Todo el mundo es un cordero,
inofensivo a la luz del día,
prediciendo el futuro,
el camino de la humanidad,
por derecho, por obligación,
atestiguando su suicidio,
con toda razón y castigo.
Hoy todo lo que veo son bestias,
sacándose el corazón
unas a otras,
mendigando insultos,
en sus manos rojas,
esta vida es un sueño,
humedo y tortuoso,
una bendición con sólo nacer.
Dame un motivo,
algo que no sea otra mentira,
una alegre promesa,
desmitiéndo a todo mundo,
son víboras,
peligrosas en la oscuridad.
Vamos a suplicar,
por morir primero,
vamos a orar a Dios,
por un día más,
otra oportunidad,
alguna señal,
somos animales,
corderos,
esperando sacrificar
toda su inocencia
tras una pelea
que fue nuestra.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario