Dura la vida lo que
cualquier espejismo,
un instante pasajero,
diáfano o nocturno,
un recuerdo cometido
en el silencio del pasado.
A través de los parpados,
corren salvajes los colores,
girando frente a los rostros
de aquellos que se fueron,
parpadeando al unísono,
vaticinando su resurrección.
Dame un mundo distinto,
con mil soles brillando,
y una oportunidad
venida de tu mano,
para salvar muchas vidas,
parpadeando al unísono,
vaticinando su resurrección.
Dame un mundo distinto,
con mil soles brillando,
y una oportunidad
venida de tu mano,
para salvar muchas vidas,
dispersas en el temor,
donde la esperanza
donde la esperanza
jamás llore o se olvide,
un legado que salvaguarde
un legado que salvaguarde
la justicia.
Una vez,
en incertidumbre por
Una vez,
en incertidumbre por
el futuro incierto de la humanidad,
en presencia del tiempo,
deduje el problema,
una ensoñación que consume,
guerra silenciosa
entre la vida y la muerte.
Pero dime,
antes de partir,
si acaso tan diminutos,
espectrales,
somo en realidad,
humanos,
dueños de un mundo engreído,
dime y no voltees,
si acaso la verdad
nos hará finalmente libres...
Sea el día más largo,
y mi piel un estante para el polvo,
tras cualquier confusión,
perdona mis equivocaciones,
sólo deseo en mis penas,
alguien que me salve,
conservar por siempre
en mi memoria,
un momento para mirar
este mundo y mi vida,
desde lo alto.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario