Guiado hacia un nuevo destino,
surcando los mares como si se trataran de un sueño,
en tanto los días se queman desde el
calendario.
Vi un pájaro negro volar entre las estrellas,
como palabras inútiles,
como un espejismo bajo los parpados,
como un espejismo bajo los parpados,
un viaje que no ha culminado.
Sube y baja la marea,
tal como el vaivén eterno entre
el sol y la luna tras las olas,
un mundo que se ahoga,
un sonido que proviene del horizonte,
el fragor de la antorcha iluminando
las noches profundas.
Romance mundano,
palabras sagradas contenidas
por el cofre que aguarda el tesoro,
golpeando el espejo,
buscando las respuestas a preguntas
perdidas en lugar ninguno,
el cielo engaña la ilusión del nuevo mundo,
siete son los pecados,
siete los mares,
siete maravillas en tierra firme,
algún día,
yacerán los enemigos colgando por la borda,
algún día,
todas las banderas arderán bajo la bota,
algún día,
este barco terminará hundido.
El corazón en la proa,
trastabillando la tormenta,
dejando la vida,
atrás en el olvido,
cuando los pasos resuenan lejos,
cuando el amor yace perdido,
regresando al hogar,
sopla fuerte el viento,
mar arriba,
océano profundo,
es alma de aventura,
conquista por honor y orgullo,
liberando lo que fue y mañana renacerá,
dejando atrás los fantasmas,
los delirios y persecuciones,
hogar de gaviotas,
con esperanza sobre la mano,
derribando la espada,
con las horas contadas,
nunca la vida fue mejor,
nunca la vida rindió tantos frutos,
nunca la vida significó por siempre navegar...
Sube y baja la marea,
tal como el vaivén eterno entre
el sol y la luna tras las olas,
un mundo que se ahoga,
un sonido que proviene del horizonte,
el fragor de la antorcha iluminando
las noches profundas.
Romance mundano,
palabras sagradas contenidas
por el cofre que aguarda el tesoro,
golpeando el espejo,
buscando las respuestas a preguntas
perdidas en lugar ninguno,
el cielo engaña la ilusión del nuevo mundo,
siete son los pecados,
siete los mares,
siete maravillas en tierra firme,
algún día,
yacerán los enemigos colgando por la borda,
algún día,
todas las banderas arderán bajo la bota,
algún día,
este barco terminará hundido.
El corazón en la proa,
trastabillando la tormenta,
dejando la vida,
atrás en el olvido,
cuando los pasos resuenan lejos,
cuando el amor yace perdido,
regresando al hogar,
sopla fuerte el viento,
mar arriba,
océano profundo,
es alma de aventura,
conquista por honor y orgullo,
liberando lo que fue y mañana renacerá,
dejando atrás los fantasmas,
los delirios y persecuciones,
hogar de gaviotas,
con esperanza sobre la mano,
derribando la espada,
con las horas contadas,
nunca la vida fue mejor,
nunca la vida rindió tantos frutos,
nunca la vida significó por siempre navegar...

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