martes, 30 de marzo de 2021

TU DESTINO


Anochecía,
cuando el mar se volvió cenizo,
arriba, donde respiran las estrellas,
pregunté cómo labrar mi destino,
tú volteaste, mirando la orilla del río,
cerraste los parpados,
tú me dijiste:

"Si el mundo deseas,
  comienza hoy,
  trabajando en total libertad,
  nada durará una eternidad,
  esperando tras una puerta,
  encuentra tu oportunidad,
  costoso puede ser,
  tu vida será una con
  la de los locos".

Ahora poseo un motivo,
saberme invencible,
sobre un almohadón,
como un gato sin garras,
soñando con mis deseos,
un día conquistando la montaña,
esta vida me pertenece,
porque es sólo mía.

sólo quiero darte las gracias...



Ilustración: "Destino" por Salvador Dalí

martes, 23 de marzo de 2021

LA TROMPETA DE GABRIEL

 

Encontré un deseo, 
diamante en bruto que no quiero abandonar,
racimo de luz floreciendo
en el centro de mi corazón.

Manos vacías,
palabras equivocadas,
cuidado, porque con ellas puedes matar,
deseando tener todo en un momento,
un toque ligero,
la maldición de Midas.

Puede ser complicado entender,
estos pasos en reversa,
el tiempo que se convierte en pasado,
las promesas aun por conocer,
la verdad es un tesoro enterrado...

¿Por qué no la dices?

Supliqué demasiado,
pero los años jamás escucharon,
amasijo de huesos y carne,
aquí vamos, complicándonos,
cuando el mayor defecto,
fácil de perdonar,
es sabernos humanos.

Encontré una razón para traicionarme,
recompensa divina para mi desgracia,
naciendo de una pesadilla,
respirando la misericordia,
para sobrevivir la tormenta,
un momento de sensaciones,
pasión y lujuria,
miseria, vejación.

No creo entender,
este odio que supura entre mis labios,
un fantasma rencoroso,
arrastrando su cadena sobre mi cuello,
mientras nado entre olas de sangre,
martirizando carne y espíritu,
este podría ser el fin,
escuchando la trompeta de Gabriel,
nada necesito ya.

Lo que sea que haya escrito,
se quemará cualquier mañana en esta vida,
bajo el cielo, será un regalo,  una promesa cumplida,
este es mi lamento, mi destino,
abrazando el más grande de los pecados,
corazón florido de poeta,
atrapando mi propia vida en el aire,
como un perro con rabia, 
un disparo justo entre los ojos.

Encontré la razón de todo alimento,
besando frente al espejo, una llama,
ay, de los fantasmas, de esta perdición,
inaugurando la más extraordinaria 
sensación de indulto y precariedad,
el color de una perla, 
su brillo bajo un rayo de sol,
derritiendo la imagen frente a mis ojos,
efecto nocivo,
cuando cada pregunta es un error
y nadie las puede contestar...

¿Esto es el deseo?

Una oportunidad de escapar...


Ilustración: "La Anunciación" por Sandro Botticelli 1489-90

FUEGO Y AGUA

 

Dame una señal,
algún presentimiento,
el sueño sagrado con aureola,
la verdad sobre mi destino.

Este corazón lucha,
contra las adversidades,
resistiéndose a vivir del llanto,
ardiendo en sus ojos,
laguna iridiscente.

Es el fin del mundo,
sale de nuevo el sol,
fuego y agua,
esperé tanto.

El peso de los elementos,
cadenciosos y carentes de voz,
moviéndose a través de la sombra,
una y otra vez, son carne, son nervios,
un sólo y único deseo,
volver sano y salvo
de mi pasado.

Oh, vivir del llanto,
testarudo temperamento,
escapando de un jardín en llamas,
rostro maquillado,
soy el bufón,
de lágrimas ácidas.

Quedándome recordar,
lo que no puedo revivir,
veranos envueltos con lluvia,
dando paso una luminosa mañana 
de cielo refulgente,
o esas noches de luna fría,
fueron mis recuerdos,
antes de soñar.

Es el fin del mundo,
abrazándolo con una sonrisa,
fuego y agua,
mirada que se pierde
en el fondo del abismo.



Ilustración: "Dualidad" por Pepa Herrera

sábado, 20 de marzo de 2021

MÁTAME EN 5 MINUTOS (JIM MORRISON)


Despierta, mi fantasma,
orador de millares, 
paloma blanca
y cuerpo que te desvistes en claroscuro,
sacude el azúcar sobre la mesa,
ayúdame a conservar esperanza,
cuando en mis sueños,
se desprendió de la pared
un tres de julio,
alojándose en la tumba parisina. 

Escribimos desde un lado
distinto del camino,
en este mundo material forjado con 
maldiciones, piedras y suspiros,
edificando ciudades con polvo
y la inmensa luz del sol,
quiero creer que mi deseo no es adverso, 
una imagen de mis venas y tu copa,
si acaso es mi cuerpo vacío,
brinda suplicio al silencio de la medianoche, 
sin mirar, sin tocar, la estela se desvanece,
y seremos más, desnudos, listos para fornicar,
mientras, alguien suspira desde afuera,
un rostro familiar, un poema, un fantasma, 
la tumba fría.

Ay, por lo que van y vienen los poetas,
por lo que ríen y sufren, 
reaccionando como locos, ardiendo,
diáfanos labradores, serviles de la élite sin nombre,
vamos de regreso al pasado,
cuando pistolas e insultos no eran 
más que extravíos y destellos,
y el amor, el amor, el amor fue la vía
de una ciudad colmada con flores,
cercada con álamos, cedros, robles,
pinos y joviales calaveras que lloraron sangre,
dime en una confesión de amigos,
lo que te orilló a la muerte.

Hijos de la tristeza,
desprendiéndose de la maldición,
beban de tu copa colores, 
elixir en tu pupila,
abriendo paso hacia el desierto infinito 
de la imaginación de un niño,
disolviendo los planetas tatuados en su carne,
los kilómetros se cubren con arcilla,
tras las montañas nos bebimos el mar,
rompiendo las fronteras de la lógica,
donde el espacio es hueco,
cenizo como dibujos en blanco y negro,
y seremos la música, las escenas,
el corazón irremediable de una película,
real como los ángeles, como las máquinas,
como el sol que observa con su ojo,
la cultura del desencanto y la rabia.

Cuán vanos, 
contrastado presente y pasado,
negando el día y su futuro,
no existimos en el mismo plano,
somos y no, hombres, mujeres, extractos de la vida,
primordiales y letras disueltas en el aire,
es momento de escuchar, de amar,
eco, suavidad, un disparo refulgente 
en medio de la noche,
eres sangre, no asesino,
mensajero divino llegado del desierto, 
único y delirante,
una celebración distante de cuerpos 
en trance, bajo la palidez de la luna,
un agujero negro extendiéndose bajo el suelo,
girando como álbum de vinilo,
chorreando cromo sobre su cartón.
ímpetu, fuego y distorsión,
voces graves, tristes, 
entonándose militantes 
al quebrarse el alba.

Y hoy mereces observar lo que sucede 
del otro lado, poeta sin amigos,
muriendo en brazos de tu musa,
arropado por su gloria como una bandera 
que lentamente se quema,
listo para condenar sin derecho ni permiso
y me es difícil idealizar, digerir, contrarrestar,
tu maldición y no tienes el coraje para admitir,
tus carencias emulado a Rimbaud, 
tan joven y bello, justo de los zorros y zorras,
vas de frente con la visión de Blake por bandera,
en su palacio de la sabiduría,
reflejo de las experiencias con la bebida,
la centella de Huxley ante las puertas del alter ego,
sigiloso por esta cacería nocturna, 
riendo como poseso de los espíritus 
que habitan las palabras,
nunca fue sencillo saberse un solitario,
colocando tu mano encima de una vela,
orando entre la muchedumbre.

Hoy, mirando tu tumba de lejos,
me pregunto si la lluvia alguna vez
detendrá su cause y caída,
me pregunto una y mil veces
mientras vamos tú y yo 
quemando los años,
 ¿Quién carajo eres?

Ayer desperté contemplando mi pelo largo,
un simio sin tentáculos y mil preguntas revoloteando,
como abejas que se van muriendo en el anonimato,
impacientes y tentando el núcleo inestable
de nuestro sol, tan vacante y único,
penitencia de audaces a sazón de los cobardes,
aturdiendo los cristales del tiempo y 
desconociendo la fecha, cuánto ha pasado 
y después, sobreviene lo complicado de tu vida, 
divirtiéndote, prometiendo inspiración,
daimon y alma, llama moradora en el infierno,
mataste los signos tan pronto naciste,
surcando los cielos penando una voz,
aun cuando el cuerpo perfecto no existe,
y observas antes de irte volando, 
las huestes bovinas en celo,
volando muy alto hasta perderte,
como negra ave de presa.

No, no eres real,
exististe en el pasado,
sin control ni motivación,
pidiendo aventón sobre un camino
de cemento donde las estrellas vagan, 
ahogándote en uvas que arden, 
supurando los racimos del fuego,
el brillo implacable en tus ojos,
quemándose completo en 5 minutos...

Nuestra unión dirige la guerra,
Creador del universo y de nuestra carne y tierra,
un romance verdadero, impulso de lujuria,
un baile bajo la luz de la luna,
alrededor de la antorcha, dentro, arriba,
sonido de la extinción,
reconociendo tu cara frente al espejo,
baila, baila hasta cansarte, hasta que fluya 
la última gota de tu sangre,
baila baila hasta que mueras, 
repitiendo la condena, el ilustrado
pensamiento como parte de tu sueño,
las horas y colores, 
peso inmaculado del dinero.

¡Vuelve a la vida, vuelve a la condena!
y entrégate a la libertad del sufrimiento,
tan sencillo, dócil, suave y libre,
existiendo fuera de la prisión de tu cuerpo,
tu sonrisa y nombre,
antes de marcar las tumbas sin racimos,
los sirvientes con mantas son líderes,
estoy cansado, enfermo, 
no duraré con la vista en lo alto,
en la cinemática de la desgracia,
desnudos tal y como llegamos
a este mundo,
me despediré de todos.

buenas noches
 

jueves, 18 de marzo de 2021

MALTRATADO

 

Encontré momentos 
en los que no puedo dormir,
mirando mi cara en el espejo,
soñando despierto,
tratando de respirar bajo el agua,
con un anillo en la mano,
reposando en mi dedo anular
y miro a través de la ventana,
todavía no amanece.

Saludo y me despido,
es demasiado tarde,
la luna ha partido,
nadie queda para conversar,
una lluvia suelta,
mojando las banquetas,
mis mejillas,
nada puede importar ahora,
pero soy yo,
con dieciocho años,
soy yo,
con treinta y dos,
una canción que se repite
a volumen muy alto,
cuál es mi camino,
lo que no puedo encontrar.

Hola.
Adiós.
Qué podría esperar de mi,
qué es lo nuevo que tengo por soñar,
el tiempo es una línea que no se puede
olvidar, no puedes perdonar,
tan fría, tan inmisericorde,
el juego de un corazón 
que se parte en dos,
contando los errores que se dibujan
en las facciones, 
que se sueltan en las palabras.

Late, late mi corazón
enamorado,
una línea que he caminado solitario,
los errores que no puedes borrar,
y quizá es demasiado tarde,
aunque el amanecer,
apurado esté por llegar.



Ilustración: "La Tormenta" por Maxfield Parrish 

HEDONISMO

 

Este mundo es nada sin las preguntas,
quiénes somos, dónde estaremos,
esta vida es nada sin las tribulaciones,
qué hicimos, qué merecemos...

Entreteniéndonos 
con el recuerdo de los muertos,
sublevando sus costumbres,
las de este mundo de luz,
cobijado por las fauces de una 
tremenda oscuridad.

Cuando el mundo gire de nuevo,
aparecerán los rivales,
voces nuevas de los posesos,
bailando alrededor de un fuego,
golpeando el concreto
con pies desnudos,
imágenes de soldados
tras un cristal que se derrite.

Posiciónate tras la consola,
trae nuestras armas,
girando como lo hace el mundo,
una pirámide cuya punta
alcanza el cielo,
y en su interior,
toda vida es un sueño.

La mente juega,
encontrándote años después,
fácil se dispersa en el tiempo,
y es verdad,
la mente utiliza un ojo,
enfocando su mirada,
en tus deseos,
carne, cortejos, riqueza,
poder y hedonismo.



Ilustración: "Unicornios" por Gustave Moreau

miércoles, 17 de marzo de 2021

LA TRIBULACIÓN DE MIÉRCOLES

 

Todas las preguntas,
desaparecieron de mi mano,
al manejarme por instinto,
ningún pensamiento fue real.

Manejándome intranquilo,
perdido,
dando un paso atrás,
mudo,
pretendiendo un rostro,
un nombre,
ser alguien,
tan sólo un cobarde,
y esa es la verdad.

Entro en una casa,
sólo para quemarme,
arder con los cadáveres,
un pecado a la vez,
un presentimiento de ruina,
de castigo,
cada pregunta sin contestar.

Quedo sin voz,
sin acciones,
con ambas manos inútiles,
con una corazonada
que fuerte golpea,
mil dudas,
los días aun por decantarse,
dirigiendo su luz,
directo a un agujero negro.

Calamidad, entonces,
un minuto de redención,
para esta mente tribulada,
este corazón que late con pasión,
para esta vida,
que no reconoce su destino. 

Héroe caído de mil rostros,
máscara de ocasión,
para los días que cruzan
sin mirar,
tan veloces,
y mis manos sostienen el polvo,
ennegreciendo el pulso de
mi tribulado corazón.


ahora

Anochece.