Blog dedicado al espacio de la escritura, a la incisión proscrita del alma y su reconocimiento desesperado.
viernes, 28 de diciembre de 2018
DESTRUYE (TODO EL MIEDO)
Destruye los temores,
busca detrás de ti mismo,
delante de tus pies,
todas las mañanas de sábado,
abre tus ojos cansados.
Naciste en la ciudad,
color esmeralda,
trabajando como soldado,
viernes por la noche,
destruye tus propios limites,
tus cuatro paredes,
aquellas voces,
imparables,
caballeros de la mesa sin serlo,
cruzan rápidos los meses,
en un recuerdo que siempre escapa,
destruye todo lo perdido,
sana tus sentimientos,
contigo mismo,
una platica,
primero razonada,
revienta en lágrimas.
Destruye eso que nunca supiste,
levanta del suelo tus fantasías,
brilla el sol en lo alto,
nada indica tormenta,
no hay nubarrones,
no hay ráfagas,
destruye tus temores,
reivindica tu nombre,
eres uno con la vida,
con el mundo,
es para ti,
levántate,
detalla tus aventuras,
la vida es una y se va,
no permitas que otros decidan,
no permitas te conviertan en fantasma.
Hablas demasiado rápido,
permítete respirar,
encuentra tu lugar,
aquel donde perteneces,
hay un mundo hermoso,
afuera como adentro,
destruye lo que fuiste,
renace,
toma tu tiempo,
observa y respira,
respira y bebe agua,
no existe una media,
sino un camino largo,
llega hasta donde decidas,
vive sin ataduras,
eres tragedia y aventura,
destruye todo tu miedo,
vive como siempre deseaste,
eres tú.
Siempre fuiste tú.
Siempre lo serás.
miércoles, 26 de diciembre de 2018
OTRA FANTASÍA (DEL SUEÑO EN SU NOMBRE)
Cargando sobre la espalda,
voces, tragedia, letras muertas.
En esta y mil apariencias mortales,
sinceridad de todas las noches,
cuando las flores caían,
moradas, azules, oscuras,
mediando las pesadillas,
mentira eterna es la juventud.
Lamento la oscuridad,
vendaval del paraíso,
un camino terso,
la vida empleándose,
a sí misma como poesía,
frente al espejo frío,
en mis hombros.
Desafíos,
gastando lo último de mi cuerpo,
es la voz lo que surge de estos sueños,
atorado en la sordera,
dejando un resplandor detrás,
Percy Shelley fue el nombre,
regresa en espíritu,
de noche,
en voz de la tinta,
en color de las plumas.
Llorando por el tiempo,
perdido, derogado en cascada,
aspiraciones arrojadas al vacío,
como piedras huecas,
todas en un circulo,
en un momento,
llorando por la decidía,
esos años, ahora tan huecos,
surgiendo de la neblina
los recuerdos como crueles
fantasmas,
porque el pasado se queda muerto,
golpea duro con remordimiento.
Este deseo,
a manos llenas,
estrechar en un abrazo
nuevos pensamientos,
inspiraciones como el oro,
devorando las nubes,
sus días con las noches,
números que dictan de rodillas,
los mejores suspiros para la poesía,
sonriendo hasta perderse,
laguna de Byron.
Soñando sin estar dormido,
se manifiesta diferente la vida,
escribiendo bajo las sábanas,
con una vela encendida,
surcando el mar calmo de las letras,
tan negras, plateadas,
como la luna y sus ojos,
el mapa surge de la mano,
despierta y atrapa,
corazones en la poesía,
nuevo rostro,
el cielo, sereno,
como un sendero hermoso,
alumbrado...
HERMANA DE LA CARIDAD
Para ti.
Para todas las demás...
Hermanas,
arrastran los pecados,
a través de todo el suelo,
bajo sus pies,
calidad de sus culpas,
Hermanas,
impune ilusión,
encontrando la carnalidad,
a pesar de la ceguera,
a pesar del compromiso,
espiritual,
lanzándose al vacío.
Hermanas,
realizando verdad,
misericordia de los infames,
misericordia de los infames,
todo acto de piedad,
a través de este mundo negro,
cuando los fantasmas gritan fuerte,
cuando los cuerpos quedan inútiles,
Hermanas,
manifestando caridad,
mentes de cobra,
manos congeladas,
consciencia erradicada.
Hermanas,
rompen sus promesas,
sus días son fríos,
encontrándose frente a la pesadilla,
El último año,
regalos provistos desde el cielo,
lágrimas en sus ojos,
hermanas,
nada les importa ya.
Se termina el mundo.
Oren por salvación.
Hermanas,
es la primera vez,
ahora mismo sucede,
en racimos de colores,
quemados,
un corte ligero en la carne,
doliente y supura,
la vida sucede ahora mismo,
morando en el influjo maldito,
las noches podrían ser más fáciles,
van y vienen,
podrían durar mucho más,
la vida sucede,
el tiempo dice muy poco.
Hermanas,
surcando el aire,
lógica del reino,
atestiguando la pureza,
despidiéndose con un beso,
terso en labios de las rosas,
cálido como el roce de la sangre,
miradas grises,
brilla pálida la luna,
brilla pálida la luna,
un mar de incertidumbre.
Hermanas,
mueran despacio,
reduciendo el esplendor a ceniza,
donde la pulcritud parece una mentira,
oren por su salvación.
Hermanas,
viven en tierra imposible,
nada es real,
la noche cuando nadie supura,
somos animales,
somos los insectos,
Hermanas,
el año casi termina,
cayéndose por el borde,
son escaleras de piedra con borde filoso,
fragmentos de un amor,
que nunca termina,
tenemos las manos,
las garras,
las palabras,
las palabras,
palideciendo,
Hermanas,
musas de sombras en el cielo,
Hermanas,
de la caridad,,
misericordia de los vulnerables,
arrastrándose a través del fango,
toda vista es ciega,
todo tacto está pinchado.
Hermanas,
entréguense,
a nueve metros del precipicio,
con el peso de un mundo en sus hombros,
con el peso de un mundo en sus hombros,
deseando morir,
entréguense,
a la noche más oscura,
a la noche más oscura,
Hermanas
ayer fueron otras,
tras el velo de la juventud,
no son más que el mito,
supurando del recuerdo.
Hermanas
realicen nueve milagros,
sacrifiquen sus voces,
Hermanas,
actúen sus tragedias,
el telón nunca bajará,
todo mal será destruido,
tan hermosas son,
ignorando las consecuencias,
creyendo en la perpetuidad,
rompiendo las promesas,
es la vida una broma cruel,
en voz de los muertos,
en dibujos de ángeles,
la misericordia,
Hermanas,
suplica suya,
dedicada a la eternidad.
Hermanas,
los caminos son de ustedes,
lacerando sus rostros,
y ríen,
los poetas se enamoran,
los soldados están hechos de roca,
dividiendo naciones,
quemando banderas,
Hermanas,
brinden entonces,
castas,
castas,
su fe reafirmando,
Hermanas,
dinero no es lo que necesitan,
sino miles de pétalos transparentes.
sino miles de pétalos transparentes.
Desapareciendo,
bebiéndose la neblina,
treinta años de juventud encarecida,
confundida tras las paredes,
tras las verrugas,
ojos lastimados,
razones que matan,
poco importan,
motivaciones,
todas son hermosas,
Hermanas,
permitiendo el castigo,
su propia verdad,
llega,
arremete,
yacen esperanzadas en su destino,
yacen esperanzadas en su destino,
morir sin clemencia,
morir a la sombra de la salvación,
morir en una canción,
Tan pequeñas,
frágiles,
jóvenes,
horrendas,
lastimadas,
sus nombres desaparecerán,
tal como si el mañana,
fuese hoy,
nosotros no existimos más.
Hermanas...
desde su tomento...
12 PESOS
Mírame triunfar,
donde las personas normales
sueñan con sus vidas,
vuelve la cabeza,
escucha el ruido,
tras el paso de los autos,
de los pasos, de los truenos,
tanto escándalo,
afuera, sólo hay calle,
afuera, sólo hay trabajo,
afuera, todos somos basura.
Vestigio de Artaud,
cuando el sol aparece,
es una calavera,
meditando detrás del llano,
un ciento de poemas.
Allá vamos,
en el mismo camino,
las mañanas de diciembre,
cargando con los fantasmas,
al punto del colapso,
tan cara cuesta la vida,
tan pobre es,
para sí misma,
ante otras vistas,
donde el frío es uno,
una semana,
perdiendo ataduras,
soltando los huesos,
nueva víspera,
allá vamos.
Y mírate,
incapaz de permanecer solemne,
has decepcionado a tu amigo,
tu amigo también lo hará,
lo mismo con las horas,
nunca serán suficientes,
lo mismo con este cuerpo,
compartido con las penas,
con las dolencias ajenas,
es uno de esos días,
es uno de muchos más.
jueves, 20 de diciembre de 2018
PARÁSITO
Roto con las alimañas,
buscando nueva ansiedad,
nuevos traumas,
más dolores,
nunca es suficiente,
siempre deseando más,
más placer,
más estrés.
Durmiendo una eternidad,
bajo la voz de los fraudes,
seres humanos
y otras pantomimas,
generando cáncer,
viviendo a pesar de la mortalidad,
enfermedades,
pensando a pesar de ser tan imbécil,
un idioma gigante,
depravación.
Fantasías mundanas,
estoperoles para la revolución,
mercancía para la cabeza,
otras fantasías,
lo mínimo que sobreviva el ruido,
el mundo es un lugar enorme,
tan peligroso,
ajeno a los sentimientos,
puros, saliendo directo del pecho,
tan dispuestos a morir.
Incursionando en el sabor del caos,
tantas nuevas expectativas,
tras restos de basura,
limpiando piel con escamas,
principalmente ciegos,
alejados de la oscuridad natural,
deambulando entre el rumor,
la brisa y sueños de vicio,
cortando la cabeza de la gorgona,
matándonos con la roca,
roca aplastando el corazón.
Un dueño,
un rey,
sin serlo,
apareciendo sin cuello,
tiritando,
manos a la cabeza,
cuerpo al suelo,
sorteando la lujuria del destino,
necesitando más,
simplemente y sin otra fecha,
clima y tempestad,
rostro de gusano,
todos los miedos,
las mentiras,
la vida puesta en el filo de la
sierra...
domingo, 16 de diciembre de 2018
HYDE
Invítame a entrar,
saliendo de este cuerpo,
una prisión,
nada nuevo por desaparecer,
días de diciembre,
tranquilos,
callados,
como todos los demás,
uno entre la maleza,
uno entre las calles,
mírate en el espejo,
reconoce mis facciones,
conoces mi nombre.
Y soy la pesadilla,
una dualidad,
aquel que consideran un loco,
careciendo de estribos,
montando un espectáculo en verano,
variedad de rostros,
un circulo cruel,
donde todos los demás gritamos,
concebido como el antagonista de un sueño,
un corazón convertido en saeta.
Oculto,
el señor del ímpetu,
bastardo de todas tus vidas,
permaneciendo en la sombra,
no niegues mi nombre,
tienes un compromiso conmigo,
habremos de crear la llama,
quemando las casas,
quemando la lluvia,
el futuro.
Habrás olvidado que soy un hombre,
motivando el desprecio,
tanto como saberte respirando,
duele, sentir un golpe en el rostro,
indefenso como una criatura herida,
sangre derramándose en la oscuridad,
ignorante de lo que sucederá,
tan libre de las pasiones de la sociedad,
eres mis ojos,
soy tu nombre,
juntos somos cadenas,
cortemos la carne.
Y sólo quiero ser libre,
sácame de aquí,
guíame,
fuera de este mundo,
tumbado sobre la cama,
mándame matar,
no detendré mis pasos,
a propósito dirigidos al abismo,
decepcióname,
juntos, no hemos nacido,
la visión tras los parpados oscura es,
tú y yo bajo el mismo techo,
en el cordón umbilical asfixiados,
compartiendo la misma cabeza,
los mismos sentimientos,
colisionando el sol y la luna,
el amor y el odio,
cubriéndonos de la lluvia con tu sombra,
utilizando mis manos para sangrar,
victimas de la poesía,
atrapado en los mismos ojos.
Lágrima de la locura.
sábado, 15 de diciembre de 2018
EL PORTERO
Medianoche,
al filo de la cama,
el sueño de otra vida,
algo que no sea una sombra,
algo que no me envenene
los párpados,
es aquí,
el borde del mundo.
el borde del mundo.
A mitad del camino,
una vela pronto morirá,
como los viejos deseos
cuyas promesas parecían
flotar como las horas,
despertar es lo mismo,
cuando la vida es toda
calumnia,
toda desesperación.
Calla, limítate a sonreír,
poseer un cuerpo es tortura,
cuando lo que más vale,
es medir tu alma sucia,
ante un vestíbulo
abarrotado con gente,y me limito a sonreír,
quieto y sin voz.
***
Levanto la última llave,
resguardando las puertas,
sirviéndome del criterio,
tan sólo una ilusión,
tersa como las nubes en el cielo negro,
cruzándose frente a mis ojos,
nada pueden ver,
nada desean hoy.
Madrugada de mis deseos febriles,
fugándome de la prisión,
carne y hueso y nervios y otros pensamientos,
estas manos, recibiendo sus pagos,
por siempre incompletos,
pero son mías,
estas puertas,
con la mirada fija,
con las manos tan frías,
con los pies cercenados,
la mirada tan muerta.
Sentado en la orilla del mundo,
recordando los días,
aquellos borrados,
placenteros,
cuando el eco no significaba miedo,
derogando leyes tan extrañas,
insignificantes en mi parecer,
con el rostro postrado bajo la lluvia,
me he perdido,
otra vez de tantas que no puedo mencionar.
Llegarán los años,
pasando frente a la puerta,
tengo la llave principal en la mano,
un cuerpo delgado,
dientes perfectos,
mirada sana,
otro ejemplo de bendición,
enfundada con signos de admiración,
esperando el amanecer,
nueva vida,
como tierra prometida de mi propia
imaginación,
frágil como mi respiración,
ahora puedo ver mejor,
ahogado estoy,
solitario y condenado,
a permanecer exhausto,
sólo conmigo mismo,
es verdad,
la noche nunca terminará.
resguardando las puertas,
sirviéndome del criterio,
tan sólo una ilusión,
tersa como las nubes en el cielo negro,
cruzándose frente a mis ojos,
nada pueden ver,
nada desean hoy.
Madrugada de mis deseos febriles,
fugándome de la prisión,
carne y hueso y nervios y otros pensamientos,
estas manos, recibiendo sus pagos,
por siempre incompletos,
pero son mías,
estas puertas,
con la mirada fija,
con las manos tan frías,
con los pies cercenados,
la mirada tan muerta.
Sentado en la orilla del mundo,
recordando los días,
aquellos borrados,
placenteros,
cuando el eco no significaba miedo,
derogando leyes tan extrañas,
insignificantes en mi parecer,
con el rostro postrado bajo la lluvia,
me he perdido,
otra vez de tantas que no puedo mencionar.
Llegarán los años,
pasando frente a la puerta,
tengo la llave principal en la mano,
un cuerpo delgado,
dientes perfectos,
mirada sana,
otro ejemplo de bendición,
enfundada con signos de admiración,
esperando el amanecer,
nueva vida,
como tierra prometida de mi propia
imaginación,
frágil como mi respiración,
ahora puedo ver mejor,
ahogado estoy,
solitario y condenado,
a permanecer exhausto,
sólo conmigo mismo,
es verdad,
la noche nunca terminará.
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