Blog dedicado al espacio de la escritura, a la incisión proscrita del alma y su reconocimiento desesperado.
miércoles, 6 de julio de 2016
MÍNIMO
Observando desde el otro lado,
el tiempo se vuelve diminuto,
en ausencia de otra presencia,
poderes desnudos y estrategias invisibles,
despertando en posición fetal,
una manga sudaba,
tierra negra y moscas amarillas,
mi rostro del color de la sangre de mis hermanos,
modificando el verano para que el sol se apague,
no dirija una revolución,
será diferente entonces la sensualidad de las rocas,
el río nunca fue tan salvaje,
los mares tan profundos...
Y se perdido todo cuando se hayan lágrimas sobre
la misma lápida,
por ende los sentimientos son un hecho fatal,
pienso que habré de seguir,
quedándome sordo, ciego, calvo,
aún después de la desaparición de toda la vida,
aún cuando la espera nunca detenga su precioso
encanto asfixiante,
es mínimo el dolor que en este momento de mármol
siento, sentando en un jardín de sombras,
mis ojos se sumergen en el placer del lago de la luna,
es un sueve tacto,
el silencio que atraviesa lo que somos,
en carne y hueso, apertura directa,
semejante a serenidad,
una cabeza humana,
aullándose a la nada,
mi razón es sobre el tiempo y su demente paso,
Lo supe,
tal vez no es suficiente,
un día despejado,
dos corazones en cada mano,
diluvio y todas las faltas que no se pierden,
volteado los párpados en un arranque singular,
expectativas de mi asesinato,
consciencia poética que escala,
día despejado que percibo y no desaparece,
día despejado, es libre...
Es libre...
MURCIÉLAGO GRIS
Hablas desde las sombras,
hablas conmigo,
es poesía todo tu vientre,
por aquello de lo que te alimentas,
por aquello que terminas por destruir,
hablas desde la completa ceguera,
hablas conmigo,
estoy en la oscuridad.
Nada corresponde a tu sombra,
sueñas con tener un corazón,
saliva cual cera hirviente,
escribes para nunca recibir
belleza por locura,
amor por lujuria,
de casa en casa,
de cama en cama,
te vuelves alegre, es tu vida un sorteo,
es tu mirada quieta como cementerio,
escribes con mucha devoción,
ruptura y depravación,
placer y soberbia,
es tu vida una persecución constante,
hoy y siempre para cuando despiertas,
cada noche y tu lengua sigue enjaulada.
Se desvanece muy lento tu ira,
tienes la boca vacía,
muéstrame tus manos coloridas,
son mentira,
una tonta fantasía.
Debates con el aquí y ahora,
antes de morir,
vives de un fantasma enamorado,
muéstrame tus alas,
heridas y fatigadas,
escribe, escribe pues un fatal poema,
escucha a todos los demás perderse,
veo tristeza que nace en tu mirada,
escúchame mientras perezco.
Fuera de todo recuerdo,
placentero este día se oculta el eco,
sueña con miles de grises imágenes,
deambula con la falsedad todo el día,
duerme para no despertar,
sueña con miles de grises momentos,
una silueta enamorada de ti,
enamorada de la soledad,
enamorado de cualquiera
y en todo lugar.
Mudo cómplice del mórbido mundo,
resistes el ruido que a la distancia embarnece,
tú mismo llegas y desapareces,
puedes volar y ocultarte,
pero no dejarás de ser tu mismo temor,
un pedazo más de toda la inmensa tristeza.
martes, 5 de julio de 2016
UN PRINCIPIO PARA ESTE FINAL
Anochece, permanece muy quieto el viento.
espero por soñar con cada verdadera estrella,
difuminando su brillo entre el eco de la soledad,
quedando fuera de todo espacio posible,
espero por un leve guiño de esperanza,
sé que tarde o temprano llegará.
Aquí comienza todo patrimonio,
el sonido que no se termina,
que jamás su resonancia apagará,
como así fluye entre el nacimiento de nueva vida,
cientos de voces en atributo de porvenir,
llega este sentimiento,
llega repentina otra inocente alegría,
pero el mañana murió ayer,
el mundo susurra por aquello que supura,
un malestar, visión morbosa,
mórbida fiesta de raíz subliminal,
el mundo termina mañana.
No puedo soñar más,
suplicando por entero perdón,
aquí y en todas partes,
promesa mal habida,
este preciso lugar y corazón desvanecido,
ruge el león,
así como aparece esta segura muerte.
Mentirosa ilusión, se mi escape,
manteniendo cada párpado cortado,
entiende por favor,
no perteneces más a ningún sentimiento,
temporada incorrecta,
equivoca filosofía que se desperdicia,
dolor repentino, mortal acontecer,
durmiendo entre las sábanas de la tragedia,
milagro nada grato,
otra vez,
cadáveres por miles antes de amanecer.
Desaparición singular,
en real insomnio y demente sonrisa,
escape de un falso paraíso,
lluvia dentro del océano de mis percances,
grito ahogado y otra vez tu rostro como nieve,
caído, aplastado, gélido y sin ningún sabor,
grita mi alegría entre tus historias
de nocturna sangre pervertida,
hoy, a minutos de amanecer,
todo toque perdido,
toda rima destruida,
granos de arena por soñar y consumir,
no te gusta vivir, no te gusta,
pasado han horas de insufrible angustia,
amanece mientras permanezco de pie.
CERCA DE LA SORDERA
Alguna vez, roto el tiempo y su noción,
aquella época a punto de terminar,
cenizas en cada mano,
locura vivida, envejecida,
piezas de tu recuerdo, del amor tuyo.
Sin derecho alguno para marchitarse,
falla esta respiración, torpe,
callando y supurando restos de la perdida felicidad,
días que obsoletos se cuentan,
caídos de la pared, pedazos de mi corazón.
Espero todavía,
encontrarte en el mismo sueño,
donde nos conocimos alguna vez,
espero todavía,
no caer convertido en escombro,
espero todavía,
encontrarte despierta y por mi esperando.
Escucho tu voz,
cálida y tan hermosa,
regresándome al mar de tu vientre,
ahogándome entre tus piernas inmortales,
escucho nada,
escucho esta soledad.
Recuerdo cuando muy cerca de mi,
respirabas y de mi mano te alimentabas,
recuerdo porqué estoy sin ti perdido,
recuerdo aquel fragmento que habita roto,
recuerdo porque te olvidé.
Todo aquello que dijiste,
todo lo que sigue en el aire sucumbiendo,
todo tu cuerpo gritando,
todo el dolor en mi cabeza explotando.
Pálido intento de conversación,
desprendido de tus labios,
palabras que no puedo olvidar,
perdóname, pero no soy yo,
perdóname, puesto que mis oídos
han por años sangrado,
perdóname, no me interesa escucharte.
Cayendo en un punto sin retorno,
eco de toda desolación,
nadie que pueda yo salvar,
escucho tu voz,
escucho nada,
escucho nada,
escucho esta soledad.
jueves, 30 de junio de 2016
DIEZ AÑOS
Especifico es cada daño,
pasando frente al pasado, un olvidado año,
es el eco de esta fría emoción,
regresa como expansiva onda,
mía conmoción.
Listos estos ojos y parpados,
para llegar al fin del mundo,
determinación por evacuar,
no hay peligro,
es miel de la mentira,
tenemos que probar.
Diez años cantando,
mis ideas y errores,
diez años soñando,
entre falsos ángeles y todos mis temores.
Galvanizado transcurrir,
camino de hielo contemplando,
el cielo se transfigura en piedra,
tantas caras convertidas en lápidas,
tantas almas idas y jamás convertidas,
regresando para sobrevivir,
no son sólo palabras la salvación,
es el tiempo aquel incoloro agente sinvergüenza.
Por más sufrimientos de azúcar,
lágrimas secas,
ocasión para vivir,
realidad creciente a través del tiempo.
Caminando y convaleciendo dolores,
mejor es,
descaradamente reír,
la pena no equipara los temblores,
no hay oportunidad perdida.
No es tarde porque somos felices,
uno con el otro, humanos,
ideas y colores auguran futuros deslices,
es muy espesa la sangre, somos hermanos.
Diez años dentro del templo,
humareda de un diferente cielo,
diez años de indiscriminado amor,
completo y utilitario ejemplo.
Ejercicio que perdura,
es nuestra la fe,
todos los corazones la sentirán,
tarde o temprano, puesto que sólo así se salvarán,
no es suplica, no es suyo el mayor compromiso,
puesto que llegado hemos al fin del mundo,
¿Qué es lo que hemos visto?
Tortura e inmisericordia de vida, sólo decimos: GUERRA.
Un accidente no es el futuro,
la vida no es mentira,
cristal roto de un vaso sin fondo,
es el tiempo,
satisfacción de pena y necesidad.
jueves, 23 de junio de 2016
GÉLIDO ESPACIO DEL ALMA
Alguna vez cuando hube ganado toda guerra,
así durante miles de años detrás de la inmortal espera,
obtuvo auténtica paz este planeta,
pero asesiné a todos los demás,
estoy tan solo ahora...
Soñar solía,
con todas las estrellas en el espacio vacante,
sonreían ellas la mirarme cruzar,
en mi mano ahogué una estela,
fueron mis lágrimas las que sufrieron,
decidí abandonar la nave,
decidí vivir y jamás morir,
pero la verdad fue,
nunca apareciste.
Donde quiera que estés,
escuchar puedo la música,
verte detenida en la tierra,
preguntándole a un zorro, después a una avispa,
la dirección más precisa de un nuevo asteroide,
la certera presencia de tu príncipe,
escuchar puedo tu lamento,
sabes que espero yo por ti,
llévame contigo,
llévame contigo,
ahogame en químicos radioactivos.
Quiero que sepas, esta misiva es para ti,
ahora que el proceso concluyó,
ha sido esta extraña lobotomía,
todavía puedo sentirte,
todavía puedo llorarte,
quiero libertad y otra oportunidad,
oportunidad de explorar el rastro de toda centella,
podría seguir quieto, aquí esperando,
pero sólo dura un rato la noche,
no puede ser este un sueño,
eres simplemente rezago de mi imaginación.
Hay un eco que destrucción deletrea,
clavado en el núcleo de la felicidad,
nada puede saberse peor,
ni siquiera un reaccionario viento,
¿Qué más puedo hacer?
Si no perderme donde no hay oxigeno,
fundirme entre la flotilla del sol,
quizá deba preguntarle a la soledad,
¿Dónde yace la nueva vida?
Aquella de la que siempre hablabas...
Quiero compartir la misma mirada,
este es otro día que huele a renuncia,
llévame contigo
llévame contigo...
JUNGLA
Cierto día nublado,
así como cualquier otro en el mundo,
en la vida,
atravesé la jungla y suspiré muy hondo,
estaba en la frondosa jungla entre su verde seductor,
gritaban demás animales y se accidentaban,
no sé, sólo iba de paso.
El cielo con su gris quejumbroso,
amenazaba tras cada paso,
tras cada huella...
"Lloraré",
podía escucharlo susurrar...
...Vi demasiadas criaturas,
me pareció gigantesca la jungla y lo era,
en verdad lo era,
aunque en realidad pudiese pensarse o decirse diferente,
algo miniatura, algo siniestra, algo desagradable,
este sentir es muy frío, desolado y sin alma,
puse entonces atención,
un jilguerito chiflaba,
aspi como miles de pájarillos cantaban,
no sé,
todos ocultos se divertían,
la incorrección de la jungla me hizo sentir
como si fuese yo su rey,
dentro de un sueño,
desafiando el sinsentido,
un desafío hacia la gravedad que siempre calla,
que involuntariamente se burla.
Sentí pues, enorme y extraña alegría,
sospechosamente muy cálida y muy latente,
mayor regocijo y después... Sorpresa!
Tristeza, triste aquel transitar solitario,
a través del ruido cotidiano y palabras que
significan nada,
sentimientos que encallan
en la superficie, miradas dislocadas de enajenados
rostros, ires y venires de imbéciles personas.
Llegué a un punto hueco, desesperado,
así como cualquier testigo que termina sofocado,
el punto rapado,
donde la verde belleza fue hace mucho castrada,
el destino no parece justo,
parece salvaje a pesar de su erguida palma y hermosa,
la jungla se perdía,
entre una carnalidad corrupta,
entre un acero son consciencia,
la jungla se perdía,
entre la extrañeza de este día,
entre mis ojos que se desvanecían,
la jungla se perdía,
para siempre la perdí,
caminé todo el día, toda mi condena,
caminé y regresé a la ciudad,
regresé a la capital.
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