Blog dedicado al espacio de la escritura, a la incisión proscrita del alma y su reconocimiento desesperado.
sábado, 30 de abril de 2016
UN CUARTO MOVIMIENTO POR COMENZAR, TEME PRONUNCIARSE Y VIVIR, JAMÁS FUE CIERTO...
Cuidado si observas directamente los ojos de la luna,
son amarillos como la sangre debajo de mi piel,
pregunté a la noche cuál era mi nombre y respondió
un trasgo de corrompida felicidad,
proseguí entre el camino peligroso y las alucinaciones,
devoré espinas y me bebí carrozas de fuego,
suspiré tres o cuatro veces en la niebla
y encontré tu sombra silenciosa,
pregunté a la nada cuál era mi nombre y no se molestó
en responder un carajo,
mis lágrimas corrieron y jamás fue su intención conmoverte,
pero nunca estuviste aquí, nunca fuiste tú,
todo fue parte de un sueño, de un misterio, de un mal sabor en
los labios, un sonido extraño, una sensación helada en las manos,
pregunté sin temblar en la almohada,
cuál era tu destino entonces,
importaba lo mismo si debía sufrir una y mil veces más,
terminé por caer muerto en una calle sucia,
respondió una pluma que también lloraba,
respondió que mi nombre era el tuyo,
no me sentí capaz de pronunciarlo,
el mundo continúo girando...
miércoles, 27 de abril de 2016
AMISTADES RARAS
Los poderes se contraen,
previniendo la suerte su destino,
no es tristeza, sino un trago particularmente insensato,
soledad dañina que no extiende su mano,
nada detiene el desprestigio,
son dos, son tres, son cinco, son mil...
Nadie regresa a su vida social,
no prestan importancia a detalle ninguno,
tienen sombreros, sombrillas, un fuerte apretón de manos,
el bigote indicado, la misma imaginación explotando,
resuena más allá de cualquier barrera en el viento, (en el tiempo)
los poderes resurgen,
son cadáveres que sonríen y hacen contraer a sus clientes,
sus poderes son música,
el más desfachatado y demencial sonido,
es cierto, tanto como los tímpanos ensangrentados de la historia,
hecho de caída y resurgimiento de las cenizas,
incandescencia de los años pasados,
una mañana rota y el nacimiento dispuesto en medio del desierto,
se parte la luna, deja de existir la noche,
mueren los días, el sol apaga su mirada,
salud! salud! salud!
Un brindis, por los locos,
los salvajes,
los genios,
los hermanos...
Salud por los amigos!
SUEÑO INMACULADO II
¡Salvajismo!
Grita una voz,
en tanto su cara llora en silencio,
oculta tras una cortina gruesa,
reconozco sus gestos,
sus movimiento cuando deambulan
sus manos sobre el viento,
es pecado, es una pregunta, es todo y nada,
sabe a la derrota de nuestros enemigos,
alimentándonos de un ego muy delgado...
Existe algo acosando mi alma,
el sonido de una cadena,
luz en ojos de una sombra...
Será entones la perdición de mi cielo,
arribando como alucinación,
tan asombrosa, enaltecida por el
murmullo que escapó de mis labios,
estaré por siempre ciego,
sin atreverme a preguntar más,
sobre los próximos salvajes,
sobre los restos...
Inevitable...
¿Quién podría saber en realidad?
Un delicado instante soñado
¿Quién necesita de la verdad?
Tesoro interno,
suave y gélido toque,
siguiente etapa del fallecimiento.
domingo, 24 de abril de 2016
PROCESIÓN DEPRESIVA
He conservado mi cabeza,
mi sanidad a pesar de la crisis,
he conservado el buen humor a pesar de la decepción,
tengo una y mil dudas en el corazón,
esto no se trata de amor u otra extraña razón,
una de esas circunstancias que asaltan repentinamente,
sé que todo irá bien,
el próximo milenio se acerca,
voy a deshacerme de mi propio cuerpo,
podría cosechar un alma nueva,
no importa el precio,
no importa la temperatura del eco,
los pasos carecen de color,
todo el poder yace perdido,
la confianza por los suelos,
podría tratarse de un error,
de una fea broma,
no se trata de mi.
No, no estoy equivocado,
mi mente parece enferma,
lloran sin consuelo mis manos,
no podré tener un techo propio,
no podré escapar del charco de las lombrices.
dinero, NO es cuestión de dinero,
es una ciega distracción...
Mirar este cielo y sentir su calor,
desde el paraíso perdido a un lado del caribe,
leyendo la peor novela de la historia,
trata sobre mis problemas,
un constante desequilibrio,
una vida inútil y devastada,
cierto es y mis piernas hundidas son el final,
conozco la conclusión,
el polvo en mi lengua y la fortuna de su carencia,
el dolor en mis ojos y esta pobreza,
tan constante es la desgracia,
espero alguien lo reconozca,
espero no hablen más estos huesos,
su nombre ya no importa,
así como nada de los días que vendrán,
tan extintos y dedicados a la inexistencia,
destinados al silencio,
ahora ya es tarde,
sólo el dinero resolverá la fractura...
He conservado algo más que mi dignidad,
este ruido que nadie escucha,
estas horas desvanecidas,
el funeral de mi cabeza cercenada,
un fin repentino bajo el agua lodosa,
oh, es sólo un sueño, uno dedicado a cualquiera de estos días,
la derrota de la vida,
una procesión depresiva.
viernes, 22 de abril de 2016
LA PREGUNTA DEL DÍA / REVÉS
Cae la lluvia esta noche,
como estrellas sin nombre o destino,
Sólo tengo una noche, una esperanza,
mi cuerpo apesta,
Y considero,
Sin mayor posesión terrenal,
sin mayor preocupación,
salvo por las mentiras,
salvo por los horrores,
Dama estelar,
dueña de mi ansiedad,
dama correctora del plagio,
Y lo veo,
tan mística, llena con misterio,
taciturna, en mis ojos, en mi ánimo,
si caigo en el más profundo sueño,
desearía volver a otro tiempo.
Despierto y es la vida un sueño santo,
una semana desempleado,
por favor, que sea esta,
una semana vagando,
con los parpados cerrados,
una semana desempleado,
por favor, que sea esta,
una semana vagando,
con los parpados cerrados,
indiferente cae la lluvia,
aunque, algunas horas,
es dorada...
Misteriosa una eternidad,
el mundo es un caramelo insípido,
tengo su sabor en las venas,
despierto, y estoy de nuevo en el pasado,
es una bella canción,
el mundo es un caramelo insípido,
tengo su sabor en las venas,
despierto, y estoy de nuevo en el pasado,
es una bella canción,
repitiéndose libremente.
Sólo tengo una noche, una esperanza,
mi cuerpo apesta,
tal vez, habré muerto,
el hastío resulta mi mejor amigo,
la realidad guarda silencio,
la realidad guarda silencio,
a mi, la frustración me inspira,
habré de confesar,
habré de confesar,
decirlo claro y rápido,
supuse que este mundo era el infierno,
pero nunca tuve razón,
este mundo es una dualidad,
sereno y desconcertante.
Sólo tengo un momento,
para recuperar el aliento,
para recuperar el aliento,
esta emoción que me brinca
en el corazón, fuerte,
casi como un sol que incinera,
porque habré de confesar,
casi como un sol que incinera,
porque habré de confesar,
es cierto, vivo en una negra ciudadela,
nada hay aquí, para mi,
pero me fascina,
pero me fascina,
recorrerla, respirarla,
beberme toda su agua,
nada tengo mejor que hacer.
nada tengo mejor que hacer.
Y considero,
dos importantes limites en la vida,
son un prodigioso enigma,
me he roto la cabeza,
tratando de iluminar mi razón,
estos límites son:
el tiempo y su ocupación,
porque nada tengo que demostrar,
el tiempo y su ocupación,
porque nada tengo que demostrar,
e imagino, dedicándole un
campo de trigo al cielo,
tan fértil y dorado,
brotando a partir de la lluvia,
sea esta noche,
mi único momento especial,
de este maldito día.
Sin mayor posesión terrenal,
sin mayor preocupación,
salvo por las mentiras,
salvo por los horrores,
vivos que encuentras por ahí,
interponiendo salud e integridad,
interponiendo salud e integridad,
quiero someterme a un experimento,
en un agujero astral,
veré fuera de mis visiones,
a mi dama de blanco,
pulcra y hermosa,
riéndose de la vida,
porque ella no necesita razones,
para disfrutar del momento.
Dama estelar,
dueña de mi ansiedad,
dama correctora del plagio,
escucho tu voz desde lo alto,
narrando desde la pluma,
no somos iguales,
porque eres, parte de un sueño,
de juventud,
de vejez,
me aproximo a ti,
quiero suplicarte dama,
de vejez,
me aproximo a ti,
quiero suplicarte dama,
un abrazo, un beso,
un poco de tu aliento,
de tu sabor y cobijo,
tal fuésemos amantes,
una sombra y su murmullo,
porque eres,
una sombra y su murmullo,
porque eres,
la delicada estrella que nunca existió.
Y lo veo,
sucede un resplandor tras mi puerta,
quiero quedarme en el pasado,
retomar la inocencia,
quiero quedarme en el pasado,
retomar la inocencia,
donde el mundo real,
se únicamente fantasía,
déjame dormir,
déjame dormir,
hasta desaparecer.
Hoy la melancolía es maravillosa,
puedo sentirte muy cerca,
y por más que quiera,
no puedo cambiar la historia,
no puedo...
Cambiar este destino,
no puedo...
Hoy la melancolía es maravillosa,
puedo sentirte muy cerca,
y por más que quiera,
no puedo cambiar la historia,
no puedo...
Cambiar este destino,
no puedo...
VOY A EXPLOTAR
No encuentro sentido a esta derrota,
mil veces en el tiempo que dura la vida,
eternidad ficticia de carne y hueso,
el cuerpo y su fama,
logros que nunca sonríen,
promesas destinadas a romperse.
promesas destinadas a romperse.
Reconozco mi cabeza gritando,
en el último instante de cordura,
cayéndose con el peso de los muros,
como gruesos ladrillos.
El odio es real y la frustración también,
siempre resulta ser el rechazo,
a manos llenas,
sobre mi carne apagada.
He de estar listo,
para explotar,
para despotricar,
para lacerar,
mañana será diferente,
alas de fuego iluminando
cualquier vacío,
la indiferencia es más fuerte,
me aplastó.
Creo estar perdido,
con los pulmones llenos de tierra,
la indiferencia es más fuerte,
me aplastó.
Creo estar perdido,
con los pulmones llenos de tierra,
inhalo y exhalo sin pensar,
mis manos tan inútiles,
perdiendo mis sueños,
es demasiado,
no lo puedo expresar,
culminando en ceniza,
mis manos tan inútiles,
perdiendo mis sueños,
es demasiado,
no lo puedo expresar,
culminando en ceniza,
es mi derrota.
Culpa y decepción,
se disuelven en mis dedos,
las horas se ponen negras,
un baile que es tortura,
voy a explotar.
Vivo una vergüenza
constante,
un día similar a otro,
despertando sin motivación,
todo se ha roto y sólo me
quedan las lágrimas,
es una vergüenza,
jamás seré suficiente,
es verdad,
las palabras de advertencia,
son amenazas...
es una vergüenza,
jamás seré suficiente,
es verdad,
las palabras de advertencia,
son amenazas...
lunes, 21 de marzo de 2016
UNA VIDA CONDENADA A LA INCORRECCIÓN
UNA EQUIVOCACIÓN EN CINCO PARTES.
I. SITIO DE CORROSIÓN
Veo uno de los pilares centrales de esta vida desde la parte
centralizada el organismo que me viene matando. Un núcleo deforme que susurra,
fuma y se multiplica, sabe que temo por el tiempo que se acorta, me viene
matando, matando desde un tiempo atrás, desde el tiempo cuando mi consciencia
cantaba todas las tardes de llovizna, tardes confortables, grises y húmedas,
aquellas que realizan en mi mente el recuerdo de tus lágrimas resbalando por la
oscilación blanquecina de tus mejillas, alcanzando en su inevitable descenso el
borde de tus labios, lugar sagrado donde tu lengua dispersaba toda la sal. Por
supuesto que recuerdo tu lengua, como jamás podría desprenderme del sueño
cenizo de tu cabello, su aroma perteneciente a todas las flores, el color desmedido
y su largo cubriendo todas mis oscuridades, fundiéndose con la noche para
instituir un solo elemento, la abstracción de este dolor que desde entonces; ya
me sabía de muerte.
II. REFUGIO DESAMPARADO
Será mi desaparición un cobijo cálido, un estado de gracia
entero que brinda misericordia ante la incesante tempestad que identificamos como vida. Sí es
bella, la vida es magnífica y tiende a expandirse, posee la tonalidad más azul,
más pura en sus ojos, como si contara con la personalidad indomable de un mar
de vicisitudes inextinguibles y es más sencillo que nosotros como humanos,
ejemplos de perversión, deformidad, manchemos con nuestros roces, con nuestras
palabras censurables, la bondad de su apariencia y las virtudes de su materialidad.
Es cierto entonces, la desaparición debe tratarse de un rescate, uno acallado,
doloroso pero necesario, quizá en el fondo su real significancia sea el
renacimiento auténtico. Destino de desamparo, destino convertido en amenaza,
huesos inconsistentes, recuerdos que abandonan, sobriedad elemental que funge
como nuevo enemigo, como el traidor natural y además posee un rostro, un
nombre. Fija su mirada lamentable en el espejo y suspira un tanto, acuña sus
manos en el tejado, se pretende Atlas pero irremediablemente es vencido,
vencido por su propio mal, por este destino con máscara de desaparición. Fui
derrotado, estoy condenado, partes iguales de mi deseo fatalista, ahora sólo
quiero un nuevo rocío de agua cristalina cualquier día de una calurosa primavera,
sólo quiero un tanto más de tu compañía, en este refugio desamparado, en este
recuerdo perdido, en mi próximo instante de libertad y corregimiento, seguir
los pasos que hube dado y abandonar mi propia vida con merecida dignidad, la
misma que me fue robada, que propicia que tirite por el riesgo de equivocarme,
el temor de llamarme difunto, de no estar aquí, de no volver e interrumpir
suspiros y demás sueños, planes y correcciones, hechos que no figurarán y todas
las demás mentiras y enfermedades que no podrán ser, el mundo es cruel y tiende
mortificarse ante la crudeza de colores cuya tonalidad desconoce. Y lo peor, no saber más de ti.
III. DESGRACIA DE UNA PUERTA
He atentado con la veracidad, contra la buena tradición de
la vida al decidir no atenerme a ninguna espera agonizante, a ninguna póliza de
vida, estoy seguro que mi castigo ha sido suficiente. Decidí olvidar y romper
nuevamente en el camino, permitir que los perros de la lujuria mordieran mis
orejas, rechazar que los gusanos devoraran mis pies, mis huesos pertenecen al
cuerpo que uso y pretendo continuar amando. El mundo no puede decidir por mí y
sé que pronto estaré muerto. Todavía puedo salir y vagar por este país de
sombras, por este mundo sumido en los nocturnos embelesadores, existe gracias a
esta poesía y es siniestra. Deseo olvidar, olvidar lo que fui y a quienes
conocí, a quienes amé en vida y cuya presencia viva, alejaron para siempre, alejaron
para difuminarse en un horizonte diferente a la perdición que me espera, se
burla y lentamente me consume. Llega a mi mente desde alguno de sus calabozos,
la historia más extraña de mi carrera mientras permanezco en el recurrente
delirio bajo el sol. La desgracia de una puerta, por primera y última vez,
extendiéndose en un susurro, tratándose de miles de vivencias que suelen
percudir el ánimo, las criaturas sombrías que hubiesen preferido no soportar el
influyo de la vida y su tiempo, de su propio tiempo y vida sin consuelo. Retazos
de un recuerdo que no me pertenece, dos sombras cruzando por el umbral, alguna
luz desconocida alcanza a vislumbrarles los pasos a seguir, la puerta se
cierra, las estrellas no serán testigos, sino cuatro paredes descoloridas. Pude
ser yo, pude vivirlo, hacerlo mi exacta realidad, pero jamás es tarde para
escapar, perderse en el breve intervalo, ese que es el descuido de los
observadores hasta pretender ocultarse de la muerte. La puerta se abre y no me
encuentro solo, no lo estoy, compartiré este próximo recuerdo con una ninfa
común, prueba viviente de mi amor por los nocturnos, los romances incompletos, los poemas de
vicio. La puerta se cierra, las paredes aguardan aun más impacientes de lo que
podría estarlo en un millón de años.
IV. NO ME CREO CAPAZ DE ASESINAR A NADIE
Esta manera de vibrar, mi corazón nunca se supo más vivo,
nunca lo sentí así. Estoy de pie,
pensando en mi víctima, en el aroma de su cuerpo tendido entre las
nubes, el carácter diáfano de las consecuencias, del silencio que se postra
sobre mis hombros, en la mueca descompuesta de mis emociones, todo tiene que
ver con el latido incesante de mi corazón, este nuevo latido. Mi destino no se
ha contraído, tampoco estoy en condiciones de negarlo, pero esta mujer ha
despertado en mi esperanza, debe ser ese su nombre. Pretendo regresar al
camino, andar sobre carreteras perdidas, internarme en la maleza inconsolable
de cualquier pueblo, existen ciudad cuyos nombres no pueden ser escritos,
mencionados, tal vez lleve el registro de mis últimos días en un diario, un
documento secreto hasta para mí, suena a locura, suena a imposibilidad. Es cierto
cuando digo que no me creo capaz de asesinar a nadie, aunque tal vez ya lo
hice, arrebaté una vida hermosa para brindarme unos momentos de satisfacción,
algunas horas de vitalidad excesiva, de negación entera. El comienzo de
cualquier actividad visceral, un arranca de furia inexplicable, el peor de los
arrebatos, la muerte que se aproxima: dramática, cambiante, modelando el
estribo que se incendia, los palacios se derrumban por su propia falsedad, este
sonido constante de la destrucción, severo y controlador, no se escribe
distinto, simplemente no lo es. Creo que debe tratarse de una actuación de
sangre, de malos vestigios, una evasión simple, una boca sin dentadura, una
mano sin dedos, semanas sin días, una vida que carece de todos sus años, el
peor de todos los arrepentimientos.
V. CAUSA DE FALLECIMIENTO
No creo reconocer ocasión más perfecta para una
celebración. Escribo la carta que debo dedicarte, sabrás de mi lo que necesitas
solamente, lo demás se quedará perdido, condenado igual que yo a una tumba, es
lo que espero, es lo que pasará, de aquí a la eternidad. No tengo miedo, no
puedo continuar suplicándole a los árboles por un instante de perdón, tal como
te lo supliqué a ti y así desperdiciaste nuestros momentos, decidiste
olvidarlos tal vez, ya no es estrictamente necesario saberlo, la carta llegará
y nada podrás hacer, los días que tanta queja significaron, la extraña
movilidad y la indiferencia a la vida, a los murmullos, a los actores
principales de un hecho demeritado, de esta memoria que no puede contener su
tristeza. Ambos ojos en tu rostro, en el despertar cada mañana y saber el
olvido, la ignorancia, la llegada de lo inconfesable, de la visión cínica de un
próximo cadáver, sólo quiero que sepas
que hubo felicidad en mi vida, siempre sucedió cuando estuviste cerca, conmigo
en el regazo de la noticia, ahora la puerta, tú puerta, yace verdaderamente
cerrada, sé que hoy ya nada te interesa, es verdad. Tanto así como que el
destino me ha alcanzado, la traición se consumó, no podría tener esto mayor
preponderancia: alguien muere, un ser anónimo, alguien que se ha arrancado el
rostro, que abandonó su nombre, que decidió abandonar to9da caridad y buscar
una última sensación de vitalidad. Deberá ser esa misma la causa de mi
fallecimiento, la causa real de toda incomprensión. De esta extorsión. Si el momento llegó, las preguntas aparecerán
solas. Si el ocaso cae, queda solamente
colocar un sello en ambos ojos.
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