Años atrás,
lo primero que desnudamos,
fue la verdad,
creyendo que se trataba
creyendo que se trataba
de palabras fáciles,
una galería extensa
de personajes sin rostro,
de personajes sin rostro,
no pudimos explicar su movimiento,
no pudimos cortar
no pudimos cortar
de tajo el pasado.
Son doce sobre cinco,
minutos contra segundos,
sin que caiga la hora,
jamás hizo acto de presencia,
instante cuando los
Son doce sobre cinco,
minutos contra segundos,
sin que caiga la hora,
jamás hizo acto de presencia,
instante cuando los
suspiros se sueltan,
imaginan una muerte,
imaginan una muerte,
tan dolorosa,
sobre un campo gris,
sobre un altar donde los verdugos
sobre un campo gris,
sobre un altar donde los verdugos
reciten loca, loca poesía...
Castigando las mentiras,
suspendidos en el aire
suspendidos en el aire
unos amantes,
se miran contrariados,
de todo sustento despojados.
El olor,
de sangre que ahoga la carne,
de todo sustento despojados.
El olor,
de sangre que ahoga la carne,
una excusa para correr,
bajo tierra están los pensamientos,
el filo de esta faena.
He aquí,
un día encerrado
entre lo que otros quieren
que veas,
he aquí,
una terca necesidad,
por desenmascarar lo que
no puede ser verdad.
Si la batalla resulta en vano,
se extenderá el contagio,
cuando mires este cielo
y el sol devore tus ojos,
cuando bajes los brazos,
cuando este ya no sea tu sitio,
córtate la cabeza.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario