Demasiado de mi,
arrastrándose por cada pared,
golpeando fuerte
tras la ventana.
Demasiado de mi,
cada amanecer,
una pizca de luz
como si fuera sal,
un amor sagrado,
paralizando mis sueños,
aquí, en mi edad,
es "yo" y nadie más,
saludando frente al espejo.
Demasiado de mi,
en otras voces,
en gestos de otra cara,
entre carcajadas,
en el bullicio de las calles,
en esta vida,
una cualquiera.
Demasiado de mi,
yendo hacia la luz,
idealizando el sufrimiento,
amor sagrado,
esta esperanza,
mi cerebro está equivocado.
Demasiados y malos,
pensamientos sobre la cornisa,
estos días con sol,
noches sin luna,
un habitad a oscuras,
conferencia en voz
de la nada,
lado correcto, inseguro,
lado equivocado, adelante...
Ayúdame.
Ayúdame quien seas...

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