lunes, 27 de abril de 2020

MIS PEORES SUEÑOS


Mira tras mis ojos,
encuentra el nido quemado,
enterrando la cría más débil,
cuando el tiempo no obedece.

Mira bajo mi piel,
en mis manos,
encuentra mi corazón,
sangrando.

Paraje nevado,
de imaginación perdida,
mía, quizá,
tierra fantasma,
de mis deseos,
tarareando de noche,
cuando mis sueños,
se disfrazan de pesadillas.

Siento este arrepentimiento,
golpeando fuerte,
gritando en mi oído,
escupiéndome en la cara,
virtudes que sonríen,
de lo que otros tienen
y yo nunca poseeré.

Puedes mi sombra juzgar,
un recuerdo triste,
de nuestro momento,
no merezco perdón,
será un día negro,
en un mes pálido,
congelados antes
de renacer.

Puedes torcer mis pasos,
seguirlos,
hasta encontrar todos
los papeles que he escrito,
con puño y letra,
temiendo quemarlos
en el frío de mi olvido.

Debí acceder a la advertencia,
fueron días acalorados,
días perdidos,
malgastados,
avaricia, egoísmo,
mis errores,
el peor de mis sueños,
realizándose verdad.

Debí saber,
la solitaria consecuencia,
atorado para siempre,
en mi cuerpo destruido,
infectado por el amor,
mirando el epicentro
del fuego y perdiendo
ambos ojos,
debí saber...

Mi vida es un bosque por la oscuridad acometido...


Ilustración: "Far away is close at hand" por  Stanley Donwood

jueves, 23 de abril de 2020

UN SUEÑO DE JARRY


Un brindis por tus lujos,
celebración en el parque,
mesas con manteles largos,
suaves como tu piel tras la caricia,
bajo el sol que brilla,
hay un viento fresco,
las copas chocan.

Un día como este,
marzo de 2020,
y veinte años antes,
escuchamos olas revolcándose,
a tus recuerdos implantados,
prosiguieron miedo y silencio.

Un día de aquellos,
tomando el sol,
bebiendo algo espumoso,
situados en París,
ciudad de emblemas,
1998,
si los datos impresos,
no pervierten
nuestra memoria.

Un brindis,
por todos los árboles,
y de pie bajo un halo,
alguien habla,
sobre el prado,
con música de violines,
es callada, suave,
comemos panecillos
con vinagre y sal,
bebemos todos,
un elixir que va
cayendo de tus parpados.

Viven tus invitados,
fallecidos hace tanto,
bailando en mi memoria,
con revólver en mano,
apuntando directo a tu cabeza.

Honestamente,
seleccionamos una carta,
el momento ideal,
pero resulta mejor elección mentir,
comiendo panecillos con vinagre y sal,
mis intenciones son remordimiento,
un planeta completo en frustración,
a tu salud, pues,
uno y mil brindis,
tu cortina,
tu celebración en el parque.

A tus ojos tristes,
ahogados,
designio de tu rey tormento,
y estos miran congelados,
hacia el fondo de la copa.

París encendió sus luces,
perdimos el control,
renacimos de una flor,
en confesión lastimosa,
de un beodo ensueño.


TU SISTEMA SOLAR


Sucedió en un sueño,
párpados abiertos,
progresando,
mediando la duda con la razón,
cuando el silencio es ruido
 e inspiración...

De la noche sagrada.

Mirada perdida,
un recuerdo de nada,
sin cansancio, sin ventaja,
cruzan tan deprisa los años,
son el día y su cautela,
la ensoñación con
la guardia baja,
son las horas de vigilia,
es otro estado,
la materia encarnando.

El primer pensamiento,
certeza de lo ufano,
ensoñación de otra vida,
recuerdos que se disuelven,
tras una marcha incontenible,
terror que devora las venas,
reconoce el arrepentimiento
de un cuerpo sometido.

A los secretos guardados,
un cause de luz,
destilando desde las estrellas,
y sangran por sus labios,
centenares de lamentos,
cobijados por un fulgor,
bajo el río de sustancia,
de vida.

Dime algo,
susurro del astro,
cercano a mi oído,
lejos de la consciencia,
descendiendo desde las ideas,
un corazón cano en pureza,
dime algo y después
 huye en ramo incandescente,
funeral de nebulosas,
nadie espera,
nadie es el nombre,
claridad cuando llegue
el amanecer de centellas,
cósmico,
a un sueño seguido
por la abominación.


martes, 21 de abril de 2020

EL MES DE ABRIL ESTÁ VIVO


Dale bienvenida,
es abril de ilusiones,
tantos lugares para viajar,
un sueño se debate,
entre una rápida muerte
y la vida enclaustrada,

Eres transparente,
mirando por la ventana,
cuidado, porque antes
de cualquier espanto,
y emprender la huida,
no olvides mantener tu sonrisa.

Bébelo a través de la pastilla,
todo queda perdonado,
rencores inventados,
lugares olvidados,
amores desperdiciados,
duerme, ya no existe
peligro de contagio.

Sentado en una nube,
divagando toda letra,
llenando hojas en blanco,
el aroma de un cuerpo,
intimidad durmiendo sobre
la almohada,
blanca y suave,
sucede una fiesta en tu cabeza,
temiendo la llegada
del tiempo.

No comprendo,
no logras verlo,
tantos días comiendo
en el encierro,
un cielo tan bello,
sucede otra vez la vida.

Observando,
todo lo que no sea verdad,
escribiendo,
porque alucinaciones hay miles,
caos que no existe,
una rutina blanca,
un impuesto para todo,
ojos en la televisión,
viejas películas,
noticias falsas.

Encontraste tu día de suerte,
en el infierno,
llenando página tras página,
describiendo la crueldad
en el abuso,
las tremendas divagaciones,
encontraste un mes,
llorando tras la puerta.

Todas sus horas,
un suspiro condenado,
a la desaparición,
temes una continuación,
despídete ya,
deseale suerte,
porque todos la merecen.


AFUERA


Afuera,
resplandece el día,
dentro,
es oscuro siempre,
sucede una sonrisa
que no muere,
el húmedo recuerdo
de un beso.

Afuera,
los pájaros se van,
su aroma no fenece,
dentro,
sus voces aguardan,
una oportunidad solitaria,
como un ladrón
que arrebata todo,
cobijado por el silencio
de la noche,
toda posesión de oro,
incluso lágrimas
que sepan a sal.

Afuera,
su mirada siempre era roja,
dentro,
su aliento fue vida,
un latido incrustado en el pecho,
una oración benigna.

Afuera,
el tiempo es una casa vacía,
dentro,
es un dolor cálido,
un amor tan tierno,
la pasión vehemente
del arrebato.

Afuera,
esperan colosos
de mirada permanente,
abiertos como flor del día,
dirigiendo sus ojos
hacia el centro del sol,
dentro,
un ave canta y sobrevive,
bajo la sombra de su
propia esperanza,
soñando con rozar,
en su vuelo la espesura
de las nubes,
soñando que cae,
y golpea el suelo al morir.

¿Dónde hemos ido?

Siempre hay preguntas,
que respuesta no conocen,
salvo por su propio dolor,
horas dedicadas a la oración,
hay sangre en tus rodillas,
siguiendo el sendero de espinas.

¿Dónde estaremos?

Bebiendo del polvo
y lo que fuesen ilusiones
de un fuego,
sabiduría que respira,
aire que afuera habita,
allá van,
mil millones de pájaros,
afuera,
donde yacen los suspiros
de un pasado congregado.

Un pasado suave...


sábado, 18 de abril de 2020

TU NOMBRE ES DADA


a

Hecho lo imposible,
cuatrocientas formas diferentes,
diferentes días,
bebiendo té desde la orilla,
dime, si acaso el problema es
mi estatura, dime, dime,
si acaso nunca habré de existir.

Virulento,
a plomo del sin sentido,
no tengo intenciones de perdonar,
porque jamás he mostrado
arrepentimiento,
no soy culpable,
tuve una premonición,
un relato de conexión fantástica,
lo sabes,
lo sé.

Y de tu aroma,
he muerto, fulminado,
testigo de angustias,
degustando el pan y vino,
rosados en luz de existencia,
cortando los racimos del parque,
   cortando
con
                  las
palabras
                                                                                              y
mis
o
 p
  u
   e
    s
     t
     o
      s

Descendí al punto de las botas,
cortándome con esencia burgués,
luché contra el comunismo convulso,
dirigí la apuesta por un dolar.

Gané el concurso de poesía,
recibí aplausos de la competencia,
no hubo demasiada trifulca,
supe acomodar mis letras.

Dictadas por un araña superior
de uñas largas,
entonando canciones cortas,
sazón de suspiros,
tan delicados,
mírame antes de jugar la broma,
porque tengo sentimientos
 y no son de concreto.

Esto es lo que escogí,
un destino invertido,
loco de amor,
escritura resuelta
como un misterio policial,
pregonando tu realidad,
escrita sobre las rocas.

Imperdonable.


b


De saberme igual a todos,
semejantes en carne y hueso,
soy el oso anémona,
un rayo que comparte
aspiración de riquillos y más,
un saboteador de imagen,
convicción y exhalación,
nariz de arroz,
saberme igual,
somos los demás,
bajo el agua de color verde,
donde el campo de tu visión termina.

Ay de las algas,
mi cuerpo fue máquina,
tuyo convertido en mujer,
ganadora de los placeres,
universo que hielo,
caliente en tus manos,
sin tonalidad diferente,
mi voz fue escuchada
                                                                                                              te
                                                                                                           ne
                                                                                                     mos
                                                                                                 las
                                                                                         cintas

Un año después,
con letra c
y cartas de amenaza,
dime las vocales sin voltear,
dime un abecedario sin tocar,
ay de los segundos.
Autoestima y obsesión.

Un año después,
libertad y reclusión,
lo que fuera distinto,
no está.

No estás.

Ay, de los calores,
noche de primavera,
cuando imaginé este sueño,
en tu mano,
fue en invierno y conocí
la juventud,
cuando yo también lo fui,
ay, de este dolor,
una sirena y mil más
replicándose en el cielo,
y tú, tú,
jamás podrás escuchar.


c

Sentimentalismo,
hemos perdido la cercanía,
pregunté al médico por la cura,
oxigeno con sangre de ozono,
desperdicié mi salario y
salí disparado a tus brazos,
porque nunca vi
            re fle ja do en el es pe jo
u n p o e m a q u e n o f u e s e v e r d a d

Yo no disparé,
contra mi mismo, un cerdo a la izquierda,
no tengo hambre por devorar,
somos plumas expuestas sobre
tardes de sol consternadas,
fácil es llegar y olvidar más,
 tr ata dis tin ... des n u do completa mente
es mi mente y tu no mbre
ríos de platas en mis re cuer dos
y son romances,
quiero sepas,
porque todo ha quedad o
 atrás
 en el pasado.

Regresé,
para beber con calma,
miraste en mi vientre,
soy fruto de tu veneración,
quiero conocerte,
si mi nombre es
blanco,
ruido,
 nada

Tu nombre es Dada.

OBSIDIANA


Si pudieses escuchar,
los pensamientos en mi cabeza,
revoloteando juntos,
chocando contra
sus gruesas paredes,
igual a moscas grises,
si pudieses leer mi poema,
si pudieses escuchar mi disculpa.

Fuimos jóvenes,
de ímpetu compartido,
y una amistad real,
fuimos jóvenes,
imaginando un triunfo tras otro,
a través de la letra,
los sueños y el espacio con sus estrellas.

También leí tu obra,
fantástica como tus ideas,
hoy, consiste en puros recuerdos,
de aquellos días febriles,
nunca imaginé lo frágil que eras,
o el tamaño de tu corazón siquiera.

Sobrevivimos la edad,
pero no sé dónde estás,
moviste tu mochila a la Argentina,
encontrando tu alma gemela,
viviendo como imaginaste,
primero Dios,
quiero lo mejor para ti.

Sobrevivimos la edad,
donde cualquier bruma
incitaba una carcajada,
y recuerdo a tu familia,
ahora, ¿Qué es de ellos?
Tu hermano gemelo,
con quien reímos por
largas horas en su dormitorio,
tu hermana, con quien
realicé una fantasía de suspiros
y una confesión literaria,
tu hermano más chico,
no recuerdo lo que estudiaba,
y tu papá,
brillante caballero,
y tu mamá,
hermosa dama.

He leído tu obra,
en mi confiaste para construirla,
hoy, la protejo como si fuese mi hija,
y la llamo, Obsidiana,
como el recuerdo forjado,
en tiempos de nuestra amistad.


CACOMIXTLE


Amigo,
todavía no te vas,
recuerda en tu sonrisa,
aquellos días de primavera,
tan frescos en el cielo,
riéndonos de nuestra
propia calamidad.

Amigo,
hace calor,
aun cuando de noche,
el silencio no te encuentre,
cantaremos una canción,
a tu salud,
amigo.

Dime si acaso no extrañas
tu selva,
dime si no extrañas
mirar desde lo alto,
sobre la copa de un árbol,
otros como tú,
con el hambre
pellizcándoles la panza,
ve, entonces y
una flor regálales.

Dile al viento,
cuántos días en la tierra
ya viviste,
quizá dé a ti un consejo,
el recuerdo de otros,
de tus amigos,
una manzana,
un juego que nunca termine,
iremos a cada lado,
bailemos.

Amigo,
tus fantasías,
arden en un fuego,
especial en nuestra canción,
vayamos entonando,
sin despertar a las crías,
toda esta noche alegre,
brillando en la luna
como neón en tus ojos.

Escribe un poema,
tu nombre y firma con lodo,
amigo, me despido,
eres un regalo.



ALIMENTO PARA TUS ENEMIGOS


Padre,
he visto el sufrimiento en tu mundo,
suelto en una carcajada,
es un dolor en el pecho,
Padre,
escucha el llanto,
antes que llegue tu ocaso.

He visto a los perros morder la mano,
sus colmillos han roto mis huesos,
mis ojos yacen en el espejo,
tal mirada no es la mía,
es roja como la sangre,
el deseo de un
fantasma hambriento.

Y el miedo es verdad,
somos humanos,
grandes entre el humo
e insignificantes,
una marcha de hormigas,
deseosas por carne,
una llama incesante,
el maremoto ominoso,
esta tierra y su enfermedad,
la suprema traición.

Padre,
he visto el sol quemando a tus hijos,
sus bocas son un desierto interminable,
he sufrido la burla de los días
y de la edad que a todos persigue,
matándonos en el cruce,
he alimentado a nuestros enemigos,
tomado el pie y vertido
saliva hacia la nada.

Padre,
Tú eres real,
no permitas que este castigo
entierre a tus inocentes,
en una tumba sin nombre.

He galopado hacia lo desconocido,
he sentido el desamparo,
riendo por encima de la piel,
es una manta hecha con
el frío de las estrellas.

He mirado el abismo,
con una espiga clavada en el corazón,
sin caer en el,
mirando el cause perdido,
el filo de este mundo,
precipitándose a su caída.

Padre,
porque sólo Tú eres real,
¿Hay alguna posibilidad de
salvar tu mundo?

Hoy parece demasiado tarde.

mañana también



Ilustración: "La muerte de un caballo pálido" por Benjamin West 

martes, 14 de abril de 2020

BISONTE


Estamos donde nunca
 la imaginación alcanzó.

Somos lo que soy
 un espantapájaros de estaciones.

Un viaje interno
 advertencia para la diversión.

                                                                              Quizá después de algunos días
                                                                                esta nostalgia desaparezca,
                                                                                 siempre es lo más complicado.

Una voz surcando el tiempo
 llegada desde una botella,
  a medio beber
   esperando jamás su sabor cambiar.

                                                                               Observas la luz desaparecer
                                                                                siempre fue tema de estatura,
                                                                                 los bolsillos llenos o vacíos,
                                                                                  soñando con un estómago atiborrado.

Nos vamos,
 volando de regreso
  al ´71 cuando la vida fue verde,
   cuando el azul era mar,
    cuando respirar fue puro.

Pero iguales no podríamos ser,
 encontrándonos con distinto rostro,
  un oso de ciudad,
   un canario viajando hacia el campo,
    sollozar tiene su costo.

                                                                                 Sí, un viaje que no conoce fin
                                                                                  porque dicen ser,
                                                                                   todos los que nunca supimos,
                                                                                    quiero esperar el amanecer.

                                                                                   Y hoy en cuarentena,
                                                                                    sólo quiero dormir,
                                                                                     habríamos de soñar más,
                                                                                      nuevas alturas conocer,
                                                                                       fusiles disparar,
                                                                                        cuerpos explorar.

Necesito de tus ojos, tus oídos,
 volcados hacia un seguro bienestar.

Somos la espera que termina,
 dientes en una boca sana.


                                                         Demasiada gente desesperada
                                                         refulgentes en abrir sus alas
                                                         siendo millonarios y rotos
                                                         todo lo que necesitas lo tienes
                                                         cuéntale al espejo tus necesidades
                                                         errores y aciertos
                                                         todo lo que necesitas es falso...


                                                         amor y un país no contrariado.


lunes, 13 de abril de 2020

Y CRISTO HABLÓ...


Para cada momento,
de fúnebre duda,
lo mismo en el recuerdo,
de todas sus palabras,
aunque remotas,
aquí presentes.

Habló Cristo
a sus discípulos,
su mensaje,
su revelación.

Anochece,
en el cielo de la tierra,
transformando el día
en ceniza para emerger
luces en nuestros ojos,
humanos como somos,
con este miedo,
con esta duda,
y a pesar de ello,
nuestro corazón,
continúa latiendo.

Salve, líder de los hombres,
Verbo y Carne,
Hijo del Padre,
Dios misericordioso.

En tus manos,
nuestra salvación,
a pesar de las yagas,
de tu sangre derramada,
en Tu Nombre,
no hay dolor ni sufrimiento,
porque eres Dios y hombre.

Escuchen,
Cristo habló
a sus discípulos en la tierra,
en el aire que respiramos,
en el polvo que no vemos,
habló Cristo con nosotros,
más allá del tiempo,
en su promesa,
Señor,
en tu presente.

No exista temor
en sus corazones,
no habrá límite,
no hay rival para esta fe,
es suya
y para todos.

El amor no tiene costo,
el amor es uno,
es libre,
es hermoso,
es el Padre.

Allá,
en el centro de las aguas,
donde la tempestad hierve,
habló Cristo con nosotros,
atravesando la bruma,
ahí, donde siempre
ha permanecido,
en nuestro corazón,
latiendo.

Para siempre.


lunes, 6 de abril de 2020

CIELO E INFIERNO


Conjura tus visiones,
esta noche de primavera,
acerca los temores
a la almohada,
son sombras de rabia,
una ciudad,
un paraíso,
la fosa,
es cielo e infierno.

Acerca el horror,
a tu verdad,
es la vida tal cual conocemos,
un mundo en abandono,
la casona que se rompe,
escucha tus vísceras
rezongar,
cantando el mal
desde corazón del pecado,
no hay arrepentimiento.

Niños por miles
no crecerán,
gritando desde tu visión,
un cementerio tan llano,
a profundidad de un sueño,
como un paraíso dominado por
 cruces de madera y concreto,
espíritus colgados, sin cabeza,
andando como estelas doradas
por el nocturno desierto.

Abre tus ojos,
habrás visto su rojo,
en tus manos,
chorreando tras el baile,
bajo las sábanas,
ardor intenso,
la mirada ciega,
es tu herida,
abierta como tu boca...

...ahogándose en un grito.

Y serán realidad,
el miedo y pavor,
tras una sonrisa negra,
un día cuando muera la libertad,
ayudaste a matarla,
preferiste morir joven,
respirar ceniza,
devorar lo último de tu alma,
preferiste morir joven,
en un mundo solitario.


"GONE TO THE BEACH"


Ido parcialmente hacia las estrellas,
chocando contra mi propia cabeza,
inflada con sueños,
calor de una noche,
esperanzas de un pasado bañado
con oro y hoy,
deslucidas ahora.

Besando con intensidad el planeta,
los mares tan profundos,
un cielo que parece infinito,
en su color desaparecido,
morado, verde,
negro y sanación.

Pupilas resplandecientes,
lo que alguna vez ideaste,
corona con adornos de piedra,
estera de los espíritus,
cuerpos bañados,
desnudos y sumisos,
son pupilas de los enamorados.

Afuera cuando rompe el alba,
los números no mienten,
a salvedad de sus redactores,
vamos a la playa,
hace calor,
es un año diferente,
imagina ese humo,
las alucinaciones.

Inventando mis recuerdos,
allá donde la culpa no asusta,
cuando los días fueron mejores,
dando vuelta a la esquina,
y este futuro pareciera un
castigo para la humanidad.

Tanto pavor,
sobreviviendo a raíz de la confianza,
cuando una ilusión se ha quemado,
lo sé, queda entre abierta
una puerta,
encima de la arena.

A días tan soleados,
correspondieron mil pensamientos,
ingenuos de invencible libertad.

Y afuera donde las olas gritan,
este miedo extrae desde su garganta,
un contagio de cercanía.

Y afuera otros dicen,
vamos a la playa,
hace calor,
es un año distinto,
imagina que no hay tal gripe,
y no me dejes solo.


sábado, 4 de abril de 2020

LA ESCENA


Estamos,
donde nos mandaron nacer,
los tiempos que nos tocaron vivir,
una escena de caos y desinformación,
contemplando el miedo
detrás de la ventana,
cuando las calles son una,
cuando el prójimo es el
enemigo letal.

Realizando una escena,
bebiendo desde un vaso casi lleno,
nuestros dientes supuran
toda la incertidumbre,
nuestro tiempo sucumbe
a una enfermedad,
dile como gustes,
cuando el sol caiga,
cuando reine la noche,
un sueño resulta cobijo,
de días anteriores
y tan distintos.

Ay, que sabrás de tu futuro,
lóbrega humanidad,
afuera hubo pájaros,
cantando cada mañana,
afuera hubo sonrisas,
hasta que el calor fue mortal,
convirtiendo los recuerdos
bellos en almas penando,
sobre recovecos nocturnos
de toda la tierra,
ay, qué será entonces de nosotros,
pregúntale al aire,
escucha, escucha,
y nadie responde.

Ahora,
esto se resuelve
en protesta privada,
en mis mejores deseos,
preguntando por nada,
recibiendo respuestas equivocadas,
aquí estamos,
cambiando los colores,
una forma distinta para
marear ambos ojos,
nunca estuvimos tan enajenados,
tan aburridos de vivir.

Ahora,
hay una cosa de la cual estar seguro,
tanta será la gente,
realizando la misma escena,
condenados a repetirla,
tan extraña,
sentados sobre la misma silla,
parados bajo un sol incandescente,
sometidos por la lluvia que congela,
los mismos viejos amigos,
por tantos años,
esforzándose,
luchando a largos ratos,
pero es verdad,
el ecosistema nunca cambiará,
sólo aquello en lo que convirtamos
nuestros pensamientos,
un diamante en el día,
una sonrisa que no se apagará,
comenzando para concluir,
convirtiendo el alma
en realidad...

Realidad.

Realidad.

Realidad.



Ilustración: Lección de anatomía del Dr. Deiman por Rembrandt Harmenszoon van Rijn

jueves, 2 de abril de 2020

SER LIBRE


Imagina un mundo,
que no sea distante,
un sitio de voces con luz,
ojos que vean a pesar de la oscuridad,
siente el amor,
cercano a tu corazón.

Busca tu libertad,
despójate del miedo,
así te halles
a tiendas por lo desconocido,
solitario con el destino a cuestas,
el privilegio de la vida,
está en tus manos.

Compra tiempo,
encuentra tus nubes,
una puesta de sol distinta,
cada día es tuyo para ganar,
desde la inmensidad de algún sitio,
el dolor desaparece,
tú dictaminas,
lo que sucede después.

Imagina un mundo,
carente de su propio ser,
cada día atacado,
no, ya no,
imagina este mundo,
como un paraíso recobrado,
somnoliento y de cabello muy
oscuro y largo,
devolviéndote las palabras,
dale un trago con tu aliento.

Eres libre,
de aceptar quien eres,
la calma cruzando la tormenta,
una caricia en la mejilla,
eres libre,
de ir a dónde quieras,
eres libre,
de sentir incondicional amor,
eres algo jamás visto en el mundo,
un corazón que no deja de latir,
una criatura viajando con el viento.


DISTANCIAMIENTO SOCIAL


¡Ay jóvenes de esta ciudad!

Únanse a mí,
es el momento,
susurremos un himno,
tan antiguo como útil,
no me dejen solo,
acompañen mis temores,
compartan mis horrores,
besen y forniquen con
la herida de mis errores.

Cuán rotos nos miran
sangrando por la boca,
como vampiros merendando,
sin más intención,
perdiendo intencionalmente
última gota de razón.

Tengo malas intenciones,
para todos los que no conozco,
salvemos la mano,
lanza la carta indicada,
manténganse limpios,
encerrados en un cuarto,
dependan sólo de mi,
hoy seré algo más que un padre,
salvador de sus almas.

¡Ay personas en este mundo!

Cierren los ojos,
nunca más teman,
ningún fuego alumbra o duele,
sólo las navajas ríen con cinismo,
únanse a mis planes,
capitalicemos los bancos,
marchemos con máscaras y cuernos,
escuchemos los mandatos,
rechacemos nuestros dones,
naturales o no,
un circulo de vicio 
se dibuja bajo sus rostros,
salgan de sus habitaciones,
nada teman,
moriremos juntos,
Ustedes, son gente como ninguna.

Prohibiremos las miradas,
quememos libros y borregos,
somos inmundos animales,
no sabremos cómo tratar al otro,
gruñendo, alimentando el brillo
en el menú,
atrapados por siempre
en la fría pantalla.


FURIA


Es cierto,
una decisión complicada,
inspirada en recuerdos,
de días tan negros,
abandonando la esperanza,
encontrando la razón.

Un día colapsando,
a raíz de ceniza y viento,
acometiendo la furia,
en calmo destello de nada,
soplo de nuestro aliento,
es tersa dualidad.

Catatónico del sueño,
hambriento de confrontaciones,
la noche se irá pronto,
humillando los fantasmas,
cortando los trajes a la medida,
mostrando su sangre perezosa.

¿Por qué eres tan frío?

Es la pregunta que acosa
a tu corazón vendido.

¿Qué será de nosotros?

Condenados al desvanecimiento,
estos puños refutan,
cualquier pensamiento ideal,
es cierto y es necesario,
decirlo hasta jamás pretender,
una vida desligada de la verdad,
liberando la sustancia,
un amigo comprometido con el futuro,
hoy el sol es frío.

Ahí estás,
padeciendo la misma furia,
cuando las calles resultan ajenas,
cuando la vida no parece escuchar,
conocer de suplicas,
desesperación,
imaginando una salud de hierro,
todavía con oportunidades
para escapar lejos sin rencor,
el mañana es un agujero en el rostro,
descubriendo la palabra miseria.

Ahí estás,
regresando como lo hago yo,
erigiendo los recuerdos de la vida,
tan libres fueron los días,
sometidos a la vista de mis ojos,
matando el tiempo,
cuando la furia no existía.



Ilustración: La muerte de Sansón por Gustave Moreau

5:54


¡Qué fantásticos recuerdos!

Un remolino de juventud,
empujando mi cabeza,
adormecido reí,
despidiéndome de estos amigos,
tras una fiesta llena con luces,
cuando el sol fue enterrado,
pasando un brindis solitario.

Ah, de aquellos domingos,
cuando las tardes jamás terminaban,
una vista asombrosa,
la cima del mundo.

Los problemas fueron tantos,
se aprende con el tiempo,
leyendo acerca de la vida nocturna,
una bomba tras otra,
incidentes, puertas chorreadas,
alguna perezosa advertencia,
todo se realizó al revés.

Amigos,
cierto que fuimos tan jóvenes,
basta de tristezas,
contemos nuestras faenas,
una tras otra,
brumas misteriosas,
místicas correrías,
muchas fueron las carcajadas,
una historia para contar,
a nuestros niños cada día.

Llegó tan imprudente la vida,
con severo regaño,
abandonando por el umbral,
nuestra mítica escuela,
tanto nos divertimos,
amigos,
basta de tristeza,
también conocimos amores,
y rompieron nuestros corazones,
imaginamos una vida impecable
como delicado cristal,
y todo salió mal.

Vayámonos despidiendo,
de esos momentos,
hoy la vida es otra,
tiempo para nuevas proezas,
vayámonos despidiendo,
de aquellos malos rostros,
recordemos una familia unida,
los interminables brindis,
caminando bajo la lluvia,
ojos irritados por tanto beber.

Lancemos las mochilas al agua,
bajemos corriendo la montaña,
con 16 años otra vez,
librémonos de la enfermedad,
cínicos, eso está bien,
no siempre fuimos así,
un pacto de confianza.
Ustedes tan bellos.

¡Qué fantásticas imágenes!

Vayámonos,
antes que el desayuno se enfrié,
bebiendo de la misma taza,
atole espeso,
agua fresca,
cargando un gran cero,
asestando el balón en la canasta,
vayámonos,
tomemos una vez más las calles,
cuando la noche sea real,
mirando a través de la venta,
aquellos que somos ahora.

Ahí estamos,
transitando como locos,
risueños en una pantalla,
capturados en el tiempo,
una fotografía,
papel sellado en el
aliento de los días.


miércoles, 1 de abril de 2020

SEPIA


Vuelvo donde inicié,
ideando una satisfacción,
a los días cuando todo
fue verdad o confusión,
a sensaciones que
imaginé normales.

Habría de llamarme,
Señor de algo,
apellido de lindos campos,
nombre de calles cálidas,
antes, el miedo no existía,
felicitando a todos por su
cumpleaños,
hoy el mundo resulta
un enorme claustro.

Árboles bañados por el sol,
tardes de bullicio,
donde el futuro ideamos,
como un amigo lejano,
desesperando en el intento,
hoy, los sueños son pesados,
caballos en tu mano,
aburridos tras las paredes,
leyendo filosofía de mutantes,
desgana entrecruzando
el umbral de la sombra.

Habrían de llamarme,
Señor todo el tiempo,
nombre de pila, democracia,
apellido, rutina de ejercicio,
allá van los autos,
aquí están las manos,
esculpiendo la inocencia,
es el pasado cumulo de
muchos días amarillos,
sólo queda esperar,
quebrantar lo que somos.

Desaparecer,
anestesiados,
nada ha pasado,
continuamos soñando,
alguien observa un suicidio,
bailando con ambos pies equivocados.

Escribe,
sobre las sonrisas,
sobre el sufrimiento,
mira el mundo ahora,
fotografía color sepia,
en tu corazón eternamente
 resguardada...


FORAJIDOS


Vamos por el mismo rumbo,
aprieta fuerte el viento,
nuestras mejillas palidecen,
un riel cristalino como el agua,
un campo tras otro,
abandonados a nuestra vista.

Nuestras voces en el eco,
dejadas por el camino,
a fuerza de movimiento,
rápido, sin respirar,
oro en los pulmones,
balas por dedos
y pistolas en las manos.

Tiembla esta tierra,
cobijada entera por
un cielo lustre,
muy lejano,
a no ser porque la
muerte nos lleve,
todavía no conocemos descanso.

Dependientes de la ráfaga,
un brillo a través del rabillo del ojo,
mucha sangre por detrás,
por debajo de cuerpos vacíos,
sin nombres por recordar.

Rodando por todo el planeta,
polvo en nuestras bocas,
sabor del miedo,
un calor aparecido desde el corazón,
cruzando las esquinas,
aquellas donde la libertad no existe,
luchando por la misma causa,
quemando las banderas,
cientos de personas
jamás sonríen,
nos vamos.

Ahora,
con nubes plantadas en la frente,
de cara a la tormenta,
manos arriba,
los amigos se fueron,
todavía me pregunto,
¿Cuál es nuestro destino?