jueves, 24 de noviembre de 2022

POR SIEMPRE EN EL CIELO

 

Es hoy,
nuestro animado cortejo,
dime tu nombre y lo apuntaré en el cielo,
disfrutemos de hoy,
sin tragedias sólo tú y yo.

Vayamos a caminar,
nunca es demasiado tarde,
bajo este pálido resplandor,
ahora que la luna sonríe,
quizá mañana el mundo termine,
vayamos tomados de la mano.

Me parece que es la ocasión correcta,
cuando los errores se olvidan,
es su nostalgia la que regresa,
por qué abríamos de perdonar,
los que fuimos ya murieron,
es hoy,
quienes somos.

Una flor, una canción,
cálido sabor del vino,
un recorrido fortuito entre las estrellas,
seremos héroes un momento,
mañana, también,
el primero con sabor
al último, un retrato con marco dorado,
ese primer momento,
el mejor, el más delicioso,
será una leve caricia este beso,
celeste al partir la luz del día,
estaremos por siempre en el cielo.

Dejemos el amor nos guíe,
como en el borde un río que ruge al avanzar,
si te digo cuánto es el amor que siento por ti,
quizá me mates cuando escuche de tu voz
lo mismo, y si todo estará bien,
quemaré mis libros,
desharé mis retratos,
escribiré aun mil poemas,
todos llevarán en la eternidad 
tu nombre, tu nombre,
divino por siempre
divino.



Ilustración: Rene Magritte

ES EL MOMENTO

 

Frente al agua,
línea barata antes de 
encontrar el cielo,
las advertencias en el camino dicen,
el costo es muy alto.

Enfermo,
paga tu cuota,
asesino del sur,
míralo a los ojos,
reconoce intenciones,
tu nombre en el suyo.

Llega luminoso en medio de la noche,
si acaso la vida es un sueño,
si la punta de esta pluma escribe con veneno,
añora el castigo,
ardiente como el infierno,
es momento,
apunta y dispara. 

Dedica a tu tiempo,
una carta suicida,
quémala si la música suena fuerte,
un millón de gritos en la garganta,
sangre, navaja, filo, dolor,
piel desgarrada.

Es el momento.

Es la inundación,
lágrimas de sangre,
es el destino frente al agua,
es el destino quien reclama,
muy quedo te susurra al oído,
muy quedo...

es el momento de matar.



lunes, 31 de octubre de 2022

LA MÁQUINA DE SUEÑOS (1)

 

Oh, placer que te pierdes ardiendo tras la cortina de espesa niebla, 

el color pálido de la luna es testigo,

silencioso como un trueno al cuarto de hora,

sostén el palacio donde los colores repercuten como centellas,

la fiesta donde escapa el alma en su transparencia

arraigada en protección de cómoda y cálida piel,

húmedo es el desierto y tan seco el océano en mi lengua,

proporcionándole una corona de clavos a mi cabeza,

fantasía que rápida ahoga el fervor,

un momento donde se mencione la experiencia,

son labios enrojecidos de tacones altos,

gemidos y besos volviéndose fríos y como la muerte,

cercana y suave como una caricia cariñosa,

donde el sol brilla y ríe, y ríe y llueve cuando llora,

es momento de recibir lo que mereces,

más de lo que podrías en la mejor y más

llamativa pesadilla, un tormento, un instante, 

dignidad al permanecer incrustado entre arrumacos,

y se esconden por la vergüenza de su carente forma,

aquí, en la máquina de sueños color carne,

jugosa a placer y extendiéndose una eternidad

soporífera, humillante,

realidad que se delata en reversa,

fantasma con luces en sus costados,

su carcajada nunca se calla,

ahora, despierta, ahora y nunca.




sábado, 29 de octubre de 2022

TIERRA PÁLIDA

 

Atado a las emociones 
y de las manos,
un círculo perfecto,
comienza nuestra oración,
flores en tu boca, 
todo lo que queremos,
es una respuesta tibia,
de nuestra propia voz.

Viene otra oración,
un momento de claridad,
uno, todavía en el vientre,
recuerdos de la vida que fue,
sin destino, sin atracción,
recuerdos de una
juventud salvaje.

Qué vimos con los párpados echados,
a nosotros,
racimo de tiranía,
brotando de la tierra pálida,
somos un sueño testigo
de la inmensa tortura, 
vemos lo que asoma,
alguna promesa,
en estos días de luz y sombra.

Por favor, 
sacude mis temores,
es tarde para arrepentirse,
para retomar nuestros nombres,
el fuego llora en silencio,
en nuestro pecho,
el círculo se rompe.

Atados,
a la deriva,
noches calurosas,
perdimos la voz,
la oscuridad es grande,
encadenados a las palabras,
nació con pánico la belleza,
acompañando los versos
que son mentira.

Cae la carne en los pétalos,
desde el cielo 
a tu ala cristalina,
membrana de tus labios,
de tu eco,
fraguando lo ganado
y mi derrota,
el desahucio,
tu olvido.


  

jueves, 27 de octubre de 2022

COMIDA RÁPIDA

 

De pie, esperando por lo que pedí,
un montón de sufrimiento para llevar,
cercano a ser un parásito sin dientes,
sorbiendo de la sangre que 
siempre se esparce en el suelo.

Y pienso en lo más grande,
un ente absoluto,
maravilloso, florando en el espacio,
sin mirar atrás y sin miedo,
devorando el deseo de otros,
sueños que se pierden,
a punto de llorar 
sobre los cadáveres.

Levanta la mano,
terminará muy pronto,
frito y grasiento,
respirando azúcar,
símbolo sagrado
de la era que se termina,
ocaso de un milenio,
aun sin abrir.

De pie, formado,
infesta el aire su aroma a muerto,
la carne que tuvo voz,
lanzada sin temor al fuego,
bebiendo agua cruda,
y resulta la imagen de 
una moneda sin cara,
cayendo con la gravedad,
cayendo directo en las sienes.


Ilustración: Nicola Samori

lunes, 17 de octubre de 2022

ORMAMENTAS

 

Encuéntrame distraído,
sosteniendo infinitas motas de polvo,
sean el sonido de tu voz, 
un secreto recóndito
que sólo yo pueda percibir.

Todo lo que deseé,
andar en círculos en una 
habitación a oscuras,
con los parpados cerrados,
paciencia quemándose 
en un extremo,
siguiendo lo último 
de tu voz,
un eco sin miedo.

Habré encontrado un retrato,
tuyo, detenido con un clavo
en mi memoria,
dime, cuál debería ser mi 
siguiente pecado,
besar un fuego en los labios,
distraerme con cualquier rostro, 
que aparezca en mis sueños, 
eres tú, 
un voraz fantasma.

Préstame tu mano eternamente, 
mi condena,
mi enajenación,
succionando la mugre bajo
tus uñas, perdonando mis temores,
golpeando mis mejillas,
con la palma de hierro
de tus intenciones benignas.

No sé quién habría de ser,
hoy y por el resto de lo dure el día,
con las cortinas caídas,
con el suelo percudido en mi andar,
trasnochado en medio de la nada, 
resuelto a consumir el aire,
a encontrar un espejo
donde pueda verte.

Y espero encontrar tu nombre,
entre la sangre de cada ampolla,
ruego sin hacerlo,
el dolor tras cada paso,
en manos del destino sin serlo,
recordando por dónde llegué,
por qué la vida torna enfermedad,
eres mi respuesta,
la promesa.
y nosotros nunca moriremos.

Empujaré tus dedos
contra mis ojos...

y nunca moriremos.



Ilustración: William Blake

CONDENACIÓN

 

Una historia a dos voces,
acusaciones en la palma de tu mano,
un corte profundo en la carne,
tu voz, la cuchilla,
su filo, al borde de mis parpados.

Serán lágrimas de sangre,
las que rieguen los prados de tu jardín,
frondosos y brillantes,
donde el arrepentimiento 
se atora en mi garganta,
la culpa, la condenación,
sustituyendo racimos de sustento,
sin hambre ni sed.

¿Qué significa esta justicia?
Tan alejada de lo que quiero,
de lo que siento, 
dolorosa como una herida en el pecho,
tendrás algún gesto de piedad para mi,
tendrás una cura para esta ceguera,
un final para esta historia.

Todo el placer que conocimos,
toda la buenaventura en medio de esta vida,
juventud que se quema lento,
aquí, en un pensamiento,
en un sueño, en la eternidad de la fe,
desamparados y sin ver la luz.

Y puedo hablar,
iniciando con una promesa,
rápida como centella de revólver,
y aquí, en este momento, vacilante,
entre el aire, el polvo, la luz,
puedes continuar andando,
prometo para ti,
un amor tan grande,
y para mi, 
condenación.

Una herida que sacie
mis días cuyo fin,
es sumirse en la entera
oscuridad.