sábado, 25 de febrero de 2017

DIENTES


Si llegase a su meta un corazón roto,

si fuera la historia de un regreso que se repite,
 a la hora misma de este reloj,

midiendo el pulso que fuese mío, tuyo,
en un sentimiento ido,
bebiendo hasta caer en martes,

son los días que reniegan,
                                              no dejo de pensar en ti,
                                              ojos de cantera,
                                              despiertan para gritar,
vómito tras el cerebro,
un paso y soledad,

otro encuentro cercano del tercer tipo,
                                                              habitación sucia de hotel

todos llegan tarde y dicen en coro tu nombre,
el sol, las nubes,

nubes en tus ojos, ahogándose en el vaso de licor,
                                               en los pasos de un ritmo sin cadena,
                                               sordos, ciegos y mudos,
                                               contraste de este amor ahora fallecido,
lento resumen,
baja por las piernas víctima del susurro,
estrago lácteo que confiere un deseo vehemente,
dañando la permanencia,                   todos dicen,
encendiendo este cigarrillo,
luz que se extingue cuando la luna aparece,
películas de faros,
iglesias que caen destrozadas,

dedos congelados,
síntomas de muerte

                                            nunca tocados

se inclina el reloj en diferente dirección.
                                                                             
                                                                                                      ¿por qué habría de traicionar?


te burlas.


LIBERADO


Razones que sobran debajo del sombrero mal escrito,
es negro y el armario es grande, profundo,
la escopeta luce como un caballero galante,
desenfundando el corazón,
las balas,
escupiendo y asesinando,
canciones que arrasan con vidas y otros temores,
sí, son otras las fantasías de este momento,
son otros los sabores que marginan,
acabamos por sucumbir,
siempre a sangre fría,
ocho años advirtiendo otros cuarenta,
inconstante pronunciación,
oh, el humo,
las centellas bajo los parpados,
muertos y siempre redimidos.

Sonriéndole a los días,
despreciando la liebre,
despreciando el león,
los caminos se cruzan y la ropa no luce mejor que antes,
y todo el dinero de las cavernas,
el principio estático que produce esclavos,
en un instante que se divierte,
más y más en portento de sobre vivencia,
millones de cantidades en mente,
usurpando el trono,
manteniendo el eco dentro de los pensamientos,
nadie debe saberlo,
nadie tiene por qué morir a causa de ello.

Si las páginas lucen vacías,
estos dedos parecen marchitos,
si los años son incontables quejas,
tal vez una pantalla en blanco,
distorsión detrás de los oídos,
una vida que lentamente se difumina,
como visión quebrantada por ramas secas,
en el polvo que devoran los salvajes,
los pájaros que se cuentan como innobles asesinos,
inocentes que mienten,
inocentes cuyo deceso no se detiene,
llueve hoy a través de todo el camino,
el dolor es el mismo,
la espera es la misma,
angustia que se manifiesta igual,
el dolor es el mismo,
la espera no concluye,
es la misma.

Perdiendo temple,
saboreando una punzada en la mente,
jamás comprendiendo la instancia,
es inútil,
es el mismo indicio  de sangre esparcida,
sobre el suelo,
sobre todos los campos,
sobre las estrellas,
un toque de maldad y aborigen espacio,
se estira la vida y respira,
una fiesta,
la faena,
descarnando la tristeza y su locura,
un disparo fatal.

lunes, 20 de febrero de 2017

EN EL SER


Publicación del ´87
una espera que nada tiene que ver con la realidad,
subidos de tono,
los lamentos del amor se realizan inolvidables,
sean cicatrices, recuerdos o distracciones,
quemando la tierra y cegando los cielos,
esperando, esperando,
un sin igual que bendiga a todos los padres,
sus rostros congelados yacen,
herida que transfigura un latido en partículas,
piedras que ruedan en descenso,
mirando detrás del hombro,
primero estuvieron ahí,
ahora se han ido,
ido antes de comenzar.

Encontrando un nuevo hogar,
soñando para descubrir nueva vida,
en el ser y en el tiempo,
lo que fue y se dice como esencia,
adentrándose en la profundidad de la noche,
esperanza venida a través de las visiones del maná,
corriendo por los campos de esta tierra,
creando hombres y mujeres,
humanos o animales,
creencia de banderas,
todavía sobreponiéndose a las mismas palabras,
a las mismas manos frías,
estos sueños sólo suceden durante horas palpables,
más allá de los muros de cualquier frágil fantasía,
más allá de lágrimas que son verdaderas,
más allá del recuerdo de la inocencia perdida...

Pero la vida pasa de largo,
rasgo de libertad,
en el descanso más duradero,
un manojo de penas por sustentar,
de pie bajo la lluvia,
un momento único para existir,
desnudo como el espíritu,
navegando entre las nubes,
cuando el mundo descansa,
limpiando sus errores,
permitiendo remediar las palabras,
colgando confusión sobre la finada espera,
misma de la que tanto se dijo,
se habló en tanto la sangre supura,
no puede lograrse una duda, esta y ninguna,
con lo que viven los poetas,
los viajeros,
los soñadores,
es este su ideal definitivo,
a pocos milenos de morir,
cofradía de obras, una por otra,
palabras y más observaciones desde
inusitada lejanía,
todo cambia,
la vida,
otras perspectivas...



Ilustración: Platón y Aristóteles, La Escuela de Atenas, por Rafael Sanzio.

miércoles, 15 de febrero de 2017

0:57


En un momento de infamia,
segundos antes del atardecer,
antes de morir,
por siempre lo que dura un instante,
ciego, excitante,
son voces, son destellos, son obsesiones,
pensamientos y reseñas escritas con sangre,
difícil es entender,
entender el siempre interminable porqué...

Si se ha de pretender que es el fin,
piensa, piensa, piensa en la eternidad,
nada devasta más,
nada salva más,
el tiempo es voluble,
realiza una amistad preciosa en tu vida...

Un hogar secreto,
la última oportunidad,
esta vida se desvanece,
es mi amenaza,
es el sonido de la realidad tornada al revés,
el entrañable peso de los muertos,
amenaza con figura de chispas,
un minuto de silencio,
toda violencia despegando hacia el interior de esta calma,
de estos confines derribados,
un viaje secreto por segundos superiores,
frases, circunstancias y venas que supuran de un lado a otro
 en territorio de luces, de un sonido que no se apaga,
de esta emoción y arrojo...


lunes, 30 de enero de 2017

SUGESTIÓN


Tal vez signifiqué vivir fácilmente,
un corazón que se rompe,
una empresa imposible de completar,
una mente que se pierde,
todas las tierras parecen desaparecer,
una orden llegada a través de un parlante,
sugerencia invisible,
surgida desde el infierno y su fuego.

Iluminando territorios desconocidos,
más allá de cualquier religión,
noche y día en eterna sugestión,
el completo terror,
la vergüenza de una vida en desperdicio,
los días se marchitan iguales,
está piel se quiebra y la mente parece atrapada,
comenzando desde lo bajo,
obteniendo parcial atención,
obscenidad, obsesión,
reparando en sufrimiento,
instancia por millones.

Entonces, preguntan:
"¿Quién eres tú?"
responden así mismo:
"Una debilidad que no conoce final"
continúan desde algún agujero negro
 llegado por la histeria:
"Un personaje cualquiera"
preguntan con mayor fuerza y habilidad:
"¿Quién eres tú entre la confusión?"
respondes como única opción y confieres la
 pleitesía e tu asesinato:
"Tan sólo un truco que puede ser destruido..."

Si el mundo es hermoso,
todas las manos deberían permanecer atadas,
el sol jamás debería envejecer,
gesto único de esta juventud,
todas las esperanzas parecen despedirse,
en un aroma olvidado,
tras el escombro devorado por los salvajes,
paradigmas intercambiados,
el dogma absoluto vuelto un cuento nunca existido.

Obra solicitada,
transcripción de opiniones salvadas,
perjudiciales para la debilidad,
aquella que no parece cambiar,
acciones automatizadas,
jóvenes que radican en la impureza,
en el fin de los días complacidos,
tratándose de los mismos perjuicios,
la visión derretida,
las malas palabras escritas,
la misma nota que se desvanece.

Distorsión de lo que fue,
concepción mal habida de lo que significa ser humano,
un sitio de eterno descanso,
bebida que transforma,
detrás de los sueños programados,
terrible,
un ser humano transformado.


domingo, 15 de enero de 2017

ALERGIA


Rotas cadenas de un alma que se percibe enferma,
catalizador de los días que dan vuelta a las páginas,
enmohecidas por el andar excesivo de estos pies irreverentes,
ojos que poseen vestiduras finas,
manos dobladas y quebrantadas en voluntad,
es ironía,
es una nueva forma de habitar,
constelación de enigmas,
los gritos enrarecidos de este lamento,
bienvenidas sean todas las pestañas caídas,
derivando en la reclusión,
uno más en el proceso de esta degeneración,
extraño resultado,
es ironía.

¿Por qué habría  de confiar en las mismas palabras?
Aquellas que salen desde mi boca,
mienten al recitar la sanidad de este mundo,
construyendo la mentira,
arrojando esta alma a la hoguera,
todas las noches,
todos los momentos en desenfreno,
velando por el asesinato propio,
delirando al final de este pasillo mental,
nocturno porvenir de perversión,
me lastima ser el esclavo y el amo,
me arrepiento de no ser tal como todos los demás,
deseo el dolor de esta laceración,
en el impulso infinito de la muerte,
regresando al principio antes de olvidar,
antes de todo perder en la nada de esta memoria que engaña,
volando la cabeza hasta renunciar,
volando estas palomas que son gasolina,
volando estas uñas partidas en pedazos por miles,
esto no puede esperar más.

Quizá nada pueda solucionar este contagio,
de hombres a ratas,
de vergüenza a espíritus que se pierden,
donde los caminos dejan de serlo,
en instancia del pecado,
un todo y una nada,
mis propios temores revelados como un mito,
lo que sea que se vuelva real,
es la vida un eco superficial que se repite,
es temerario, es un lúcido y mórbido destello,
el amado temor,
un retroceso iracundo,
no tiene nombre,
no posee semblanza ni advertencia,
es piel mutante,
escamas o pelo irradiado,
tierra devastada,
mente sumida entre sombras.

Miseria por el fuego,
subministrando otro vicio,
es indicio de un nuevo comienzo...

...descompuesto...


PHILEAS PUNK


Sociedad de inmundicia,
mi generación del ´77
fundada en el odio,
un desprecio mutuo,
propio,
como toda identidad nacional,
sosteniendo por la culata el revólver,
marchando sin ritmo ni melodía,
una canción beoda y deforme,
a través de los campos de día,
por todas las ciudades de noche.

Rumbo perdido,
cosechando todos los errores,
nuestros padres lo supieron,
su momento es el nuestro,
una crisis y muchas más,
economía que resulta mentira,
personalidad pedida,
este cansancio colectivo,
este desprecio,
propio,
el aburrimiento de todas las naciones,
a nadie le interesa si vivimos o morimos,
que se acabe,
que se acabe,
en tanto el humo no se extinga,
en tanto el humo se dispersa.

Todos dicen lo mismo,
deseamos lo contrario,
deseo, eso mismo "deseo" yo,
mantener las ideas,
una sustancia en mi boca,
los huesos blancos de mis manos,
son ahora transparentes,
botas negras y chalecos rojos,
estoperoles plásticos salidos del basurero,
aliento de cloaca,
un desastre,
el zafarrancho,
la disputa,
toda la violencia.

¿Y dónde quedaron los sueños?

Es el futuro tan sólo una súplica,
sombra de la madre de todas las promesas,
gritan: "Odio y guerra!"
Pero no deseo odiar ni matar,
pero es demasiado este rechazo,
¿Cuál es mi nombre?

No conoce cura esta enfermedad.