miércoles, 18 de junio de 2025

PARLANTE #2

 

Nada afuera es real,
mi cabeza es una fortaleza,
rodando lejos de quien soy,
cualquiera de estos días.

Grita fuerte,
no puedo encontrarte,
cuán mortal es andar a ciegas,
sin ningún rumbo por perseguir,
tratando simplemente de vivir.

Qué hay entonces en tu cabeza,
aquel ruido que te regalé,
sangre y grasa por cosechar,
andando a tientas,
una y otra vez,
con un pie en la orilla.

Aquí despiertas y los días son iguales,
un embrujo, una pesadilla,
a cada rato se nubla,
paralizados en el espejo,
con la cabeza a punto de caer.

Grita fuerte,
aunque sea de vergüenza, 
cuán mortal es correr a oscuras,
sin latidos que amparen tu vida,
tratando de no perder.

Contemplando lo falso,
abaratando lo cierto,
si las imágenes y la lluvia es la misma,
esconderse cuesta nada,
sin cabeza ni intenciones,
estos días, 
sólo la voz 
siempre
va
morir
(se).



Ilustración: "Personificación del amor celestial" por Hieronymus Wierix

MINUTERO

 

Dicho en tu mirada,
cada día es distinto,
sale y se oculta el sol,
aunque el sabor de la arena
no cambie.

Cae torrencial lluvia,
cuando todas las luces se apagan,
puede tomar algunas horas,
salir y revivir lo que fuiste,
quien o que, 
con un nombre diferente.

Ahoga los gritos,
nada hay por responder,
todo sucede en tu mente,
cuando el tiempo ya no vale,
un sueño agrío que se desvanece. 

Estamos aquí,
efímeros e iguales,
es un eco que no cesa,
cayendo como una gota,
un grano en el vaso,
en este cuerpo,
el gran recipiente.

En camino a despertar,
o quizá de nuevo a dormir,
estás manos son madera,
metal, cobre, terciopelo,
tan rotas e impotentes,

liberaron tus células
en un arrebato de nada,
caen las gotas,
caen los granos,
llenando tu cuerpo,
lo que fuera que digas,
cuenta quien eres.



Ilustración: "Noche iluminada por la luna" por Ivan Kramskoi

martes, 17 de junio de 2025

CLICHÉ

 

Ayúdame a meditar,
a vestir con elegancia,
una excusa en mil mentiras,
alguien de categoría,
tan sólo quiero morir.

Ocúltate,
estimulantes por miles,
un rostro entre millones,
fumando frente a ojos de piedra,
el mortero espera,
con su fuego purificador,
un largo juego como el de ayer.

Alguien tras la luz,
traje y corbata,
mil fotografías,
tanto dinero como memorias,
pistoleros tras el horizonte,
no hay lágrimas que aguanten,
este pequeño odio que 
suspira para no desaparecer.

Tantos los dichos,
palabras huecas,
en este amor 
nada mentira es,
ojalá sólo dure la eternidad,
contemplando en el aparador,
el musculoso cuerpo
bajo la corbata y traje sastre.

Oh, que tragedia,
la intención de salvar el mundo,
cuando eres parte del problema
y no hay otro diablo como tú,
vamos a volar,
vamos a beber,
nadie más vendrá,
oh, la misma tragedia,
atrapado en el cliché,
tan común,
tan salvaje.



Ilustración: "La Sirena" por Howard Pyle

EN EL AMOR NO HAY LÓGICA

 

Sube y baja,
no existe donde te puedas esconder,
remontando en mil historias,
sucedidas en acto por seducir,
ninguna que antes no rompiera el corazón,
enamorando cada día,
un poco más.

De todo lo que hacemos,
establecer un orden es poco,
ante el influjo irresistible de un beso,
si acaso lo imposible es todo,
dónde y cuándo muere,
este espacio que intercepta
nuestro deseo.

Cuan extraño es perder control,
ir a la deriva entre nosotros,
cuando fallan los pensamientos,
cuando todo lo conocido en el mundo,
arriba o abajo,
supura desde el interior de una voz,
e irremediablemente se quiebra,
partiendo una y otra vez,
hacia ningún lugar.

Es verdad,
en el amor no hay lógica,
un suicidio emocional,
moviendo piezas sin cuerpo o cabeza,
envolviéndonos en un calor secreto,
que compete a los amantes 
gritando en la oscuridad.

Despertar a la única vida,
entrelazando las manos sin dormir,
enloquecida fantasía,
de luz, latidos y deseos,
reencarnando a partir de otro cuerpo,
las horas susurran sin despedirse, 
cuando amanece despejado
y la luna se queda en el cielo gobernando.


sábado, 14 de junio de 2025

PARLANTE #3

 

Estas son las palabras,
saltando del mapa,
vas directo a la tempestad,
sin un ángel como guía,
en este mundo,
sobrevivir es pura intuición.

Buen intento,
luchar con el corazón en mano,
cada día a las siete de la mañana,
vas y vienes de tu casa,
es tu cuerpo una pieza más
en el rompecabezas de tu interior.

Ladrando entre fechas,
de tu mano tiembla la pluma,
andar en círculos eternamente,
dígase entonces,
cuál es la verdad y qué debe
permanecer guardado,
y le ladras al sol y a la luna,
ladras a los coches,
a cada persona extraña,
y ladras, ladras,
sin rastro de tu voz.

Qué dice la inspiración,
cuando todo te engaña,
intercambiando un juego por otro,
pelota por yoyo,
peluca por corbata,
el silencio es victoria,
cuando apuntas el arma,
esa bala da directo entre los ojos,
y pestañeas hasta dormirte otra vez.

Estas son las palabras,
una, dos, tres,
números invertidos,
al fondo de tu bolsa de mano,
en el fondo de un vaso,
buscando trabajo,
escribe cada paso,
cada suspiro,
cada pensamiento sin serlo,
es el proceso,
zafa tu cabeza,

y vuélvela humana,
hablarás por horas contra la pared,
horas que se vacían pronto,
hablarás con estas mismas palabras,
sin que dejes nunca de ladrar,
ladrar a quien no conoces,
ladrar a lo que puede o no suceder,
ladrar a quien ames,
ladrar cuanto escribas.



Ilustración: "Hombres Lobo" por Maurice Sand

BARATO

 

Hablas en código estelar,
moviendo tus palabras cual quieto jazz,
re imaginando las formas del mundo,
del universo, de lo imposible,
es tu ventana mera piel,
y cada rostro, una estrella que parpadea
muy lejos de este lugar.

Barato,
adivinas la suerte en cada carta, 
instrucciones para "bien vivir",
marcadas con tu cuerpo,
y lo demás es mera ilusión,
pero los venenos que seducen,
son culto a tu sumisión.

El tiempo se te vuelve arena,
negado a los que nada tiene para pagar,
aprovecha tus lujos,
nacidos de mentirle al destino,
sigue las brechas en tus manos,
eso dijeron los astros cuando naciste,
una y mil prometido para perder,
y tú, bajo una luz amatista, 
qué devolverás a la vida.

Barato,
un acto de magia a tu favor,
varias copas alrededor de un fuego,
conjurando lo que imposible de servirse es,
resultando en pura desilusión,
que tristeza desmentirte,
pregonaste paz,
habiendo guerra en tus días.

Eres intemperie,
cambiante, sin alma,
nada de gracia, 
con la interminable misión,
unir las piezas de lo que roto por siempre,
congelado en la memoria de lo que muere,
barato, así cobras por lo poco de ti,
no hay luz que ilumine,
que caliente tu cogote flojo.



jueves, 12 de junio de 2025

CUATRO DÍAS DE LLUVIA

 

Qué tienes en mente,
si en tus huesos andas roto,
qué dices sólo por hablar,
frente a un espejo opaco,
cayendo hasta golpearte 
contra el suelo,
porque en tus manos,
el vacío es aun más grande. 

Corta las mañanas al mismo tamaño,
y las nubes dirán la verdad,
son cuatro días de lluvia 
atorados en el párpado,
si nada es importante,
ojalá puedas reír como antes.

Vas lamiendo las heridas,
dejando atrás tus restos,
cuando el río todo lo arrastre,
cada aspecto, bueno o malo,
habrá sido reflejo de lo que fuimos,
lo que seremos bajo el sol,
ahí, frente a nuestros ojos.

Qué dice el gris pegajoso,
riendo sin control,
piel sin nombre o esperanza,
desprende una voz esta lluvia,
alimentando los planes,
de quienes jamás despiertan.

Primer día,
este ahogo impide la lucha,
es una y mil esquirlas,
piensas antes de desaparecer,
cuando el eco es pura ilusión fría,
un agujero sin luz ni devoción.

Segundo día,
a ciegas andando,
de cuando estás lágrimas trémulas
bajaron por las mejillas,
tras el resplandor que todo mata,
qué fue de la promesa de tibieza
y calma, de alivio a pesar de la tempestad,
un futuro dedicado a predicar lo contrario.

Tercer día,
imperceptible como la intención,
sea un descuido, aire que lento escapa,
otro intento fallido de traición,
no basta con prevenir,
poco le importa a las aguas,
si el daño permanece o se cura,
cada cicatriz es una historia
que poco a poco se olvida.

Cuarto día,
tiemblan las máquinas,
nada pueden detener,
salvo numerosas vueltas
alrededor del planeta,
demasiado tarde,
la lluvia no parará,
va y se lleva cada deseo,
los que esperan hacerse
de un lugar en este mundo.

de una voz.