jueves, 24 de abril de 2025

OH, VIDA

 

Si acaso voluntad significa algo todavía,
recordar lo que dijiste a mi corazón,
el tiempo adecuado,
ese que nunca llega.

Cuánto hube equivocado,
de camino, de día, de estación,
estos días son de lluvia más que nunca,
nebulosa que arriba con tanta violencia,
tan hermosa, no la quiero olvidar,
cuando de mis manos,
nada puede ser verdad,
si acaso, una promesa aun por existir.

Oh, vida, que templada y sin emoción,
dónde quedaron, dónde,
tus acciones tan valientes,
tus retoños en el vacío entre palabras,
tan errado en seguir mis sueños,
fenecidos, antes de romper el cascarón.

Qué eres, voluntad,
un deseo en párpados fríos,
una oscuridad que rechaza el día,
canturreo que conmueve la piel,
un tirón en las vísceras,
quizá mirar de frente este cielo,
con los brazos abiertos,
sin miedo a fracasar por siempre.

Cuántas mentiras concebiré, 
sin intenciones de salir,
equivocarse es real,
una y otra vez en esta vida,
mientras el tiempo huye sin decir nada,
es la edad una cicatriz,
ojos abiertos incluso al momento de morir.

Partiré a una isla sin nombre,
cuándo podré tardar,
recuerda entonces, vida, 
lo que dijiste a mi corazón,
aquel tiempo que nunca fue,
dime si acaso, fue una más
de mis/tus mentiras.



Ilustración: "El Bebedor" por Erich Plontke

OBSERVADO

 

Es lo mismo cada día,
andar con arena en los zapatos,
así como si nada,
pesados y sin ideas para escapar,
cuando las opciones son las mismas,
ir, vagar, regresar.

Una carta de motivos,
si acaso no sabes,
es algo frío que baja por tu espalda,
evidencia clara,
nada malo te mereces,
en este cuerpo que no es tuyo,
afuera, en los pasillos de carne y hueso.

Corre, corre entre los autos,
distrae nuevas miradas,
piel de colores extraños,
empujando la piedra,
bajo las luces pálidas,
pensando siempre en lo peor,
cuando las horas,
ocurren sólo para callar.

¿Cuál es la urgencia?
Siempre serás observado,
tú miras la televisión
y recibes una llamada de regreso,
cuál es la urgencia por desaparecer,
malhumorado,
tan lleno de vida,
inseguro,
toda la noche perdido.

De este ojo no te escapas,
no es broma,
quizá es un designio celestial,
un control remoto,
chatGPT,
skyNET
como te digan mañana,
eres sin ser,
un vampiro,
la novedad y ya.


domingo, 20 de abril de 2025

EL VERANO ESTÁ AQUÍ

 

Lunes, sentado frente a la ventana 

con mil cuentas por hacer, por pagar

mirando el reflejo que brota del cristal

y todo este ruido saliendo por mis dedos.

Son intenciones perdidas

el sonido de los minutos que resbalan

desde la mesa postrada bajo un rayo de sol

así se siente cualquier verano

alter ego de ánimo confinado.

Es la pequeña duda

filtrada en las palabras

de un correo, de una enmienda

tras largas horas que se dicen fácil

se consume en un suspiro

nada más alejado del peligro

cada día, el verano parece alejarse 

más en la piel, ocultando

sueños e intenciones.

Y nadie podrá mejorar la postura

intercambiar dientes u opiniones

las hojas no se llenan solas

en la isla de calles vacías

el verano está aquí 

y bailamos bajo el sol 

llenando los pies con cálida arena

antes de acabar un día más

antes de registrar la salida al ocaso

como si la vida fuese infinita

como si la luz nunca fuese a desaparecer

bajo el agua cristalina

soñando con oficinas complicadas

de gritos y consultas abarrotadas 

el trabajo nunca es vida

salvo por los lunes tan aburridos

salvo por romper con todo 

y viajar de repente a nunca jamás

ya no será lo mismo

porque el triunfo negado

sólo llega una vez

y conforme la juventud se marchita

la derrota es definitiva.


DISGUSTADO

 

Otro día más a la cuenta,
brotando directo en la vena,
arden en silencio como la peor resaca,
pernicioso juego donde perder es la regla,
una o dos veces,
el tiempo es el mismo.

Te suplico.

Abre para mi el cielo,
tras un crisol negro,
mal sana diversión entre botellas,
es la misma cacería de ayer,
el enemigo no muere allá afuera,
no está huyendo o escondiéndose,
se llama euforia, tan confusa,
y lo mejor es matar a golpes,
a quien porta el par de ojos,
quien ríe y goza en el espejo.

Arrástrate, ven a jugar sin aliento,
nada necesitas, salvo un cuerpo torcido,
es momento de pensar lo peor, 
llena con sangre la copa,
ahora, la vida es ocaso,
es la infinitud al cerrar los ojos,
belleza que brota en la pupila, 
el fallo elocuente con el 
que fenecen los días.

Ven, arrastra tu voluntad,
tan disgustado al despertar,
es apenas mediodía,
hierve el agua para beber sin restricción,
el nudo en la garganta nada dice,
tanta es la necesidad,
volviéndose un par de colmillos en la garganta,
lacerando, degollando,
esta cabra es materia de sacrificio,
es la noche con su ojo de sangre,
pesebre coludido con la culpa.

Se trata de terminar antes de volverse víctima,
eres la prueba, la necesidad,
de una vida que se quema a voluntad,
si no terminas, los ojos terminan contigo,
son el ruido, la vorágine, el hambre, la sed,
sobriedad, 
la sonrisa,
debilidad,
cada día es la misma tortura,
quemando la piel por dentro,
el vértigo intestinal,
la prisión sexual.

Qué será de mi,
sin voluntad para aferrarme a lo que creo,
proyectando la sombra que sigue y sigue,
cada paso hasta el ocaso,
cuando se vuelve una promesa diferente,
ambas manos, los dedos del diablo,
la madre de los vicios propio,
soñando con un mejor mañana,
imposible de realizar,
imposible de conocer,
y la botella mentirosa cae hasta
volverse polvo en el centro de este 
perverso universo en el espejo,
corta la garganta,
y disfruta de sangrar la eternidad.

¿Es pose o enfermedad?

Ojos cerrados, 
tanto lastima así despertar,
la picazón de colmillos duros,
otra vez perdiendo,
este juego es invencible,
una conciencia que nada detiene,
libérame antes de brincar,
libérame de estos días tan iguales,
de la caja de hierro en la cabeza,
dame un respiro que sea diferente
al vacío, al sabor corrosivo,
un puño apestoso,
la verdad al romper con el cristal,
de mil botellas con un solo ojo.

Y tal como los perros sin alma,
de percudida piel por dormitar en montones
de sucia nieve, andamos en círculos
persiguiendo nuestra cola,
ahogo que no cesa,
la última verdad siempre resulta mentira,
escozor en labios, en parpados, en los pies,
cayendo en el fondo de la botella,
el sabor maldito de uno mismo,
la esencia corporal y su pestilencia,
nadando de regreso en el sueño,
para despertar con el corazón exaltado,
 otro día más a la cuenta...




Ilustración: "Perro salvaje (estudio del día de la marmota) por Andrew Wyeth

jueves, 17 de abril de 2025

LA ALEGORÍA

 

Van y viene nuestros días,
como el aire que respiramos,
un momento, este y ahora, 
si acaso escrito está 
donde reposan las estrellas,
y la conciencia superior, 
apenas resulta imaginada.

En ausencia de prioridades,
el movimiento no se sobrepone
a palabras que sólo dañan,
nuestro cuerpo ya no lo es,
volviéndose una mente en blanco,
en desaparición voluntaria.

Lo hecho está,
sobre una página desprendida,
ya sea de la memoria,
línea quemándose a la distancia,
y son tantos los ojos que nada ven,
frente al mensaje de letras fluorescentes, 
escritas sobre el camino,
atravesando el mismo pasillo,
de un lado a otro.

Y resulta verdad, resulta un parpadeo,
esta puede ser una vida tan solitaria,
incluso cuando las voces tan iguales
estallan en una multitud,
el precio de este dolor,
lo poco que duran los días,
nada sugiere alguna inmortalidad,
salvo vivir sin remordimiento.

Atados al tiempo,
a las promesas de aquí y ahora,
palabras fáciles que siempre vienen y van,
acomedidas en destruir
la intemperie de este mundo,
unidos a la piel, 
a un mismo pensamiento,
perdido tras la horda de polvo,
tras las páginas caídas de la imaginación
de quien nace para morir.



Ilustración: "Alegoría de la vida humana" por Johfra Bosschart

jueves, 10 de abril de 2025

DISCUSIÓN

 

Qué haremos,
si el silencio crece,
qué diremos a los demás,
si quieren en la historia intervenir,
hondeando una bandera al revés,
con sus buenas intenciones,
con su hablar correcto,
con su política que mata.

El planeta gira y gira,
alimentándose con los días,
son los nuestros,
qué haremos entonces,
más allá de contemplar lo obsceno,
con los pies por delante,
morir tiene otro costo.

A dónde nos trajo,
marchar en reversa a lo prometido,
pregonando la violencia,
víctimas de un profundo sueño,
y con la pesadilla a cuestas,
oligarcas que hacen dinero de los huesos.

Estos días pueden ser los últimos,
para hablar con total libertad,
apreciamos más el dinero que la vida,
nuestra lengua ahora es verde,
púrpura, azul o dorada,
no abras tus ojos,
el mundo es una pila de huesos.

A dónde nos llevó idolatrar el futuro,
cuando vivir sin fe es lo fácil,
qué haremos si no logramos matar el miedo,
es verdad, valen más las acciones
ante cualquier palabra elegante,
hagamos el bien y el mal,
la gran revolución nacida para perder,
una y otra vez hasta lograr,
que esta discusión ya no sea
pura política destinada a matar.



Ilustración: "Los tres cuervos" por Edward Frederick Brewtnall

jueves, 3 de abril de 2025

SUPISTE LO QUE SERÍA...

 

Escucha si aun no lo arreglas,
las reglas del juego es un dolor insoportable,
ganarlo es tener excedente de efectivo,
perder, amerita sobrevivir la caída de bombas.

Más vale desperdiciar la vida,
en millones de papelitos que compren otra,
aquí sacude un demonio su chistera,
o le firmas su contrato,
o nada eres en este mundo, 
salvo una piedra que siempre andará en reversa.

Y desearía saber todo,
lo que sucedió en realidad,
lo que vendrá mañana 
y pronto se quemará,
este poder exuberante, 
sacándome cada noche de la tumba.

Supiste lo que sería,
jugar a esta ruleta en carne y hueso,
ganando la posibilidad de olvidar tu pasado,
perdiendo la vanidad en tu futuro nonato,
siempre supiste,
y apostaste cada ficha,
cada litro de sudor y sangre,
a corazón de las jeringas,
ojalá fuera sencillo desperdiciar el tiempo,
cuando eres un simio 
sin monedas en el bolsillo.

Apuesta intenciones, deseos,
malas experiencias y preciosos recuerdos,
la vida es lo que vale,
un cofre de tesoros,
las personas que conociste,
la tumba negra donde caerás.

Más vale ganar,
aunque es valioso perder,
desperdiciando las malicias,
olvidando los rencores,
siempre supiste lo que sería,
jugar en este concurso sin nombre,
apostando el cuello cada día.