Ahora,
derrite ambos polos,
dame tu corazón,
sea para siempre,
palabras que se van.
Ahora,
luz de mi día,
un susurro en la oscuridad,
el día de navidad,
tan rápido llega,
otra vez,
un arma bajo la almohada,
sin mayor atajo,
otra vez,
la pesadilla nace.
Ahora,
dame tu velocidad,
un armadura que brille,
segundo sepulcral,
golpéame para despertar,
habré perdido la memoria,
porque este lenguaje,
es amor,
algo más bajo la piel,
este lenguaje,
jamás.
Ahora,
el mundo al revés girará,
descontando sonidos,
mirando tras la planicie,
nuevo rito,
insuficiente devendrá,
durmiendo,
contando monedas,
certeza a raíz de nada,
dame una advertencia,
quizá caiga del cielo,
azul destello.
Ahora,
baila de frente al frío,
la noche es un muro,
de pensamientos
que se diluyen,
a través del viento y su eco,
sea un deleite tu voz,
un sol parásito,
emociones encontradas,
en un parpadeo,
tan rápido sucede la vida.
Ilustración: "El crepúsculo de los dioses" por Henri Fantin-Latour

No hay comentarios.:
Publicar un comentario