martes, 31 de diciembre de 2024

UN ESPEJO VIOLENTO

 

Amargo el dejo en la boca,
Fría, la mano tras el cristal,
de alguien que pide ayuda,
y su grito que se ahoga 
para siempre en la pared.

En el lugar donde la noche 
no conoce fin,
tu rival te observa y respira cerca,
tras la ventana de tu vida,
mirando el cuerpo y no podría
podría ser otro,
aprentado hasta sangrar,
esta carne contra las espinas.

Todo lo que deseamos,
son colores que rocen las mejillas,
palabras bondadosas
y abrazar fuerte la imagen
de disgustos y golpes,
cuando la tormenta sucede afuera,
el castigo se queda contigo.

Mira, eres mar, eres cielo, 
escapando entre las palabras,
sin luz para calentar el camino,
puedes ver si tu sombra cubre
lo que eres en realidad.

Abren los días,
y el hambre es la misma,
de toda la belleza ida,
cuando mengua la voluntad,
entre tantas voces,
de un solo rostro,
el mismo cada mañana gris,
y sólo te queda atravesar,
atravesar otra carne con 
tu mano fría.

Yendo sin rumbo por la noche,
te juzgarán estos ojos,
opuestos y frágiles,
siempre y nunca,
con la promesa de un mañana
entre los labios,
abierto a contemplar,
la destrucción sincera 
de un destino,
y el nacimiento de un corazón 
colmado de miedo.



Ilustración: "Sálome" por Lucien Lévy Dhurmer 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario