sábado, 31 de octubre de 2020

LAS COSAS QUE DEJASTE ATRÁS

 

Nada hará cambiar,
tu forma de amar,
tu manera de ser.

Extraviaste los momentos,
tan felices,
exiliados de tu memoria,
para resguardar un sentimiento,
para que prevalezca,
tal vez...

Nada borrará,
tu paso por el mundo,
mientras yo siga viviendo.

Si los días ya no existen,
las maravillas tampoco,
abandonaste la esperanza,
tu ropa, tus libros,
el espejo recibió
tu último beso.

Todo lo que hicimos,
nuestras huellas,
suspiros, 
son nubes en el cielo,
hoy, el sol brilla
como pocas veces,
caminamos hasta cansarnos,
y no puede decir 
todo lo que quise,
mi lengua quedó seca.

Pero, gracias por tu vida.

Si alguien intenta dañarte,
defiende tu corazón,
no concilies la venganza,
es un arma inútil,
busca tu sonrisa,
defiéndela,
siempre. 

Conociste la vida perfecta,
en tus años de juventud,
yendo y viendo,
imparable,
cuando te veía,
mil pensamientos 
atacaban mi voz,
con preguntas:

"¿Qué se siente 
    estar tan vivo?"

"¿A dónde llegarás
    después?"

Sobreviviendo en 
el eco de ayer,
cuando el mundo 
amanecía con noticias
felices, balanceándote 
en el aire de tu inocencia,
susurrando tus placeres,
así te vi,
alguna vez,
te vi.

Hagamos todo,
como si hoy fuese
el último día.

Gracias por todos los momentos,
por permitirme, 
conocerte.
 

EXCEDENTE DE TIEMPO

 

Hoy, 
abrí la ventana,
como todas las mañanas,
ahí estaba el mundo,
tan igual y sin moverse,
caminé de reversa en mis días,
examinando los recuerdos,
cuando el hoy,
decidió repetirse,
permanentemente. 

La mañana fue sacra,
hace veintisiete años,
recobré el enigma,
un juego que nunca entendí,
caminé sobre las nubes,
sobre un puente en el cielo.

Con una idea,
deambulando por mi cabeza,
una sensación que rasga mi piel,
una capacitación larga,
adentro y afuera,
comprendí la metafísica
de las palabras,
el concepto es una cadena,
el dogma, un candado.

Ay, de toda esta muerte,
colgada en los puentes,
de los testículos,
pintura fresca sobre ladrillo.
Ay, de toda esta violencia,
lanzándose a través de un cristal,
porque hoy y siempre,
la humanidad 
puede hacer todo,
la humanidad,
puede destruir todo.

Aquí están las horas,
y el mareo,
cobrando su excedente,
un beneficio que nunca
experimenté,
aquí está el abismo,
una promesa rota,
un montón 
de datos sin importancia.

Hoy, 
me miré en el espejo,
esperando un mejor día,
ese mismo que se quedó
atrás en el tiempo,
que no llegó conmigo.

Hoy,
quiero que nada importe,
me arrastro inconsciente,
preguntando lo que nunca sabré,
fracasé. 


***

Terso,
este desamparo que siento,
su cómodo abrazo,
amenazando directamente
mi corazón.

Habré de lanzarlo 
en catapulta,
para salvarlo.

Y pasa el tiempo,
cobrando lo que no le debo,
pasa el tiempo,
incurriendo en malas decisiones,
cuando a los veinte,
un libertino despertó,
aunque nada realizó,
o deshizo,
sólo un rostro fantasma
en mis sueños,
nada en absoluto...

nada en absoluto.

Cayendo desde el acantilado,
con el vacío en mi vida,
un hueco tremendo,
en este pecho,
en mis aspiraciones,
en el conocimiento,
en mis dilemas,
en mis fantasías,
así se me escapó el tiempo,
barriendo con los deseos,
dejándome este
mareo...

Amenazando en silencio.

Y será un prejuicio de mi imaginación,
mi corazón corre tan veloz,
dejando mis ideas a un lado,
este lamento no se va,
no sé dónde estoy,
si es mejor afuera permanecer,
si soy una ilusión,
si mis años no fueron una mentira,
si la nobleza no es el peor de mis errores,
si tantas veces me he equivocado,
si acaso la muerte, 
ya se aproxima,
si la vida resistirá en mi cuerpo,
si tengo que terminar de caer,
si volveré a levantarme 
por la mañana,
si despertaré con el corazón
hinchado...

que sea de amor y compasión.


***

¿Cuál puede ser la diferencia?

En este día,
temeroso del mañana,
de los sentimientos que 
no tienen peso,
de las nuevas dudas,
estímulos que pasaron por alto,
tantas historias por ahí,
esperando sangrar la pluma.

Cantándole a la revolución,
semanas enteras en la juventud,
cuando el sol brilló
enorme en los ocasos,
cuando las noches fueron
faenas sin final,
tan vacías por dentro,
disfrazadas con risas,
esos brincos en el tiempo,
alientos mezclándose,
en nuestras bocas,
nuestros labios no 
distinguían.  

Y ahora,
voy para donde hay lágrimas,
narcolepsia sobre mis hombros,
y el tintineo en el pecho,
tras el cuello,
como un arma que apunta,
escucho la vida romperse.

Tal vez,
un pacto con el tiempo,
solucioné los errores,
tal vez,
un pacto de sangre,
intercambiar esta mente
por otra,
transformar esta vida
por otra,
tal vez,
pagar la factura es mejorar,
tal vez,
obtener valor de algún lado.

Y me arden los oídos,
esto se va acelerando,
el mal que aqueja lento,
desde adentro,
habrá valido mucho,
salir corriendo,
ganar una competencia
que nunca existió,
una carrera contra el tiempo,
con un costo alto,
para mis bolsillos con aire,
un costo alto,
cabello, arrugas,
amigos y otros humanos.

Es una carrera contra el tiempo,
ahí donde falta el aire,
cuando la muerte,
es la única promesa.

¿Por qué no lo vi llegar?


miércoles, 28 de octubre de 2020

LAS PLAGAS DE EGIPTO

 

Ay, de palabras necias, 
cuando miré este cielo al 
otro lado del mundo,
y el azul fue igual,
ay, de todas las revelaciones en esta vida,
conocimiento, virtud o vicio,
porque la dicha parece 
un circulo sin final.

Escuché cuando preguntaste con humildad,
¿Qué es la libertad?
Si acaso, tenía algún precio,
tan sólo para los necios.

Hubiste mirado de frente sin temor, 
con ambos ojos,
ese pelo oscuro y mirada roja,
conociste a cabeza de perro, 
llevando su trono a través de los pilares
fríos, posando su corona en el centro,
bebiéndose el agua de catacumbas,
su báculo se volvió serpiente
a orillas del río,
mira y déjales beber,
la sangre que reclamaron,
que beban,
la sangre que no les pertenece.

Y saliste del agua,
donde el mal no puede alcanzarte,
con una promesa en las manos,
cabeza de perro,
es señor de las mentiras,
calzado desde su trono,
interfiriendo con su voz,
con su dedo, sus espadas,
tienes moscas en la cabeza,
ranas bajo sus pies,
y vacas muertas
en sus praderas.

Vuelves por donde viniste,
orando a tu Padre,
arriba, 
donde este mundo termina,
tu Padre, es Yavé.

Intercede por mi,
limpia mis pecados.

Escuché decir al mentiroso,
que la libertad resulta un engaño,
pero sólo tú, 
conoces lo que es un milagro,
cuando afuera,
en la lluvia helada,
cayeron rocas envueltas con fuego,
devastando la tierra,
cuando afuera,
una sombra con alas,
acechó los campos,
devorando toda la comida.

Y cabeza de perro,
quien era rey,
no se humilló,
aun cuando,
sacrificó a sus iguales,
permitiéndoles vivir,
entre las desgracia y 
su miedo.

Ay, entonces,
de lo que vendrá,
para el centro del mundo,
una ciudad de bellos palacios,
narices que sangran,
hijos de Dios,
con el castigo en sus manos,
aguardando ser tal como nacieron,
libres.

Y cayeron tres días,
sometidos en la oscuridad,
caminando a tientas,
los mentirosos,
los ladrones,
los asesinos.

Nunca más vieron el sol.

A pesar de la advertencia,
cabeza de perro,
adjudicó obstinación,
derramó saliva,
erigió el filo de su cuchilla,
sobre la tumba de sus antiguos,
blasfemó.

Yavé previno.

Yavé anunció la muerte.

Comiste el cordero con tus hermanos,
hallaste una razón,
con tu Padre,
un brillo fatuo ilustró tu camino,
antes de la tempestad,
antes de los gritos.

Saludaste a tus hermanos,
y acudiste para sellar el pacto.

Cabeza de perro,
miró el mundo con diferentes ojos,
su corona fue una farsa, 
dibujando su destino,
en las estrellas,
miró el mundo con diferentes ojos,
cabeza de perro,
lloró.

Yavé.

Eres el Único.

Y la muerte,
se arrastró a medianoche,
por cada rincón,
miró las puertas y postes marcados,
respetando el pacto,
con Dios.

Y la muerte,
se arrastró,
tomando de los primogénitos,
su mentón,
llevándose sus recuerdos,
sus movimientos,
despertaron sus padres,
la muerte,
la muerte,
se arrastró.

Se arrastró llevándose a los hijos...



martes, 27 de octubre de 2020

LA PLAYA BLANCA

 

Con el viento a nuestro favor,
una luz colma la distancia,
compartiendo una mirada,
un latido más allá...

Rozando las nubes,
con nuestros dedos,
un aliento por mil,
distinguiéndose en el cielo,
tapando nuestros pies
con arena, con agua salada,
un sabor que se replica
en el viento.

Aquí vienen las olas,
en un rugido que nos lleva,
chocando contra las rocas.

Aquí vienen,
las gaviotas,
saludando desde las alturas,
nosotros,
recostados sobre la playa blanca.

Viento a nuestro favor,
sin fronteras a la vista,
sólo una línea en el horizonte,
y toneladas de mar,
escuchas lo que dice,
cuando revientan las burbujas,
un estanque libre
para nosotros dos.

Van de aquí para allá,
estos peces de cuerpos verdes,
son esmeraldas, son negros
como la obsidiana,
brincando sobre las rocas,
donde el sol, dice hola,
descansan sus voces,
invitando la noche,
una hoguera y la brisa,
donde la playa es oscura
y nuestro latido, 
más cercano.

Dime, 
si nuestra imaginación es el límite,
donde la playa blanca
y el cielo azul,
confunden sus ojos,
donde nuestras manos,
se vuelven una...

Y nuestras huellas,
rastro que se pierde
en la memoria de los días.




miércoles, 21 de octubre de 2020

VENDAVAL


Si tu nombre es vendaval,
quiero que mis ojos
conserven tu mirada,
con ella,
iluminaré tus días,
toda mi vida.

Quiero nacer,
en el centro de tu corazón,
bombear tu sangre,
quiero seas una flecha,
asestada en su objetivo,
aquí en mis sueños,
eres tormenta,
eres indomable.

Una tempestad implacable.

Quiero tengas
sobre tu mano extendida,
toda mi bondad,
esperando acariciar,
el terso vestido de tu cabello,
oscuro como una noche sin luna.

Escucha los latidos
que para ti dedico,
un fuego que 
intensamente arde,
porque eres y 
siempre serás,
mi bella,
mi adoración
.

Eres el amor de mi vida,
señora de mis anhelos,
brindo a ti,
vestigios de mi obra,
pertenezca a ti, en garantía,
mi nombre solapado en
la eternidad,
como el sabor benigno
en tus labios,
brindo a ti,
el vigor y ternura en mi poesía,
por lo que soy un loco,
y sólo tú,
dueña de mi cordura.

Azota con tu ímpetu,
esta y mil noches,
olvida tus lágrimas,
para que nazcan 
otras nubes...

Porque tú,
eres el sol.

Con tu lluvia,
alimenta planicies,
desiertos y países,
mis ánimos, mis suspiros,
esta y mil noches,
porque eres el vendaval,
con tu lluvia cálida,
regresándome a la vida...




REY IMPOSIBLE

 

Ay, de todos mis deseos,
frente al risco del tiempo,
mi edad confronta el viento.

Soy monarca de los sueños,
un rostro pálido que nadie ve,
saliendo de una realidad a otra,
cuando mis pasos bajan
una escalinata al infierno.

Háganse presentes,
mis intenciones,
en un saludo y despedida
a los pordioseros,
mi túnica es su voz,
como tantas veces,
mi rostro una ilusión.

Y ahora, 
en lo alto,
cuando las nubes son suspiros,
los animales no desaparecen,
concediéndole voz al eco,
en mis ojos sólo hay oscuridad,
un impulso asesino
que viene y va,
arena en mi cabello,
y tus esperanzas reposando,
en la palma de mi mano.

Soy lo que temes,
un instante solitario.
Soy lo que amas,
labios carnosos.
Soy tu aliento
cuando gimes.
Soy el Rey Imposible,
lluvia que sonríe 
cayendo juntos.

Adentro, 
en este mundo
de carne, de materia,
suelo, concreto,
edificios y esferas,
la vida es un fracaso.

Afuera, 
donde el espacio
es uno con mis lamentos,
entre las estrellas, 
un planeta es una roca
que brilla con vida,
y ésta no podría ser más
bella en ti.

Ojalá pudiese desear
todas las cosas que tú quieres,
saber cuándo detenerme,
detener las lágrimas,
pieza en la elevada obra
del universo.

Lo que hay detrás,
un acantilado,
de mentiras que me digo,
a pesar de la muerte,
de quien soy,
aquello que nunca seré,
y tal vez, te preguntes,
"¿Por qué?

Voy cayendo desde el cielo...

Esperando desear,
lo que nunca recuerdo,
lo que alguna vez fue,
una caricia de cálida carne,
días cuando la inocencia, 
fue una promesa inquebrantable. 

Soy eso,
una roca sometida a la memoria,
un deseo imposible,
un día de invierno,
gris y frío.

Cayendo por un acantilado,
lágrimas que bailan 
en el fulgor dorado
de la eternidad. 

Y todavía resguardo mis sentimientos,
por un momento, 
antes de cambiar,
antes de soñar,
soñarte,
antes de dormir,
antes de ser yo,
tu espíritu descendiendo,
fluyendo en tu sollozo.

Quiero adornes mi camino
con los versos 
que escribí para ti,
quiero abraces mi tumba
con la cadena de flores
en tus sueños.

 

Ilustración: Sandman por Roger Cruz

lunes, 19 de octubre de 2020

LA PARADOJA

 

No temas,
si acaso te has visto
fallecer en un sueño...

la paradoja sale
a tu encuentro...

En el contorno de tu sombra,
ayer, cuando te saludó el espejo
y encontraste mis ojos, 
quedaron marcadas tus huellas, 

Un sólo día,
de experiencias y ecos,
aquello que tuviste a manos
llenas y ahora,
dejaste escapar con 
un soplido del viento.

No temas,
si acaso has sentido
la intemperie en tu destino,
escalando alto
y descendiendo muy rápido,
con el ardor en tu boca,
es ceniza incandescente.

Somos carne que explota,
nunca estuviste más feliz,
filtrando la luz las mañanas,
prometiendo silenciosamente morir.

Este cuerpo convulsiona,
sin tu nombre,
sin tus caricias,
sin tus adoraciones,
este cuerpo no sobrevive...

sin el éxtasis de tu memoria...

Y he aquí,
el crepúsculo de la mortalidad,
con la lengua posada
entre tu mano y el vacío,
naufragando,
prisioneros y libertinos.

¿Quién eres?
Si cierras las puertas para entrar,
ardiendo bajo el agua
y controlando toda culpa.

¿Quién eres?
¿A quién culparás?

Te encuentras en un callejón
en medio de la madrugada,
sin la luz de tus ojos,
andando sin responder.
maltratándome,
acusando tu rostro,
con toda ventaja
y voluntad. 

Ay, siempre la debilidad,
es momento de olvidarte,
destruirte, 
todo lo que eres
y el rastro donde estuviste.

Porque si te suicidas
en tu sueño,
no estás muriendo.

Me estás matando...

e Iluminaré la noche

para servirte. 



Ilustración: Junji Ito

viernes, 16 de octubre de 2020

TSUNAMI

 

Ay, de los imperios,
que se funden en el mar,
esperando salga el sol,
clamando en silencio,
bajo el cielo azul,
una respuesta 
en su mirada.

Todo será una fantasía,
hielo bajo los parpados
de una mente apartada,
puertas que nunca 
más se abrirán.

Ante el desastre,
inminente por todos lados,
un tsunami en mis ojos,
cruzando el camino
y pretendiendo no existir.

Ay, de las estrellas,
ocultas en la noche,
egoístas, callando su guía,
aquí parte el futuro,
los días nuevos que 
lentamente ahogan 
su esperanza bajo la espuma.

No creo que pueda importarme,
la vida inició sin mi, 
ganando más de lo que
imaginamos,
humanidad,
no creo que pueda
importarme ya,
porque ningún corazón
capacitado está
para perdonar.

Si acaso mi verdad
es mentira,
he vivido sin dirección,
este momento es crucial,
aquí viene,
una ola gigante del mar,
hierve bajo mis manos,
furioso y negro,
aquí viene
la pesadilla.

Oh, este mundo,
tan grande y abierto,
bello y descalzo,
lamentándose,
apenas respirando,
existiendo tanto mar,
tanta tierra en el fondo,
ahí, donde pierdo
mis palabras,
donde lo profundo
oculta mi voz,
donde prefiero
ya no despertar.

El mar clama con arrebatos,
mi hogar ya no es,
la edad reveló su ausencia, 
no hablaré más,
este ya no será un lamento,
cínico y perdido.

Bajo el agua,
todos desaparecen,
incluyendo las sombras
y su letargo.

Y aquí estoy,
una noche,
en medio de ningún lugar,
con ilusión por encontrar
mi propio tsunami,
que precipite mis lágrimas,
lavando las manchas,
en mis dientes,
en mi cara,
en mi consciencia,
una noche
cuando el silencio
sea mi único presente.




jueves, 15 de octubre de 2020

ARCOÍRIS NEGRO

 

Aquí estamos,
bajo un cielo indiferente,
en tierra profunda,
donde el silencio es hermano
y suplica la lluvia,
donde la desgracia es hermana
y un corazón desconocido.

Descansando encima de las nubes,
las sombras vierten su sangre,
imaginándose de otro color,
un arcoíris negro levanta,
aquí, donde es delgado el aire.

¿Qué habría de cambiar?
Si esta tierra tiembla,
concentrando los sueños
en un solo tormento,
donde las palabras yacen
rotas, perdidas,
cuando los rostros han
partido, quedándose muertos.

Concebidos desde el átomo,
tan agridulces,
consagrados en una pasión
que no se detiene,
necesitando una voz,
una sensación de peligro,
que arrastre bajo la piel,
nuestros nombres...

Suciedad volcada en el aire...

Y son tantas las manos
que se pierden en la lluvia,
vírgenes de los huesos,
imaginando gotas de saliva,
doradas como tus ojos,
y sonámbulos, 
como el crepúsculo. 

En un anhelo secreto,
el vaso que derrama licor,
es la visión del paraíso,
altura que sólo conocen
en sus sueños los titanes,
y sobre este corazón,
una brocha que vierte
un arcoíris negro,
el rencor,
las visiones.

Las suplicas,
las espinas de la muerte
y tu rostro.

 

IlustraciónL’Amour dorloté par les belles dames por Mina Loy

martes, 6 de octubre de 2020

OJOS DE LECHUZA

 

Hazte de una idea,
tan grande como 
el océano azul,
una mentira de sufrimiento
predicando tu anhelo,
no es culpa de nadie,
sólo tuya.

Aquí vienen los sonidos
las sensaciones, las texturas,
la violencia,
bajo el rigor de la luna,
el calor, el miedo, las emociones
y la alucinación...

Mírame en el espejo,
holgazaneando como una mosca,
pudriéndome,
mirando nada sobre la pared,
calando mi aliento,
asqueroso, procedente 
de un caballo muerto,
una sombra tras el vidrio,
transparente como la tentación.

Y se escucha,
se siente,
recorriendo la piel,
asustado,
porque la voz te lo dicta,
rechazo todo lo que tenga
que ver con este momento...

Te has escuchado,
cuando preguntas si la vida
es oro, brillante y pesada,
cuando la sumerges en el lodo,
bajo las semillas
que todo mal procrean,
anzuelos y moretones,
quiero que veas,
tras el peligro de la noche,
un abismal vacío.

Encontrarás tu corazón,
cuando encuentres la muerte,
un significado salvaje,
la coartada perfecta, cristalina,
creíble para un mundo de rodillas,
donde la humanidad desea y poco alcanza,
así se siente perder saliva,
cuando palabras y acciones
nada significan.

Crecen las pesadillas,
carcajadas que ponen
los pelos de punta, 
es imposible pensar,
tras largas horas sin sueño,
tal vez, un pago con sexo,
cuando todos quieren respuestas,
pero jamás preguntan 
no preguntan lo que necesitan...

Carga con tus charolas,
con tus nombres,
tintas, libretas, recuerdos
de tardes inmortales,
abraza el brillo de un sol rojizo,
cálido, de voz grave,
aquí nos separamos,
donde la noche revela 
mis intenciones.

Y sabrás tú, 
si los huesos también bailan,
como milagro que llega de oriente,
es un tercer ojo que se bebe, 
en un sorbo y ay, mutantes
con rubís en los ojos,
garras como espinas de metal,
pelaje azul y mente dueña de mis pesadillas,
no es miseria, es lectura,
un océano te está llamando,
y yo,
me estoy muriendo por dentro.

Así vuela y no se apaga,
la locura en mis ojos de lechuza,
salvaguardan los extraños,
tibia, tibia, tibia piel y dibujos
que son rayones.

No quiero soñar,
sólo hundirme en el agua,
llévame en tu botella,
ahogado en tus consideraciones,
esclavo de un licor 
con sabor a menta.

Si lo sabes,
no sabes nada.


lunes, 5 de octubre de 2020

PASOS DE GIGANTE

 

Apareces en mis búsquedas,

bajo la oscuridad en mis parpados,

corriendo de un lado a otro,

encarando una mortalidad 

que no pediste. 


Mirando de cerca,

la luna siempre sonríe,

pálida, lejana,

con el brillo que 

guardas en tus deseos,

alimentando tu espíritu,

otro día,

sorteando el destino.


Partiendo de lo que no conoces,

e imaginaste perdido,

esos días que se arrastran, 

en la penumbra de tus recuerdos,

una ciudad, un campo,

una voz en tu cabeza.


Porque nada es fácil,

sencillo o gratis,

porque la vida significa

resignación y dolor,

mordiendo los huesos

y lacerando la carne.


Si un día caes de la gracia,

si un día te vas de viaje,

donde quiera que estés,

llévate mi corazón.


Pasos de gigante,

los edificios observan,

tan diminuto caminas

entre los cristales,

entre los peldaños,

hierro, concreto, escombro.


Encuentra tu motivación,

empatizarás con el héroe,

encontrándose en la calle,

audaz y domando el miedo,

pagando el precio.


A tu primer y última mirada,

cuando las calles sean una,

caminarás junto a los gigantes,

porque la vida es una,

tersa y digna,

con un mundo enorme 

allá afuera.


Vas a triunfar.


jueves, 1 de octubre de 2020

MESTIZOS

 

De tu piel a la mía,
de tus rasgos cuando sonríes,
bella de día y de noche,
agitas el agua 
con tus pasos,
detienes el tiempo
cuando miras el cielo.

En mis sueños,
somos hermanos,
curtidos por la tierra,
alejados por la sangre,
juntos en el color
de nuestros ojos,
y ni siquiera las palabras,
logran diferenciarnos.

Porque también soy mestizo,
y juntos,
heredamos el mundo,
sostenido en la palma
de tu mano.

Nacimos únicos,
entre los cabellos
que brincan de la selva,
entre el ruido que se apaga
cuando duermen las ciudades,
cuando de noche,
exhalamos el primer aire,
y nos reconocimos.

Aquí vienen,
las aves con un viento de cambio,
donde somos uno mismo,
alejados de las paredes,
mirándonos,
compartiendo algo propio,
con el otro,
somos nosotros,
uno mismo,
en el centro del universo.

Y puedo verte,
regalando besos a
tus hermanas,
quiero la mejor
felicidad para ti, 
sobre arena mojada,
en la orilla de un mundo
que nace cuando amanece,
puedo verte,
en mi piel,
puedo sentirte, 
en mi corazón.