Tan rápido menea el calor
de una vela, desde que amanece
al atardecer,
se acaba tan veloz este día,
Arrastro los pies fuera del cursor,
ayer desaparecí fumando,
incinerado en un sueño de sombras
que conversaban consigo mismas,
fueron cinco las palpitaciones,
y un segundo antes de soltar los párpados
a la vida, y estos dicen:
"Este día se acaba..."
Así son los colores en las fauces de la mente,
las voces continúan a pesar de la noche,
del amanecer y la hora de la comida,
es verdad, desapareciendo sin dejar rastro,
con toda una vida por delante,
con las horas contabilizadas en el monedero,
con el pensamiento roto, desesperado...
Todo cabe en una maleta,
sabiéndolo acomodar,
el mundo cabe en un suspiro,
sabiendo exhalar con fuerza,
¿Por qué unas cuadras y no el nombre
de una calle?
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