páramo desolado,
¿Dónde está mi corazón?

Flotando ya muy lejos...

Divagaré entre nébulas y agujeros negros,
en ceguera parcial,
curado de esta enfermedad,
volviendo a soñar,
no importa el dolor,
no existirá nunca más.

Escondido tras mi cielo,
regresando desde la luna,
voy cayendo,
no reprimiré mi vida,
nunca más,
voy cayendo,
los prados huelen frescos,
mi mente retrocede,
aferrándose a toda luz pálida,
voy cayendo,
me despido de este cuerpo,
adiós cabello,
adiós dentadura,
adiós pies y piernas,
adiós amigos,
voy cayendo,
soñando que regreso de la luna,
regresando a la vida...

No quiero dejarla...

La veo por última vez...



viernes, 17 de agosto de 2018

SEUDÓNIMO


Existe un mundo,
resuelto en un ser,
abre los ojos,
eres tú.

Soñando con nacer de nuevo,
invalidando los mandatos de un destino,
mío, tuyo, el de cualquiera,
narrando los instantes moribundos del día,
nuestra justicia,
un racimo olvidado,
el sabor rancio de la ironía.

Cuerpo ácido de rostro inmune,
desconociendo los rasgos del pasado,
una vida futura esperando bajo el trayecto,
reparte tus obligaciones,
llora como nunca antes,
ningunea los romances y desviste las facciones
 de lápidas, de retratos, de lapices,
moviéndose tras la violencia de los tiempos,
identidad que derriba el género,
nombre.

Firmando la declaración,
la condena,
refutando el efecto de los días,
una rutina porosa,
la punta de la pluma,
filosa en su tinta como la cima de la espada,
una montaña en descenso,
muestra tu ímpetu,
tras las letras,
tras los parpados,
reaparece el mundo,
es nuevo,
azul y brillante,
parte de un sueño,
realidad que conmueve.

Un episodio por día,
por vida,
limpiando los estragos causados
 por las pisadas, por el tiempo,
por todas las carcajadas que comienzan,
concluyen siempre iguales,
torbellinos de la mente y
 una borrosa identidad,
dicha una y otra vez,
reafirmada bajo y sobre las estrellas,
rostro,
yace en fuego y en hielo,
el sello y las marcas,
dedos y voces,
rostro,
eco.

Acusación,
como eje narrativo,
sumisión,
comunicado de poesía,
manejando lados opuestos.
Final.
Firma.
Seudónimo.



Ilustración: Fragmento de El hijo del hombre por René Magritte

jueves, 16 de agosto de 2018

LA PROA


Guiado hacia un nuevo destino,
surcando los mares como si se trataran de un sueño,
en tanto los días se queman desde el calendario.

Vi un pájaro negro volar entre las estrellas,
como palabras inútiles,
como un espejismo bajo los parpados, 
un viaje que no ha culminado.

Sube y baja la marea,
tal como el vaivén eterno entre
 el sol y la luna tras las olas,
un mundo que se ahoga,
un sonido que proviene del horizonte,
el fragor de la antorcha iluminando
 las noches profundas.

Romance mundano,
palabras sagradas contenidas
 por el cofre que aguarda el tesoro,
golpeando el espejo,
buscando las respuestas a preguntas
 perdidas en lugar ninguno,
el cielo engaña la ilusión del nuevo mundo,
siete son los pecados,
siete los mares,
siete maravillas en tierra firme,
algún día,
yacerán los enemigos colgando por la borda,
algún día,
todas las banderas arderán bajo la bota,
algún día,
este barco terminará hundido.

El corazón en la proa,
trastabillando la tormenta,
dejando la vida,
atrás en el olvido,
cuando los pasos resuenan lejos,
cuando el amor yace perdido,
regresando al hogar,
sopla fuerte el viento,
mar arriba,
océano profundo,
es alma de aventura,
conquista por honor y orgullo,
liberando lo que fue y mañana renacerá,
dejando atrás los fantasmas,
los delirios y persecuciones,
hogar de gaviotas,
con esperanza sobre la mano,
derribando la espada,
con las horas contadas,
nunca la vida fue mejor,
nunca la vida rindió tantos frutos,
nunca la vida significó por siempre navegar...



martes, 14 de agosto de 2018

BAILAN LOS ROSTROS


Hoy vienen todos,
con un velo cordial sobre los ojos,
cuerpos delgados,
uñas largas, sonrisas que
 reflejan el sol,
un apretón de manos sincero,
nada es lo que parece.

No tenemos rostro,
poseemos máscaras,
con ánimo de correr,
de gritar, violentando las mareas,
cortando el aire,
debatiendo entre la verdad y
 sus mentiras,
colectando preguntas,
buscando en miradas ajenas
 la conveniente respuesta.

¿Quién eres?

Tras la sombra que figura las facciones,
brindando palabras afables,
cuando el trato es sincero,
no lo reconoces,
porque más allá de la mortaja,
todo es falacia.

Siempre resulta ser igual,
una vida como una bolsa de bromas,
histeria tremenda,
nada es lo que parece,
en tanto otros se lamentan,
muchos más esperan su oportunidad,
devorando para sí todo el oro,
pero su voz no es bella,
sus palabras son un grito,
qué puede significar,
qué puede sustraerse,
líneas rotas,
nuestra hipocresía.

¿Quién eres?

Falacia.

Pantomima.


lunes, 13 de agosto de 2018

TEXTOS PARA EL ESPÍRITU


1.
Así como las corolas abren,
hacia el sol las flores giran sus ojos,
estos pensamientos no son homicidas,
acciones que se realizan lentas,
conferidas dentro de la curvatura tradicional
 del tiempo, en virtud o vicio,
la vida es una historial insólita,
un drama que se narra con lágrimas y sudor,
un fuego interno que explota sobre las manos,
tras las miradas de la naturaleza,
un rumor a través de viento,
concluyendo tras los pasos fríos de la muerte.


2.
Guiando estos impulsos,
solos,
un momento efímero que respira,
así habló frente al río el espíritu,
fluyendo a través de la carne,
conformando esperanza,
comunicando angustia,
el olvido no necesita respuestas,
como el sueño de un fantasma,
imperio de los sentidos,
bajo tierra abstraídos,
raíces de nueva vida.

Niños mostrando sus manos.


3.
Criaturas que sirven a una fantasía,
un sol que brinda color,
concepción idílica de nueva vida,
esta paz, esta oscuridad,
fluyendo como la sangre
 a través de las venas,
comprando modernidad,
mediante calurosas ventajas,
otro despojo parido del cuerpo,
creado como una censura a los recuerdos,
una vida, un dejo perteneciente al tiempo.


4.
Llueve todos los días,
una o dos horas,
siempre después de parpadear,
parpadeando dos o cuatro veces,
tras los secretos que se despiden por el aire,
ondas certeras filtrándose invisibles como son
 a través de los poros nasales,
de los parpados, de las manos,
moviendo estas últimas como luciérnagas en la noche,
diminutos designios de una mente abierta,
de un corazón despejado,
de un cuerpo limpio,
bañado por la lluvia de todos los días,
de una sonrisa que se dibuja en el cielo.


5.
Esencia de duda,
emparejando la carne,
vertiéndose tras la voz del espíritu,
uno o dos años,
cuando las palabras perdieron su significado,
cuando los recuerdos volcaron en tono ocre,
el paso del tiempo y un corazón marchitado,
cambiando las cosas en un pensamiento,
la gratitud de las posibilidades,
una afrenta directa contra el ruido,
sueño constante donde jamás amanece,
silencio evaporando la humedad,
silencio en un mundo sin agua,
silencio tras los parpados de un niño,
silencio que hubo nacido y yace perdido,
silencio no alimentado la muerte
sino rompiéndola,
despabilando las pupilas cobijadas
por una oscuridad armoniosa,
terso carisma ensordeciendo el conflicto.


viernes, 10 de agosto de 2018

MURCIÉLAGOS EN EL CAMINO


Vamos dando patadas en el camino,
arrojando escupitajos a parabrisas ajenos,
cerveza caliente desde la boca del asco,
vuelta tras vuelta,
el volante se afloja,
concibiendo oscuras visiones,
nacen y vuelan,
vuelan y se estrellan,
tras el asta bandera de una nación rota,
el lado salvaje del camino.

Aventura que ruge desvalida,
en el interior de una mente torcida,
un auto robado, prestado, rentado,
descapotable,
con el sudor y el viento golpeando como rocas,
sombras en el cielo,
se conciben cientos de mujeres desnudas,
brindando sus tetas para que el mundo beba,
cerveza como único sustento,
una perla ilícita de naftalina.

Embarazo resuelto con espinas,
transcribiendo los efectos del polvo,
redactando largas circunstancias
 sobre las cuartillas,
descartadas como la vida,
quemándose bajo luz solar,

La mezcalina, los barbitúricos,
hijos incómodos de la maleta,
es siempre la maleta,
el cigarrillo, los lentes,
ojos perdidos, manos convulsas,
otra curva,
la máquina de escribir, los reportes,
el artículos, las fotografías, entrevistas,
el desfiguro, la enajenación,
suicidio, un conejo blanco,
quemada Vietnam.

Acelerador a fondo,
gritan los neumáticos,
pavimento blanco nieve un día de invierno,
es verano, consecuencias del amor idílico,
bebiéndonos la velocidad ilógica bajo las narices,
guardando el freno antes de matarnos.

Cadáver desnudo expuesto sobre tierra roja,
negro como el salitre y una voz que resopla sermones,
reconociendo el mismo rostro descompuesto, 
un juez supremo de los lagartos,
hombre de la pandereta,
blanco y rural,
atropellado por la mente perversa,
rompamos en el camino,

que se ahogue en el infierno…

Síntomas naturales del viaje,
abandonando los cuerpos,
el sol mira desde lo alto,
desde su éter infinito,
como resplandor fracturado,
un fuego de cuernos y preguntas áridas,
armas y un todo terreno,
los límites son para los viejos,
el maletín susodicho,
cordura de un cuchillo,
ningún consentimiento,
dueños del caos,
brincan las teclas y los hippies mimados
 se amontonan por un autógrafo,
se erige lentamente el polvo tras los pasos,
aquí vienen.

Sí...

Aquí vienen...




Ilustración: Ralph Steadman

lunes, 6 de agosto de 2018

ACROBACIAS


Refutando lo que siempre quisiste,
despreciando todo lo que hiciste,
solitario a través de los montes,
desvaneciéndote desde la superficie,
una es la voz,
en el interior de tu cabeza,
persiguiéndote,
asegurándose de ser tu propio destino,
un deseo por el cual creer,
vivir equivocado.

¿Cuál es la realidad?
Donde el momento presente responde,
donde vives con fatalidad,
soñando con lágrimas por el mañana,
mendigando alrededor de la fragilidad,
un planeta que respira, piensa y siente,
ondas figuradas en el aire,
siempre las mismas,
por debajo del agua,
contando los minutos, las horas,
con los dedos, con patas de insectos
compartiendo contigo el mismo nombre,
segundos antes de dormir.

Debes tu apariencia a los fantasmas,
reclaman tus ojos bajo sus uñas,
padecen el pánico los números,
manifestando engaño como solución,
sentimientos encontrados,
arrepentimiento envuelto fraude,
culpa que no corroe,
alegría tan amarga,
pocas son las luces,
demasiadas las palabras.

Acrobacias.
Destino o desaparición.

¿Quién eres?
Vanidad de color castaño que no perdona,
una vida perdida entre la fama,
espíritu de vidrio quebrándose tras las rejas,
una reflexión mal pagada,
un dejo sin importancia, inmaduro e impaciente.
Quien.
A los decesos nada importan.
Eres.
Sustancia última de un amor inconcluso,
soltándose de este mundo por indulgencia.

Pensamientos como pulsaciones eléctricas,
sonido pesado como una roca contra los principios,
todas las posibles realidades integrándose como una
 posibilidad única en el universo,
palabrería enajenada consecuencia de una traición:
Auto-sabotaje.
Soledad que se quiebra.
Psique quebrándose.
Música que se quiebra.
Confianza que se quiebra.
Óleo que se quiebra.
Pasado que se quiebra.
Corazón quebrándose.
Cordura quebrantada.

Surcando el aire.

Caída libre.

Una mano te detiene.


viernes, 3 de agosto de 2018

EL NIÑO DE LA CALAVERA



El niño le da espalda a la ventana.
desde su mano le sonríe a una calavera.
un hombre. su padre.
frente a él.
observa el centro de sus ojitos.
cristales opacos. devorando las estrellas en el cielo.
replicando su mirada perdida.
el hombre prepara la cámara fotográfica.
--dispara una vez,
-     el destello no ciega.
(((ensordece)))
es final de verano. 1986
día gris.
denso como lodo.
el niño no comprende.
cinco años y pocos meses no le alcanzan.
y se queda quieto.
no respira.
nada dice.
--otro disparo.
-     (((ensordecedor)))
gira la calavera y le sonríe igual sí
hunde sus ojos en las cavidades.
profundas que ninguna la noche 
resistiría su afrenta.
lo observa y habla.
su padre no escucha.
jamás verá lo mismo.
sólo cambia el rollo.
la sesión no termina.
y la voz recita.
cuánto ama a su niño.
la calavera sonríe. dientes blancos.
dice su nombre. el niño no lo conoce.
suena fuerte en su cabeza.
es un grito y grita grita hasta romperse.
recorriéndole el cuello como sudor frío. 
entrando como aguja por su espina.
le rodea la cabeza. iluminación. 
--otro disparo.
(((sordo)))
y una pregunta destruye.
¿dónde está tu mamá?



jueves, 2 de agosto de 2018

LLUEVEN ESTRELLAS


Encontrando lo que existe en alas de la noche,
reflejo de un instante congelado en tu piel,
lacerándola para aterrorizar al prójimo,
tu sangre se supura a sí misma, 
en acto final de amor.

Dominado por sueños románticos,
bebiéndose todo el fuego,
en desdicha que se menciona sobre los rostros,
el futuro hace diez años sólo fue un murmullo,
el futuro hace diez fue solsticio de inocencia,
hoy sucede el apocalipsis.

Cámara lenta,
el tiempo como sirviente del destino
días descartándose a sí mismos,
como hojas de papel, como canas,
el mundo colisiona contra tu mente,
saludando con una mano amputada,
pesadilla vuelta realidad.

Autentica soledad,
Presente a pesar de las circunstancias,
tumultos sociales como cáncer natural,
la espera fatal,
repercutiendo delante del fuego, 
plegarias surgidas desde el núcleo de la tierra,
un pensamiento superior,
pendiendo de la columna seminal,
pareciese la más bella iluminación,
sólo otra corriente alucinación.

Lacerando la piel,
un vuelo discreto,
hija de los búhos,
gente divertida,
solos, intento de respiración,
oh muéstrame
tus ojos,
ojos de diamante,
tus alas,
tus suculentas entrañas,
tus alas,
absorbiendo los pecados únicos,
de un perro, de una cabra, de un gato, de un gallo,
de lunes a viernes,
piel lentamente desprendida,
gota de sangre a tus labios,
contándose sentimental,
llueven estrellas,
respirando ceniza.

El cielo no pauta el límite,
sólo el descenso,
hacia el suelo,
bajo los escombros,
bajo la nieve,
sobre los parpados de la tierra,
trago áspero de felicidad,
dulce rojo, salado azul, verde encendido,
gris cuyo sabor es un destello que explota
a miles de kilómetros sobre los hombros,
lentamente y entre los dientes rotos,
muy lejos poseyendo mentes,
tuya, mía, sin interés alguno de sobre/vivencia,
noches que suceden y no duermen,
escucha el ruido,
tan lejano como imaginación alguna abrace... 

El pasado es un viejo envoltorio...

El futuro es blanco...




Ilustración: Stardust por Michael Creese