lunes, 30 de junio de 2025

NO ME MIRES

 

Pasa de largo,
aquí no hay nada,
sólo "algunos" que bailan,
intentando hacer llover,
o llamar la atención.

No me mires,
si no estoy arreglada,
es la norma, 
lo saben sin excusa,
nada hay por hacer,
la verdad está dicha,
expuesta de cabeza.

El reloj resuelve poco,
espinoso, mortífero,
mejor dormirse para siempre,
o salir en la madrugada,
perdiendo el nombre,
el rostro, donde cada ojo
nada sepa del cuerpo.

Estas calles son siempre iguales,
como la excusa más grande,
evadiendo las reglas,
lo que se ha dicho
y todo lo que no,
"algunos" callan,
pretendiendo todo saber.

Cuan inseguro y fatuo,
internado en la oscuridad,
a ojos ciegos que necean,
morir joven para detener el declive,
tardes así de lluvia,
y días sueltos en penumbra.



Ilustración: "Vanitas" por Jacopo Ligozzi

sábado, 28 de junio de 2025

PARLANTE #1

 

Cruzas del umbral,
una noche tras la llama
de una vela a extinguirse,
si miraste con antelación el espejo,
esta carrera contra el tiempo,
es destino sin pronunciarse.

¿En dónde estás?
Dejé la puerta abierta,
si puedes leer la mente,
no te conviertas las palabras
en tu mayor enemigo,
una siembra de ojos por millones,
y sus puños vertidos con sangre.

Un peligro tras otro,
de colorida música vuelta en lamentos,
desvaneciendo tras un parpadeo,
escalofríos ante la sombra sin nombre,
aquí hablas sin despabilarte,
contemplando jamás morir,
sólo romperte tras siempre caer.

Quién ha dicho una mentira
sin engañarse a sí mismo,
dándole vuelta a la página,
un arma que se convierte 
en regocijo maldito,
aquí dañarse es perpetuo,
un asilo a medianoche.

Donde habitan los susurros,
de fantasmas o almas sin descanso,
interviniendo las sábanas,
ahogándose por auxilio,
aquí llora la mente en silencio,
en sus ojos no hay lógica,
tan sólo una mala broma.


Algo maldijo tu alma,
un eco que pervierte las ideas,
sentimiento hueco
o humedecido por lágrimas,
queman, o se olvidan.



Ilustración: "Aurora Boreal" por Arthur Heming

domingo, 22 de junio de 2025

PIENSA MÁS

 

Esperado tanto por saber,
por sentir, algo nuevo este día,
tras el ruido que aborrica las calles,
tantas y grandes esperanzas,
qué puede salir mal.

Tantas malas intenciones,
disfrazadas en voces acalladas,
espesando el aire,
interferencia de esa que mata,
te roba la mente, 
te roba el alma.

Algo va mal,
te persiguen esos animales,
de mal aliento y deudas largas,
si es momento de pelear,
prevalece antes correr,
si acaso crees
en un espíritu más grande,
cualquier lucha para ti,
se volverá un acuerdo espectral.

Piensa más,
nadie te obliga a lo contrario,
hemos compartido demasiado,
estos días de tardes calurosas,
las noches de lluviosa oscuridad,
piensa más,
costoso es el tiempo,
y yo quiero escapar de este mundo.

Dime,
quién de nosotros es el cazador,
empuñando la herramienta de 
la final destrucción,
te suplico,
piensa un poquito más,
antes de actuar al revés,
dándole la mano al diablo.

Escoge tus días,
porque nada es casual,
ojos morados y labios helados,
nadie debe, nadie solapa,
esperando tanto por saber,
si el precio es información,
si he dejado la fecha en paz,
un disparo de luz,
directo entre los ojos.

Cargar con el pensamiento de otros,
no es un peso fácil de llevar,
saltan todas las alarmas,
un golpe directo al corazón del estado,
solapaste demasiado,
con la cara sobre el pavimento,
quedaste esperando.

Mira tras tus ojos por la ventana,
las curvas en descenso,
piensa más,
si vale la pena poseer este mundo
sin otra alma que acompañe,
algo va mal,
las persecuciones, 
despilfarros y bocas hambrientas,
el mundo gira y gira,
siempre de noche y en reversa.

Trae entonces de tu luz,
piensa más,
entusiasmo, esperanza,
suelta las armas,
mis dos manos en blanco,
mi bandera,
mi tratado de rendición,
si los países van a desaparecer,
abre los ojos,
ya no te dejes engañar.



Ilustración por Wilhelm Heinrich Detlev Koerner

EDIFICIOS

 

Huyendo entre pasillos,
la música no apaga,
estas intenciones son mínimas,
si tú bailas,
cada luz eterna brillará.

Vivimos en hermosas ciudades,
grandes, caóticas, avanzadas,
fluyen los cuerpos al despertar el sol,
cimbrando las planicies en sus vidas,
con todo el café que puedan pagar.

Escribimos nuevos villancicos, 
donde el calor se come todo,
sostén los documentos,
saltarán por la ventana,
se convierten de huesos en pájaros,
a través de las olas durante la noche.

Tal vez, 
alguien más vigilará,
cada historia hasta que sea verdadera,
tentando la suerte con el destino,
cuando de la puerta nadie pasa,
tal vez,
todo sea imaginario,
ya no puedo esperar,
esperar la eternidad,
para nunca jamás hablar,
por lo que todos tienen
y sólo pueden soñar,
un deseo personal,
una secreta intención,
tal vez, 
tal vez.

Deformé las caras,
a salvo de monzones, 
aplastando cabezas,
protegidos de aironazos, 
en nuestros prodigiosos edificios,
titanes y rascacielos,
con toda su tristeza dentro.

Vamos o no,
bailando a ningún lugar,
afuera la noche arrecia
como una fuerte marea,
vivaces y cegados,
con susurros en vez de palabras,
cuán cobarde eres,
escondiendo los cuerpos,
en alguna canción en el cielo.

Quién se enamora de las paredes,
pendiendo directo hacia la oscuridad,
siéntate a la mesa
y permíteme comprender,
si soy hombre o animal,
aquí no hay selva,
sólo este edificio particular.

Tal vez,
sea momento,
irás hacia la cocina a preparar la comida,
vamos a bailar, bailar entre las llamas,
con luces que nunca extinguirán,
se va lento, lento,
quemando remanentes de esta civilización,
aquí se queda el sentido,
tal vez,
en la guerra también haya fortuna,
acallada fiesta,
orinando las esquinas,
edificios brillantes y majestuosos,
cuidado, 
tal vez,
quedan a oscuras 
como cicatrices
en silencio.



Ilustración: "Calle principal de Copenhague" por Harald Engman

COMIDA

 

Hoy es cuando naces,
mirándote al espejo,
así como yo,
crece y estudia mucho,
si mañana hay guerra,
de nada te va a servir,
sal, vete por el mundo,
conoce un ángel hermoso,
pero siempre,
lo primero antes de quemarte
los ojos, de perder el cabello,
de engordar y quebrar tu cadera,
consigue un buen trabajo,
uno que muy lento te asesine,
en este mundo, todo tiene precio,
la diversión, el amor, la educación,
cualquier amistad, cualquier 
oportunidad para siempre olvidar,
si ya tienes tu trabajo,
compra toda la comida que necesites,
consigue algunos problemas
para resolver, para evadir,
y mañana, levántate y consigue más,
compra mucha comida, entonces,
tus problemas disminuirán,
es la comida nuestro tesoro,
la comida nuestro declive,
la comida preciosa,
la comida basura,
la comida que no verás,
la comida que envidiarás,
los problemas son iguales,
pero la comida jamás,
humeante, exquisita,
sus sabores y olores,
caliente o helada,
la comida es única,
la comida es buena,
la comida te devorará,
gasta todo lo que tengas,
es momento de disfrutar,
aquí, entre tú y yo,
la gula es perdición,
pero la confianza es paja, 
si acaso no te gusta tu trabajo,
es la vida infame prisión,
la culpa es tu grillete,
pero no todo es tan malo,
tienes dinero y eso es bueno,
porque las palabras sirven de poco,
cualquier acción buena es polvo,
ésta es una advertencia,
no vayas a mortificarte,
mañana te levantas admirando el horizonte,
eres viejo y el mundo te cae encima,
pero tienes dinero y eso es bueno,
olvídate de mi voz,
mejor compra buena comida,
es lo que necesitamos,
compra toda la comida que puedas,
porque la comida es infinita,
la comida es el futuro,
la comida es el absoluto,
la comida obedece, 
tú mandas,
la comida sobrevivirá,
la comida es eléctrica,
la comida llega a la mesa,
bendito Dios,
olvida mi voz y mi cara,
el espejo no muestra realidad,
la comida se disfruta,
la comida siempre escapa,
la comida es verde, negra, amarilla,
aquí viene y va,
toma tu billetera, 
suelta las monedas,
quema los vales,
vaya, si tú tienes... hambre,
inocente o culpable,
rebánale el pescuezo a la vaca,
tira de las raíces de la papa,
asfixia al pez, pégale al marrano,
corta en cubitos la gallina,
pela las zanahorias,
úntale mantequilla al esparrago,
vomítale a la sopa,
húndete en la espiral de carne y verduras,
tras la resolana de un sol inmenso 
que todo incinera,
el horno bendice nuestras esperanzas,
gasta tu última gota de sudor o saliva,
vamos a disfrutar, 
compra los ingredientes
y mete la mano en la licuadora,
coloca la cabeza en el microondas,
el cuerpo en la nevera,
desayuna tus genitales,
es momento de la cena, 
muy calientito tu hematoma,
¿Hueles?
Algo ya hizo metástasis,
servida a la mesa,
comida de mil amores,
seca o grasosa,
salada o insípida a muerte,
a todos les gusta la comida,
no es posible seguir
sin merendarse el corazón de alguien,
paga el precio
y vierte sangre en la cuenta,
este país es alimento para otros,
porque la comida es lo único que importa,
comida para ti, 
comida para mi,
comida para todos,
comida de nadie,
la comida que mandas,
la comida que recibes,
la comida que no te comes,
la comida de otros,
de ocho a doce,
de catorce a veinticuatro,
invéntate un nuevo trabajo,
toma en serio la bola de hierro
y da el brinco,
pide una última cena,
un gran festejo con tus amigos,
invita a la miseria y la opulencia,
y compra más comida,
comida que todos se llevarán 
en la barriga,
comida que todos amarán
hasta reventar,
comida que ya defecaste,
es medianoche,
mira un poco de televisión,
aunque no te guste esa comida,
no la rechaces,
ahora, mira de frente tu cama,
y cae en ella,
muriéndote.



Ilustración: "Sin titulo" por Zdzisław Beksiński

miércoles, 18 de junio de 2025

PARLANTE #2

 

Nada afuera es real,
mi cabeza es una fortaleza,
rodando lejos de quien soy,
cualquiera de estos días.

Grita fuerte,
no puedo encontrarte,
cuán mortal es andar a ciegas,
sin ningún rumbo por perseguir,
tratando simplemente de vivir.

Qué hay entonces en tu cabeza,
aquel ruido que te regalé,
sangre y grasa por cosechar,
andando a tientas,
una y otra vez,
con un pie en la orilla.

Aquí despiertas y los días son iguales,
un embrujo, una pesadilla,
a cada rato se nubla,
paralizados en el espejo,
con la cabeza a punto de caer.

Grita fuerte,
aunque sea de vergüenza, 
cuán mortal es correr a oscuras,
sin latidos que amparen tu vida,
tratando de no perder.

Contemplando lo falso,
abaratando lo cierto,
si las imágenes y la lluvia es la misma,
esconderse cuesta nada,
sin cabeza ni intenciones,
estos días, 
sólo la voz 
siempre
va
a 
morir
(se).



Ilustración: "Personificación del amor celestial" por Hieronymus Wierix

MINUTERO

 

Dicho en tu mirada,
cada día es distinto,
sale y se oculta el sol,
aunque el sabor de la arena
no cambie.

Cae torrencial lluvia,
cuando todas las luces se apagan,
puede tomar algunas horas,
salir y revivir lo que fuiste,
quien o que, 
con un nombre diferente.

Ahoga los gritos,
nada hay por responder,
todo sucede en tu mente,
cuando el tiempo ya no vale,
un sueño agrío que se desvanece. 

Estamos aquí,
efímeros e iguales,
es un eco que no cesa,
cayendo como una gota,
un grano en el vaso,
en este cuerpo,
el gran recipiente.

En camino a despertar,
o quizá de nuevo a dormir,
estás manos son madera,
metal, cobre, terciopelo,
tan rotas e impotentes,

liberaron tus células
en un arrebato de nada,
caen las gotas,
caen los granos,
llenando tu cuerpo,
lo que fuera que digas,
cuenta quien eres.



Ilustración: "Noche iluminada por la luna" por Ivan Kramskoi