Cuanto abre el cielo
en este sueño azul,
en este sueño azul,
una mañana fresca
después de tanto
llorar anoche.
Aquí hay mucho sol,
un día de silencio,
no hace falta más,
andando por parques
y su aroma a humedad.
No hay porqué quedarse adentro,
en reuniones y tecleando ciego,
este día se siente diferente,
incluso podría ser el último,
tal vez, motivo de fiesta,
sólo sé de este jueves,
no es igual a otro.
Qué nos dice sentirlo en la piel,
un golpe directo en el estómago,
una luz que brota de los ojos,
no me engañaré,
ya no más,
lo que quiero es andar libre,
este día en mi ciudad.
Libre de cadenas electrónicas,
papeleo que pronto se quema,
obedeciendo el reloj,
una hora para comer
nunca es suficiente,
perdida la mañana,
y la tarde, tal vez,
otra promesa rota.
Qué bello día,
el cielo parece caerse en mis manos,
aire, sol, silencio,
calles despejadas,
puedo verlas todas,
aquí voy,
no hay teléfonos, cámaras,
laptops, corbatas,
cero café, adiós luz artificial,
santo jueves,
mio,
y de ti.
Ilustración: "La tranquilidad de la tarde" por Alphonse Osbert

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