Aquí no es la eternidad...
Atorado entre paredes,
es una trampa mortal,
nuestro cuerpo cubierto
con la carne,
debajo, habitan los huesos,
nuestras piezas.
Convénceme,
esta vida es demasiado grande,
eleva mi espíritu
a través de complicar mi mente.
De pie,
frente a la máquina,
el tiempo es un ataque furioso,
abre tus ojos,
observa las fases de este día,
sigue por tu camino,
observa la figura en el suelo,
hablarán contigo las migajas.
Encarnando una idea,
libertad para andar,
por esta carretera de sueños,
una palabra, un ensayo,
contraatacando con fuego,
respirando este aire
por encima de las nubes,
aguantando el pesos de
las olas,
la tierra no parece sonreír.
Voy imaginando
otra realidad,
uniendo las piezas
del futuro...
Así van los años,
cruzando nuestros latidos,
nadie es un héroe,
perdiendo la batalla contra
la enfermedad,
no está en el aire,
no está en el agua,
la mente es enemiga,
alma,
hoy reclamas un brillo,
aquel que perdone la indecencia,
alma,
hoy reclamas la victoria
tras tus vidas en agonía.
Convénceme,
hay tantas cosas que no comprendo,
eleva mi consciencia,
una sombra cubre mi corazón.
Aquí vamos,
concediéndole velocidad al amor,
mirando por debajo,
los restos del orgullo,
hoy nada queda,
estamos congelados,
mirando los restos de la ira,
mordiendo el cuello,
una pieza conecta con la otra...
El amor es una flama inquieta,
divagando de un lugar a otro,
no es imaginación,
sucede en cada extremidad,
cuando de noche,
los sueños incendian su
inspiración,
asesinando un poema,
contra partes de un solo
dilema.
Libérame,
en alguno de tus suspiros,
son un misterio para mi,
en algún punto entre la luna y el sol.
Y sólo importa el día,
naciendo de la ceniza,
es resplandeciente gloria,
soñando con este momento,
cuando la existencia se
fundió entre la piel de
mis dedos,
terminé por escribir,
mi propio destino.
Decidí trascender,
sin complejo,
aquí estoy,
en mi nombre,
en todo lo que soy,
conformando una mente,
un espíritu,
encontrando mi realidad,
estado de la consciencia
donde pueda establecer
un hogar.
Ilustración: Obliteration por Roger Dean

No hay comentarios.:
Publicar un comentario