Blog dedicado al espacio de la escritura, a la incisión proscrita del alma y su reconocimiento desesperado.
martes, 14 de abril de 2020
BISONTE
Estamos donde nunca
la imaginación alcanzó.
Somos lo que soy
un espantapájaros de estaciones.
Un viaje interno
advertencia para la diversión.
Quizá después de algunos días
esta nostalgia desaparezca,
siempre es lo más complicado.
Una voz surcando el tiempo
llegada desde una botella,
a medio beber
esperando jamás su sabor cambiar.
Observas la luz desaparecer
siempre fue tema de estatura,
los bolsillos llenos o vacíos,
soñando con un estómago atiborrado.
Nos vamos,
volando de regreso
al ´71 cuando la vida fue verde,
cuando el azul era mar,
cuando respirar fue puro.
Pero iguales no podríamos ser,
encontrándonos con distinto rostro,
un oso de ciudad,
un canario viajando hacia el campo,
sollozar tiene su costo.
Sí, un viaje que no conoce fin
porque dicen ser,
todos los que nunca supimos,
quiero esperar el amanecer.
Y hoy en cuarentena,
sólo quiero dormir,
habríamos de soñar más,
nuevas alturas conocer,
fusiles disparar,
cuerpos explorar.
Necesito de tus ojos, tus oídos,
volcados hacia un seguro bienestar.
Somos la espera que termina,
dientes en una boca sana.
Demasiada gente desesperada
refulgentes en abrir sus alas
siendo millonarios y rotos
todo lo que necesitas lo tienes
cuéntale al espejo tus necesidades
errores y aciertos
todo lo que necesitas es falso...
amor y un país no contrariado.
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