Confieso, es verdad,
tengo un problema,
dime si lo que ves
en mis ojos.
Mi mente fue controlada,
por injurias que propiné
a mi prójimo,
nada quiero decir,
salvo mi satisfacción,
fue costoso el precio,
un ojo por otro,
una vida contra la mía.
Mira mis manos,
no les apartes la vista,
no bebo, no tengo razón,
no fumo, no tengo nada,
posesiones que absorben
mi alma, y me condenan
a sufrir en este mundo.
Sólo quiero gritar,
golpear el suelo,
en un arranque,
subir por las paredes,
y arrojarme al vacío
de mis recuerdos.
No quiero ser indiferente,
es mucha esta sed,
por romperme la cabeza,
un hambre que no es fácil
controlar, es mi terror,
se quema, se quema,
mi piel, mi abdomen,
aquí va la marabunta...
vomité.
En mis sueños soy rabioso,
abstemio,
de todo, un pecador,
en mi vida un pasillo
sin fondo,
desintoxicado,
un cuerpo al que me
gusta golpear.
Todavía cuestiono,
el origen de este ardor,
directo en mi pecho,
un dolor que muerde
y lacera mi cuello,
es una respuesta que
ya conozco...
¿Cómo podremos coexistir?
Abre mis ojos,
son otra mañana en la penumbra,
toma mis piernas,
córtalas antes de partir,
derramé mucho veneno
por la nariz, por la lengua,
ahora sangran,
sangran mis puños,
me quiero morir...
Un beso al pavimento,
insolente,
al mundo loco.
Ilustración: Marilyn Manson

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