sábado, 4 de abril de 2020

LA ESCENA


Estamos,
donde nos mandaron nacer,
los tiempos que nos tocaron vivir,
una escena de caos y desinformación,
contemplando el miedo
detrás de la ventana,
cuando las calles son una,
cuando el prójimo es el
enemigo letal.

Realizando una escena,
bebiendo desde un vaso casi lleno,
nuestros dientes supuran
toda la incertidumbre,
nuestro tiempo sucumbe
a una enfermedad,
dile como gustes,
cuando el sol caiga,
cuando reine la noche,
un sueño resulta cobijo,
de días anteriores
y tan distintos.

Ay, que sabrás de tu futuro,
lóbrega humanidad,
afuera hubo pájaros,
cantando cada mañana,
afuera hubo sonrisas,
hasta que el calor fue mortal,
convirtiendo los recuerdos
bellos en almas penando,
sobre recovecos nocturnos
de toda la tierra,
ay, qué será entonces de nosotros,
pregúntale al aire,
escucha, escucha,
y nadie responde.

Ahora,
esto se resuelve
en protesta privada,
en mis mejores deseos,
preguntando por nada,
recibiendo respuestas equivocadas,
aquí estamos,
cambiando los colores,
una forma distinta para
marear ambos ojos,
nunca estuvimos tan enajenados,
tan aburridos de vivir.

Ahora,
hay una cosa de la cual estar seguro,
tanta será la gente,
realizando la misma escena,
condenados a repetirla,
tan extraña,
sentados sobre la misma silla,
parados bajo un sol incandescente,
sometidos por la lluvia que congela,
los mismos viejos amigos,
por tantos años,
esforzándose,
luchando a largos ratos,
pero es verdad,
el ecosistema nunca cambiará,
sólo aquello en lo que convirtamos
nuestros pensamientos,
un diamante en el día,
una sonrisa que no se apagará,
comenzando para concluir,
convirtiendo el alma
en realidad...

Realidad.

Realidad.

Realidad.



Ilustración: Lección de anatomía del Dr. Deiman por Rembrandt Harmenszoon van Rijn

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